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Archivos Mensuales: abril 2012

La leyenda de la Olivina en Lanzarote (Canarias)

Comienza esta leyenda con Tomás el Viejo, un campesino que vivía junto a la Playa de Papagayo, en el macizo de Puerto Mulas. Tomás tenía una sobrina, de nombre Olivina, una adolescente de piel morena tostada al sol y de profundos ojos verdes, que en el verano pasaba con él los días para ayudarle en las tareas de la casa.

Todas las mañanas muy temprano, Tomás llevaba sus ovejas a pastar allá donde existiese suficiente alimento para ellos, a veces caminando grandes distancias en una tierra esquilmada por el fuego. Tras una larga y calurosa jornada, Tomás llegó a casa cansado y con una fuerte insolación. Al día siguiente, Tomás el Viejo continuaba enfermo. A pesar de ello, se levantó para trabajar. Sus ovejas le necesitaban. Olivina le detuvo. Ella se encargaría del ganado ese día. Tomás, en otras circunstancias, no habría permitido que Olivina saliera de casa, pero aquel día no le quedaba otro remedio. Permitió que Olivina saliera con las ovejas e iniciara la jornada que cada día él hacía.

Olivina era una joven dispuesta y servicia, pero muy despistada. Así, durante el camino, se entretenía buscando flores para llevárselas a su abuelo. Cuando llegó el momento de regresar, contó las ovejas para comprobar que ninguna se había perdido. Fue entonces cuando echó en falta una oveja. Buscó con la mirada y contempló a un cordero subido en lo alto de una montaña de rocas sin poder moverse. Olivina no dudó ni un momento en acudir a rescatarlo y devolverlo al rebaño. Escaló el risco y llegó hasta el corderito. Cuando iba a cogerlo, el animal se asustó y se precipitó hacia el vacío. Desconsolada Olivina por la pérdida del animal, regresó apresuradamente en busca del resto del rebaño.

Junto a las ovejas, en la orilla del mar, Olivina rompió a llorar. De sus ojos verde empezaron a brotar lágrimas del mismo color que caían sobre el agua del mar y que permanecían en la superficie en forma de gotas. Aquel sufrimiento y llanto de la joven llegó a conocimiento de la diosa Timanfaya, la cual conmovida por aquella escena, ordenó a un grupo de gaviotas que bajaran hasta la playa y recogieran con sus picos aquellas lágrimas verdes y las mezclara con las piedras volcánicas que había en la playa. Piedras y lágrimas se unieron formando el olivino, como símbolo de la bondad humana, que hoy conocemos.

Más tarde, tras las erupciones de 1737, un grupo de pescadores encontraron aquellas extrañas piedras de color verde al recoger sus redes de pesca. Admirados por su belleza, comenzaron a recogerlas, pensando que aquellas piedras preciosas les haría ricos. Aquel hallazgo llamó la atención de muchos otros pescadores que se acercaron a aquella zona en busca de más piedras como aquellas. Poco tiempo más tarde, un viejo pescador llegó a la playa en busca del origen de aquellas extrañas piedras. Fue entonces cuando contempló aquella laguna verde situada a los pies del antiguo volcán. Regresó apresuradamente junto a sus compañeros, que continuaban recogiendo con sus redes aquellas piedras, y les gritó que se detuvieran al instante.

– ¡Alto! ¡Dejad que la tierra llore con tranquilidad!

Ante aquellas extrañas palabras, sus compañeros le preguntaron qué quería decir.

– Mirar a tierra firme. El volcán está llorando y observar el charco que hay a sus pies. Lo que estáis recogiendo son las lágrimas de la diosa Timanfaya…

Todos ellos miraron hacia tierra firme y, enmudecidos y asustados, entendieron que el viejo marinero decía la verdad. Inmediatamente, comenzaron a devolver las piedras una a una al océano. Un pescador miro al hombre mayor y le preguntó:

– ¿Y porque llora Timanfaya?

El viejo pescador miró a su compañero y le respondió:

– Llora recordando la destrucción que ha realizado y las vidas que se ha llevado. Por la miseria que ha creado y por los estragos que ha producido.

Hoy, la tradición nos dice que hemos de llevar una de esas lágrimas del Timanfaya en recuerdo de aquellas personas y de aquellos poblados que arrasó el volcán.

 
 

Un asteroide persigue a la Tierra hace 250.000 años

Astrónomos del Observatorio de Armagh de Irlanda del Norte han encontrado que un asteroide recientemente descubierto ha estado siguiendo a la Tierra en su movimiento alrededor del Sol durante al menos los últimos 250.000 años, y puede estar íntimamente relacionado con el origen de nuestro planeta. Su trabajo aparece en un artículo en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

El asteroide llamó primero la atención de estos científicos, Apostolos ‘Tolis’ Christou y David Asher, dos meses después de haber sido encontrado por el satélite infrarrojo WISE. “Su distancia media al Sol es idéntica a la de la Tierra”, dice el Dr. Christou, “pero lo que realmente me impresionó lo similar que su órbita era a la de la Tierra”.

La mayoría de asteroides cercanos a la Tierra tienen órbitas muy excéntricas, en forma de huevo, y recorren órbitas en el sistema solar interuir. Pero el nuevo objeto, denominado 2010 SO16, es diferente. Su órbita es casi circular, de modo que no puede acercarse a cualquier otro planeta del sistema solar, excepto la Tierra”.

 
 

La leyenda de la luz de la muerte (Maceda, Orense)

Cuenta la leyenda que en las noches más oscuras y frí­as del invierno, las gentes de las aldeas situadas al este de la Sierra de San Mamed, podí­an ver una pequeña luz como si fuera de un candil, al tiempo que escuchaban voces como llegadas del infierno, convertidas en rezos que llamaban a la muerte. Poco después, la luz y los rezos desaparecí­an tal y como habí­an llegado.

Cuentan los viejos que un chaval, deseando saber lo que ocurrí­a, decidió esconderse en junto a un muro del camino por el que solí­a pasar la luz. El chaval temblaba de miedo y frí­o mientras aguardaba, aunque poco más tarde pudo ver la luz que poco a poco se le acercaba. Escuchó los rezos más y más cerca y cuando la luz le permitió ver sus manos y su cuerpo levantó la cabeza para ver lo que a ocurrí­a. Justo en ese momento recibió una bofetada que lo arrojó cuatro o cinco metros camino abajo provocándole un desvanecimiento que durarí­a hasta la mañana siguiente.

Nadie de aquellas aldeas pudo ver de cerca la misteriosa luz. A los que la recuerdan no les gusta hablar de ella, y los que lo hacen dicen que era la muerte que vení­a en búsqueda de algún vecino. Hoy, en las noches oscuras y frí­as de aquellas aldeas, no hay ni luz ni rezos, pero a pesar de que ya nadie lo cree y todos sabemos lo que ocurrí­a, a los que les entró el miedo en el cuerpo ya no les volvió salir.

 
 

La leyendas del Conde Estruch

Existe la creencia popular de que el vampirismo, tiene sus orígenes en Transilvania, sin embargo, y segun una vieja leyenda, éste ya existía en el condado de Ampurias – actual Ampurdán, en la antiguamente llamada Catalunya Vella durante el siglo XII que relata una escalofriante historia de estrugas, palabra ésta derivada de estriges y que sería el equivalente al nosferatus de a película de la década del 20.

La historia se sitúa durante el reinado de Pere el Católico entre los años 1173 y 1212 y en medio de continuos conflictos entre la Corona de Aragón y Cataluña contra los reyes de Francia para apoderarse de una región denominada Occitania. El rey Alfonso II el Casto, era un joven de diecisiete años y desde la muerte de su predecesor Ramón Berenguer IV la tutoría de nuestras tierras estaba en manos del rey inglés Enrique II de Plantagenet (padre de Ricardo Corazón de León, el mismo de las cruzadas y las aventuras de Robín Hood) y del Obispo de Barcelona Monseñor Guillem de Torroja.

El rey catalán tenía como enemigo principal al rey Llop (en castellano “Lobo”) de Murcia y las incursiones en la Tarraconense eran frecuentes y, al mismo tiempo, teníamos las luchas fronterizas del norte contra los francos en la disputa de Occitania. Por eso el condado de Ampurias era un hervidero de intrigas, luchas con castellanos e ingleses (aliados del rey Alfonso) por un lado y por el otro los enemigos ya mencionados, sin olvidarnos de los navarros siempre en liza con el reino de Aragón.

El conde Estruc fue un notable guerrero que siempre luchó en favor de la Corona catalanoaragonesa y, en aquellos años, ya estaba en su senectud por lo cual fue enviado a Llers, una pequeña villa cerca de Figueras, donde existía otro enemigo esta vez interno: los paganos.

Parte de los catalanes del siglo XII aún vivían apegados a los antiguos cultos iberos paganos, anteriores al Cristianismo, por lo cual éstos eran un potencial aliado de los árabes o, tal vez, de los francos. Por esa razón el viejo soldado tuvo que reprimir esos cultos ancestrales que aún creían en la magia y las ciencias ocultas, origen de la actual creencia en brujas y demás supersticiones, y obligar a los campesinos ampurdaneses a abrazar la fe en Cristo.

Esta represión motivó que el anciano conde sufriera una maldición por parte de sus víctimas y que tiempo después de su muerte natural, Estruc rejuvenecido se levantara de la tumba convertido en reviviente sembrando el terror por toda la Catalunya Vella.Dicen las antiguas leyendas que sólo salía de noche para beber la sangre de sus víctimas, gustaba seducir y violar a las mozas casaderas dejándoles embarazadas. Al cabo de nueve meses las desafortunadas parían pequeños monstruos que morían no más nacer ya que, según las tradiciones antiguas (curiosamente idénticas tanto en Cataluña como en Transilvania) un vampiro no puede tener hijos.

El rey Alfonso II tenía no pocos disgustos en aquellos tiempos y la población estaba relmente aterrorizada. La gente tenía miedo de salir de noche, todos llevaban ajos y crucifijos para protegerse del terrible nosferatu y ya nadie podía dormir en paz hasta que una anciana religiosa encontró la tumba del conde Estruc y le clavó la estaca en el corazón, desapareciendo para siempre la maldición.

Pero el recuerdo del vampiro sobrevivió al paso del tiempo y aún queda el dicho “tenir malastruc” o “mala astrugancia” para definir a quién tiene mala fortuna. Incluso durante generaciones las madres catalanas amenazaban a sus hijos con llamar al conde Estruc si no eran buenos y no hacían lo que se les mandaba. En el mismo Llers, un poblado donde sopla con gran fuerza la Tramontana del Canigó, un viento frío y áspero que los antiguos habitantes achacaban a unas brujas legendarias, las célebres brujas de Llers que dominaban los aires. El agudo silbido del viento, según las creencias populares, era motivado por la furia de estas mujeres. En Transilvania existía un mito semejante, las “Ieles” (es decir “las Ellas”), cuyo paralelismo es sorprendente.

Otra leyenda catalana célebre es la de los dips, nombre que se les dio a una especie de perros vampiros (o perros estrugas) que existieron en unas praderas situadas a unos cuantos kilómetros al sur de Reus. Por esa razón se creí un pueblo llamado Pratdip, cuyo nombre es una unión de la palabra Prat (pradera) y dip que en su escudo incluye la figura de un can harto significativa.

Empero, la importancia del conde Estruc es decisiva en la evolución del mito vampírico aunque en aquel tiempo no se le conocía con tal nombre, y podemos considerarle como el primer upiro de la Historia tal como lo entendemos actualmente.

Es sabido que en aquellos años, Ricardo Corazón de León, futuro rey de Inglaterra, residía en la misma zona en que se desarrolló la leyenda del conde Estruc ya que fue enviado por su padre Enrique II de Plantagenet para participar en las Guerras del Rosellón, a favor de la corona aragonesa y catalana contra los francos estableciéndose en Perpiñán, a muy escasas leguas de Figueras y de Llers. Tal vez este dato justifique que, tras la Tercera Cruzada acontecida entre 1190 y 1192, el mito pase al Este de Europa.

Es sabido que Ricardo de Inglaterra atravesó el Danubio, camino de Tierra Santa, y que a su regreso en 1193 fue hecho prisionero por Leopoldo, duque de Austria, quien solicitó un fuerte rescate originándose en Inglaterra el conflicto que hemos visto en las películas de Robín Hood. El rey inglés estuvo encerrado en el castillo austriaco de Tierenstein, muy cercano a Transilvania, y cosa curiosa es a finales del siglo XII que estas leyendas irrumpen en los Cárpatos.

Los revivientes masculinos fueron llamados “strigoí” y los femeninos “strigoaíaca”, como vemos su fonética es muy semejante a la palabra “estriges”, el mito griego, pero también a “estruga”, la leyenda catalana.

 
 

Encuentros en el espacio

Algunos nombres de astronautas que habrían perdido la vida en misiones secretas a la Luna, esto no fue divulgado por el gobierno de la entonces URSS, ellos son: Terentity Shiborin, en 1 959; Piort Dolgev, en 1 960; Wassilievch Zavadovsky en 1 961; Kennedy Mikhailov y Alexy Belokonev quienes vieron un objeto no identificado en el espacio en 1 961.

En 1 961 el cosmonauta ruso, German Titov, a bordo de la cápsula Vostok 2, observo y fotografió, mientras orbitaba la Tierra, varios objetos voladores no identificados, los cuales incluso, estaban muy cerca de su cápsula.

Un objeto apareció por delante del Sputnik II y fue describiendo su misma orbita, Moscú suspendió inmediatamente la información acerca del satélite.

Al día siguiente del lanzamiento del Sputnik IV, apareció una luz intermitente siguiéndolo, luego el Sputnik transmite por radio una voz humana de timbre extraño y metálico. Posteriormente 4 objetos desconocidos siguen al mismo satélite. Moscú anuncia que la nave marcha sin rumbo.Posteriormente tanto Sputnik II y Sputnik IV vuelven a sus orbitas originales.

En junio de 1 963, Valeri Bikovski a bordo de la cápsula espacial Vodstok V, se comunico con la base de control en un estado de enorme agitación:¡Un cuerpo luminoso parece volar en dirección a la cápsula!¡Algo me acompaña por el espacio! ¡Parece que vuela muy cerca de mi cápsula! ¡en este instante se precipita hacia mi!¡El bólido me ha rebasado a enorme velocidad! Ha pasado casi rozando la cápsula…Poco después, el aparato no identificado se dirigió hacia la cápsula de Valentina Tereskova, quien estaba a bordo del Vodstok VI, ella se comunico a la base:”Veo un vehículo desconocido que se acerca peligrosamente a la capsula…! Denme instrucciones…! Esta excesivamente próximo…”

En julio de 1 969, los rusos enviaron el Lunik 15, como espía, conscientes de un posible encuentro entre los astronautas norteamericanos y seres extraterrestres.

Los astronautas Yury Romanenko y Georgui Grechko fueron testigos de cómo varios ovnis estuvieron cerca de su estación espacial Salyut-6 en 1 977. Los objetos los siguieron durante 3 orbitas completas, también fueron fotografiados.

En abril de 1979, el cosmonauta Víctor Afanasyev despegó desde la base conocida como “Ciudad de las Estrellas” para iniciar una misión a bordo de la estación espacial Solyut 6. Pero por el camino sucedió algo que no estaba previsto en los planes de vuelo. Afanasyev vio como un objeto no identificado apareció súbitamente en su campo de visión y comenzó a seguir de cerca de su nave.”Nos persiguió durante media órbita. Lo podíamos ver cuando había luz, pero cuando entrábamos en la zona de sombra de la Tierra desaparecía por completo. Sin lugar a duda era un objeto artificial, metálico y de unos 40 metros de longitud. Tenía forma de huso y presentaba aperturas a modo de escotillas. En algunas partes presentaba estructuras parecidas a alerones. El objeto permaneció muy cerca de nosotros. Lo pudimos fotografiar a la perfección cuando se encontraba a unos 25 metros de nosotros”.Además de fotografiar al ovni, Afanasyev continuamente estuvo en contacto con el control de la misión informando de lo que estaba sucediendo. Al regresar a Tierra se le ordenó no contara a nadie lo que había visto, y tanto las cámaras como la película fueron confiscados. Oficialmente ni las fotos, ni las grabaciones de la citada misión existen.

Un científico soviético, Víctor Borishov, afirmó que la sonda espacial Phobos II, fotografió una advertencia inscrita sobre sólida roca en la superficie de Marte, que decía: “Stay Hawai” (manténganse lejos), dirigida presuntamente a la humanidad. Casualmente ese mismo día la sonda Phobos II dejo de transmitir señales y fue declarada perdida por los soviéticos el 28 de marzo de 1 989.
En momentos en que la sonda rusa Phobos II se encontraba realizando una serie de tomas de la superficie marciana en su extensión, aparece una extraña sombra de un objeto alargado que se encontraba detrás de la nave.

La última fotografía que envió la sonda Phobos II luego de que recibiera la orden, desde la base, de darse vuelta para poder ver que era el objeto que tenía detrás, a causado mucha controversia. Luego de permanecer ocultada por las autoridades rusas fue finalmente divulgada por la ex militar y ahora investigadora rusa Marina Popovic, la imagen muestra un objeto alargado de forma cilíndrica de unos 20 Km. de longitud. El objeto de la parte superior corresponde a Phobos, el satélite de Marte.

La sonda Phobos II, antes de su extraña desaparición envió sorprendentes imágenes del planeta Marte, donde en algunas de ellas se aprecian objetos que no encajan con lo que nos dicen los científicos de forma oficial. En las fotografías se pueden ver: una construcción artificial en forma piramidal, lo que parece ser un monolito, y un ¡ovni triangular semienterrado! el cual parece haber tenido un aterrizaje de emergencia, por el rastro dejado en su parte posterior.

En mayo de 1 997 la estación espacial MIR se vio envuelta por centenares de ovnis que realizaban movimientos en diferentes direcciones encontradas sobre, detrás y delante del trasbordador ruso. Entonces un astronauta que se encontraba filmando el acontecimiento se ve obligado a bajar la cámara y dejar de filmar, pues sabían que habían personas viendo la misión, ya que la señal podía ser captada por aficionados a las antenas parabólicas; pero todo ya era demasiado tarde, porque ya se había conseguido la filmación desde tierra.

Importantes declaraciones oficiales
El premio Nobel de Química en 1 951, Glenn Seaborg, y presidente de la Comisión estadounidense de energía Atómica escribía en 1 969, en su articulo “Los desconocidos de la Luna” lo siguiente:”Varias percepciones de los astronautas de Apolo XI y XII indican que en un tiempo no determinable con exactitud, aterrizaron otros seres no terrestres. Unas fotos que no se han publicado hasta la fecha, tomadas por el Apolo XI, demuestran en diversos lugares de la Luna huellas clarísimas, cuyos contornos son extraordinariamente precisos. Posiblemente aterrizaron allí otras naves que utilizaron la Luna como estación de enlace”.

La NASA siempre ha dicho que lo encontrado en la Luna por las expediciones no tiene ningún secreto, sin embargo, el doctor Farduk Elbaz, uno de los mas prominentes científicos de la NASA admitió: “No todo lo descubierto se ha anunciado”. Añadió también que se utilizó un “código secreto” en las conversaciones entre los astronautas y la base de control de la Tierra.

El científico Maurice Chatelain, quien estuvo a cargo del equipo de comunicaciones del Apolo, declaro que: “Todas las naves Apolo y Géminis fueron seguidas por vehículos espaciales que no pertenecen a este planeta. Siempre que esto ocurre los astronautas informan al centro de control y desde allí se les ordena silencio absoluto”. Añadió además que: “Los astronautas del Apolo XI no solo escucharon ruidos extraños en la radio cuando se acercaban a la Luna, sino que se encontraron con un comité de bienvenida: dos ovnis que contemplaban el alunizaje”.Chatelain piensa que algunos ovnis están en nuestro sistema solar, específicamente en Titán.

Fred Bell, otro científico que trabajo para la NASA dice: “Los astronautas han guardado silencio sobre sus encuentros con ovnis porque están entrenados para creer que es una cuestión de seguridad nacional”. Además el doctor Bell aseguro haber visto fotografías de ovnis tomadas por los astronautas.Aseguro que el Proyecto Apolo fue interrumpido abruptamente debido a que se habían encontrado “demasiadas cosas allá afuera”, temiéndose seguramente que todo salga a la luz y sea de conocimiento público.

El ex astronauta John Glenn, posteriormente senador de los EEUU, hizo importantes declaraciones para un programa radiofónico, sin saber que estaba siendo grabado:”Sabemos perfectamente lo que vimos allí afuera, pero no podemos contar nada”.Además agregó lo siguiente: “Nunca conoceremos la verdadera respuesta… Aún así, vimos cosas allá afuera, cosas extrañas…”

El astronauta de la NASA, Guion Bluford, doctor en Ingeniería Aeroespacial y 700 horas en el espacio, participando en 4 misiones espaciales, declaró en una entrevista, que sus exploraciones en el espacio han contribuido a su creencia en la vida extraterrestre en el Universo.En su tercer viaje en 1 991, cuenta que tuvo una experiencia que nunca olvidaría.De su cuarta misión en 1992, dice que esta permanece clasificada y que “les podría hablar sobre ello, pero después tendría que dispararles a todos”.

 
 

Muñecas diabólicas…

Una serie de casos de posesión diabólica concentradas en la figura de inocentes muñecas de plástico sorprendió a varias familias residentes en la localidad bonaerense de Bolívar, a 350 kilómetros de Capital Federal, las que fueron víctimas de la maléfica influencia de esos juguetes depositarios por cuestiones inexplicables de una destructiva carga de energía negativa. Desgracias, violencia, peleas, desencuentros y adversidades del más variado tono eran la constante en la vida de al menos dos familias que padecieron el efecto de lo que constituyeron versiones casi reales de Chucky, el muñeco maldito que cobró notoriedad a través de la cinematografía. Los distintos episodios en torno a las muñecas revelados por el investigador de fenómenos paranormales Jorge Sosa, quien hace dos semanas también advirtió de la presencia de energía negativa en una vasta zona del sureste de la provincia de Buenos Aires y a la cual le atribuye distintas situaciones anómalas que perjudican a los pobladores del área en cuestión, fue convocado por las personas afectadas para que las ayudara a revertir el inimaginable trance que las atormentaba.

Sosa señaló que los casos en los que intervino y por los cuales comprobó la presencia de muñecas diabólicas, alteraban la tranquilidad, concordia y hasta la salud de distintos integrantes de las familias en cuyo seno, sin que nadie lo hubiera presagiado, algo cambió de modo dramático a riesgo, incluso, de generar situaciones fatales. El investigador, que se autodefine como cultor de la escuela de parapsicología moderna, prefirió mantener en reserva las identidades de los vecinos de Bolívar que recurrieron a sus servicios en procura de recuperar algo de la paz que habían perdido en algunos casos desde hacía varios años.

Los doctores declararon su muerte el día 22 de diciembre después de que sus constantes vitales se apagaran aparentemente. Su cuerpo fue trasladado a la funeraria, donde los trabajadores lo prepararon para su entierro. Uno de los trabajadores se dio cuenta de que la mujer todavía respiraba y que se había movido en su ataúd. “Lo que pasó es muy fuerte y es lógico que esta gente no quiera que se sepa mucho del calvario que atravesaron y de la aterradora experiencia que les tocó padecer” aseguró, Sosa, quien afrontó uno de los casos recientes en enero pasado, cuando una mujer lo contactó para que liberara a su hogar de la “mala onda” que lo había invadido. Según Sosa, lo que sucedía en esa casa de un barrio ubicado no muy lejos del casco céntrico de Bolívar giraba en torno al cambio de carácter que había cobrado el marido de la mujer, quien sin motivos aparentes empezó a ser agresivo con su pareja, en una actitud que fue in crescendo al extremo de llegar a la violencia física. “La mujer tenía miedo que el hombre la matara y me pidió que hiciera una limpieza energética de la casa”. Pero fue al entrar a la habitación del matrimonio -recordó Sosa- que la presencia de una muñeca de plástico y de cerca de un metro de altura, lo sobresaltó.

“Increíblemente al verla experimenté una energía negativa que me invadía” señaló y rememoró el detalle sin duda más escalofriante: “la muñeca estaba ubicada dentro de una cuna y en verdad parecía una nena durmiendo. Pero una cuando me di vuelta para volverla a mirar por la sensación extraña que me había causado, observé que había abierto los ojos hasta la mitad”. La muñeca era un regalo que la dueña de casa tenía desde que era niña. Lucía un vestido floreado, su cabello era negro, contaba con un dispositivo mecánico por el cual emitía sonidos y estaba confeccionada en plástico duro, como tantos otros juguetes de este tipo que hicieron las delicias de las nenas de las décadas del 60 y 70.

Al percatarse que estaba frente a un episodio sobrenatural y al que definió como el foco de energía negativa que influenciaba a esa casa, Sosa consideró que la única manera de alejar el mal era destruyendo a la muñeca. “Hay que quemarla” recomendó, acción que minutos después puso en marcha no sin antes convencer a la mujer quien, melancólica, no quería desprenderse de la muñeca que la había acompañado casi toda la vida.

Tras rociarla con alcohol y envolverla con papeles, el parapsicólogo prendió fuego a la muñeca que en medio de la quemazón y como un capricho de neto perfil paranormal, emitió una suerte de gemido producto, aparentemente, de la acción de las llamas sobre el dispositivo sonoro del juguete.

“Evidentemente se trató de un caso de posesión diabólica que se coló en la muñeca” afirmó Sosa, para quien la razón de ser de esa influencia maligna que motivó la angustia del matrimonio de esta historia y que a poco estuvo de llevarlo a su disolución, “es el resultado de las energías negativas procedentes del universo o del más allá y que están afectando al mundo”. Este estudioso de episodios paranormales aclaró que “no se trató de un caso de magia negra sino de otra cosa: la muñeca recibió en algún momento esa energía negativa que la transformó en un objeto maléfico que operaba sobre la personalidad del marido y en la suerte de la familia a la que absolutamente todo le salía mal”. Ya sin la muñeca las cosas cambiaron, el dueño de casa recobró su afabilidad y hasta empezaron a revertirse ciertas tendencias: por ejemplo, la familia pudo retomar la construcción de un local al frente de la propiedad y hasta desapareció la sensación de frío que se percibía sobre todo en la cocina y que sus moradores atribuían a la humedad en los cimientos.

El otro caso que se registró en Bolívar y que también tuvo a Sosa como testigo ocurrió a principios de mes, cuando una mujer le contó al parapsicólogo que no podía conciliar el sueño y que los médicos no daban en la tecla con un molesto sarpullido que sufría en las piernas. También en este caso, al querer detectar fuentes de energía negativa, el investigador se encontró justo sobre la cama de la dueña de casa -una anciana que vivía sola y de la que también mantuvo reserva sobre su identidad – con una pequeña muñeca también de plástico y que desde hacía muchos años era un adorno más de la vivienda.

“La muñeca está maldita”, determinó Sosa, y también recurrió al alcohol y los fósforos para poner fin a las pesadillas de la anciana que cuando el parapsicólogo se fue, quedó en el patio de su casa contemplando como las llamas erradicaban la energía negativa allí asentada. “Sin embargo, la señora volvió a contactarse conmigo para decirme que lo único que no se le habían quemado a la muñeca eran las piernas. Hubo que prender fuego otra vez – rememoró Sosa- y recién después de eso la mujer, que también recuperó el sueño, dejó de padecer la comezón intensa que hacía tiempo afectaba sus piernas”.

 
 

Ya no hay marcha atrás: El nivel del mar aumentará entre 12 y 21 metros en los próximos siglos

Aunque la humanidad logre evitar que el calentamiento global sobrepase los 2 grados centígrados (3,6 grados Fahrenheit) como recomienda el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la población humana de los próximos siglos tendrá que lidiar con un mundo completamente diferente.

Un mundo en el que el nivel de los mares será entre 12 y 21 metros (de 40 a 70 pies) superior al actual, según los resultados de un nuevo e inquietante estudio.

Sus autores, encabezados por Kenneth Miller de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, han sacado sus conclusiones después de estudiar muestras del suelo y rocas de una zona de Nueva Zelanda y del Atolón de Eniwetok en el Pacífico Norte.

Los investigadores se centraron en el Plioceno tardío, hace entre 2,7 y 3,2 millones de años, un periodo que coincide con la época en que por última vez antes de ahora la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera terrestre tenía valores iguales a los actuales, mientras las temperaturas globales eran 2 grados centígrados superiores a las de nuestros días.

La diferencia en cuanto al volumen de agua liberada es el equivalente a derretir enteras la Capa de Hielo de Groenlandia y la de la Antártida Occidental, así como una parte del hielo concentrado en el litoral de la Capa de Hielo de la Antártida Oriental, tal como indica H. Richard Lane, director de programas de la División de Ciencias de la Tierra de la Fundación Nacional estadounidense de Ciencia, que financió la investigación.

En la época actual, un incremento del nivel del mar de entre 12 y 21 metros sumergiría gran parte del litoral del planeta y afectaría hasta al 70 por ciento de la población mundial.

Por suerte, no sucederá de manera repentina. La fusión de estas grandes capas de hielo podría tardar desde siglos hasta milenios.

La Tierra con un nivel del mar 6 metros superior al actual. (Foto: NASA)
La tasa actual de incremento del nivel del mar para el siglo XXI es de entre 60 a 90 centímetros (de 2 a 3 pies) para el año 2100, y se debe tanto al calentamiento de los océanos (expansión térmica), como a la fusión parcial de los glaciares de montaña y de los hielos de Groenlandia y la Antártida.

Sin embargo, la importancia del nuevo estudio y otros parecidos no debe ser pasada por alto, pues sus resultados resaltan la sensibilidad de las grandes capas de hielo de la Tierra al cambio de las temperaturas, sugiriendo que incluso un modesto incremento en la temperatura global produciría una elevación de gran envergadura del nivel del mar.

En cualquier caso, un aumento considerable del nivel del mar, tarde o temprano, parece inevitable. “El estado natural de equilibrio de la Tierra dados los niveles presentes de dióxido de carbono en la atmósfera es un estado donde el nivel de los mares es de unos 21 metros (70 pies) por encima del nivel actual”. Ésta es la rotunda e inquietante valoración que hace Miller.

En esta investigación también han trabajado James Wright, James Browning, Yair Rosenthal, Sindia Sosdian y Andrew Kulpecz, de la Universidad Rutgers, así como Michelle Kominz de la Universidad del Oeste de Michigan, Benjamin Cramer de la organización Theiss Research en Eugene, Oregón, Tim Naish de la Universidad Victoria en Wellington, Nueva Zelanda, y W. Richard Peltier de la Universidad de Toronto en Canadá.

 
 
 
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