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Archivos diarios: mayo 5, 2012

La leyenda pacense de Jordana la Bella.

El rey de Portugal entró en Badajoz escoltado por una escogida comitiva en la que destacaba la figura apuesta de Joan Franco, cuya mirada se cruzó con la de una dama hermosa que se encontraba entre la multitud. Estaba acompañada por un muchacho huérfano como ella. De vuelta, tras cruzar el puente del Guadiana, se encontraron los dos con un grupo en el que se hacía notar un hombre maduro, de tez oscura, ojos negros, mirada fría y larga barba. Todos creían que era judío pero nadie pudo demostrarlo, de la misma forma que la razón de su presencia en la ciudad era un misterio. Al pasar Jordana por delante del hombre este clavó sus ojos en ella, sintiéndose atravesada por una mirada siniestra y escalofriante.

Al día siguiente, Joan Franco envió una misiva a Jordana con la petición de verla en palacio, asunto al que accedió. Su presencia fue objeto de comentarios de admiración ya que ninguna mujer de las presentes desprendía tan sutil elegancia. Aunque el caballero lusitano la recibió cortésmente, la muchacha no cedió a sus pretensiones, por lo que el arrogante Joan se juró asimismo que la joven sería suya.

Algunos días después el portugués apareció muerto junto a los torreones de la alcazaba. Todo Badajoz hablaba de un duelo con un pretendiente español, que también aspiraba a los favores de Jordana, llamado Gonzalo Bejarano. Al volver de los funerales, la mujer se volvió a encontrar con aquel hombre misterioso de mirada fría.

Pasado el tiempo, cuando parecía que se olvidaba los ecos de la primera muerte, se encontró el cadáver de Gonzalo flotando en el río Guadiana. Jordana, abandonada al más profundo de los desánimos, no encontraba una explicación ante unos hechos que la superaban.

Meses más tarde, cuando nadie lo esperaba, en una fría mañana de invierno, Jordana abandonaba la ciudad en la más absoluta miseria. Vestía harapos y sus ojos se llenaron de lágrimas al volver la mirada para atrás y observar lo que antes fue suyo. Aquel hombre con el que se cruzó en dos ocasiones dirigió la subasta de sus bienes y propiedades. El destino fue cruel.

Es primavera y el Sol se retira. En el jardín de la mansión que perteneció a Jordana, adquirida por los Lopes de Mendoza, sonaban dulces melodías. Una mendiga, cuyos pasos desiguales turbaban el silencio de la calle, se detuvo a escuchar la música y a oler las azucenas del muro. El sueño se apoderaba de ella lentamente. A la mañana siguiente, cuando Lopes de Mendoza salió a la calle, se la encontró y quiso despertarla, pero Jordana estaba muerta.

 

El aura humana estudiada por científico españoles

Científicos españoles explican por primera vez el fenómeno del aura de las personas

En términos neurológicos, la sinestesia consiste en que en el cerebro de ciertas personas se produce un «cruce de cables»

⁠abc.es⁠ / ⁠Madrid⁠

Investigadores españoles de la Universidad de Granada han descubierto la capacidad de ver el aura de las personas es un fenómeno neuropsicológico denominado sinestesia. Los sinéstetas «mezclan los cinco sentidos, al tener más interconectadas las áreas del cerebro encargadas de procesar cada uno de los estímulos, de forma que son capaces de ver o paladear un sonido, según explica la nota de presa de la universidad española.

De este modo, conocidos popularmente como «curanderos» o «santones», presentan en realidad esta capacidad, que explicaría científicamente esta supuesta «virtud»

En un artículo publicado en la prestigiosa revista «Consciousness and Cognition», los profesores del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada Óscar Iborra, Luis Pastor y Emilio Gómez Milán han ofrecido, por primera vez en el mundo, una explicación científica al fenómeno esotérico del aura, un supuesto campo energético de radiación luminosa multicolor que rodearía a las personas a modo de halo y que resulta invisible para la gran mayoría de los seres humanos.

En términos neurológicos, la sinestesia consiste en que en el cerebro de ciertas personas se produce un «cruce de cables» o conexiones sinápticas . Este hecho «les permite establecer asociaciones automáticas entre regiones cerebrales que habitualmente no están conectadas», según explica el profesor Gómez Milán, una cualidad que tendrían muchos de los curanderos que dicen poder ver el aura.

Varios tipos de sinestesia

Para realizar esta investigación, los científicos entrevistaron a varias personas afectadas por sinestesia, entre los que se encontraban supuestos curanderos, como el granadino Esteban Sánchez Casas, conocido como «El Santón de Baza».

Muchos le atribuyen ciertos «poderes paranormales», como poder ver el aura de las personas, «cuando en realidad se trata de un claro ejemplo de sinésteta», explican los autores de esta investigación.

Los autores del estudio destacan que en el caso de «El Santón de Baza» presenta sinestesia caras-color (por lo que asocia a cada persona con un color); sinestesia tacto-espejo (cuando observa a una persona que está siendo tocada o que experimenta un dolor, él experimenta ese mismo dolor); una alta empatía (la capacidad de sentir lo que está sintiendo otra persona) y esquizotipia (ciertos rasgos de personalidad con tendencia a formas atenuadas de paranoia y de alucinación que se da en las personas sanas).

En términos neurológicos, la sinestesia consiste en que en el cerebro de ciertas personas se produce un «cruce de cables».

⁠ABC.es⁠ / Madrid

Investigadores españoles de la Universidad de Granada han descubierto la capacidad de ver el aura de las personas es un fenómeno neuropsicológico denominado sinestesia. Los sinéstetas «mezclan los cinco sentidos, al tener más interconectadas las áreas del cerebro encargadas de procesar cada uno de los estímulos, de forma que son capaces de ver o paladear un sonido, según explica la nota de presa de la universidad española.

De este modo, conocidos popularmente como «curanderos» o «santones», presentan en realidad esta capacidad, que explicaría científicamente esta supuesta «virtud»

En un artículo publicado en la prestigiosa revista «Consciousness and Cognition», los profesores del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada Óscar Iborra, Luis Pastor y Emilio Gómez Milán han ofrecido, por primera vez en el mundo, una explicación científica al fenómeno esotérico del aura, un supuesto campo energético de radiación luminosa multicolor que rodearía a las personas a modo de halo y que resulta invisible para la gran mayoría de los seres humanos.

En términos neurológicos, la sinestesia consiste en que en el cerebro de ciertas personas se produce un «cruce de cables» o conexiones sinápticas . Este hecho «les permite establecer asociaciones automáticas entre regiones cerebrales que habitualmente no están conectadas», según explica el profesor Gómez Milán, una cualidad que tendrían muchos de los curanderos que dicen poder ver el aura.

Varios tipos de sinestesia

Para realizar esta investigación, los científicos entrevistaron a varias personas afectadas por sinestesia, entre los que se encontraban supuestos curanderos, como el granadino Esteban Sánchez Casas, conocido como «El Santón de Baza».

Muchos le atribuyen ciertos «poderes paranormales», como poder ver el aura de las personas, «cuando en realidad se trata de un claro ejemplo de sinésteta», explican los autores de esta investigación.

Los autores del estudio destacan que en el caso de «El Santón de Baza» presenta sinestesia caras-color (por lo que asocia a cada persona con un color); sinestesia tacto-espejo (cuando observa a una persona que está siendo tocada o que experimenta un dolor, él experimenta ese mismo dolor); una alta empatía (la capacidad de sentir lo que está sintiendo otra persona) y esquizotipia (ciertos rasgos de personalidad con tendencia a formas atenuadas de paranoia y de alucinación que se da en las personas sanas). Enviado desde mi BlackBerry® de Vodafone

 
 
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