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Misterios en Sevilla: El Sanatorio de los Muertos

29 Jul

**Una investigación de Fátima Barragán, José Manuel García Bautista y Jesús Camacho.

Parado al final de un frío pasillo se distingue una forma, una silueta que languidece en la noche, parece alguien que camina por uno de estos desvencijados pasillos entre trozos de ladrillos y escombros, pero no parece alterarse por esta circunstancia, es más, es ¡como si no le afectara! Y es que aquel ser tiene un aspecto famélico, un aspecto mortecino, un aspecto espectral… Gira la esquina y avanzamos hacia su posición, algo nos dice que tras este misterioso personaje se oculta algo muy especial, pero ¿qué puede ser? Tras llegar a aquella esquina tenemos encontrarnos y darnos de bruces con él pero…¡Hay un muro! ¿No hay nadie! ¡¿Cómo puede ser?! ¡¿Por donde se ha ido?! No hay salida posible sólo aquella que dice que se ha marchado tras ese muro, atravesándolo, tras un muro que tapa un pasillo… Pero el cuerpo humano aún no cuenta, entre otra, con esas propiedades, ¿ante que nos encontramos? Tal vez ante eso que mucho llaman: fantasma.

Es una de las muchas experiencias vividas en un lugar al que llamamos desde hace un tiempo como “El Sanatorio de los Muertos” y no es que sea un sensacionalista título que le hemos dado, simplemente atiende a su función y a las muchas vivencias y testimonios que hemos ido recogiendo sobre lo que en su interior sucede.

En las proximidades de Sevilla, en las inmediaciones de Sevilla-Este, se encuentra hoy el abandona y otro recinto de servicios hospitalarios de San Pablo, de carácter militar y hoy en el estado más puro y genuino de abandono. Su historia es casi tan apasionante como los hechos que años después se han descrito en su interior, hechos tan sorprendentes como inexplicables…

El “Sanatorio de los Muertos” es llamado así por los relatos que nos hablan de espectros y fantasmas que vagan por su interior, por el interior de unas instalaciones médico-sanitarias de notable alcance en la época pero pronta desubicación militar y es que fue construido bajo el régimen del general, y dictador, Francisco Franco, como fruto del beneplácito del gobierno para la instalación y ocupación de determinados recintos militares por parte del personal de la U.S. Army.

Franco aceptó que EE.UU. construyera bases militares a lo largo de la geografía española a cambio de “importantes” compensaciones económicas para España. Ello implicaba la militarización de nuestro suelo por parte de otra potencia militar, el “vender el alma” al diablo de la potencia emergente tras la IIª. Guerra Mundial y la posibilidad candente del tráfico de armamento nuclear por nuestro espacio aéreo y en nuestras bases, si bien esta última quedaría expresamente recogida en los acuerdos bilaterales entre España y Estados Unidos. Aunque muchos españoles seguían teniendo en mente la tragedia que podría haber sobrevenido en Palomares con la caída y posterior “recuperación” de aquellos ingenios nucleares. Otro de los peligros podría venir por parte de la Unión Soviética, aquella unión de España hacía y para los Estados Unidos ponía a esta piel de toro en el objetivo soviético. De hecho España se convirtió en un objetivo militar a consecuencia de todo esto.

Así el aeropuerto de San Pablo tendría también el “ala americana” y unas instalaciones que dentro de lo que otrora fuera un perímetro militar. Dentro de la influencia del mismo encontramos el viejo sanatorio, el viejo hospital, construido cuando en Sevilla se edificaba el imponente Hospital Universitario Virgen Macarena.

Como en cualquier hospital, disponía de numerosas habitaciones si bien no se contaron demasiados fallecimientos en su interior sin embargo su historia paranormal nos cuenta hechos diferentes, hechos inquietantes…

En la década de los 70 quedó en desuso y con las modificaciones del recinto aeroportuario de Sevilla quedó fuera del mismo y por consiguiente se ordenó su desalojo, así el Hospital San Pablo quedaba a merced del tiempo. El complejo consta de varios edificios más y este, en forma de + (cruz latina) es uno de esos lugares donde, en opinión de nuestros testigos, se manifiesta lo imposible…

Cuando el investigador se va acercando al lugar denota su estado de abandono con numerosas pintadas y grafittis, el interior no le va a la zaga y sigue la tónica de su lúgubre aspecto exterior. Destaca nada más entrar la presencia de varias estrellas, de pentagramas dibujados en rojo, uno sobre el suelo, algunos artilugios en su proximidades como una palangana con restos de un líquido parduzco (¿sangre?), botella de ron y plumas de ave, por los indicios es un lugar donde se podría haber practicado algún tipo de rito afrocaribeño o incluso ritualista. Además la palabra “Satán” se repite en varias de las leyendas pintadas sobre sus paredes, ello podría sugestionar más que ser una realidad, pero de ser cierto no deja de ser igualmente inquietante.

Igualmente en su interior encontramos un cartón con todas las letras del abecedario, y números… Se nos antoja familiar…Un “hola” y un “adiós” cierra ese improvisado tablero ouija que también nos indica que en el viejo edificio se han practicado sesiones de contactismo o espiritismo.

Personal que trabajó en estas instalaciones nos hablan de habitaciones de acceso restringido, ubicadas en la segunda planta del edificio, en el modulo de dormitorios de los militares, allí está otros de los misterios, la denominada: habitación secreta. Su nombre viene a que existen una serie de informes sobre esta habitación que se encuentra pintada totalmente de amarillo. En el suelo, un pentagrama pintado con alguna sustancia rojiza, como si estuviesen simulando que estuviera pintado con sangre. Según nos cuenta Javier R.L. que acude a menudo al lugar, allí “se suelen ver sombras aquí, unas sombras o siluetas oscuras como provocadas por un ser humano pero sin mediar nadie para provocarlas, muy altas y oscuras”, pero no sólo nuestro asustado testigo ha sido testigo de este impactante ser sombrío también nos seguía relatando: “además se ven muchas esferas luminosas, como luminarias dentro del sanatorio”. Y sin dudas capta nuestro interés cuando nos habla del espectro de una niña: “Una noche pude ver perfectamente el espíritu de una niña, tendría unos diez años, con unas ropas finas, blanquecinas… Cuando me quise enterar de que le sucedió me dijeron que murió ahogada en un pozo cercano y desde entonces se aparece aquí, es muy inquietante y desde entonces, salvo hoy contigo no he vuelto a venir jamás, aquello me marcó e incluso dejé el mundo de la investigación, no todo es tan bonito como lo pintan en la tele”. Y es que Javier R. tras su experiencia precisó de atención médica con un ataque de ansiedad que le hizo temer por su vida.

De la mano del Grupo de Investigación “Milenio” de Sevilla accedemos a otro testimonio más, en este caso son Fátima Barragán y Jesús Camacho cuyo testigo les narraba en estos términos su experiencia: “allí vi el espectro de una niña, de unos diez años, que tiraron viva a un pozo del lugar y la dejaron morir con una gran agonía”. Pero además estos dos investigadores han recogido un gran número de psicofonías obtenidas tras paciente escucha de las llamadas “voces del misterio” y donde dejan mensajes tan inquietantes como: “ayúdame”, “estoy aquí” o “no estoy muerta”.

Por sus respectivos desarrollos laborales, Jesús Camacho y Fátima Barragán tienen acceso a los testimonios de otros compañeros en labores de vigilancia y seguridad que igualmente han tenido experiencias fuertes en sus lugares de trabajo, pero en el “Sanatorio de los Muertos” encuentran un nuevo testigo con una nueva vivencia: “ yo solía jugar aquí al painball, ese juego que consiste en pegar tiros con bolas de pinturas. Junto a mi venía un grupo de varios amigos, que también fueron testigos de algo insólito y que se escapaba de la leyes de la física… Un día nos encontrábamos jugando al juego del painball y decidí esconderme dentro del sanatorio, lo encontré arriesgado pero divertido. Fue extraño y digo extraño por que me pareció ver una sombra oscura y espigada cruzar por delante mía, no quise echarle mucha cuenta pero allí estaba de nuevo, cruzando de una habitación a otra. No le di más importancia por que también me podía desconcentrar y estaba en medio de la acción del juego… Pero un día, jugando a dicho juego por el lugar, vi como en dicha habitación, la misma habitación, la famosa habitación pintada de amarillo, alguien nos observaba. No sabía que podía ser, me giré muy despacio y allí estaba sombra que se me apareció y creí ver cruzando las habitaciones”. J.J., nuestro testigo no puede seguir narrándonos su experiencia, dejamos que se tranquilice un poco para que prosiga con su testimonio… : “Esa sombra fue desapareciendo hasta que ya no la podíamos ver. No fui yo testigo de ese extraño fenómeno sino que todos mis amigos allí presentes también pudieron ver lo mismo que yo”.

Un nuevo relato lo tenemos en Enrique Marques, aficionado a la aeronáutica que suele acudir al lugar a observar los aviones que van aterrizando despegando del aeropuerto de Sevilla. Cierto día de Junio de 2010 le ocurría lo que él mismo nos narra: “Estaba en las proximidades del edificio, con el coche allí aparcado, estaba con los prismáticos viendo como aterrizaban los aviones por que siempre me ha gustado la aeronáutica. Soy un “piloto” frustrado… Bueno, la cosa es que serían las seis de la tarde, poco más, y sentí como si alguien me llamara, me gire y no vi a nadie y seguí a lo mío. Pero de nuevo sentí como si alguien me llamara… Fue muy extraño y me comencé a mosquear… Entonces preferí colocarme los cascos y ver como iba el futbol… Pero noté como me llamaban de nuevo y al girarme me vi a una niña de unos nueve o diez años tras de mi con ropa ligera y mal aspecto… Me dijo: “Te he llamado, ¿acaso no me has escuchado?” Aquella expresión en un crío me extrañó y cuando fui a contestarle fue desvaneciéndose delante mía poco a poco…Salí corriendo de allí y ahora siempre que voy suelo ir acompañado, le he cogido miedo a ese sitio”.

Ignacio Sánchez nos comentaba también su experiencia en el edificio: “Yo estaba con unos amigos volando los helicópteros de aeromodelismo, aquel sitio es grande y aunque está el aeropuerto cerca nunca ha pasado nada. Entonces nos pusimos a la sombra de unos muros con los aparatos apagados y desde arriba nos tiraron una piedrecita, un trocito de ladrillo, pensamos que como el edificio está tan mal pues que se estaría cayendo algo y nos cambiamos de sitio, entonces sentimos claramente una voz que venía desde el interior, una voz masculina que decía: “ayuda”, pero muy agobiada, muy tensa… Juan y yo salimos corriendo y subimos aquellas escaleras y entonces comenzó la pesadilla… Comenzamos a sentir como un temblor en el edificio, pequeño pero perceptible y a continuación una intensa sensación de frío. Juan me dijo: “vámonos” y comenzamos a girarnos para ver detrás nuestra una especie de ser sombrío de un metro ochenta, alto, sin rasgos definidos que estaba como observándonos… Comenzamos a correr en dirección opuesta apara ver que al final de un pasillo estaba esa misma figura, era como si estuviera en todos sitios, nos entró el pánico y salimos por una ventana… No hemos vuelto a poner un pié allí, aquel lugar está maldito, pasan cosas raras”.

Numerosas son las apariciones de una niña de diez años que murió allí en la zona del hospital. Testigos que cuentan haberse topado con una niña, con rostro muy pálido y vestido blanco, vagando por este lugar ya en total abandono… No hemos sido testigos directos pero el Misterio se vive allí. Hay opiniones para todos los gustos y una realidad objetiva: la presencia de lo extraño. La base militar quedó totalmente abandonada y actualmente en ruinas, como si algo, algo malo, una fuerza extraña hubiera sido capaz de destruir el lugar dónde en su día, allá donde se ejerció culto al mismísimo diablo.

Tanto en nuestras investigaciones como en las del Grupo de investigaciones “Milenio” hemos podido grabar un alto número de psicofonías en condiciones garantizadas de seguridad acústica, hemos comprobado con equipos especiales de medición de temperatura (con registros cada 0´1 segundo) de caídas de hasta 16ºC en el interior de algunas habitaciones y el accionarse de los sistemas de control de volumen portátiles que llevábamos. Igualmente hemos grabado en video con grabación nocturna las orbes u esferas luminosas que entran y salen de determinadas dependencias y recabamos multitud de testimonios que hablan de espectros, fantasmas, apariciones, extraños ritos y rituales en el interior de este edificio que formara parte del complejo sanitario. ¿Qué está ocurriendo en el interior de este edificio? Es una buena pregunta y un misterio: nos podríamos aventurar en lanzar la hipótesis que la fuerza de algo vivo que fallecido quedó en su interior y que hoy se manifiesta, o que es fantasma de esa pequeña de diez años se muestra a los investigadores u ocasionales visitantes, sea como fuere son nuestras hipótesis avaladas por el peso de aquellos que vivieron lo imposible, que vieron cara a cara lo que llamamos misterio dentro un lugar maldito: el Sanatorio de los Muertos.

 
2 comentarios

Publicado por en julio 29, 2012 en Artículos

 

2 Respuestas a “Misterios en Sevilla: El Sanatorio de los Muertos

  1. Raquel

    julio 31, 2012 at 15:03

    Hola, me ha encandilado el artículo y no he podido resitirme a conocer más sobre la historia del Sanatorio. Exactamente, desconozco dónde se encuentra, pero me gustaría comprobarlo por mi misma. Debe ser una experiencia para vivir y posteriormente contarla.

     

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