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Archivos diarios: septiembre 1, 2012

‘El Hipsi de Galve’, el dinosaurio comedor de plantas más pequeñ o de España

El grupo de investigación Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza acaba de describir por primera vez el dinosaurio comedor de plantas más pequeño de España. El análisis de 104 restos de un único individuo, publicado en la revista Palevol, muestra el esqueleto más completo de un dinosaurio ornitópodo encontrado en el país.

Los fósiles del nuevo dinosaurio Gideonmantellia amosanjuanae fueron hallados en 1982 en la localidad turolense de Galve. Con una longitud de apenas dos metros y 20 kilos de peso en edad adulta, y una antigüedad de 130 millones de años, correspondería a un ágil y veloz dinosaurio, adaptado a correr rápido para poder escapar de los depredadores, a modo de «gacela del Cretácico», al carecer de escudo defensivo.

La investigación de estos restos fósiles, publicada en la revista Palevol y dirigida por José Ignacio Canudo –coordinador del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR)–, ha permitido descubrir que, en realidad, se trata de un dinosaurio nuevo, al presentar una morfología única en los huesos de la cadera y del comienzo de la cola, no descrita en ningún otro dinosaurio.

Vértebras, parte de la cadera y del miembro trasero, incluyendo un pie prácticamente completo, forman parte de los fósiles. Sin embargo, según los paleontólogos no se ha recuperado nada del cráneo, pero dientes aislados de otros yacimientos podrían pertenecer a este dinosaurio.

Reconstrucción de Gideonmantellia en el Museo de Galve. (Imagen: José Manuel Gasca / Aragosaurus)Según los investigadores, la reconstrucción a partir de los huesos conservados apunta a una longitud de más de un metro. «El ejemplar es inmaduro, y no habría dejado totalmente de crecer, por lo que en su etapa como adulto podría ser algo mayor y llegar a alcanzar los dos metros de largo y pesar unos 20 kg», indican los expertos.

Los restos de Gideonmantellia fueron encontrados en el yacimiento Poyales Barranco Canales en la década de los ’80 por José María Herrero, uno de los precursores de la recogida de fósiles en España, y su hijo. Herrero, recientemente fallecido, es el alma mater del descubrimiento de muchos de los fósiles de dinosaurio de Galve, que han otorgado fama a este pequeño pueblo de Teruel.

Gideonmantellia se encontró en unas arcillas rojas del Cretácico Inferior (hace unos 130 millones de años). Se trata del segundo dinosaurio de esta edad descrito en España, ya que el primero (Delapparentia) también se encontró en Galve y fue estudiado por José Ignacio Ruiz Omeñaca. Los restos de Gideonmantellia, recuperados por Herrero y estudiados por la Universidad de Zaragoza, son los únicos que se conocen, ya que el yacimiento fue destruido por la labor de una mina cercana de extracción de arcillas.

Para los autores de la UNIZAR, la ausencia de la cabeza ha hecho difícil estudiar a Gideonmantellia. Estudios anteriores han clasificado a este dinosaurio con nombres de especies conocidas en otras partes de Europa, la más significativa es con una de la Isla de Wight (Reino Unido) llamada Hypsilophodon. Esta similitud con dinosaurios ‘británicos’ permitiría apuntar a la existencia de una conexión terrestre entre estos espacios geográficos, que favorecería la movilidad de estos ejemplares.

El nombre de Gideonmantellia amosanjuanae es un homenaje a Gideon Mantell, naturalista inglés y uno de los padres de la investigación en dinosaurios. Mantell vivió en el siglo XIX y fue el primero en describir y figurar un fósil de «hipsilofodóntido» en 1849. La segunda parte del nombre honra a la joven investigadora María Olga Amo Sanjuán, del grupo Aragosaurus, que falleció por enfermedad en octubre del 2002 durante la realización de su tesis doctoral sobre las cáscaras de huevo del Cretácico Inferior de Galve.

Se trata del cuarto dinosaurio descrito en este municipio (tras Aragosaurus, Galvesaurus y Delapparentia), lo que convierte a Galve en el núcleo más importante de Europa continental, en cuanto al número de dinosaurios descritos (sin contar las aves). Desde hace más de 15 años, los fósiles de Gideonmantellia amosanjuanae se encuentran expuestos en el Museo de Galve, donde se le conoce como «El Hipsi de Galve».

 
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Publicado por en septiembre 1, 2012 en Artículos

 

Hallazgo arqueológico de una imponente estatua neohitita en Turquía

Una hermosa y colosal escultura humana es uno de los últimos tesoros culturales desenterrados por un equipo internacional en el lugar de las excavaciones que se realizan en el marco del Proyecto Arqueológico de Tayinat, en el sureste de Turquía.

El descubrimiento también incluye una gran base de columna semicircular, decorada de modo muy ornamentado en un lado. Ambas piezas forman parte del complejo de una puerta monumental que daba acceso a la ciudadela de Kunulua, capital del reino neohitita de Patina (aproximadamente entre los años 1000 y 738 a.C.).

Tal como subraya el arqueólogo Tim Harrison, director del Proyecto Arqueológico de Tayinat y profesor de Arqueología del Oriente Próximo en la Universidad de Toronto, Canadá, estas esculturas recién descubiertas en la zona de Tayinat ilustran la vívida tradición escultórica local neohitita. Constituyen una muestra valiosa del carácter innovador y la sofisticación de las culturas de la Edad del Hierro que surgieron en el Mediterráneo oriental después del ocaso de los imperios de la Edad del Bronce a finales del segundo milenio a.C.

La escultura, intacta desde la cabeza hasta justo por encima de la cintura, tiene una altura de cerca de 1,5 metros, lo cual sugiere que su longitud total era de 3,5 a 4 metros. El rostro de la figura tiene barba y unos ojos muy bien conservados, hechos de piedra blanca y negra. El cabello presenta una elaborada serie de rizos. Sus brazos se extienden hacia delante desde los codos, ambos con brazaletes decorados con cabezas de león. La mano derecha de la figura sostiene una lanza, y en la izquierda hay una espiga de trigo. Una larga inscripción jeroglífica luvia habla de los logros del rey Suppiluliuma.

 
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Publicado por en septiembre 1, 2012 en Artículos

 

La leyenda d ela Baronía de Escriche

Este pequeño pueblo de la provincia de Teruel, fue en su día, sede del barón de Escriche, quien ganó su rango, gracias a vencer a una legendaria fiera, que atemorizaba a los habitantes de todo este territorio, y que había vencido a los más atrevidos caballeros.

Para derrotar a esta horrible bestia, se bastó de un sencillo espejo y una espada.

Cuando se enfrentó al monstruo lo primero que hizo fue colocar el espejo ante su cara, por lo que la fiera se viera reflejada, quedando boquiabierta ante su fealdad, momento que aprovechó el valiente, para clavarle la espada en la boca, el único punto vulnerable que la fiera tenía, y que hasta entonces nadie había podido vulnerar.

De esta manera, consiguió matar a la bestia, y se pudo volver a repoblar el lugar.

El rey agradecido ante semejante valentía, le concedió en baronía, todas las tierras que fuera capaz de recorrer durante un día, naciendo así la Baronía de Escriche.

Aquella hazaña, es el origen de la siguiente jota:

«Nadie le teme a la fiera,
que la fiera ya murió
al revolver una esquina,
un valiente la mató».

 
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Publicado por en septiembre 1, 2012 en Artículos

 

La leyenda d ela Baronía de Escriche

Este pequeño pueblo de la provincia de Teruel, fue en su día, sede del barón de Escriche, quien ganó su rango, gracias a vencer a una legendaria fiera, que atemorizaba a los habitantes de todo este territorio, y que había vencido a los más atrevidos caballeros.

Para derrotar a esta horrible bestia, se bastó de un sencillo espejo y una espada.

Cuando se enfrentó al monstruo lo primero que hizo fue colocar el espejo ante su cara, por lo que la fiera se viera reflejada, quedando boquiabierta ante su fealdad, momento que aprovechó el valiente, para clavarle la espada en la boca, el único punto vulnerable que la fiera tenía, y que hasta entonces nadie había podido vulnerar.

De esta manera, consiguió matar a la bestia, y se pudo volver a repoblar el lugar.

El rey agradecido ante semejante valentía, le concedió en baronía, todas las tierras que fuera capaz de recorrer durante un día, naciendo así la Baronía de Escriche.

Aquella hazaña, es el origen de la siguiente jota:

«Nadie le teme a la fiera,
que la fiera ya murió
al revolver una esquina,
un valiente la mató».

 
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Publicado por en septiembre 1, 2012 en Artículos

 
 
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