RSS

Retrospectiva: la desaparición del niño pintor de Málaga

02 Sep

El caso de David Guerrero es otro de los expedientes X españoles más extraños que a día de hoy sigue sin resolver. David Guerrero, el niño pintor de Málaga, desapareció el 6 de abril de 1987 sin dejar rastro alguno. Eran las seis y media de la tarde cuando sale de su casa, situada en la Calle Sargento García, y se dirige a la parada de autobús más próxima, situada aproximadamente a 150 metros de distancia en la malagueña barriada de Huelin, para tomar un autobús que le dejaría en el centro de la ciudad. Nunca cogería aquel autobús, su rastro se desvanece en esos 150 metros que separan su casa de la parada del autobús.

En el momento de su desaparición David Guerrero Guevara contaba con 13 años de edad. Su madre Antonia relata como acontecieron los hechos: ” Me levanté como siempre. Era un lunes, un día normal. Ese día David tenía una entrevista después de sus clases de pintura en la calle Granada porque tres días antes había expuesto un cuadro en una exposición sobre Semana Santa y gustó mucho. Su padre le hizo un croquis. «¿Sabes dónde está el sitio?». «Sí claro, sé llegar papá». Recuerdo que ese día comió viendo unos dibujos animados que le gustaban mucho. Estaba nervioso, supongo que por la entrevista. Era la primera que le hacían. Su padre le dijo: «Si terminas pronto, te vas a la pintura, y, si no, te esperas allí y yo voy a recogerte». Pero esa noche mi marido llegó solo. Se fue a buscarlo a la calle Granada. Esperó un rato y viendo que no bajaba, le preguntó al conserje. «¿No has visto bajar a mi hijo?». «No, quizás esté en la exposición», le contestó. Pero no lo vio allí. Pensó: «Me habré cruzado con él», pero le dijeron que ese día no había ido. Entonces se dijo «estará en casa». Cuando llegó mi marido yo estaba en la cocina preparando la cena. «¿Y el niño?, ¿no ha venido?». Nos echamos a la calle toda la familia y esa misma noche a las 12 mi marido se acercó al cuartel de la Guardia Civil y lo dijo: «Tiene 13 años y no aparece por ninguna parte».

” El día que desapareció acababa de exponer su primer cuadro e iba a conceder su primera entrevista a la radio. Sólo la familia y los más conocidos sabíamos que pintaba tan bien. Nunca lo llevamos a ningún sitio para exhibirlo. Desde que tenía cinco años se tendía en el suelo del salón a pintar, igual que su hermano…”

En los días siguientes la prensa se hizo eco de la noticia. “Extraña desaparición de un joven pintor malagueño”, rezaba el titular del diario Sur el miércoles 8 de abril, a lo que añadía: la desaparición se produjo sobre las siete menos cuarto, según nota facilitada por el gobierno civil. O el del día siguiente que informaba: Sin noticias del niño pintor desaparecido el lunes. Se desconoce en que momento se produjo la desaparición, lo que parece seguro es que en ningún momento llegó a su lugar de destino.

Fuentes allegadas a la familia descartaron, desde el principio, la posibilidad de fuga: es un chico plenamente dedicado a la pintura y con un círculo de amistades que se reduce a los compañeros de colegio. Sus profesores, sentenciaban: es un chico muy equilibrado y, sobre todo, muy metódico.

Las primeras investigaciones policiales se centraron en el mundo de la pintura de Málaga, debido al conocimiento que tenían muchos en la provincia del enorme talento del joven, pero pronto perdería fuerza el secuestro por parte de alguna persona relacionada con esos ambientes. Asimismo, se desecharía la hipótesis del rapto por motivos económicos, ya que la familia no había recibido ninguna llamada pidiendo un rescate. Se dieron, además, circunstancias muy especiales aquel día en Málaga: su majestad la reina doña Sofía estaba en la ciudad y un despliegue policial enorme había tomado las principales calles del recorrido de la reina, entre la que se hallaba la de David. Por lo que se ha descartado que fuera introducido a la fuerza en algún vehículo.

Dos fueron las principales pistas que se siguieron para tratar de dar con su paradero: la primera, que resultó ser falsa, situaba al niño en Portugal, y luego otra más verosímil señaló a un ciudadano suizo de setenta años, que fue abandonada debido al fallecimiento de ese sujeto en enero de 1990.

El caso del “Niño Pintor de Málaga” fue catalogado por la Interpol como desaparición extrema, etiqueta que queda para los casos en los que no se tiene nada de nada, ni un solo indicio, simplemente se esfumó. Mientras la inmensa mayoría de las desapariciones acaban resolviéndose para bien o para mal, existen algunas que quedan en el umbral de la penumbra, marcadas a fuego en la opinión pública y en los investigadores debido a su rareza. Ésta es una de ellas.

Han transcurrido más de dos décadas. Tiempo de sufrimiento y olvido para todos los allegados. La familia Guerrero Guevara fue alejándose de los medios de comunicación. Prácticamente no concedían entrevista alguna a la prensa. Llevan su dolor y esperanza en silencio.

“Es una cosa muy rara -explico Antonia Guevara -porque mi niño era un niño, como he dicho tantas veces, que no tenia amigos. El no iba a jugar a la calle porque no le gustaba. Solo estaba con su hermano pintando”.

En el hogar de los Guerrero Guevara todo sigue igual de ordenado y colocado en la habitación de David: sus pinceles y pinturas,borradores y lienzos en blanco, con sus libros de arte. Como si nada hubiese pasado. Como si en cualquier momento fuera a volver a casa para cenar y dormir. Como si nada hubiese ocurrido. Como si el tiempo se hubiera quedado atrapado.

“En casa-afirmaba su madre-no hablamos del tema. Yo no puedo hablar con mi marido de David. No puedo. Es que no puedo. En mi casa todo es recuerdo de David”.

El rostro de sus padres mostraba el sufrimiento arrastrado tanto tiempo.Se aferran a la esperanza del retorno de su hijo. No en vano, por las noches, el cerrojo superior de la puerta del domicilio no se cierra por el anhelo de que en algún momento David vuelva a casa. El mismo desconsuelo y la misma fuerza con la que su hermano Raúl hacia el primer llamamiento público a través de los micrófonos de la SER de Málaga durante las navidades de 1987. Un mensaje que aún perdura en el tiempo.

“Hermano David, ya hace nueve meses que saliste de casa y ni nosotros ni nadie mas sabe de ti desde aquel 6 de abril que

desapareciste. Estas navidades tu presencia se hace mucho mas grande y dolorosa.Si me estas escuchando,David, que sepas que te habla,por SER de Málaga, tu hermano, tu amigo, tu compañero en esa pasión tuya y mia de la pintura. Aqui esta esperándote toda la casa. Mama ya no tiene lagrimas de tanto llorar……así sigue esta carta de esperanza………..Si me oyes: felices navidades, aunque para nosotros sean tristes navidades porque no te tenemos.Tenemos una cosa: esperanza, ilusión en que volverás. Regresa a tu casa , David”

 
Deja un comentario

Publicado por en septiembre 2, 2012 en Artículos

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: