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Archivos Mensuales: febrero 2016

EL FANTASMA DEL ESPEJO

Fantasma del espejo

EL FANTASMA DEL ESPEJO

¿A dónde puede llegar el compromiso de una persona tras su muerte? ¿Se puede cumplir una palabra dada más allá de la vida? Son algunas de las grandes preguntas que se hace el ser humano y que, sin embargo, la respuesta puede estar más cercana de lo que creemos.

Nuestro nuevo caso nos lleva a la ciudad de Sevilla, en un popular barrio de esta ciudad, donde se está produciendo uno de los fenómenos más desconcertantes de los últimos tiempos.

Cristina, una chica de 19 años, está siendo testigo de un fenómeno que inquietaría a cualquier persona. Hace unos meses, un amigo desde la infancia de ella, Luis, fallece debido a una penosa enfermedad. Este chico jamás quiso expresar sus sentimientos hacia ella, pues era sabedor de la relación que Cristina mantenía con otro chico, Antonio, un amigo común. Sin embargo, Luis, siempre le juró que la protegería para que nadie le hiciera daño. Incluso le dio su parecer sobre Antonio y de aquella relación, para él, dolorosa.

Pero nada haría pensar a este enamorado inconfeso que su vida iba a ser más corta de lo deseado. Un día al salir de casa y coger su bicicleta para ir a la Universidad a estudiar un coche se cruzó en su existencia para segarla. El impacto fue brutal y la muerte instantánea. El corazón de Luis dejó de latir pero sus emociones, y su alma, permanecería con su eterno amor.

Y al parecer Luis quiere cumplir ese juramento realizado a Cristina pues desde su fallecimiento, tanto ella como los miembros de su familia, comentan los diferentes fenómenos que suceden en su casa: descensos muy bruscos de temperatura, electrodomésticos que comienzan a funcionar sin que nadie aparentemente los ponga en marcha, golpes (llamados ‘raps’), incluso la mascota de la casa parece percibir algo, o alguien, cuando se pone en posición de alerta y mirando fijamente hacia alguna de las habitaciones sin que nadie se encuentre dentro de ella, se sienten vigilados y acompañados e incluso el timbre de la vivienda ha llegado a tocar solo.

Durante las pasadas navidades algo sucedió en el hogar de Cristina que le llevó a ponerse en contacto con los investigadores de este tipo de fenómenos. Mientras se duchaba, el vaho producido por el calor del agua empañó el espejo de baño. Lo sorprendente es que, de pronto, unas letras comenzaron a aparecer en dicho espejo, como si alguien invisible las estuviera escribiendo. El texto decía “Hola Cristina, estoy bien”.

Nuestra testigo y protagonista, presa del pánico, preguntó «¿Quién eres?» y la respuesta fue inmediata en el mismo espejo: “Luis”.

Los miembros del equipo de Voces del Misterio proceden al desarrollo de una intensa investigación, se le solicitó a Cristina que escribiera en el espejo un mensaje para el amigo fallecido. Cristina procedió a ello y escribió: “Hola Luis”. Al instante, ante los ojos de todos los allí presentes, en el espejo comenzó a aparecer unas letras “H O L A”.

La investigación continúa. En breve el equipo de investigación procederá a la colocación en la casa de sensores, cámaras de vídeo, cámaras de infrarrojos, grabadoras, y todo lo que pueda a captar lo imposible y ayudar a esta familia resolviendo este misterio.

 

DESPERTANDO FANTASMAS… CON LA OUIJA

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DESPERTANDO FANTASMAS CON LA OUIJA

Así un grupo sevillano decidió llevar una experiencia de contacto en unos viejos almacenes sevillanos que ya lleva cerrado más de una década. El lugar pasa por ser, hoy día, uno de los más encantados de la ciudad, y debido a ello estos expertos en el juego del tablero dispusieron todo lo necesario para realizar la sesión prevista.

Entraron allí de forma clandestina, ubicaron una serie de velas en una de las plantas superiores y formando un círculo alrededor del lugar que ocuparían. Los cuatros jóvenes (dos chicos y dos chicas) ubicaron el tablero en el centro, sacaron un pequeño vaso de cristal y pusieron sus dedos sobre él. Se concentraron en unos breves instantes y comenzaron las sesión con un tradicional:»¿Hay alguien aquí?».

El vaso permanecía inmóvil, de nuevo se repitió la fórmula: «¿Hay alguien aquí?» y el vaso de desplazó hasta el «Si» del tablero. En ese momento comenzó un diálogo deletreado con una entidad que dijo ser una persona fallecida en el inmueble y que, muy a su pesar, vagaba allí.

Entonces el tablero comenzó a lanzar mensajes violentos, era «como si otra entidad estuviera allí y hubiera eclipsado al anterior ente», las velas se apagaron, curiosamente ninguna de las ventanas estaba abierta ni había corriente, y un olor desagradable lo invadió todo.

La chica, que parecía llevar la voz cantante, pidió a sus compañeros que estrecharan sus manos soltando el vaso y pidieran en voz alta: «¡Abandona este lugar!», y aquel fenómeno cada vez se agudizaba más.

Uno de ellos comenzó a sentir miedo, comenzaron a ver sombras oscuras que se proyectaban sobre las desnudas paredes del edificio, y salió corriendo. Tropezó o lo empujaron y cayó en una especie de trance: «Comenzó a hablar con una voz rara, a decir cosas incomprensible, los ojos nos miraban con violencia y decía ya de forma clara que nos iba a matar a todos. Entonces se levantó y me cogió del cuello mientras comenzó a apretar. Menos mal que mis amigos estaban cerca y lo apartaron mientras lo agarraban. Me asustó mucho», recordaba aún impresionada la chica.

«A un amigo se le ocurrió darle dos tortas y se desmayó», cuando el chico volvió en si no recordaba nada mientras aquel fenómeno cesó por completo. Los chicos recogieron todo, velas, vaso, tablero, y salieron corriendo de allí.

«No he pasado más miedo jamás, he hecho más de 200 sesiones de ouija y nunca había pasado nada similar. Aquel lugar está encantado, el edificio está maldito», decía otro de los jóvenes participantes en la sesión y es que fueron a entrar en un lugar con justificada fama de estar habitado por fantasmas y fuerzas desconocidas.

Desde entonces no quieren ni pasar por la calle donde se alza este viejo y emblemático edificio sevillano que lejos de lo que se pudiera pensar no está deshabitado, en su interior aun moran aquellos que quedaron unidos eternamente al edificio.

 

LOS FANTASMAS DEL PSIQUIÁTRICO DE MIRAFLORES

Psiquiatrico de Miraflores en Sevilla

Comencé a investigar este caso en el ya lejano año de 2004, la primera vez que entré allí, en el año 2006 visitando e investigando en otras muchas ocasiones, quedé impresionado por el lugar, del que dicen que aún mantiene los ecos de la tragedia, del sufrimiento, y de los que perdieron la cordura en su interior.

Para localizar el psiquiátrico sevillano de Miraflores tendremos que desplazarnos a la barriada de Pino Montano -sobre el edificio pese ya la orden de su derribo-. En torno a él, rodeándolo, se encuentra una moderna carretera denominada Supernorte y que podría enlazar con cualquier punto de la ciudad. Al pie de esta carretera, junto a la entrada de este popular barrio encontramos un viejo y gran edificio de ladrillo visto…

El Hospital Psiquiátrico de Miraflores es competencia de Diputación de Sevilla y lo que en su interior habita igualmente. Así tenemos los primeros testimonios de personas que han vivido hechos desconcertantes en su interior, Mª. del Carmen R. es una de aquellas empleadas quién le ha tocado en suerte trabajar en su interior y solo nos apuntaba: “Las noches allí son horrendas…”

José Luis S. también ha trabajado en su interior: “Yo trabajé mucho tiempo allí, cuando había pacientes y cuando no. Cuando había pacientes tenía un pase pero ¿y cuando estaba aquella ala sola?… Pues se seguían oyendo gritos, pero no de un animal, que esos los conocemos, gritos de persona como si todavía hubiera allí dentro algo, un recuerdo, algo, el caso es que es tremendo… Cuando tú vas a las habitaciones de azulejos (llamadas así porque están alicatadas incluyendo el suelo, estaban dedicadas a tareas de limpieza) era horrible, percibías cosas, aquellos pasillos que no se acababan y podías oír como algo gruñía, o como te siseaban, o de cómo las luces se iban apagando y encendiendo tras de ti… Es horrible”.

Y seguimos escuchando los testimonios de aquellos que han sufrido experiencias de este tipo, María J. trabajó en el interior del edificio durante cinco largos años: “Era lo peor, cuando llegaba el turno de noche me echaba a morir, de día vaya porque hay luz y hay más gente…,pero de noche es que no se sentía un alma allí y para colmo es que éramos dos personas y con muy pocas ganas de bromas… Un día venía de uno de los patios y cogí el pasillo que lo rodea, entré en una de las galerías y sentí como me llamaban…”Mari” decía aquella voz…mira, un escalofrío me dejó helada, y otra vez aquella voz me dijo: “Mari”, mire buscando quién podía ser, no vi a nadie y salí corriendo en busca de mi compañera que se encontraba en el otro extremo del edificio, llegué tan nerviosa que tuvimos que parar cerca de una hora, ella no podía haber sido, al sentirme llamarla vino a mi encuentro y le conté lo que me había pasado, entonces ella me confesó que a ella también le pasaba muchas veces y que por eso llevaba siempre la radio puesta y alta…, esta vez tuve suerte y la pillé cambiando las pilas…Si no la llego a encontrar me muero”.

En este edificio también encontramos un módulo de la Cruz Roja y un centro de día, aún destaca su antigua arquitectura y las estancias para los residentes, las habitaciones, las zonas de limpieza alicatadas hasta el techo con los tragadores en medio de la sala, largos pasillos con puertas a ambos lados y un ambiente de extrema frialdad, a medida que subimos la situación se normaliza, habitaciones, pasillos y zonas comunes, en la zonas bajas se encontraban las estancias de los pacientes más violentos, las enfermerías, baños y cocinas, todo en estado de semiabandono.

En la actualidad el edificio espera su demolición, tal vez entonces lo que se encuentra en su interior descanse en paz.

 
 
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