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Archivos diarios: abril 8, 2016

LOS FANTASMAS DEL CEMENTERIO DE LOS INGLESES DE SEVILLA

LOS FANTASMAS DEL CEMENTERIO DE LOS INGLESES DE SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

No son los camposantos lugares donde tradicionalmente ocurran –salvo excepciones- incidentes paranormales dignos de ser tomados en consideración, si bien los últimos años hemos asistido a diferentes fenómenos destacados en el cementerio de San Miguel en Málaga o en el cementerio de Cádiz. En Sevilla se han registrado fenómenos paranormales y extraños en uno de sus cementerios, no es el de San Fernando sino en el llamado “Cementerio de los Ingleses” o de San Jorge. De él muy pocos sevillanos saben ni tan siquiera que existe pese a su cercanía con el sevillano de San Jerónimo. Es un cementerio pequeño, “coqueto”, con una antigüedad de un siglo y medio y donde reposan los restos de más de 250 personas en su mayoría de nacionalidad británica pero sevillanos de adopción y de corazón.

Fue John B. Williams, a la sazón vicecónsul del Reino Unido en Sevilla, quién en el año 1855 compró terrenos para poder enterrar dignamente a los marineros que fallecían víctima de la tuberculosis en tierras andaluzas al servicio de las navieras británicas y ante la imposibilidad de poder trasladar sus cadáveres a su patria. Desde entonces este desconocido rincón lúgubre de Sevilla acoge la última morada de esos británicos fallecidos en nuestra ciudad… y donde de unas fechas hacía acá han sucedido los diferentes fenómenos paranormales que hoy informamos desde estas páginas.

El cementerio de los ingleses de Sevilla es de menor tamaño que el de Málaga aunque no por ello deja de ser historia vida y cultural de esta ciudad. De difícil acceso para la investigación y con mil y una traba antes de acometer cualquier pregunta a sus cuidadores , este cementerio pasa por ser uno de los más simbólicos para la comunidad angloparlante de la cuidad.

Lo primero que salta a la vista del lugar son las condiciones del mismo, en semiabandono ,muy descuidado y con pocas atenciones por parte de sus cuidadores. Acceder al mismo es relativamente fácil a tenor de los escasos dos metros de muro que franquean el acceso a su interior y a sus secretos…

Los incidentes en él son diversos, encontramos diferentes cruces invertidas en nuestro transitar por el mismo, cruces invertidas en varias tumbas de militares que parecen haberse llevado el estado de guerra hasta a su último lugar de descanso. Por que aunque nuestras autoridades no lo quieran ver, el Cementerio de los Ingleses parece que sólo es conocido por profanadores que encuentran el lugar idóneo a sus actividades en la soledad de tan calmo lugar. Así, en el recinto se han registrado diferentes profanaciones de tumbas, rotura de cruces o inversión de las mismas e incluso la celebración de rituales negros en los que aún son visibles las marcas dibujadas de los pentagramas en el suelo o sobre las mismas tumbas donde las mudas y apagadas velas negras quisieran decirnos, contarnos, narrarnos el horror y el sin sentido vivido en la noche.

Diferentes diarios sevillanos en sus páginas locales ( 20 Minutos o ABC de Sevilla ) recogen los testimonios de vecinos que comentan:”Aquí no viene nadie, sólo un jardinero una vez al mes” y prosigue “aquí vienen también muchas noches a realizar ritos satánicos” aunque la Policía argumenta “no tener conocimiento alguno”. Otros vecinos nos comentaban:”A parte de los que entran por la noche a grabar psicofonías y cosas de esas también es normal ver a gente con túnicas negras y velas que viene a hacer misas negras y ritos satánicos… A veces salen corriendo cuando escuchan alguna sirena que va para el Policlínico creyendo que puede ser la policía… Alguna vez incluso han a aparecido restos de huesos en la entrada y es que alguno se los lleva no se para qué” Así nos lo contaba Carmelo Rodríguez, vecino del lugar, que en alguna ocasión ha podido contemplar los pseudo-rituales realizados en el cementerio protestante sevillano.

Pero esta apasionante investigación prosigue cuando encontramos a diferentes personas que entran a escondidas, al abrigo de la noche, en el lugar para realizar sesiones de ouija sobre las mismas lápidas fúnebres. Carlos Ojeda es una de estas personas quien dentro de un círculo de aficionados al “juego” ha entrado en el cementerio:” Es difícil de explicar por que entramos en estos lugares, quizás por que al hacer ouija creemos que el cementerio nos facilitará el contacto debido al lugar, no se , tal vez por sugestión, pero lo cierto es que la última vez que estuvimos un grupo de cuatro personas allí contactamos con alguien que “hablaba” en inglés y que nos dijo que su tumba estaba dos lápidas más atrás y así fue al comprobarlo… Sea como sea allí cuando uno hace ouija se siente más en el más allá y por eso nosotros y otros grupos entramos y estamos un rato…La descarga de adrenalina es brutal”. Y las sesiones hoy día se siguen produciendo… quizás más que buscando ese contacto con lo desconocido pues provocando la reacción del subconsciente y de la propia sugestión…

Cuentan que en una ocasión un chico haciendo ouija en el Cementerio de los Ingleses tuvo una mala experiencia cuando ,durante la sesión, unas tijeras le pasaron “volando” cerca del cuello…el shock emocional o nervioso fue tal que debió ser atendido por manos psiquiátricas… Dijeron sus amigos que “un espíritu lo amenazó con unas tijeras”.

A mediados del siglo pasado se encontraron unos esqueletos diminutos emparedados entre sus muros, para Rogelio Díaz:” aquello no podía ser más que el desliz de alguna infeliz que al no poder enterrar a la criatura en el cementerio de San Fernando pagaba una cantidad para que el guarda de antaño hiciera la vista gorda y dejara enterrar a la criatura a modo de nicho en el muro…Pero oiga, que aparecieron no uno ni dos sino varios… Por aquel entonces también apareció en la calle Laraña una caja con el cadáver de una criatura dentro… Eran tiempos difíciles, de mucha hambre y de mucho señorito aprovechado y sinvergüenza en esta ciudad”. Ello hace que la suma de hechos enigmáticos y misteriosos siga creciendo en este mágico y tétrico lugar.

Relacionado o no con lo anteriormente expuesto están las diferentes psicofonías registradas, esas voces del otro lado que parecen querer decirnos algo desde la ignorancia que provoca en nosotros sin saber de donde viene o que o quién las origina. Psicofonías de voces infantiles o niños llorando, llantos desgarradores, inequívocamente humanos e inequívocamente de ese desconocido otro lado… quizás los llantos desgarrados de esas criaturas emparedaras que no tuvieron la oportunidad de que la vida les concediera Tiempo o quizás de una de esas historias rotas de las que goza todo cementerio y que nos cuenta como un padre asesinó a su hijo… Los llantos del bebé asesinado acompañaron a su padre hasta su muerte y hoy le hacen compañía junto a su tumba a la espera de ese Juicio máximo en el que pagará su pena… Un llanto repetidamente grabado y evocador de esta historia singular.

Para cerrar nuestro recorrido por el Cementerio de los Ingleses hacer una advertencia a nuestros lectores: en el lugar dicen que se aparece un monje que inquiere abandonar cuanto antes el lugar a aquellos que turban demasiado la quietud del mismo… Carmen Lozano nos contaba:” yo creía que aquella historia era una leyenda urbana algo que se decía para meter miedo pero una noche entramos como pudimos allí dentro arengados tras escuchar un programa de misterios en la radio y cuando llevábamos un rato allí dentro una especie de neblina se comenzó a formar ante nosotros, era brillante y tomó forma como humana, al menos su silueta o por lo menos se parecía y luego alguien del grupo escuchó:”Marchad de aquí” y salimos corriendo todos recordando la historia del monje fantasma que se aparece en el lugar y que hoy te puedo decir que es absolutamente verídico”. No son los únicos que han tenido tan desagradable encuentro ya que otros furtivos de la noche en el cementerio cuenta exactamente la misma experiencia.

Sergio Moreno es compañero de investigaciones y también ha podido ser participe de los hechos que allí suceden y nos comentaba:” Es indiscutible que en el Cementerio de los Ingleses suceden fenómenos dignos de ser estudiados, desde las innegabes profanaciones hasta los ritos que en su interior como comentaba María Henderson, que actualmente, preside la Asociación y es viuda de un inglés enterrado en ese lugar en 1995. Se practican pasando por la grabación de psicofonías ,sesiones de ouija o visión de apariciones y/o espectros en él mismo. Es un lugar que no deja indiferente a ningún investigador que hay entrado en su interior”.

Por último cabe destacar la misteriosa e inexplicable aparición de lápidas de más de cien kilos de peso que aparecen casi a cincuenta metros de su ubicación original sin saber quién las mueve o lo que nos tratan de decir con su desplazamiento común en la noche…

En el cementerio descansan personajes tan ilustres para nuestra ciudad como Bernard Whishaw, por ejemplo, el inglés que instaló en la calle Ángeles un Museo Arqueológico o los restos de John Scroop, un héroe de la guerra de la Independencia, que murió en el puente de Triana junto a las tropas españolas contra los franceses en defensa de la ciudad. Quizás ganaron su descanso en el Panteón de Sevillanos Ilustres bajo la Facultad de Bellas Artes de Sevilla pero su condición Protestante les privó de este honor sin dudas merecido.

Hoy día el futuro del camposanto inglés es incierto, el cementerio es gestionado por la Asociación San Jorge, dependiente de la Embajada del Reino Unido en España, para dar «enterramiento a todos aquellos que profesen religión protestante u otro culto no católico» puede ser demolido para que el Ayuntamiento construya viviendas en el espacio baldío que hay entre el cementerio de San Fernando y el río, el lucrativo negocio inmobiliario de todas las ciudades y ayuntamientos nacionales… Contra ello la asociación ha alegado contra el proyecto por causas religiosas y por «su valor patrimonial e histórico». Y la ultima palabra del Ayuntamiento sevillano ha sido la aprobación de un nuevo barrio en su lugar, «instando al traslado del cementerio a otro lugar que se estime conveniente», según explica al compañero del diario “20 minutos” un alto cargo municipal.

Y para concluir con la polémica del Cementerio de los Ingleses las declaraciones del Obispo de la Comunidad Anglicana en España, Sr. Carlos López, quien declaraba al respecto:” Dudo que pueda suprimirse el cementerio, porque este suelo se considera territorio británico y está protegido por las leyes del gobierno británico”.

A su interés histórico y cultural habría que añadirle su valor paranormal que en caso de desaparición privaría a los investigadores y sevillanos de otro foco más de fenómenos paranormales susceptible de ser llevados a estudio y todo por la imparable apisonadora altamente rentable de la construcción inmobiliaria en Sevilla. Hasta entonces seguiremos de cerca e informando todo aquello que pueda resultar de interés a nuestros lectores sobre los fenómenos que suceden en el “Cementerio de los Ingleses”.

 

VIDA Y MUERTE EN SEVILLA

VIDA Y MUERTE EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Recuerdo con nostalgia aquella época de mi vida en la que ,apenas sin preocupaciones, transcurría en los patios del complejo educativo de los Salesianos de la Trinidad de Sevilla en plena Ronda de Capuchinos. Recuerdos de una adolescencia entre los campos de deportes y la afición del padre Rafael Mata s.s. o las enseñanzas de D. Enrique Baena que ,sin querer, me empujó a este mundillo de los fenómenos paranormales con sus charlas sobre la Sábana Santa…, recuerdos de una adolescencia cargada de reminiscencias paranormales y que iban conformando esta espiral mágica en la que se involucra el ser humano cuando comienza a investigar todo aquello que se escapa a su raciocinio… El lugar para todo ello era inmejorable: un colegio salesiano, con una tremenda estructura, un magnífico patio balaustrado que tanto recordaba a los claustros monastéricos, un extraño y oscuro lugar con un no menos y enigmático letrero que decía :”SAGRADAS CÁRCELES” y mucha historia…demasiada…

En una ciudad donde es imposible dar un paso sin recordar su pasado romano, musulmán e incluso tartésico se iban a dar las circunstancias precisas para que estos investigadores ,una vez más, se pregunten si en verdad no formamos parte de un “plan” en el que todo está y se relaciona… algo más allá del fenómeno paranormal, a lomos de la leyenda y de la realidad…a lomos de lo arqueológico y lo paranormal.

Se hablaba mucho de extraños sucesos que acontecían en el concesionario de un conocido fabricante de automóviles nacional justo en la perpendicular al colegio, en plena Carretera de Carmona de Sevilla. El lugar ciertamente sombrío inundaba de misterios la mente de todo aquel que se acercaba a su historia, una gran superficie que hacía las veces de almacén y taller así como de concesionario de esta marca de vehículos…,y sorprendía ver por las noches la solitaria presencia del perro guardián entre dormido e inquieto, entre somnoliente y temeroso…pero ¿de qué?

Inquietantes sonidos, gemidos de niño, extraños golpes, misteriosas formas etéreas que se paseaban por el lugar y desaparecían sin dejar rastro en un lugar indeterminados, movimiento y desapariciones de objetos…todo ello nos contaban los diferentes testigos y trabajadores de la antigua sede de “Saldauto” en Sevilla. Francisco P. estuvo algunas noches en el lugar , de vigilancia, y nos daba fe de lo que vivió: “no se bien lo que habrá o hubo allí pero algo raro pasaba… Era muy extraño, se sentía llorar a un niño y había unos ruidos extraños, como si alguien correteara por el interior, claro que en una planta tan grande cualquier ruido se amplifica pero una noche vi claramente a un niño allí delante de mi…parecía normal, humano, pero allí no podía haber nadie, estábamos solos y sin embargo estaba allí, me apresuré a buscarlo pero no había nadie… Nos siseaban, había susurros, las luces se encendían y apagaban por las buenas…todo era muy extraño, no me da vergüenza decirlo: me daba miedo pasar las noches allí”. Por circunstancias o por el azar de la vida todos se apresuraron en argumentar a todo esto que se trataba únicamente de una leyenda urbana más de esta ciudad con tanta historia como misterios, pero lo cierto es que eran muchos los testimonios recogidos por estos investigadores que hablaban de esos mismos aparecidos, seres espectrales o fantasmas que se aparecían en este lugar.

Hace aproximadamente un año que este edificio fue demolido quedando un solar de grandes dimensiones desde el cual sólo se divisa el santuario de María Auxiliadora de Sevilla, un solar medianero con la iglesia de mi antiguo y añorado colegio de la Santísima Trinidad, un inmenso solar que comenzaría a dar sorpresas a los arqueólogos y a estos investigadores.

Y justamente la historia comienza a derivarnos por los entresijos de la Historia casi perdida de la vieja Híspalis, en este lugar y sin quererlo nos vemos trasladados a tiempos pretéritos, como tele- transportados en el espacio y en el tiempo entroncando con aquel Tiempo en el que los calabozos romanos estuvieron en los subterráneos de esta Iglesia, unos calabozos donde las tropas romanas hacían sufrir y torturaban a todo aquel elemento subversivo hacia el Imperio Romano o a los perseguidos sectarios del cristianismo… Y es en ellos donde tiene lugar la “leyenda” de Santa Justa y Rufina patronas de los alfareros de Triana. Se cuenta de estas dos santas sevillanas nacidas por los año 268 y 270, que eran dos hermanas virtuosas ,de clase acomodada y cristianas. Montaron un negocio de alfarería en la Puerta de Triana y con ello se ganaban la vida. Se dedicaban también a la noble acción de cristianizar paganos y enseñar la fe al punto de convertir su lugar de trabajo en un “templo” de socorro y consuelo a los perseguidos.

A primeros de Junio se celebraba en Sevilla la fiesta a la diosa romana Salambona, en la cercana localidad de Sanlúcar la Mayor donde se encontraba su templo. La diosa construida de barro cocido era hueca y estaba sujeta por dentro a un armazón de hierro que para hacer llorar a la imagen le ponían plomo por dentro de los ojos, y acercándole fuego al plomo se derretía saliendo al exterior por unos orificios en los ojos en forma de gruesas lágrimas. Mientras duraba esta ceremonia todo el público la acompañaba con grandes chillidos y lamentos fingidos así como gritos de pábulo y horror…imagen que tanto nos recordaría hoy a las imágenes sangrantes tan relacionadas con ese fenómenos paranormal que llamamos milagros…

Se pedía limosnas durante la celebración, al llegar a la casa de las Santas y pedirles un donativo para el culto de la diosa, ellas, respondieron que solamente adoraban al verdadero Dios creador del mundo y de todas las cosas, y que no contribuirían al culto de una ridícula imagen de barro… La hermanas fueron ajusticiadas de inmediato mientras que las tropas romanas destrozaban la tienda de alfarería…ellas actuaron en consecuencia y dijeron: «Mirad como vuestro ídolo no está hecho de mejor barro que nuestros botijos» y el ídolo quedó destrozado en mil pedazos. Por destruir el ídolo fueron enviadas a las cárceles romanas en Sevilla o también denominado como Pretorio o Palacio de Justicia, que estaba donde está hoy la iglesia de la Santísima Trinidad (C/ María Auxiliadora antigua calle Arrebolera, hoy en plena Ronda de Capuchinos). El prefecto Diogeniano las condenó… siendo antes cruelmente torturadas, durante este suplicio las dos hermanas se encomendaron a la Virgen y su calabozo, según cuentan las crónicas, se iluminó por una silueta del que surgió la imagen de la Virgen -a la cual profesaban tanta devoción- y sus tremendos dolores desaparecieron. El Obispo Sabino les otorgó la comunión tras sobornar a la guardia romana. Justa murió víctima del martirio y la fiebre, Rufina murió degollada con 18 años…tras sobrevivir al circo. Los restos de ambas santas fueron enterrados en el cementerio de cristianos siendo el encargado de esta penosa labor el obispo Sabino, quién se trasladó a lo que actualmente es la iglesia de los Padres Capuchinos en la llamada Ronda de Capuchinos y volvemos al presente encontrándonos nuevamente en esta misma ubicación.

La zona gozaba ya de la leyenda de las sagradas cárceles sevillanas y de los extraños sucesos acontecidos en las instalaciones automovilísticas sevillanas que muchos tildaban de “leyenda urbana” defendiendo intereses económicos cuando el 31 de Diciembre de 1998 ,a las 15:00 h, se produciría una tragedia recordada en Sevilla por muchos años… Fue la caída del muro del denominado “Bazar España” y que se llevó consigo cinco vidas humanas que esperaban el autobús en la parada tras finalizar el día de trabajo y apresurarse a preparar la cena de fin de año…una tragedia que tiñó de negro luto aquel fin de año sevillano. La fachada ya no era más que los restos de lo que antaño había sido este famoso lugar de Sevilla ,manteniéndose solamente eso en pié, la tragedia ocasionó consternación a todos los ciudadanos. El suceso no dejaría de ser algo luctuoso si no fuera por que con posterioridad se comenzó a hablar de hechos extraños que sucedían en el edificio construido sobre el lugar y el solar anexo de la tragedia, hechos que se tildaban de paranormal pero a lo que no se quería dar excesiva importancia ni trascendencia ya que ¿quién podría habitar nuevos pisos encantados? Los sevillanos llevan al límite aquella expresión hacía los fantasmas y todo lo paranormal que dice: “mejor creerlos que no verlos”, esa es la idiosincracia de este pueblo. Una vecina , Magdalena S.D. nos comentaba: “ hay veces que da la impresión de que nos están observando, de que nos miran, no estamos solos y no nos sentimos a gusto, es incómodo”. Rosario C.M. también comentaba: “estando en mi salita vi pasar algo en dirección al salón, salí para ver que podía ser pero no había nada…,hay veces que se oyen llantos y ruidos extraños pero nunca se le da importancia, creemos o queremos creer que es algo de la calle” . Incluso se hablaba ,y estos investigadores se hicieron eco de todo ello, de los sucesos que ocurrían en torno a la oficina de una entidad bancarea de la zona… Objetos que desaparecían, extraños ruidos, sombras… y todo en base a unas “leyendas” que decían que en algún punto indeterminado cercano al lugar existió un cementerio ,que nadie encontró, relacionado con cristianos y también relacionado con las “sagradas cárceles” del colegio salesiano. Parecía que todo pasaría a integrar las gruesas listas de leyendas urbanas que conforman la Historia paranormal de cada ciudad.

No obstante inquietaba el relato insistente de espectros y hechos extraños en la zona. Fernando Álvarez, vecino del lugar, nos comentaba: “Bueno, pues durante bastante tiempo, era voz populi que en “Saldauto” se aparecía el espectro de un niño pequeño, vagaba por las noches por la zona de exposición de la empresa vendedora de vehículos, nadie de la empresa quería sacar el tema a la calle, muchos fueron los que nos contaron lo que veían, pero nadie autorizaba que se usase su nombre, fue curioso como la empresa habilitó una pequeña zona para juegos infantiles de los clientes, coincidiendo, con la zona de las apariciones… incluso algunos viandantes pudieron observar a través de los cristales de los escaparates a esta siniestra sombra”.

Transcurrió el tiempo y nuestra investigación estuvo plagada de obstáculos y silencios. El edificio fue vendido y una empresa especializadas en derribos, comenzó con la tarea de dejar diáfano el local .El día 21 de Abril a las 16:00 h, descubrimos lo que es un cementerio cristiano posiblemente del S-XVI pero con hondos restos del pasado cristiano de Sevilla y la sorpresa de adueñó de todos cuando aparecían los restos óseos de diferentes óbitos tras la realización de unas catas arqueológicas, destacaban los esqueletos de un ser de enormes proporciones y el de un niño de no más de 4 años de edad –todo ello recogido fotográficamente y en vídeo por este equipo de investigación-, y en sus manos, un anillo oscuro con una cuenta negra que por el tamaño no puede pertenecer al ajuar funerario de esta pequeño ser…un anillo con lo que parecen dos “I” inscritos en el interior de un círculo ,en este momento de la investigación desconocemos el significado del mismo pero el dato es que había aparecido una zona de enterramientos en los aledaños a la Iglesia de los Salesianos de la Trinidad, tal y como afirmaba la leyenda y ahora se descubren los restos de un pequeño ser que curiosamente aparece bajo el suelo de un local donde se aparecía un niño…

Hay una extraña relación causa-efecto entre lugares funerarios, enterramientos, muertes y fenómenos paranormales, hoy en Sevilla rompemos la más arraigada leyenda y demostramos la veracidad de unos hechos que lejos de ser o formar parte de la quimera es ,hoy por hoy, la más dura realidad. Algo había en aquel lugar, algo sigue habiendo en aquel lugar de la Carretera de Carmona, ¿quién sabe si ,tal vez, es uno de esos entornos malditos? , un lugar donde habitó la muerte y la tragedia, un lugar que podía abarcar todo el entorno incluyendo el subsuelo de trágico suceso del “Bazar España” donde se han producido sucesos extraños y un lugar en el que fuera de toda duda convivieron la Vida y los fenómenos paranormales.

 
 
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