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Archivos Mensuales: junio 2016

¿QUÉ ES EL ESPIRITISMO?

Por: Jose Manuel García Bautista

¿QUÉ ES EL ESPIRITISMO?

El amigo lector que lea estas líneas quizás piense que podemos comenzar a hablar en este momento, mientras le acompañamos por las calles de Sevilla, del incógnito mundo de lo irreal y ficticio de la viciada visión que del término espiritistas tenemos a través de los diferentes medios de comunicación que tras él esconden tarotistas, teleadivinadores y todo suerte de personas dedicadas al oscuro negocio de la futurología. Pero el propósito es bien diferente. El propósito es mostrarle un poco de los inicios del espiritismo en Sevilla y que era ese movimiento surgido a mediados del siglo XIX y que tuvo tantos adeptos en el mundo y que aún tiene. Read the rest of this entry »

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ESPIRITISMO EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

ESPIRITISMO EN SEVILLA

El espiritismo entra en Sevilla en los albores de 1860, fue tal el grado de introducción en la capital andaluza que en 1861 se funda en la ciudad la segunda sociedad espiritista, dirigida por el General Primo de Rivera, y en Madrid la Sociedad Espiritista Española, que Menéndez y Pelayo que luego se fundió con la “Sociedad Progreso-Espiritista”. La más antigua creada en España era la “Sociedad espiritista” establecida en Cádiz el 1855, y del grupo sevillano habría que destacar que fue de los más importantes de la nación junto con la Sociedad Barcelonesa de Espiritismo. Sólo como dato, apuntar a nuestro lector, que ya en 1868 en España había casi 40.000 seguidores espiritistas y eso en un país como España, profundamente católico era demasiado… Read the rest of this entry »

 

EL COTO DE LAS CANTERAS: LA PETRA JORDANA DE ANDALUCÍA

Por: Jose Manuel García Bautista

EL COTO DE LAS CANTERAS: LA PETRA JORDANA DE ANDALUCÍA

A 86 kilómetros de Sevilla, en dirección Málaga, detenemos nuestro vehículo. Nos encontramos en la localidad sevillana de Osuna, cercana al afamado entorno natural de “El Torcal de Antequera” (Málaga). En la denominada Zona de la Campiña, se asienta una larga tradición histórica que arranca hace tres milenios, cuando se funda la ciudad de Urso (nombre que hace referencia a la abundancia de osos en la zona, por su gran diversidad forestal) por parte de los íberos. Durante la época romana es llamada Genitiva Julia e incluso la propia legión romana tiene allí su campamento. Es cuando conoce su época de mayor esplendor y refinamiento urbanístico. Los musulmanes la llamarían Oxona y en el 1239 es tomada por Fernando III, en la Reconquista. Aquí les quiero llevar a conocer un lugar tan especial cómo mágico…

https://player.vimeo.com/video/139803885

De gran belleza, es muy destacable la Colegiata de la ciudad y de un gran interés la biblioteca de los Duques de Osuna. Aunque, quizás, lo más impactante lo encontramos en un asentamiento llamado el “Coto de las Canteras. De él dicen que es la “Petra” de Andalucía, en referencia a la ciudad “perdida” nabatea excavada en el Valle de la Aravá, en Jordania. Sus construcciones labradas en la misma piedra hacen enmudecer al visitante, que llegado desde el Mar Muerto, contempla tal maravilla. Pues en Osuna tienen una particular “Petra”. Y es que «El Coto Las Canteras» se asienta sobre un lugar de antigua extracción de roca, de piedra milenaria, utilizada para labrar maravillas escultóricas.

Los ursaonenses, como se llaman los naturales de Osuna, la antigua Urso, tienen una maravilla arquitectónica, una especie de “Capilla Sixtina” de otros tiempos, en una gran galería, una inmensa cueva de 27 metros de altura, parte de la antigua cantera de piedra de sillar. Los años continuados de extracción de piedra, para su uso como material de construcción u otros elementos arquitectónicos o artísticos, han hecho que se haya “formado” esta mágica cavidad natural, que hoy es utilizada como auditorio natural, siendo un escenario idílico para el arte y la cultura en Osuna. Las bellas estatuas y figuras esculpidas por Francisco Valdivia y las originarias del mágico enclave, hacen del lugar un escenario de película, inimaginable si no se visita.

No está en tierras del Tigris o del Eúfrates, sino bajo el sol de Andalucía y el poder del Guadalquivir. Alguien destapó un buen día esta basílica natural, con reminiscencias egipcias y de la tierra arenisca se alzó triunfadora esta cavidad, que asombra al que la admira. Déjese llevar, note el frescor de su espacio, deje volar su imaginación y piense que la lejana tierra de Jordania, por un momento, ha trasladado su joya pétrea a tierras sevillanas. No verá nabateos o edomitas, simplemente verá modernos íberos, que han conseguido convertir en realidad un sueño de otra época.

Copyright © Jose Manuel García Bautista 

Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin autorización expresa del autor bajo penas según dispone la Ley vigente.

 

TUMBAS QUE NO DEBE DEJAR DE VISITAR EN SEVILLA

TUMBAS QUE NO DEBE DEJAR DE VISITAR EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Sevilla, además de sus monumentos, sus calles, plazas y puentes… del rico tesoro de sus iglesias y palacios; tiene un gran atractivo para quienes deseen realizar «necroturismo» por la ciudad. Más allá del cementerio de San Fernando, existen cientos de enterramientos en iglesias, conventos y edificios históricos, donde yacen algunas de las personalidades más importantes de la historia de Sevilla.

El panteón de los sevillanos ilustres

La tumba de Bécquer
                                                                                La tumba de Bécquer– ABC

Uno de estos lugares es el panteón de los sevillanos ilustres, el gran mausoleo que se encuentra bajo la iglesia de la Anunciación.

Como ya contó Fran Piñero en un reportaje en Sevillaciudad.es, lo realmente interesante son las personalidades que se «dan cita» en esa cripta, protagonistas de la Sevilla de antaño y nombres propios en el arte e intelectualidad hispalense.

Entre ellos se encuentran los hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer, cuyos enterramientos están adornados con símbolos como el libro de «Rimas» o las golondrinas.

Otros ilustres personajes que están enterrados en el panteón son Amador de los Ríos, José Gestoso, Rodrigo Caro, Arias Montano, Fernán Caballero Alberto Lista, los Ponce de León, Mateos Gago, Martín Villa, José María Izquierdo, Federico Sánchez-Bedoya o Cecilia Bohl de Faber.

La tumba de Colón

El monumento de Colón
El monumento de Colón– ABC

En el lado derecho de la nave del crucero de la Catedral de Sevilla, junto a la puerta de Campanillas, se halla desde 1899 la tumba de Cristóbal Colón.Después de muchos debates, los estudios de ADN realizados en la Universidad de Granada en 2006 certificaron que los restos que se encuentran en Sevilla son los auténticos del hombre que descubrió América.

Desde su fallecimiento en Valladolid en 1506, sus restos reposaron en el convento de San Francisco de esta ciudad castellana. Tres años después, su hijo Diego mandó trasladarlos al monasterio de la Cartuja en Sevilla.

A partir de aquí, comienza un peregrinar de los restos que lo llevaron, primero, a Santo Domingo y luego a La Habana. Allí permanecieron hasta 1898 cuando, tras la pérdida de Cuba por parte de España, el pesimismo reinante invitó a rescatar el cuerpo de Colón y traerlo de nuevo a España. Hubo un debate sobre dónde colocar los restos. Se pensó en situarlos junto al sepulcro de los Reyes Católicos en Granada, en llevarlos a Huelva, al monasterio de la Rábida, a la mezquita de Córdoba y al Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando. Sin embargo, la decisión la tomó el descendiente de Colón, el duque de Veragua, que dijo que debían de reposar en la Catedral de Sevilla.

A finales de mismo año, embarcó camino de España, llegando al muelle de San Telmo en Sevilla el 19 de enero de 1899. Luego, en comitiva solemne, se dirigieron hacia la Catedral, donde el alcalde entregó la urna al arzobispo. La caja estuvo de manera provisional en un túmulo erigido en la cripta del Sagrario.

El 17 de noviembre de 1902, en presencia del duque de Veragua, del alcalde, del arzobispo, del cabildo y de las autoridades provinciales, se hicieron las exequias y se trasladaron hasta el mausoleo realizado por Arturo Mélida. Para custodiarla, el escultor edificó un monumento en el que cuatro heraldos representantes de los cuatro reinos españoles (Castilla, León, Aragón y Navarra) sostienen un féretro.

La urna de San Fernando

La urna de San Fernando, abierta
La urna de San Fernando, abierta– ABC

En la misma Catedral de Sevilla, a los pies de la Virgen de los Reyes, la imagen que le ayudó a reconquistar Sevilla, yace Fernando III el Santo.

Su cuerpo incorrupto descansa en una urna de plata sobre un basamento de mampostería, con epitafios en árabe, latín, hebreo y castellano. La tradición sostiene que los cuatro epitafios fueron compuestos por su hijo Alfonso X el Sabio.

Se trata de una tumba realizada por el orfebre Juan Laureano de Pina, cuyos trabajos comenzaron en 1690 pero que no pudieron ser finalizados hasta 1719 por su alto coste.

El sepulcro consta de dos partes, una exterior y una interior, con paredes de cristal, que sólo se deja ver cada 30 de mayo, festividad de San Fernando.

Los expertos consideran que la urna es la obra más relevante de la orfebrería barroca sevillana.

La maldición de la tumba de Hernán Cortés

El monasterio de San Isidoro del Campo
                                                          El monasterio de San Isidoro del Campo– ABC
César Cervera contaba en ABC que «la maldición de Hernán Cortés es la un país que no sabe cómo tratar a un personaje histórico que participó decisivamente en la fundación de lo que hoy es México, pero que es recordado como uno de los mayores villanos de su historia. Y mientras el país sigue debatiendo qué hacer con su legado, la tumba del conquistador español permanece semioculta tras ser víctima de una intensa persecución en el pasado».

Hernán Cortés falleció en 1547 en Castilleja de la Cuesta, en el palacio que hoy es colegio de las Irlandesas. Según dejó escrito en su testamento, quería ser enterrado en México, aunque de forma provisional quedó en el panteón familiar de los duques de Medina-Sidonia, actual monasterio de San Isidoro del Campo. El féretro se depositó en las gradas del altar mayor del monasterio.

En 1567, dos de sus hijos trasladaron sus restos a México, y le dieron sepultura en San Francisco de Texcoco. Comenzó entonces el largo peregrinaje de sus restos por este país.

Sin embargo, tras la independencia de México, su figura fue ampliamente rechazada al ser tildado allí como un genocida. Hubo quien pretendía profanar su tumba y destruirla, por lo que la Iglesia, adelantándose a lo que pudiera ocurrir, desmontó el sepulcro y ocultó sus huesos, que posteriormente fueron trasladados en 1823, de forma clandestina, al Hospital de Jesús.

En 1836, de nuevo pasaron a un nicho aún más oculto, donde permanecieron olvidados durante 110 años. Fue en 1946 cuando se hallaron sus restos y, finalmente, después de nueve entierros, fueron depositados en la mismaiglesia del Hospital de Jesús, en México, donde permanecen desde entonces con una humilde lápida.

La Caridad y Miguel de Mañara

Lápida de la tumba de Miguel de Mañara
Hombre santo para muchos, pero que nunca le fue concedido tal rango —aún está en proceso de beatificación—, yace enterrado en la iglesia de San Jorge del Hospital de la Caridad en Sevilla. Miguel de Mañara, uno de los grandes benefactores de la ciudad, dedicó gran parte de su vida a cuidar a enfermos, fundando ese hospital, que guarda un riquísimo patrimonio gracias a su amistad con Murillo y otros artistas de la época.

A su muerte, pidió ser enterrado al principio de la iglesia de San Jorge, para que todos pudieran pisar su tumba. Sin embargo, el mismo año de su muerte, en 1679, sus restos fueron trasladados a una cripta bajo el presbiterio, con un epitafio: «Aquí yacen los huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo», en relación a su legendario pasado excesivamente liberal y seductor, cual Don Juan Tenorio, del cual se arrepintió finalmente.

Las cenizas de Murillo

La plaza de Santa Cruz, donde están enterradas las cenizas de Murillo
La plaza de Santa Cruz, donde están enterradas las cenizas de Murillo– ABC

Bartolomé Esteban Murillo murió en la calle Santa Teresa, en pleno barrio de Santa Cruz. El gran pintor hispalense, ya sexagenario, se encontraba realizando en 1681 un gran lienzo para la iglesia del convento de los Capuchinos de Cádiz, cuando cayó de un andamio. Aunque en principio parecía ileso, los daños internos que provocaron la caída le llevaron a la muerte en 1682.

Fue enterrado en la antigua Sinagoga de Santa Cruz, que fue destruida, y que estaba situada en donde está la actual plaza que preside la cruz de Cerrajería.

Allí actualmente permanece una placa que reza… «Para perpetuar la memoria de que en el ámbito de esta plaza, hasta poco hace, templo sagrado, están despositadas las cenizas del célebre pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo. La Acedemia de Bellas Artes acordó poner esta lápida, modesto monumento, pero el primero que se consagra a su ilustre fundador. 1858».

Doña María Coronel

El cuerpo incorrupto de Doña María Coronel
El cuerpo incorrupto de Doña María Coronel– ABC

Dentro de justo un mes, como cada año, el cuerpo incorrupto de Doña María Coronel será expuesto a la veneración de los fieles en el monasterio de Santa Inés. Allí reposan sus restos, en el coro de la iglesia, desde que falleció el 2 de diciembre de 1411.

Fundadora del convento, se quemó el rostro huyendo de los amores del rey Don Pedro I, y es la protagonista de una de las más bellas leyendas sevillanas.

La cripta «real» de Pasión

Lápidas de la familia De Borbón y Orleans
Lápidas de la familia De Borbón y Orleans– ABC

En la cripta de la Archicofradía de Pasión, en la iglesia del Salvador, reposan los restos de personalidades de la Familia Real, como la infanta Doña María de los Dolores de Borbón y Orleans, hermana de Doña María de las Mercedes, madre de Don Juan Carlos.

También yacen allí los restos de su hermano Don Carlos, muerto en la Guerra Civil; o de sus abuelos, Don Carlos de Borbón y Borbón y Doña Luisa Francisca de Orleans.

Está previsto que el Príncipe Adan Karol Czatorysk y su mujer, Josette, reposen también en este mausoleo cuando fallezcan.

La familia Ribera, en la Cartuja

Algunos de los enterramientos del monasterio de la Cartuja
Algunos de los enterramientos del monasterio de la Cartuja– J. MACÍAS
Allí donde estuvieron descansando los restos de Cristóbal Colón, se encuentran los enterramientos de la familia Ribera.

En la iglesia del monasterio hay una pequeña capilla de apenas 14 metros de largo por 5 de ancho donde se encuentran los sepulcros de seis matrimonios de esta familia que ejercía el patronato del monasterio.

Allí, en esa pequeña estancia repleta de yeserías, estuvo también enterrado Colón. Un lugar que estuvo presidido por el Cristo de la Clemencia de Juan Martínez Montañés, que actualmente se encuentra en la sacristía de los Cálices de la Catedral de Sevilla.

El Negro de Triana

La tumba de El Negro de Triana, en Santa Ana
                                             La tumba de El Negro de Triana, en Santa Ana– R. DOBLADO
En un reciente reportaje publicado en Sevillaciudad.es se dio a conocer la legendaria historia de Íñigo Lopes, un indio venido de América por orden de Cristóbal Colón, que acabó en el convento de San Francisco y de sirviente de un marqués cuyo nombre no se conoce.

Aquel indio, al que apodaban El Negro, fue asesinado a patadas por su amo, quien intentó yacer con él a lo cual se negó.

Desde entonces, fue enterrado como un noble en una tumba de cerámicasituada en la parroquia de Santa Ana, realizada por el insigne alfareroNiculoso Pisano, y a la cual le daban patadas las solteras de Trianadesesperadas por encontrar un marido.

Tanto es así, que la tumba se encuentra en un lamentable estado de conservación e, incluso, tuvieron que ponerle una verja para protegerla de las patadas de estas mujeres.

*Para Diario ABC, Javier Macías.

 

EL ÚLTIMO DESAFÍO DE ALEJANDRO MAGNO

EL ÚLTIMO DESAFÍO DE ALEJANDRO MAGNO

Por: Jose Manuel García Bautista
La leyenda de la tumba del legendario emperador-conquistador macedonio

Nacido en Pella en el año 356 a. C. la figura de Alejandro Magno nos es evocadora de grandes historias, leyendas y batallas. Alejandro Magno es sin duda el más grande de los guerreros de la antigüedad, el gran general macedonio ,Rey de babilonia e hijo de Filipo y Olimpia fue educado por el filósofo griego Aristóteles. Intervino en la batalla de Queronea (338 a.C.) y heredó el trono de Macedonia en el años 336 a.C. Cuando falleció el rey Filipo arrasó las ciudades griegas que se sublevaron del reinado macedonio de su padre, entre ellas figuraba la emblemática ciudad de Tebas. Alejandro fue nombrado General de los ejércitos en Corintio para luchar contra los persas y así vengar las guerras médicas ,colonizar Asia menor y liberar a las ciudades sometidas a los persas desde el 386 a. C. Así Alejandro fue forjando su sobrenombre de “El Grande” .En el año 334 a.C. derrotó a las tropas de Darío III junto al río Gránico ,lo que supuso la liberación de las ciudades costeras de Asia Menor y ,en un segundo momento ,las del interior ,mejor defendidas por los sátrapas. Tras recorrer Frigia, en el 333 a. C. destrozó en Issos al ejército persa ,que trataba de impedir su paso hacia Fenicia y Egipto .Un año después tomó Tiro e invadió Egipto, donde se hizo consagrar como hijo de Amón y fundó la mítica ciudad de Alejandría. Rechazó proposiciones de paz con Darío y planteó la posibilidad de un imperio mundial . En el año 331 a.C. masacró en la batalla de Gaugamela al ejército de Darío ,quién logró huir . La victoria le permitió ocupar Babilonia, Susa , donde estableció su gobierno ,Ecbatana y Persépolis ,incendiada como represalia .Tras el asesinato de Darío III ,en el año 330 a.C. , se consideró su sucesor .Realizó expediciones a Oriente para reafirmar su dominio por la fuerza o mediante alianzas como la de su matrimonio con la princesa de Bactriana ,Roxana . Finalmente , estableció el límite de sus dominios en el río Yaxartes, aunque la ambición de Alejandro Magno iba más allá… En el año 327 a.C. marchó hacia la India ,llegó al valle del Indo y venció junto al Hispasdes al rey Poro .Al llegar al río Hífasis se vio obligado a retroceder ante el cansancio de sus tropas .Regresó siguiendo el curso del Indo hasta Pattala y desde allí se dirigió a Persia. Llegó a Susa en el 324 a.C. ,donde atajó la corrupción surgida durante su ausencia y sofocó el desontento que producía entre los griegos la orientalización de su monarquía. Murío un año después de unas fiebres, sin haber establecido un mecanismo de sucesión .Comenzó una lucha de poder entre sus generales, quienes, poco después se repartieron su imperio.

La obra de Alejandro Magno fue profundamente bienhechora y civilizadora (pese a las múltiples batallas) ,ya que aseguró la penetración de la cultura helénica en Asia y África.

La historia de Alejandro Magno es subyugante y no estaba exenta de misterio, amante de profecias ,pitonisas y otras artes adivinadoras del futuro por todos es conocidos las multiples visitas que el emperador realizó a consultar al famoso Oráculo de Delfos al píe del Parnaso en Grecia.

Pero el misterio volvió a rodear la figura de Alejandro Magno a su muerte, producida en extrañas circunstancias, las pistas del lugar de su última morada se pierden convirtiendo ese lugar en una leyenda insondable. Vinculado a Grecia , a Egipto ,a Mesopotamia… todos quieren tener el honor de ser la patria de los restos de Alejandro Magno,pero ¿dónde se encuentran sus restos mortales?

La vida de Alejandro Magno es de por si envidiada por muchos modernos “héroes” que no se acercan ni de lejos a la repercusión de este hombre en su tiempo y en la actualidad, el Rey macedonio logró la inmortalidad a través de sus hazañas. Al fallecer ,posiblemente de fiebres tifoideas o de un colapso hepático en Agosto del año 323 a.C. muchos se disputaron el lugar de su inhumación. Tras dos largos años de disputas se preparó una deslumbrante carroza funeraria para trasladarlo a la ciudad griega de Ege (Macedonia) aunque muchos eran los que presionaban para trasladarlo a Babilonia. Entre tanto, el cuerpo de Alejandro se mantuvo conservado gracias que fue sumergido durante ese tiempo en miel. Alejandro Magno expresó en vida su expreso deseo de ser enterrado en Alejandría o en Siwa ,una ciudad egipcia situada al noroeste del país a corta distancia de la famosa ciudad -durante la IIª.Guerra Mundial- de El Alamein . Cuando todo estaba dispuesto para su traslado a Macedonia, Tolomeo, gobernador de Egipto y amigo íntimo de Alejandro atacó la comitiva y se apoderó del cadáver de su rey dispuesto a hacer cumplir su última voluntad y deseo sobre el lugar de su enterramiento. Tolomeo envió primero el cadáver a Menfis donde el rey fue enterrado según la constumbre macedonia (Pausanias) y posteriormente fue trasladado a la ciudad de Alejandría al sector real. Fue el geógrafo griego Estrabón quién visitó su tumba hacia los años 24 y 20 a.C. durante una estancia en Egipto. Estrabón la describió como un mausoleo en el interior de un recinto sagrado en el que también estaban los restos de los Tolomeos según decisión de Tolomeo IV. Tolomeo X cometió el primer “sacrilegio” al sustituir el sarcófago de oro por otro no menos valioso que según su traducción era de vidrio, aunque podríamos interpretarlo como de alabastro. Tal era la beneración y respeto que se sentía hacía la figura del emperador que también se inclinaron ante su tumba emperadores romanos como Augusto -que causó daños en la nariz al depositar una corona de flores-, Calígula -que sustituyó la coraza de Alejandro por la suya imperial pese lo que no le salvó de su merecido final… – y otros muchos emperadores. El último en visitar la alejandrina tumba fue el emperador romano Septimio Severo -otro gran estratega y gran militar que antes de ser emperador había conocido la dureza de la batalla debido a su grado de general- que en el siglo III d.C. selló la tumba para que nadie turbase más el descanso de Alejandro “El Grande”. Así pues parece evidente que el lugar del último descanso de Alejandro hemos de encontrarlo en tierras egipcias y más concretamente en la ciudad por él fundada.

La decisión de Septimio Severo sirvió para olvidar los restos del emperador, todo ello unido a la situación del país hizo que el lugar donde se ubicaba su tumba fuera totalmente desconocido hacia el siglo IV d.C. Se fabuló mucho sobre los supuestos tesoros que acompañaban al rey en su última morada y durante mucho tiempo se consideró un lugar en Alejandría llamado Kom ed Dick -una colina artificial en el centro de la ciudad- como el lugar de su tumba. Años después se localizó en la iglesia de San Anastasio un sarcófago de piedra verde con inscripciones. Cuando Napoleón -otro gran general y emperador- entró en Egipto en 1798 se apoderó de la pieza funeraria así como de otras extrañas y curiosas reliquias…pero eso ya es otra historia. Posteriormente los ingleses se adueñaron del sarcófago y fue trasladado al British Museum pero cuando Champollion encontró la piedra roseta y se descifró sus jeroglíficos se descubrió que pertenecía al faraón Amirteo de la XXVIII dinastía.

A principio del siglo XX, el arqueólogo francés Breccia encontró en el barrio latino de Alejandría un olvidado mausoleo en ruinas .Construido en grandes bloques de alabastro, de tal forma que se pensó que podría tratarse del Nemeseion ,sepulcro construido por César para custodiar la cabeza de Pompeyo, decapitado por el hermano de Cleopatra.

Fue en los años 30 el arqueólogo Achille Adriani que observó el importante hallazgo ante el que se encontraban, un sepulcro demasiado cuidado y trabajado como para ser sólo el custodio de la cabeza de Pompeyo. Era una gran cámara de alabastro por su cara interna pulido como espejos y bastos exteriormente. Era sin dudas un tumba siguiendo el estilo macedonia y que por su riqueza debía albergar un personaje de excepcional interés. Además de todo ello el monumento funerario daba la impresión de haber estado cubierto de arena y tierra en épocas pasadas verificando el estructus mons o colina artificial donde el poeta Lucano decía que estaban enterrado los restos de Alejandro Magno. Muy posiblemente estemos ante el fina de la leyenda de la tumba del gran estratega. Su suntuosidad ,el estilo ,las cámaras e incluso la que -posiblemente- contenga la momia del emperador nos hacen pensar en el final de esta bonita historia. A todo ello ayudan los testimonios de testigos que dicen haber visto al emperador como el conserje del consulado ruso Ambroise Schilizzi quién tras penetrar en los subterráneos de la mezquita de Nabi Daniel (San Atanasio) cerca de Kom ed-Dick dijo haber visto una jaula de vidrio (yalinos= vítreo o alabastrino) con los resto de un hombre con una corona de oro en su cabeza…o el griego Joannidis quién reveló haber encontrado la tumba de Alejandro a 12 metros de profundidad en aquella misma zona de Alejandría. Stelio Kamutsos realizó una intentona de excavación en la zona pero los resultado fueron infructusos, las pistas de la excavación las dio un libro donde se ubicaba de forma aproximada el lugar del enterramiento.

Hay voces discrepantes a toda esta singular historia en torno a los restos del rey macedonio,Helena Souvaltzi anunció haberla encontrado en el oasis de Siwa (Egipto). Alejandro recibió allí su investidura divina y expresó su deseo de ser enterrado allí pero las pruebas encontradas hacen descartar esta posibilidad.

En la actualidad el arqueólogo egipcio Zahi Awass continúa la excavación pese a los problemas gubernamentales y económicos que rodean a la excavación. El final de la historia y leyenda de la Tumba de Alejandro Magno, “El Grande” se halla cerca de su final, quizás aquellos que tratan de encontrar en ella un inmenso y fabuloso tesoro no se han dado cuenta aún que el verdadero tesoro es en sí el lugar donde reposan los restos del más grande de los militares de la antigüedad : ALEJANDRO MAGNO.

 

JERUSALÉN Y LOS SANTOS LUGARES

JERUSALÉN Y LOS SANTOS LUGARES

Por: Jose Manuel García Bautista

Jerusalén , capital de Judea, después de Palestina y hoy Estado de Israel, con una población de 430.000 habitantes llamados jerosolimitanos. En la parte antigua de la ciudad se encuentra el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro. Jerusalén es hoy en día lugar de multitudinarias peregrinaciones, la Nueva Jerusalén, la Jerusalén Celestial designan la mansión de los elegidos…Jerusalén es el epicentro religioso de tres importantes religiones: el judaismo, el islamismo y el cristianismo. En ella conviven estas tres en un continuo enfrentamiento en nombre Dios…

Por todos los creyentes de una religión, la ciudad de Jerusalén es la Ciudad Santa, la Ciudad de Dios, la ciudad que tiene tanta historia que hasta la propia Historia sucumbe a ella… la Ciudad cuna y epicentro de religiones, fanatismo y leyendas… leyendas creadas , reales o inventadas que hacen de ella el marco idóneo donde fundir en una misma la Leyenda, la Historia y la Religión, esa ciudad es Jerusalén.

La Cúpula de Roca debe su nombre a una gran roca que se exhibe en su interior. Se supone que la roca es el antiguo monte Moriá, donde según las Escrituras Abraham estuvo a punto se sacrificar a su hijo Isaac en nombre de Dios y donde, también supuestamente, Salomón erigió el primer templo. Templo que fue destruido en el año 588 a.C. y posteriormente reconstruido por Herodes el Grande. Durante la ocupación romana el templo fue destruido por el ejercito invasor en el año 70 pero cuando los musulmanes ocuparon Jerusalén en el siglo VII y en virtud de la veneración sentida por este pueblo hacia el profeta Isa (Jesucristo) y hacia la virginidad de María decidieron aceptar y respetar lo que quedaba del fastuoso templo de Herodes.

Los santos lugares fueron respetados en su mayoría en incluso la Gran Roca se le atribuyó el dudoso mérito de ser el lugar desde el que Mahoma ascendió al Paraíso en su “viaje nocturno”. En el año 691 el califa de Damasco hizo construir la Cúpula de Roca cubriéndola con 45.000 azulejos dorados persas que le confiaban el aspecto de “oro” que tenía y tiene en la actualidad pese a que esos mismos azulejos han sido reemplazados por aluminio dorado y decorado con versículos del sagrado Corán.

Los fundamentalistas de las tres religiones de confían a este escenario características especiales: para los judíos y cristianos será el escenario del temido “Armagedón” –la lucha antes del segundo advenimiento del Mesías- ,los musulmanes creen que allí se reunirán Jesús y el Mahdi (Mesías) para convertir a judíos y cristianos al Islám…

La Muralla Occidental es el foco de devoción de los Judíos, aunque ellos le atribuyan que estas sagradas piedras pertenecían a parte del primer templo de Salomón realmente no era más que parte del muro de contención del templo ampliado de Herodes. Al muro se le denomina como de las “Lamentaciones” debido que es el lugar al que tradicionalmente se acude a lamentarse de la destrucción del templo de Salomón y exilio del pueblo judío.

Un tema aún más controvertido es el de la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más venerado por el mundo cristiano. Cuando Adriano (emperador romano) arrasó Jerusalén en el siglo II edificó en aquel lugar un templo en honor a Venus y esto sirvió para dejar marcado para la posteridad aquel sagrado lugar. En el mapa de Madaba, un mosaico del siglo VI de la iglesia de Madaba en Jordania se muestra la iglesia de Constantino en el lugar, cerca de ella estaba la Rotonda de la Tumba que cubre la sepultura de Cristo y que actualmente está separada de la colina donde fue excabada. Los cruzados en su afán unificador reunieron bajo el mismo techo la basílica, la Tumba y el Calvario en su catedral románica restaurada en el año 1959. El lugar es compartido tras la partición turca de 1957 por la iglesia ortodoxa griega, católica romana, armenia , siria y copta…

Con la unificación de Jerusalén ,desde 1967 se ha llevado una amplia exploración por parte de los arqueólogos israelíes, sus investigaciones son significativas para los cristianos dada la posibilidad que determine el curso del Segundo Muro que protegía ala ciudad. El monte Gólgota estaba localizado fuera de la ciudad al igual que las tumbas judías, todo ello tras los muros de la ciudad. El monte era conocido como “el lugar de la calavera” y era un enclavamiento popular y conocido por todos. Los evangelios no dan ninguna indicación de la ubicación del mismo, salvo que estaba cerca de la ciudad, que era un lugar visible desde lejos, que se hallaba próximo a un activo camino principal y que cerca de él había un jardín que contenía tumbas de roca. El autor desconocido de la Epístola de los Hebreos dice que estaba “al otro lado de la puerta” pero no indica a qué puerta de la ciudad se refería. Los evangelios tampoco nos dicen como surgió el nombre de Gólgota, aunque hay algunas teorías:

1º.Qué el cráneo de Adán (“el primer hombre”) se encontraba sepultado allí, bajo el monte.
2º.Que era el lugar público de ejecución, donde los cráneos quedaban tirados cerca de allí.
3º.Que se asemajaba en su forma a un cráneo humano. La palabra en la que se escribieron los evangelios es “Kranion” que es griego. Al traducirla al latín se empleo la palabra “calvaria” que llevó a la expresión “Calvario”.

La idea es que el Gólgota estaba sobre un montículo o colina, aunque podría ser el suelo de uno de los valles sobre los que estaba construida la ciudad de Jerusalén. El caso es que tras diecinueve siglos después nadie sabe donde estaba el Gólgota o de donde viene su nombre, aunque desde el año 326 se ha identificado un sitio particular, marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro, como escenario de la crucifixión.

El sitio presente puede ser el sitio real ya que era corriente que los romanos eligieran un lugar conspicuo para la ejecución de criminales, un sitio que está junto a la principal vía hacia el norte satisface esta condición. Muchos de los que visitan Palestina se han preocupado al descubrir que la Iglesia del Santo Sepulcro está dentro de la ciudad de Jerusalén, aunque los evangelios indican que la crucifixión ocurrió fuera de los muros, ”cerca de la ciudad”. La posición presente de estos lugares santos dentro de la ciudad se debe a los cambios que se han producido en el trazado y la extensión de Jerusalén en el curso de 2000 años. Durante casi un siglo después de la crucifixión, la ciudad Santa fue totalmente destruida dos veces y desde entonces ha visto a muchos conspiradores y gobernantes de diferentes credos.

El sitio marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro puede haber estado dentro o fuera de ese muro, para que concuerde con la tradición evangélica debió estar fuera, ya que ese muro era entonces la defensa más septentrional de la ciudad, de ahí la necesidad de determinar el curso de este segundo muro.

Muchos se preguntaran el motivo de que el Santo Sepulcro estuviera al norte de la ciudad y la razón es que los otros puntos o lados de Jerusalén son tan escarpados y se hallan tan quebrados por hondonadas que ningún punto pudo haber contenido el grupo de personas del que habla Lucas.

Una posición al norte de los muros habría sido posible si Jesús hubiese llevado después del juicio ante Pilatos desde la fortaleza Antonia, junto al templo ,o desde el palacio de Herodes, la Ciudadela ,al oeste de la ciudad. Aún existe debajo del Convento de las Hermanas de Sión ,la Gabbatha ,o suelo donde se realizaban los juicios, probablemente era la sala de guarda del sótano de la fortaleza Antonia.

En el año 326,cuando se ubicó el lugar ahora marcado por la Iglesia del Santo Sepulcro, no se realizó ningún intento por sugerir que su reconocimiento se debía a la preservación de la tradición cristiana. El lugar parece haber sido identificado como el sitio de un antiguo cementerio judío.

La búsqueda del sitio verdadero se inicio en el año 326,por orden de Constantino, el primer emperador romano que reconoció la Iglesia Cristiana (después de recibir una señal en plena batalla :”Con este signo vencerás” viendo una cruz de fuego en el cielo…). Después del Concilio de Nicea , Constantino declaró que el lugar debía ser objeto de veneración .En consecuencia, el obispo Macario de Jerusalén eligió el lugar que, al ser excavado , reveló un número de tumbas de roca y a unos 85 metros hacia el este, una cisterna que contenía tres “cruces” . Se eligió una de esas tumbas, no sabemos con que criterio, como aquella en la que había sido puesto Jesús, y se identificó una de las cruces o vigas de madera que contenían clavos como la verdadera ,por sus poderes curativos, dato a tener en consideración. Como principal narrador tenemos al historiador de la Iglesia y obispo de Cesárea en Palestina es esa época: Eusebio (Vida de Constantino).

A favor del actual enclavamiento habría que decir que San Juan en las postrimerías del siglo I escribe en Efeso un evangelio cristocéntrico en el que se refiere a la tumba del señor ,sin aludir a posibles violaciones o deterioros. Y el propio Eusebio nos cuenta en su “Historia Eclesiástica” que hasta la segunda guerra judía del año 132 “trece obispos” ,convertidos del judaísmo a la fe cristiana, cuidan con gran celo del sagrado lugar”.

Orígenes, escritor griego y doctor de la Iglesia, afirma que durante el siglo II empiezan ya a acudir a Jerusalén numerosos e ilustres peregrinos para visitar los Santos Lugares y orar en ellos, puntualizando que estas peregrinaciones dieron comienzo después de la Ascensión del Señor, dato muy importante éste porque significa que no fue olvidada la sagrada tumba. El propósito profanador de Adriano al erigir un templo a Venus sobre el Gólgota y el Santo Sepulcro señaló el sitio exacto de la muerte y sepultura de Cristo, y durante más de dos siglos sirvió de protección a los Santos Lugares.

Otras fuentes indican que la emperatriz Elena , madre de Constantino , fue a Jerusalén a buscar el sitio exacto, según el relato se produjo una revelación milagrosa y otro indica que se debió a un judío que extrajo la información de archivos familiares. Se dice que Elena, al llegar a Jerusalén, le encargó a Macario que buscara la cruz, este sin saber que hacer ofreció plegarias y se vio recompensado con un revelación milagrosa, en otros relatos la historia es análoga pero su protagonista es la emperatriz Elena.

Después del descubrimiento del sepulcro y de la cisterna que contenía las cruces, se quitó la roca que los separaba para formar una masa cuadrada de roca pura, que fue identificada como el Gólgota mismo. No se hizo intento alguno por sugerir que parecía un cráneo, pero debajo se halló una cueva que se llamaba como el lugar del sepulcro del cráneo de Adán, lo que indica que esta fue la derivación más probable de la palabra Gólgota.

El sepulcro mismo coincidía perfectamente con una tumba de aquel periodo. Era un sepulcro de roca al que se entraba por una baja abertura .La cámara de la tumba era de 2´1 metros de longitud por 1´8 metros de ancho y 2´4 metros de alto .había un nicho (semicircular) arqueado de 2´1 metros de largo ya 0 ´6 metros del suelo. También había un nicho semicircular alrededor de esa y de las otras tumbas que también se encontraron. Encima se construyó la Iglesia de la Resurrección y hacia el este la Gran Iglesia de Constantino. La roca del Gólgota, marcada por una cruz, estaba entre ambos edificios.

Las iglesias que Constantino construyera fueron destruidas en el año 614,durante la captura de Jerusalén por los persas. Estos pronto fueron expulsados por los romanos del Imperio Oriental que reconstruyeron los templos, pero pocos años después Jerusalén paso a manos de los árabes durante la conquista mahometana de Palestina Las iglesias fueron destruidas nuevamente en el 1010. Los cruzados las reconstruyeron y la Iglesia del Santo Sepulcro quedó intacta hasta 1808, cuando un incendio la arrasó. El edificio actual data de 1810.Desde que los arqueólogos intentan localizar sitios bíblicos en Palestina, se ha identificado varios lugares en torno a Jerusalén como “el lugar de la calavera”. La identificación del sitio marcado Iglesia del Santo Sepulcro depende ahora de la determinación del curso del Segundo Muro, construido por el rey Herodes para cerca lo que entonces era el suburbio norte. El antiguo Primer Muro, en su lado norte iba desde la Ciudadela en el Oeste al Templo en el Este. El Segundo Muro, según el historiador judío Josefo, quién nació en Jerusalén y fue testigo presencial del sitio romano, “empezaba (en el oeste) desde la puesta del Primer Muro, que se llamaba Gennath, rodeaba la cuesta hacia el norte y subía hasta Antonia”. Era una breve pared defendida únicamente por catorce torres. Su extremo occidental está determinado por la referencia del historiador a la puerta que daba a los jardines (Gennath). Se han encontrado porciones de un muro antiguo en el norte de la calle de David, en la línea que podía seguir el muro, el predominio de los negocios árabes en esa zona la torna muy delicada para la excavación. Parece probable que el muro rodeaba la parte principal del valle central, que en época de Herodes iba de norte a sur a través de la parte central de la ciudad. Ese pudo ser el motivo de su curso en zig-zag. Parece que se desviaba hacia el norte ,giraba hacia el este, volvía al norte y corría otra vez hacia el este. La Iglesia del Santo Sepulcro está situada –aproximadamente- en el lugar donde el muro hacia su primer giro repentino al este. El sitio así identificado ,¿quedaba dentro o fuera del muro? Para satisfacer las condiciones requeridas debió estar fuera de la puerta de la ciudad. Pudo haberse ubicado una puerta en ese lugar para empalmarlo con el camino principal hacia el norte. El hecho de que se construyera la puerta donde el muro giraba marcadamente podía tener ventajas desde el punto de vista militar, ya que brindaba un ángulo por donde se la podía vigilar desde dos lados.

Jesús fue crucificado cerca de una escarpa o acantilado que contenía tumbas de roca y estaba cercado por un jardín –quizás parte de los jardines a los que conducía la Puerta Gennath- .En ello reside la paradoja ,la dificultad para identificar el sitio .Los judíos no habrían permitido sepelios dentro de la ciudad. Esa conclusión ubica al lugar fuera del nuevo muro de la ciudad. Por otra parte,¿ habrían permitido los judíos que su muro estuviera dominado por una escarpa? Además, parece indicar que el Gólgota debió estar hacia el norte o posiblemente en otra parte. Las mujeres que deseaban untar el cuerpo la mañana del domingo, fueron a escondidas, ya que esperaban que se las reconocieran como unas simpatizantes de los cristianos. Difícilmente se habrían atrevido a acercarse a una tumba próxima a los muros de la ciudad, desde los cuales podría verse.

No obstante en 2000 años ha debido cambiar la topografía del lugar y ello nos puede llevar a falsas conclusiones.

A favor de la situación actual están los resultados de las obras realizadas en 1962 en la Basílica del Santo Sepulcro y en las excavaciones del flanco nordeste del mausoleo que albergó la tumba de Jesús en las que se extrajeron tierra virgen rosácea del suelo de la sacristía y del mismo tipo de tierra que tenía los huertos en época de José de Arimatea.

El terreno está atravesado por un segundo grueso muro romano, anterior a cualquier construcción (romana) de Constantino. Este muro pudo haber sido el perteneciente al templo pagano construido por Adriano y al que ya nos hemos referido. Han surgido restos del cuadrilatero constantiniano que rodeaba el santo mausoleo por los lados norte ,este y oeste.

Se han descubierto construcciones del siglo VI en el área comprendida entre el mausoleo y edificios del cuadrilatero constantianiano.

Se han reconocido el nártex y portal de la capilla de la Aparición, debidos a la restauración de Constantino Monómaco ,en 1408.Se ha comprobado que las destrucciones de los persas en el año 614 como las de Hakem en el año 1009 no fueron tan extensas ni totales ,conservándose estratos del pavimento y de ladrillos en la actualidad, es decir, hasta la envoltura de ladrillos de la restauración de Constantino Monómaco (según datos del padre Virgilio Corvo).

El último de los lugares a revisar en esta aproximación es el Monte de los Olivos, poco queda de él, sigue siendo lugar santo pero en una zona de tantas disputas que su paz se ve enturbiada casi a diario en una zona repleta de conflictos…

Es la historia de esta bella ciudad perdida en el fanatismo religioso, disputas territoriales y políticas que hacen de ella hoy en día la Ciudad Santa de Dios en una lucha fratricida de difícil solución. La Ciudad de Dios es hoy día la Ciudad de la Guerra, del radicalismo y del enfrentamiento. Si de verdad sintieran el nombre de Dios tal vez la Ciudad de Dios, la Ciudad Santa sería ,tal vez, la ciudad de la Paz, Paz para todos los pueblos de cualquier religión o credo, de cualquier raza o lugar, Paz para todos los hombres, PAZ en suma para una tierra y Tierra tan necesitada de ella en una ciudad llamada: JERUSALÉN.

 

OVNIS EN EL ARTE

En nuestro primer programa desvelamos algunas de las claves ocultas que encierran grandes obras de grandes artistas. Y es que, muchas pinturas, después de haber sido analizadas por expertos, historiadores y artistas, han revelado los misterios que guardan.

Se han encontrado objetos, fenómenos, incluso ovnis. En este repaso se han descubierto claves cabalísticas en obras de Leonardo da Vinci, Clivelli, Goya e incluso en las Meninas del Prado.

OVNIS EN EL ARTE

La Virgen con el niño San Juan (escuela de Fray Filippo Lippi, s. XV)
Se encuentra en el Palazzo Vecchio de Florencia, en una pared casi a contracorriente del recorrido de los visitantes. En ella hay un gran OVNI a la derecha, rodeado de rayos brillantes, y una estrella de navidad a la izquierda acompañada por otras tres estrellas menores.
Lo que sostienen algunos críticos es que el OVNI mayor ocupa el lugar que en otras composiciones similares, contemporáneas a ésta, tendría un ángel. Pero en esta obra de gran realismo, tal ángel no es siquiera imaginable. Y en cuanto a las tres estrellas, serían el símbolo de la triple virginidad de la Virgen: antes, durante y después del parto (¡).
El ángel sería aquel que, en los evangelios, anuncia a los pastores que el Mesías ha nacido.

La Anunciación
(Carlo Crivelli, 1486)
La obra está en la Nacional Gallery de Londres, junto a la segunda versión de La Virgen de las Rocas.
La idea del rayo como “anunciador” es propio del siglo XVI. En este caso, el rayo surge de una nube esférica muy similar a OVNIs reales fotografiados en pleno siglo XX: Como la secuencia de seis fotos obtenidas el 9 de septiembre de 1957 en Fort Belvoir (EE.UU.) en la que un extraño “anillo volante” forma una nube a su alrededor. Fue en 1966 cuando el NICAP confirmó su autenticidad.

La Tebaida (Paolo Uccello, s. XV)

Representa varias escenas de la vida monástica, e incluye retratos de San Bernardo, San Francisco o San Jerónimo.
Se conserva en la Galería de la Academia de Florencia. Mide 81 x 100 cms.
El OVNI que contiene la imagen está en la caverna. Es de menores dimensiones que el perro cercano y parece un objeto físico. Si se conoce la historia eclesiástica se desvela el misterio: el OVNI es un sombrero de cardenal, con sus borlas, tirado en el suelo. El hombre desnudo y arrodillado frente al crucifijo es San Jerónimo, que se convirtió en ermitaño tras renunciar a su carrera eclesiástica.
En cuanto al perro, no es tal, sino un león. Y la leyenda de San Jerónimo dice que el santo logró dominar a ese animal tras quitarle una espina de una de sus garras.
“Sputnik” de Montalcino (Ventura Salimbeni, 1600)

Llamado realmente “La exaltación de la eucaristía”, esta obra representa un objeto metálico, con antenas enroscadas y protuberancias muy similares a las de un moderno satélite Vanguard, lanzado por EE.UU. en febrero de 1959.
¿Ilusión óptica? ¿Representación vulgar del “globo de la creación” con el Sol y la Luna? Tal vez. El profesor Roberto Cappelli, sin embargo, descubrió algo para hacer dudar: el “espíritu santo” aparece dos veces en la obra. Una entre las “antenas” del “satélite”, y otra sobre el Papa Clemente VIII, como si se hubiera retransmitido esa imagen.
El milagro de la nieve (Masolino da Panicale, 1428)

Se conserva en la Galería Nacional de Capodimonte, en Nápoles. Su destino original fue la iglesia de Santa María Maggiore de Roma, y recoge la historia de un milagro ocurrido en agosto del año 352, cuando una nevada marcó el lugar en el que habría de construirse la iglesia de Santa María.
Los OVNIS parecen aquí nubes de los que se desprende nieve. Pero, ¿son sólo nubes? ¿No recuerda esto a las lluvias de “cabello de ángel” que los expertos asocian a los No Identificados? ¿Explica eso una “nevada selectiva” en agosto?

Bautismo de Cristo (Aert de Gelder, s. XVII)
Esta obra de un discípulo de Rembrandt recoge el bautismo de Jesús en el Jordán, presidido por un extraño objeto que ilumina la escena. La obra se encuentra en el Fitzwilliam Museum de Cambridge.
El OVNI tiene en el centro una paloma, que representa al Espíritu Santo, tal y como es descrita por los evangelios.

Retablo de Santa María de Campos (Familia Moguer, 1438)

En la iglesia mallorquina de Santa María de Campos se encuentra la Virgen de la Lactancia en la esquina inferior izquierda del retablo. Es otro OVNI con rayo, en una anunciación

OVNIS en el arte
A lo largo de la historia, numerosas obras de arte han sido objeto de exhaustivo estudio debido a la aparente representación por parte del artista de objetos extraños u OVNIS. Personajes como Leonardo Da Vinci, Goya o Velázquez plasmaron en sus obras lo que hoy en día consideramos como fenómenos paranormales. Veamos varios ejemplos:

La Virgen con el niño San Juan (escuela de Fray Filippo Lippi, s. XV). Esta obra, que se encuentra en el Palazzo Vecchio de Florencia, es quizá una de las máximas exponentes de los OVNIS en el arte. Podemos ver, en la parte superior derecha, un OVNI de gran tamaño rodeado de luz, así como una especie de estrella de navidad, rodeada a su vez de otras tres estrellas.

El “Sputnik” de Montalcino (Ventura Salimbeni, 1600). Esta obra, dividida en dos partes que diferencian claramente el cielo y la tierra, alberga, en la parte alta, dos antenas que parten de una gran esfera transparente, más bien sólida, que recuerda a las de un moderno satélite Vanguard, lanzado por EE.UU. en febrero de 1959. No cabe duda de que la imagen es espectacular.

El milagro de la nieve (Masolino da Panicale, 1428). Personalmente, lo primero que me pasa por la cabeza al ver este fresco son aquellos episodios de la serie “V”. Los OVNIS parecen nubes de los que se desprende nieve… o más OVNIS.

Estos tres ejemplos son sólo los más significativos. Evidentemente, todo puede deberse a una sugestión propiciada por nuestras mentes enfermas pero… ¿acaso no cabe la duda?
Ovnis en el arte

“Miré, y he aquí que venía del septentrión un viento impetuoso, una nube densa, y en torno a la cual resplandecía un remolino de fuego, que en medio brillaba como bronce en ignición. En el centro de ella había semejanza de cuatro seres vivientes y cada uno tenía cuatro caras…”.
Fragmento bíblico en el que se narra como el profeta Ezequiel se encuentra con un vehículo junto al río Kebar.
Este fragmento bien podía haber sido sacado novela de ficción o de una película futurista, pero no es así. Se trata de la descripción que el profeta Ezequiel hizo del encuentro con un misterioso objeto volador cuando se encontraba junto al río Kebar, descansando de las labores propias de su cargo de sacerdote. Y es que según investigadores de la talla de Blumrich, ingeniero de la NASA, “los datos obtenidos nos muestran un vehículo espacial no sólo absolutamente posible desde el punto de vista técnico, sino también inteligentemente adaptado a sus funciones y misión. Lo único fantástico de todo esto es que semejante nave fuese ya una realidad palpable hace más de 2.500 años”

En numerosos pasajes bíblicos se habla de extrañas naves voladoras, de seres dotados de cascos que salían de dichos ingenios e incluso de trajes parecidos al metal. Pero ya hay indicios de que esos seres pudieron visitar la Tierra incluso antes del nacimiento de Jesucristo. Así lo muestra la pintura rupestre neolítica que data de hace unos 5.000 años y en la cual sin lugar a dudas un extraño ser aparece rodeado de los típicos platos volantes que se describen hoy en día. Otro de los legados pétreos de los que queda constancia es el grabado hallado en una cueva de Uzbekistán situada en la frontera entre Rusia y China, y que data del 2000 a.C. El dibujo representa un disco ovalado con propulsión a chorro que parece elevarse verticalmente. Debajo de él, se ve claramente la imagen de una “persona” dotada de casco, antenas y el típico traje que hoy en día utilizan nuestros astronautas. Una imagen absurda para la Edad del Bronce, en las que las pinturas rupestres se limitaban a representar escenas de caza, animales y plantas. ¿Qué vieron aquellos hombres? ¿Qué querían representar con esos dibujos?

Edad Media

Ya en nuestra era, las muestras de que algo extraño ocurría en los cielos queda reflejada en muchos grabados. Eran siglos en los que la brujería, la magia y la Inquisición estaban a la orden del día y muchos fueron los que perdieron la vida por defender su verdad sobre lo que habían visto en los cielos. Es en estos tiempos cuando los artistas comienzan a reflejar tímidamente en sus obras esos objetos voladores que aparecían sobre los mercados y ciudades medievales.

A principios del siglo XIV, Giotto di Bondone (1266-1337) florentino de nacimiento, dibujó en su “Adoración de los Reyes Magos” una peculiar “estrella” con forma de bola de luz que dejaba una brillante estela a su paso. Si seguimos los escritos que hablan sobre la estrella de Belén, siempre se nos muestra como el astro que, guió a los Reyes Magos de Oriente para finalmente situarse encima del portal de Belén y no pasando a gran velocidad, como así parece mostrar el cuadro. Además, los astrónomos, en homenaje a lo que representó este pintor, dieron el nombre de Giotto a la sonda espacial enviada por la AEE (Agencia Espacial Europea) al encuentro del cometa Halley en 1986.

Pocos años más tarde el también italiano Paolo Ucello (1397-1475), magnífico representante del Quatrocento, pintó una tabla conocida como “la Thébaide” en la que se observa un Cristo crucificado y la figura de una persona orando ante él. Hasta aquí la pintura sería una representación religiosa como tantas otras, de no ser porque en la parte inferior de la obra se ve cómo una pequeña nave con forma de platillo se mueve trazando una curva imposible.

Son muchas las representaciones religiosas en las que aparecen aparatos mecánicos volando como si se hubieran trasladado en el tiempo y el espacio. Así lo muestra la gran obra pictórica de Fra Filippo de Lippi (1406-1469), “La Virgen y San Juan Infante”, en la que sin tener nada que ver con el tema del cuadro, aparece al fondo un ingenio con forma de cúpula. Algo fuera de lo común tuvo que observar este fraile carmelita, famoso por sus escándalos, para luego plasmar tan intemporal nave en el paisaje y jugarse la vida por defender su verdad; como le debió pasar a Carlo Crivelli (1430-1493), cuya “Anunciación” en vez de ser representada como los modelos que los de- más artistas contemporáneos imponían, dibuja un luminoso aparato que va a dar en la angelical frente de la Virgen. Otro artista, esta vez maestro de las letras, Hermann Schaden, ilustró en 1493 uno de sus libros con un llameante “objeto celestial” que, sostenido en el cielo como por hilos invisibles, parece disponerse a aterrizar sobre el frondoso campo.

Como vemos, las formas de reflejar el espacio y los ingenios que se movían en él eran muchas y muy variadas, dependiendo de los autores, de su pincel, de sus experiencias o tal vez de su imaginación. Así Piero del Franceschi, más conocido como de la Francesca (1420-1492) con gran técnica y maestría adornaba sus pinturas con unas enigmáticas nubes que más bien parecían ocultar tras la neblina perfectas formas discoidales, como si por miedo a las represalias, ocultara en ellas los ovnis que otros no tenían miedo en reflejar.

Personajes y contactos

No sólo los pintores y escritores se hacían eco de lo que se movía sobre sus cabezas. Otros personajes relevantes de la Historia mundial tuvieron encuentros con ingenios y seres imposibles, como es el caso del general cartaginés Aníbal (247-183 a.C.), que tantas batallas ganó según dicen muchas veces con la ayuda de naves de otros mundos; o Carlos I el Grande, más conocido como Carlomagno, rey de los francos y emperador de occidente cuyas conquistas y proezas se creían sobrenaturales y así lo recogió el monje Lorenzo en sus Annales Laurissenses, en los que narra la lucha que mantuvo “el Grande” contra los sajones diciendo “[…] la gloria de Dios apareció en manifestación encima de la iglesia en el interior del castillo. Los que lo observaron dijeron que tenía aspecto de dos grandes escudos de color rojo llameante, y que se movían por encima de la iglesia. Y cuando los paganos vieron este signo quedaron aterrorizados por el pánico, huyendo precipitadamente”. Cómo no, acerca del célebre Cristóbal Colón, se cree que la ruta que trazó en su histórica singladura era un viaje guiado por un conocimiento muy superior al humano y de las que el propio Colón habló en alguna ocasión.

Cabe también citar los ingenios vistos por el Faraón de la XVIII dinastía Tutmosis III, de los que se da cuenta en el Papiro Tulli en el que se dice que “[…] en el vigésimo segundo año, en el tercer mes de¡ invierno, a la sexta hora del día […], los escribas de la Casa de la Vida notaron que un círculo de fuego llegaba del cielo. Brillaban en el cielo más que el Sol. Poderosa era la posición de las bolas de fuego. En esto que se elevaron dirección sur […]”. También observaron aparatos parecidos Julio César, Constantino el Grande, el cronista del siglo XVI Pedro Cieza de León, el religioso Fray Junípero Serra y un sin fin de nombres que hacen uso de las viejas crónicas para mostrarnos una realidad que coincide con las actuales descripciones, refiriéndose también a los supuestos tripulantes de estos ingenios.

Ya en el siglo XVII, más concretamente en 1604, tenemos evidencias de que los ovnis sobrevolaron nuestro país, así el “Diari de Jeroni Pujades”, afirma que tales artefactos sobrevolaron Cataluña realizando piruetas imposibles ante la atónita mirada de numerosos testigos. Parecidos a los vistos en -1621 sobre Francia, la oblea gigante que sobrevoló Braga en 1640; la gran bola de Rusia en 1663 o los 446 ovnis descritos por el director del observatorio mexicano de Zacatecas en 1883.

 
 
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