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LOS “FANTASMAS” DEL CINE FANTASIO

10 Jul

LOS “FANTASMAS” DEL CINE FANTASIO

Por: Jose Manuel García Bautista

Habíamos pasado por la calle Pagés del Corro y, amigo lector, si en esta ciudad pregunta por el Fantasma del “Cine Fantasio” muchos le responderán: “¿quién no ha oído hablar alguna vez de los fantasmas del Cine “Fantasio”?”. Habría que matizar esto último y decir que realmente los fantasmas del cine no moraban en éste y sí en el edificio de viviendas sobre él. Acompañamos al amigo lector ahora al cine “Fantasio” que se alzaba en la calle de Pagés del Corro, número 100, muy cerca de la intersección con la no menos popular calle de San Jacinto en Triana. El cine era conocido por ser del denominado género “familiar” y con precios populares, lo que hacía que tuviera cierto éxito en unos años en los que los vídeos comunitarios y video-clubs prácticamente estaban destrozando la industria cinematográfica. En este cine, se ofrecían estrenos y pre-estrenos y trataba siempre de estar en vanguardia de cartelera, cosa complicada de conseguir ya que por estos años la competencia con los multicines como el “Avenida 5 Cines” o el “Cine Alameda” era muy enconada, pero aun así, y como ya se ha comentado, el éxito del cine estaba garantizado, también debido en parte a ser el único cine que merecía la pena ser visitado en las barriadas de Triana y Los Remedios. Por curiosidad, baste decir que los precios que se manejaban en este recinto eran entre un 35% y un 50% más baratos que en otros de la ciudad, cosa que incrementó su popularidad (como cine entre cinéfilos).

Pero el cine “Fantasio” no pasó a la historia precisamente por ser un cine popular y barato sino por unos acontecimientos que mantuvo a la ciudad con sus miras en él debido a unos supuestos ruidos extraños y otras “cosas” extrañas que ocurrían en el edificio. Los rumores se dispararon y la noticia comenzó a correr por Sevilla afirmando que en el edificio de encima del cine había fantasmas… Dicho así uno se queda un poco “helado” y trata de analizar la situación, pero en Sevilla hay veces que no hay lugar para los análisis ya que los rumores aumentaban y aumentaban a medida que corrían los días y lo que al principio surgió como una noticia sobre ruidos extraños iba ya por la consumación “evidente” de la existencia de fantasmas en el edificio del “Fantasio”…

Corría el año 1.990 y en principio la historia no despertó ninguna curiosidad, pero llamaba la atención -pese a los muchos puntos oscuros que tenía- todo lo que se estaba comentado sobre estos fantasmas. Fue la propia curiosidad que todas estas habladurías estaban creando la que hizo que se conocieran sus sucesos y hubo otros seducidos por la curiosidad y el morbo, aunque, eso sí, con menos ganas de llegar al final de toda la historia…

El edificio donde supuestamente se daban las manifestaciones espectrales era un lugar que a simple vista parecía ciertamente tétrico. Construido en ladrillo rojizo visto, daba la impresión de estar abandonado, sobre todo daba mala impresión por tener las persianas descolgadas y tremendamente sucias, además el portal de entrada aparecía lleno de escombros lo que incrementaba esta impresión. Pero visto desde un punto de vista estructural y quitando estos dos pequeños detalles, el edificio era bastante moderno y se conservaba bastante bien, aunque a veces la primera impresión es la que permanece…

Aunque hay que decir que al principio no se le concedió demasiada importancia a todo este tema, la propia insistencia y “machaqueo” de los continuos rumores hizo que la noticia comenzara a cobrar “verosimilitud” e importancia hasta darla prácticamente por un acontecimiento real y “demostrado”, asistíamos sin saberlo a la formación de toda una nueva “Leyenda Urbana” . Mientras, el edificio con sus tres plantas se hallaba impertérrito a todos estos comentarios, aunque las aceras de enfrente cada día se encontraban más ocupadas por “espectadores” ávidos de ver “algo” que llevarse de recuerdo para sus casas y poder decir que ellos vieron a los fantasmas del cine “Fantasio”. Se hablaba de todo y se le daban mil explicaciones: de un posible enterramiento bajo el suelo del edificio, asesinatos, fusilamientos, pactos con el Diablo, lugar de sacrilegios…tantas historias como protagonistas anónimos de una historia creada.

Cerca del edificio abría sus puertas un bar que se beneficiaba con todos estos comentarios, ya que no eran pocos los curiosos que se acercaban a él para escuchar alguna historia o última noticia sobre los fantasmas, ¿quién si no, podría informar mejor que un “afectado” que tenía su negocio cerca del fantasmal edificio?

Al cabo de unos meses la popularidad de los fantasmas se había extendido y absolutamente todos habían oído alguna vez hablar de los enigmáticos y terroríficos moradores del lugar. Los pisos cada día parecían más descuidados, y los rumores hacían que en el subconsciente de cada persona les hiciera ver que cada día estaban peor y más tétricos, pese a estar a la venta y todos los rumores no les beneficiabas.

El tiempo seguía pasando y los fantasmas del cine “Fantasio” eran ya una leyenda, todos daban por cierto y real el caso y nadie se atrevía a negar la certeza del suceso. Ya había sido encasillado en caso paranormal y el edificio como “casa fantasma” o “bloque fantasma”…

Pero la realidad de este mito moderno, de esta leyenda urbana es bien diferente… Quizás algunos quedarán desencantados pero es el valor de la verdad: detrás de la famosa historia del “Cine Fantasio” se escondía una trama inmobiliaria, una venta de pisos y una promesa incumplida de regalar uno de ellos…a la hora de la verdad no hubo regalo y en venganza el ofendido decidió sabotear la venta de los inmuebles… el resultado fue exquisito: una moderna historia de fantasmas modernos en pleno barrio de Triana sabiendo que Sevilla es un mentidero y lo rápido que se propagan en ella los rumores para con ello ahuyentar a todo posible comprador, ¿quién se iría a vivir a una casa o piso con fantasmas? De esta forma el edificio nunca encontraría inquilinos y él, quizás, podría comprar los pisos a muy bajo precio. Lo que nunca nadie pudo llegar a imaginar es la magnitud que alcanzaría la historia y de cómo se le escapó de las manos, de su control y de sus propósitos (aunque hizo muy buenas cajas a costa de ella). En suma, fue un acto de venganza como producto de una promesa incumplida entre “amigos”. Todo la historia de los fantasmas en el edificio la creó un rumor originado en un bar por el que al día era visitado por multitud de clientes y cada cliente escuchaba con atención la historia que el cada uno contaba, el cliente a volvía a contar a otra persona un poco más exagerada y así sucesivamente hasta dar lugar al mito del cine “Fantasio”; las historias corrían al día de boca en boca conociéndose hasta fuera de Sevilla y forjando la leyenda de tan famoso lugar y tan efímeros fantasmas.

El lugar para difundir la noticia era sencillamente perfecto: un bar, y los portadores de la noticia lo eran igualmente. Del resto, el tiempo, la paciencia, el miedo, los patios de vecinos y la imaginación de la gente comenzaría a realizar su laborioso y no demasiado complicado trabajo hasta hacer que la “pelota” rodara hasta que sólo un golpe de efecto pudo la, como fue la habitabilidad del edificio y su trabajo previo en el interior. Los rumores se acallaron totalmente cuando los pisos fueron habitados con una total normalidad siendo sus propios inquilinos en el día tras día decían que vivían muy bien y que allí no ocurría nada, y así se demostró que el gigante tenía los pies de barro y se derrumbó con las primeras aguas.

El popular y añorado cine “Fantasio”, cerró sus puertas al público en 1.995 debido a una crisis financiera en la cadena que asumió en 1.993 el control del mismo (que afectó también a cines de tanto sabor como el “Delicias”, “Regina” y “Azul”). El local fue vendido, como los otros, a una cadena de supermercados y el tiempo hizo que el bar también cambiara de propietario.

Transcurrió el tiempo y el cine “Fantasio” cerró sus puertas al público, el local fue vendido a una empresa de supermercados. Durante los últimos años (del 2000 al 2003) no hubo más comentarios sobre los famosos fantasmas del edificio pero en los primeros meses del presente 2005 han sido diferentes testigos quienes han afirmado tener indicios de nuevos acontecimientos extraños en el lugar. Carlos Pérez comentaba para “Año/Cero” su experiencia: “vivo cerca de lo que era el cine, siempre había oído hablar de fantasmas en esta zona y nunca le había dado demasiada importancia hasta un día en el que uno de los cajones de la mesilla de la niña se habría solo, lo cerrábamos y se volvía a abrir, luego comenzaron los malos olores repentinos, los problemas con el agua y las luces que se encendían y apagaban solas… yo he llegado a ver delante mía ,al subir por las escaleras a mi piso, un “algo” difuso, como una presencia… Mi mujer ya estaba un poco asustada pero cuando la niña dijo que veía una señora que cantaba mal ,un ruido estridente, con un velo por la cabeza y un faldón negro pasearse por casa ya nos asustamos y mucho más cuando escuchábamos pisadas y demás. Llegamos a llevarla al psicólogo del colegio pero nos dijeron que estaba bien y que los niños solían imaginarse amigos de este tipo lo que no le contamos al psicólogo fue lo que sucede en casa porque nos podía tomar por locos” …Pisadas, cajones que se abren y cierran solos, luces del pasillo que se encienden y se apagan, malos olores, olas de frío intenso en la casa, extraños “coágulos” de agua en una vivienda con instalación de fontanería nueva, una extraña señora con un velo que pasea por su casa…, lo peor llegó una noche para la familia Pérez en las que el fenómeno alcanzó tal magnitud que tuvieron que irse de casa, a la mañana siguiente todo estaba tranquilo…¿qué estaba sucediendo?

No es el único testimonio que se tiene sobre este caso, Olga Ruiz es vecina de la calle Pagés del Corro y también ha sufrido en estos últimos meses unos extraños fenómenos, curiosamente todo comenzó para ella una noche en la leía en su habitación y sintió como alguien o algo la llamaba claramente, curiosamente Olga vive sola y sabía de lo extraño que le estaba sucediendo. Para ella quedó como algo anecdótico pero dos noches más tarde esa misma voz la volvía a llamar y la intranquilizó. “No sé quién era pero claramente me llamaban, imagínate, estaba sola en mi cuarto, leyendo, con todo en silencio y de repente me llamaban…fue algo fuerte pero cuando dos noches después se repitió ya fue para morirse de miedo”. Pero como en el caso del anterior testigo no es lo único que ocurre en su domicilio ya que frecuentemente oye golpes y ruidos –tipo raps-en los tabiques y techo, escucha pisadas e incluso en la azotea ha podido oír carreras y pasos a altas horas e incluso risas de la nada…, en una azotea donde únicamente sube ella…

La historia no es nueva en Sevilla y son muchos los que a lo largo de estos años y en la actualidad hablan del mismo, oyentes de un conocido programa nacional radiofónico de misterios han contactado con este investigador (desde comienzos el 2004) y con el programa hablando de esta historia y de los sucesos que han ocurrido en torno a él. Otros han narrado sus experiencia a través de nuestra sección de misterios para Localia Tv Sevilla y en el año 1992 –coincidiendo con la Expo de Sevilla- las cámaras de Antena 3 Tv grababan un pavoroso incendio en la marquesina-cornisa del cine que muchos vecinos e incluso el comentarista de las imágenes atribuyeron a sus ya famosos fantasmas.

Pero ¿qué hay de leyenda y que de realidad en toda esta espectral historia?

Como toda buena historia de fantasmas se dan dos vertientes: realidad y ficción. En la década de los 80-90 ,cerca del edificio, abría sus puertas un bar que se beneficiaba con todos estos comentarios, ya que no eran pocos los curiosos que se acercaban a él para escuchar alguna historia o última noticia sobre los fantasmas, ¿quién si no, podría informar mejor que un “afectado” que tenía su negocio cerca del fantasmal edificio? Al cabo de unos meses la popularidad de los fantasmas se había extendido y absolutamente todos en la ciudad habían oído alguna vez hablar de los enigmáticos y terroríficos moradores del lugar…era y es todo un fenómeno social. Los pisos cada día parecían más descuidados, y los rumores hacían que en el subconsciente de cada persona les hiciera ver que cada día estaban peor y más tétricos, pese a estar a la venta y todos los rumores no les beneficiaban…

El tiempo seguía pasando y los fantasmas del cine “Fantasio” eran ya una leyenda, todos daban por cierto y real el caso y nadie se atrevía a negar la certeza del suceso… pese a que nadie hasta aquel momento había investigado el caso. Ya había sido encasillado en lo paranormal y el edificio como “casa fantasma” o “bloque fantasma”… Quizás no todo , no todo, era atribuible a lo paranormal en este impresionante caso ya que una parte de su mito escondía una trama inmobiliaria, una venta de pisos y una promesa incumplida de regalar uno de ellos por parte de su propietario a un amigo cercano…a la hora de la verdad no hubo regalo y en venganza el ofendido decidió sabotear la venta de los inmuebles… el resultado fue exquisito: apoyado en una historia de fantasmas pleno barrio de Triana -sabiendo que Sevilla es un mentidero y lo rápido que se propagan en ella los rumores- mezcló su venganza con las historias que circulaban del lugar para con ello ahuyentar a todo posible comprador, ¿quién se iría a vivir a una casa o piso con fantasmas? De esta forma el edificio nunca encontraría inquilinos y él, quizás, podría comprar los pisos a muy bajo precio…o simplemente aquel dicho sevillano de:”ni para ti ni para mí”. El lugar para difundir la noticia era sencillamente perfecto: un bar, y los portadores de la noticia lo eran igualmente. Del resto, el tiempo, la paciencia, el miedo, los patios de vecinos y la imaginación de la gente comenzarían a realizar su laborioso y no demasiado complicado trabajo hasta hacer que la espectral historia rodara hasta que sólo un golpe de efecto pudo con ella, como fue la habitabilidad del edificio y su trabajo previo en el interior. Pero esta historia además escondía un componente paranormal y que no era otro más que la certeza de que ocurrían fenómenos inexplicados en el edificio y sus alrededores, esta parte fue la que se olvidó tratando de acallar el tema y ahogando el misterio en pro del fin inmobiliario. Convenía que la única versión aceptada en torno a todo este caso fuera la originada con un fin inmobiliario y sin embargo los fenómenos eran reales.

La morfología y arquitectura del bloque, demasiada angulosa y con recovecos, propagaban en su día con suma facilidad todo el sonido residual de los potentes equipos THX del cien y por ahí se explicaron parte de los fenómenos, solo una parte –en una reforma de las viviendas llevada curiosamente a cabo por una empresa familiar de este investigador- ya que al desaparecer el cine y todo su equipo técnico aquellos inquietantes sonidos se seguían y siguen escuchando misteriosamente. ¿Su origen? Todo un misterio. Las visiones y fenómenos extraños se siguieron produciendo pese a la inactividad del cine y era otra parte de este misterio inexplicado que llega hasta nuestros días.

Los rumores se “acallaron” cuando los pisos fueron habitados con normalidad, aunque otros vecinos insistían en que ellos si vivían aquellos fenómenos aún… pero toda historia, pese a intereses oscuros inmiscuyéndose, tiene un fondo de verdad y con el transcurrir del tiempo vuelven aquello fenómenos inexplicables a afectar a diferentes vecinos flotando una pregunta en el aire: ¿nuevos fenómenos paranormales en el inmueble y alrededores? Parece que estamos ante una nueva expresión de un fenómeno paranormal que resurge. La cercana Iglesia de San Jacinto y el antiguo camposanto que existía en sus aledaños desaparecido hace años en pro de la expansión urbanística en la ciudad (en su lugar: pisos), este podría ser el origen de determinadas manifestaciones actuales que explicarían las visiones de esa anciana con hábito que parece cantar o simplemente una devota espectral que los testigos dicen haber visto, aunque de momento son simples conjeturas. Hay vecinos quienes quieren llegar al final de toda esta historia de fantasmas y otros prefieren olvidar todas las experiencias de pánico y terror en un caso cíclico que parece resurgir invitando al investigador a dar una segunda oportunidad a un caso que siempre se debatirá entre la leyenda y la realidad.

Son muchos los aún afirman que el fenómeno fue real, sobre todo aquellos que más alzaron la voz y que más protagonismo quisieron acaparar para cubrir su, en cierta forma, vergüenza. Son muchos los que todavía dicen ver al fantasma pero lo cierto es que allí ya sus habitantes prefieren olvidar toda esta historia de pánico y terror al que fueron conducidos por señor herido por la ingratitud aunque, ¿quién sabe?, cualquier día aquel fantasma puede resucitar y reivindicar que su historia fue una historia real.

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