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Blog personal de Jose Manuel García Bautista, en el que tendrá espacio todo lo respectivo a su trabajo como divulgador, y escritor, así como sus últimas investigaciones y programas en los medios de comunicación.

EL FANTASMA DE LA MONJA

EL FANTASMA DE LA MONJA

Por: Jose Manuel García Bautista

La película “La monja” ha puesto de moda todo lo que son las apariciones y espectros de religiosas que han hecho de determinados lugares su hogar. No es producto de la ficción y en Sevilla tenemos una buena colección de casos –investigados- en los que una monja es la protagonista absoluta desde el más allá para lamento de los aterrados testigos.

Puede que sólo sea producto de la sugestión, un hecho confundido con la realidad o el delirio de alguien que quiso ver aquello que sólo existía en su imaginación.

Las religiosas espectrales del ‘Hogar Virgen de los Reyes’
Es uno de los lugares que más misterios y secretos guarda de Sevilla, se ubica en la calle Fray Isidoro de Sevilla en el popular barrio de La Macarena y en su interior dicen, los testigos, que se aparecen religiosas sacadas de otro tiempo.

Fruto de las experiencias que diferentes personas tuvieron en su interior, como el profesor de baile José David Flores, se realizó una investigación en la cual se captó una extraña psicofonía de un coro, en el silencio de la noche, u otras menos entendibles que nos indicaban que pudiera ser el escenario de un fenómeno paranormal.

Una experiencia se viene a sumar a todas ellas de la mano de Rafael de Alba, una persona seria que vivió algo que jamás podrá olvidar. En una reunión mantenida con el testigo nos comentaba: “Te comento, tenía yo una pareja que se llamaba Reme, ella trabajaba allí hace 18 años más o menos; el primer día que fui a recogerla al entrar me encontré con dos monjas, una joven y otra mayor, le pregunté donde descansaban las limpiadoras, para recoger a Reme, y la más joven me señaló una habitación que había al final del pasillo, le di las gracias y estaban allí donde me indicaron”.

A Rafael le resultó extraño algo: “pero me pareció raro que no me hablaran, cuando le conté a Reme lo de las monjas me dijo: “aquí no hay monjas” y le dije “anda ya, si las acabo de ver y me han dicho que estabas aquí con tus compañeras”. Entonces la pareja, en la época de Rafael, se asustó mucho y “le dije “bueno me señalo donde estabas, no te asustes” pero al poco tiempo pidió el cambio porque le daba miedo”.

El lugar se encuentra ubicado donde antaño estaba la denominada “huerta de los peligros” y en las cercanías de la piscina municipal “Virgen de los Reyes“, donde también informan que suceden fenómenos inexplicables… ¿Casualidad?

En el Hogar Virgen de los Reyes se comenzó una amplia tarea de investigación en el año 2007 que culminó con diferentes reportajes y obras escritas sobre el mismo teniendo todos los testigos como “víctimas del misterio” y asustados protagonistas de esta historia tan particular. De hecho hemos sido los únicos –mi persona junto a José David Flores y Jesús García- que hemos estado investigando allí con una autorización oficial.

En el Hogar Virgen de los Reyes se ve a una monja aparecerse que tiene un lugar elegido: la antigua capilla; hoy retirada de culto y lugar de talleres ocupacionales o eventos del Ayuntamiento de Sevilla, a través de su distrito.

Fue el profesor de baile José David Flores quién destapó esta “caja de Pandora” y salió a la luz un caso tan espectacular como aterrador: niños espectral, movimiento de objetos, apariciones a alumnos, monjas fantasmas y un sin fin de fenómenos extraños que se manifiestan en su interior.

Otro nuevo testimonio se viene a unir a todo este espectacular caso del que fuimos pioneros en su investigación. Se trata de Marisa, nuestra testigo, quién preocupada debía hablar y “contarte algo que me ha pasado y que no me acabo de creer”.

Así me dispuse a hablar con ella que me contó su apasionante historia: “yo era hija de las hermanas del Virgen de los Reyes, me crie allí y tengo unos recuerdos muy claros de aquellos años. No hace demasiado regresé a Sevilla y al cabo de los días quise acercarme allí, a ver el colegio.

Llegue y estaba todo muy bonito, con los jardines y el ladrillo con muy buena presencia pese a los años pasados. Me quedé impresionada. Entré dentro y de repente vinieron hacia mí dos monjitas que me dijeron si me podían atender en algo.

Les expliqué que era hija del Hogar y que sólo me había pasado a verlo. La madre portera me tomó del brazo y la otra monjita me escoltaba y comenzaron a enseñarme el salón donde comíamos, las aulas de enseñanza. Me subieron a las habitaciones. Fueron muy amable y me dijeron que me pasara por allí para celebrar el día de La Milagrosa“.

Yo, sorprendido le dije: “¿Y cuándo fue eso?“. Ella me miró y me dijo: “hace menos de un año”. Mi sorpresa crecía y dejé que siguiera su relato, su experiencia.

“Entonces pasó el día de La Milagrosa y por unas cosas y otras no pude ir. Pero en Diciembre me dije ir a disculparme por no ir a su invitación. A llegar le recibió un guardia de seguridad o alguien de portería de allí y me dijo que donde iba. Yo le dije que a ver a las monjita y él me dijo que allí no había monjitas.

Le dije que sí que yo había estado con ellas hace unos meses y me enseñaron el colegio. Entonces el hombre al verme la cara me dijo que pasara, me enseñó el centro y todo estaba cambiado de como yo lo vi entonces, totalmente cambiado.

Sorprendida me dijo que esperara y llamó a una compañera, la chica salió y me dijo que las monjitas llevaban décadas sin estar allí y que lo que yo había visto era una cosa de la que no se solía hablar allí. Asustada les pedí que me lo contaran y me hablaron de las monjas que allí se aparecen y que lo que a mí me había pasado ya le ocurrió a otra persona y que allí, en el Hogar, se aparecen fantasmas”.

Marisa tenía la carne de gallina mientras me lo relataba que, unido a todo lo que sabemos de este centro, pues hacen una experiencia increíble más sucedida en su interior.

Si alguna vez visita el Hogar Virgen de los Reyes y le reciben dos monjitas sepa usted, amigo lector, que se encuentra ante la visión de lo quimérico, ante lo imposible, ante la esencia misma del misterio.

Fenómenos paranormales y fantasmas en el Hospital de San Lázaro
Cerca del popular barrio de Pino Montano, a la salida hacía la Sierra Norte de la provincia de Sevilla, al final de la avenida del doctor Fedriani, encontraremos el vetusto edificio del Hospital de San Lázaro, un lugar que también pone los pelos de punta.

En el interior de este edificio son muchos los relatos que se cuentan y que hay que saber separar la leyenda de la realidad. Es curioso por qué en su interior buena parte del equipo de trabajadores, sanitarios o de mantenimiento del mismo tienen una historia extraña que contar, desde una formación de aparecidos “como almas en pena” que debe recordarnos su anterior condición de leprosería con esta suerte de “Santa Compaña”, hasta la visión etérea de una señora vestida de negro y que desaparece para consternación de todos.

Entre pacientes y trabajadores forman una sólida red de testimonios que abogan por la realidad de los fenómenos paranormales en su interior. Uno de los supervisores de quirófanos -que ya no trabaja en dicho lugar- habla de la aparición de una monja en dicha zona, y tal vez entre exageración o realidad, ¿quién sabe?, comentaba que fue aquella monja espectral la causante del fallecimiento de tres personas…

En cierta ocasión un ATS del centro hospitalario quedó encerrado en una zona sin uso, entonces comenzó a sentir como algo frío se le acercaba y ante él se comenzó a forma la imagen fantasmagórica, etérea, de una aparecida que casi lo mata de la impresión.

El fantasma del Convento de Santa Clara

Uno de los espacios culturales más conocidos de Sevilla, adscrito al ICAS, es el Convento de Santa Clara en el entorno de la Alameda de Hércules. En torno a este magno edificio hay toda una fascinante.

Historia e historias paranormales.
El edificio se construyó junto a un viejo palacio propiedad del infante don Fadrique de Castilla, hijo del rey santo Fernando III. El conjunto del convento, su edificación, se desarrolló entre los siglos XVI y XVII, quedando integrado dentro del palacio de estilo mudéjar y del que sobrevive la muy simbólica Torre de Don Fabrique.

Hoy es un entorno cultural pero también un lugar donde se manifiesta lo imposible. En este tiempo he tenido la oportunidad de investigar en diferentes ocasiones sucesos que me han descrito los testigos y que no dejan de ser tan inexplicables como impresionantes. Así los primeros testimonios se registran a principios de 2005 cuando un vigilante pudo observar como en la parte de la balconada del patio trasero paseaba una monja, en una visión claramente quimérica. Rescatando dicho suceso de mis archivos podía leer (textualmente): “fue sobre las dos y media de la tarde, iba al otro ala, dejé a mi izquierda las escaleras y pasé al patio, seguí andando y algo vi moverse en la planta de arriba, miré y vi a una religiosa vestida de blanco, me llamó mucho la atención, que quedé embobado, nada, era imposible. Me tuve que salir fuera a la calle y cuando llegué a casa mi mujer me lo notó en la cara, me dijo: “¿has visto un fantasma?”, y le dije que “algo así”, fue aterrador”.

En 2013 tuve la oportunidad de grabar en el edificio junto a mi compañero José Antonio Colinet, director de Kronos para 20 Tv. Debía hacer mi habitual intervención hablando de misterios a la vez que realizábamos el magazine y se cubría una interesante exposición fotográfica. Mientras procedíamos a la grabación muchas personas nos reconocían, por aquello de la televisión, y nos comentaban: “¿vais a hablar del fantasma que hay aquí?” y aquello no hizo más que abundar en nuestra curiosidad y escuchar con atención como las personas que nos preguntaban habían escuchado habla de la aparición de una monja fantasma en su interior.

Sor Úrsula, el fantasma del Parlamento de Andalucía
La primera vez que escuché hablar del fantasma que mora por los pasillos del magno edificio del Parlamento de Andalucía fue siendo joven, entre las páginas del periódico “Diario 16”, y firmando dicho artículo todo un insigne del periodismo en Sevilla como es Francisco Correal.

Lo que narraba en aquel artículo, no sin cierta sorna, no dejaba de ser sorprendente: en aquel lugar se aparecía el espíritu de una religiosa que tenía atemorizados a vigilantes de seguridad, limpiadoras, personal administrativo y de servicio e incluso a los diputados andaluces dando nombres de personas que hablaban sobre el fantasma.

Así, movido por la curiosidad comienzo a investigar lo que se iba a constituir como uno de los casos paranormales más importantes de Sevilla pues afectaba a uno de sus edificios más emblemáticos.

Fallecida en una de las epidemias de peste en Sevilla, pasaban los años y, a modo de parca, sor Úrsula seguía merodeando en el edificio, desde el más allá se resistía a abandonar aquel que había sido su hogar, y fruto de sus desvelos, por años; se aparecía en pasillos y enfermería, en compañeras religiosas o a pacientes, y el tintineo de sus llaves era temido por aquellos a los que se aparecía pues a la mañana siguiente ese infortunado habría pasado a mejor vida…

Así el edificio conoció enfermo que tuvieron su particular encuentro con sor Úrsula y no vivieron para contarlo.

Se hizo popular el edificio de estar encantado y cuando comenzaron las obras de acondicionamiento del mismo a comienzo de la década de los 90 los trabajadores decían lo mismo: veían a una monja pasear por la galería alta o por los pasillos, sabiendo que allí no había nadie.

Al abrir el edificio fueron los vigilantes de seguridad los que comienzan a vivir su particular calvario. Puertas y ventanas que se abren y cierran (aún hoy día), pisadas que proceden de la nada, descensos bruscos de temperatura, o la terrible visión de una monja etérea que pasea por lo que antaño, siglos atrás, fue su hogar.

Grabando un programa de “Sevilla Oculta” para 20 Tv en el edificio nos contaron, al equipo de técnicos y a mí como dos diputadas -de dos grupos políticos diferentes- habían podido ver a sor Úrsula el pasado invierno, pero sus apariciones van más allá y a los que visitan la biblioteca magnífica del edificio también gusta de aterrorizar.

Quizás haya que aplicar aquella máxima de “mejor creerlo que no verlo”, atrás queda el Parlamento de Andalucía con su fantasma, y a buen seguro no será la última vez que tengamos noticias suyas sin que sepamos aún la razón por la que se manifiesta en su interior.

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TERROR EN LA ‘OPERACIÓN CLAVEL’

TERROR EN LA ‘OPERACIÓN CLAVEL’

Por: Jose Manuel García Bautista

Es imposible abstraerse a todo lo que tiene esta ciudad, a su Historia, a sus gentes, a sus anécdotas, a la vida que fluye de ella y en ella, al poder del reflejo de río en la quimérica imagen de Sevilla y Triana, partida por el mismo río que, sin saberlo, las une…

La Sevilla de Bécquer, de los hermanos Machado, de los grandes imagineros, de Juan de Mesa, de Martínez Montañés, de Velázquez, de Murillo… La Sevilla que fue leal a su rey, la que no perdió la fe aunque el enemigo lo tuviera dentro. La fervorosa, la piadosa, la que “muere” con la imagen de su Cristo o su Virgen. La que corre por los callejones en Semana Santa buscando la imagen, la estampa de La Macarena por la calle Parras, o del Señor de Sevilla, del Gran Poder, caminando por Conde de Barajas meciendo su túnica morada que cada Viernes Santos saca a la calle ante el silencio y la consternación de su ciudad.

La Sevilla más rumbosa, la Sevilla de la Feria, de la efímera ciudad eléctrica que tiene su semana de gloria en el Real, cuando parte el mes de Abril. La Sevilla torera, del Corpus, de San Fernando. La Sevilla dividida por el verde y el rojo, por el Sevilla y el Betis, por el Betis y el Sevilla. La Sevilla de las Esperanzas, de las Glorias, de las fiestas de barrios, de las tradiciones, de los patios de vecinos, de la comidillas en la puerta de la casa cuando cae el rigor del verano y se toma el “relente” en la puerta entre interminables conversaciones de vecinos… Y una voz resuena en el patio: “¡A ver cuando os calláis que son las tres!”.

La Sevilla de no pegar ojo por el calor o la que no aguanta el frío del Sur. La Sevilla devota, de la Inmaculada, de la Navidad y la Familia, de los amigos, de las copas, de la ilusión o la ilusión de un niño con los Reyes Magos al de abrir un regalo envuelto en papel de mil colores. De la Sevilla solidaria, la compasiva, la que comparte aunque no tenga nada…

La Sevilla de las eternas obras, de las críticas a la alcaldía o de las pocas alabanzas. La Sevilla de los vividores o del saber vivir, de los caraduras o los carablancas… De los aprovechados o los “provechotes”… La Sevilla más rancia, más añeja a la Sevilla más moderna, más contemporánea…

Es difícil hablar de la Sevilla de los mil colores y los mil contrastes… La del aroma a azahar o la Sevilla de la siempre ejemplar Sor Ángela de la Cruz.

Por eso, quizás, les voy a proponer un viaje especial, un viaje en el Tiempo, un viaje por Sevilla, de una forma diferente, sin pretensiones… No pretendo hacer un recorrido ni exhaustivo ni riguroso, por qué sobre Sevilla ya se ha escrito, y mucho, quizás sea de la ciudad de la que más se ha escrito, y querer intentar escribir sobre un tema concreto de forma exhaustiva sería enciclopédico por qué muchos lo intentaron y fracasaron…¡Por falta de espacio!

No, les propongo algo más grato, más divertido, más ameno, más entretenido: bucear en sus recuerdos, servirle de vehículo a visitar la Sevilla de otros tiempos, de los momentos vividos en la juventud o de aquellos de los que escuchó hablar, la que le mantuvo con el “alma en vilo” pero que ya olvidó. De la Sevilla que es parte del pasado más bello pero a la vez más olvidado. La Sevilla de sus recuerdos, de los de usted amigo lector.

Por qué va a entrar en ese viaje en el tiempo en el que le pretendo transportar a la Sevilla de mediados del siglo XX hasta nuestros días, a través de las pequeñas historias cotidianas de los sevillanos, de sus correrías por sus calles, de su nostalgia, de sus momentos vividos en las calles de esta ciudad.

Tragedia en la “Operación Clavel”

Había escuchado hablar en alguna ocasión de una acción solidaria que tuvo lugar en Sevilla, pero no sabía bien que fue lo que sucedió, su nombre resonaba en mi cabeza y cierto día, esperando el “20” en la Avenida de Kansas City le dije a mi padre:

-Papá… ¿Qué fue la “Operación Clavel”?

Y mi padre sorprendido se sentó en el banco de la parada, mientras aquel frío de Octubre ya dejaba notarse… Me miró y complaciente me dijo:

-Estamos en el mejor sitio, por que ocurrió aquí mismo, muy cerca de nuestra casa.

La “Operación Clavel” fue una idea solidaria de ayuda a las personas que por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo se quedaron sin nada. Aquello fue el 25 de Noviembre de 1961, estaba yo trabajando en Abengoa, precisamente en una caseta de alta tensión en la esquina de “Las Huertas”. Aquello fue terrible, una tragedia que la ciudad nunca olvidará.

Bueno, con el desbordamiento del arroyo muchos perdieron lo poco que tenían y entonces, un locutor chileno llamado Bobby Deglané, muy buena persona, y el director de Radio España, Manuel Zuasti, organizaron ambos una caravana solidaria, con alimentos y víveres para los damnificados. Aquello fue un acontecimiento, muchos iban a recibir a la caravana, que debía venir por la carretera de Madrid que es esto mismo, la avenida de Kansas City, que antes sólo era la carretera que iba a “La Corza” y la Carretera de Carmona…, poco más. Yo fui con el Bar “Piedra” a Madrid en el 52 y el viaje fue muy tortuoso.

Pues venían 142 camiones, 150 coches, 82 motos y muchos voluntario, todos cargados ya no sólo de alimentos sino de enseres y juguetes también. Aquella caravana salió de Madrid el 18 de Noviembre y llegó a Sevilla al día siguiente a las dos de la tarde.

Mira, la gente se agolpaba en la carretera jaleando a los camiones que aún no habían aparecido, estaban justamente aquí donde vivimos, a 50 metros del Palacio de Deportes de San Pablo, y entonces surgió una avioneta que venía desde Madrid, que había despegado del aeródromo de Cuatro Vientos. Pues aquella avioneta llevaba un fotógrafo y decidieron hacer una pasada muy baja para hacer fotografías de la multitud, con la mala suerte que dio con unos cables de alta tensión de “Sevillana” que ya estaban allí instalados y cayó sobre las personas que esperaban a la caravana. Fue una tragedia…

Murieron veinte personas y más de cien resultaron heridas, recuerdo como a una mujer le seccionó el cuello y todos corrían desorientados entre ayudar o salvar la vida… Todo el mundo trataba de ponerse a salvo y otros buscaban un teléfono desde donde poder llamar, el más cercano era el que estaba en la portería de la “Estrella del Sur”, en lo que hoy es el Centro Comercial “Vilaser”, en el polígono Calonge.

Las autoridades de la ciudad cancelaron todos los actos aunque la ayuda llegó y se repartió entre lo necesitados por aquellas inundaciones.

Tenía un amigo, el Cipriano, que su mujer fue golpeada por un objeto en el accidente y estuvo muy mal, y la tuvieron que indemnizar… Fue una jornada dramática…

Cuando llegaron aquellos camiones de hacer un viaje tan largo, por aquellas carreteras desde Madrid, desde la Plaza de Legazpi, no podían creer lo que veían… Los camiones los había cedido Comisaría General de Abastecimientos y Transportes y por particulares.

Pero en el camino se le fue uniendo más y más personas solidarias, por que esta ciudad y sus gentes necesitaban mucha ayuda, y España es un país solidario gracias a Dios. En Valdepeñas se unió la “Operación Vino”, en otros coches venía gente famosa como Antonio “El Bailarín”, Vicente Parra o Mary Santpere, venían periodistas, políticos. Además la primera imagen que se veía era la de María Auxiliadora adornada con flores y la benemérita al mando de un teniente coronel.

La radio fue vital en aquellos días, recuerdo que Radio España hizo el recorrido con una emisora portátil cubriendo la información. Al final la caravana medía casi catorce kilómetros, catorce kilómetros se generosidad, de corazón, de solidaridad…

(Y hago un alto en el camino de este relato por que escribiendo estas líneas no puedo menos que confesar la emoción que me ha embargado… ¡Catorce kilómetros de generosidad! ¿Se lo imaginan? Ese espíritu es el que jamás se debería de perder en estos tiempos que corren).

… Aquellas carga quedaba repartida en 5 camiones de juguetes, 175.000 Kg. de patatas, 180.000 docenas de huevos, 1.630 Kg. de turrones y golosinas, 10.000 Kg. de sardinas y guisantes, 7.500 cajetillas de tabaco, 10.000 Kg. de jabón y detergente, 11.000 Kg. de lentejas, 5.000 Kg. de alubias y 3 camiones de vino.

Ya por la tarde del mismo día 18 se llegó a Córdoba y se hizo un festival en el Gran Teatro de Córdoba organizado por Radio Nacional de España de Sevilla con la ayuda de Radio Córdoba. Al día siguiente salieron para Sevilla, era temprano, las ocho de la mañana donde pararon previamente en Écija, la “Sartén de Andalucía” yen Carmona.

A las dos llegaron aquí con un recorrido ya planificado: autopista de San Pablo, calle Luis Montoto, avenida de Menéndez Pelayo y Plaza de España donde las autoridades recibirían a la caravana.

Tras la tragedia los camiones descargaron los alimentos en las Galerías Comerciales del Puerto. En el Pabellón de Uruguay y el entorno de la Exposición de 1929 y Guardería de Auxilio Social de Ciudad Jardín los juguetes para los niños. Se hizo un censo y se distribuyó toda la ayuda entre los más necesitados.

Eran días de radio…

-¿Días de radio?

-Si, días de radio, no había televisión y la radio era el nexo de unión con el mundo, con España… En Sevilla se escuchaba sobre todo Radio Sevilla, y en menos medida Radio Nacional de España. Se seguía a Bobby Deglané, a Santiesteban, a Embuena, aquellos eran los locutores que todo el mundo conocía, era otra radio…

Fue Bobby Deglané quién dio el comienzo de la llamada “Operación Clavel”, desde las diez y media de la noche hasta pasadas las cuatro de la madrugada, y el programa lo daban otras emisoras de Radio Nacional de España.

Se consiguieron muchas ayudas que se cifraron en más de diez millones de pesetas de la época así como cantidades en metálico para paliar toda aquella tragedia de las familias sevillanas sin hogar. Hubo un vendedor de chuchería de Madrid, llamado “Pirulo” que se ponía en el parque de “El Retiro” que dio 5000 globos para los niños, gente que donó enseres personales y artistas que hicieron galas benéficas sin cobrar nada.

Radio España recibía miles de llamadas al día, miles de llamadas solidarias, incluso doña Cayetana de Alba, la Duquesa, tan vinculada a esta tierra, se unió. Se tuvieron que reforzar los servicios telefónicos y hasta Mario Moreno “Cantinflas” desde México escribió dando su apoyo y solidaridad…

Al final, el día 17 de Diciembre se acabó la “Operación Clavel” con un programa especial en el que estuvieron la duquesa de Alba, el marqués de Valdivia, Natalia Figueroa o Sancho Dávila, entre otros.

Sobre el suceso de la “Operación Clavel” hubo quién le quiso echar la culpa a la radio, y llegó a ser tan tensa la situación que Deglané dijo aquello de: “Aunque el agua me llegue hasta las rodillas…, yo no voy nunca más a Sevilla”. Luego cambió de idea, hasta el punto que su hijo Pedro, Pedro Deglané, con quién tuve mucha amistad se vino a Sevilla y fue un gran locutor, por desgracia murió en un accidente de tráfico.

El desbordamiento del Tamarguillo era y no era previsible, se había cometido obras para evitarlo, más desde que en 1948 ya se desbordara una vez, pero en 1961 se desbordó a la altura de lo que hoy es el Polígono de San Pablo (que aún se estaba construyendo) y bajó por toda la barriada de La Corza, San Benito, la Ronda de Capuchinos, Luis Montoto, en San Bernando llegó al segundo piso de las casas el agua, San José Obrero, El Fontanal… La situación fue muy complicada.

Se nombró a Manuel Calleja Álvarez como comisario especial de auxilio, pero el agua era imparable… Llegó a más de cuatro metros de altura y por el sistema de alcantarillado hizo de “vasos comunicantes” y finalmente llegó a la Alameda de Hércules y de ahí a todo el casco antiguo. Sevilla estaba inundada. Pero sólo falleció una criatura, de poca edad, que estaba en una choza…

Trato de ayudar todo el mundo, el Ejército, los americanos que vinieron en helicópteros, la policía, los bomberos, pero no daban abasto. El gobernador civil era Hermenegildo Altozano y el alcalde era Mariano Pérez de Ayala, se decretó el estado de emergencia y Franco nombro a Pedro Gual Villalbí una especie de ministro de emergencias, y al venir a Sevilla se dio cuenta de cómo estaba la situación pidiendo ayuda al gobierno del régimen. El Ayuntamiento hizo lo propio nombrando a concejales por distrito y creando refugios de emergencia para los damnificados.

Hubo un gesto muy hermoso y que fue que todos los coches de caballo de Sevilla se trasladaron allí a recoger y transportar a los heridos.

La gente nunca se fió del Tamarguillo, le decían: “Chiquetito pero matón”. En cuanto a la avioneta pues el piloto falleció pero el fotógrafo resultó ileso, se llamaba Antonio y era corresponsal fotográfico de muchas revistas de Madrid. Al final lo que debió ser una jornada de gozo se tornó en una tragedia.

 
 

EL ‘HUMANOIDE’ DE ‘EL CONDESITO’

Por: Jose Manuel García Bautista

El humanoide de ‘El Condesito’, un caso ovni para la historiaEn la perdida memoria del tiempo se esconde uno de esos casos que cautivaron, conmocionaron e hicieron camino en la larga historia de la ufología nacional.

En la perdida memoria del tiempo se esconde uno de esos casos que cautivaron, conmocionaron e hicieron camino en la larga historia de la ufología nacional. Entre llanos y marismas un nombre resuena aún con los ecos de la añoranza del pasado y de su significado en, otrora, épocas pasadas, es El Condesito.

Se llamaba El Condesito a una finca ubicada en la localidad onubense de Rociana que en su apacible calma un día vio quebrantada esa quietud con fenómenos de difícil comprensión: apariciones de luces y objetos misteriosos en el cielo o manifestaciones sonoras de difícil calificación, a tal extremo que los trabajadores de la finca llegaron a abandonar su trabajo ante la presión y el miedo a lo que allí acontecía.

Ante tal situación, nos encontramos, en abril de 1975, un grupo de personas cuyo interés y espíritu de aventura-conocimiento los embarca en una investigación sin precedentes en la búsqueda de aquello que llamamos: Desconocido. Uno de aquellos pioneros del misterio en la región era Manuel Osuna Llorente, profesor rural de la localidad sevillana de Umbrete, de fuerte carácter y marcadas tendencias ufológicas, con él otros históricos hoy de la ufología nacional como Ignacio Darnaude Rojas-Marcos, el inigualable Julio Marvizón, Rafael Díaz, Roberto Pozuelo, Francisco Peláez. José Ruesga Montiel, Helio Contreras o el mismísimo Antonio José Alés, director del conocido espacio de la Cadena SER en la década de los 70 Medianoche.

La situación en la finca se hacía por días insoportable e insostenible y en ella estos investigadores pudieron grabar hechos que pasarían a la historia de forma inquietante… Uno de sus protagonistas se manifestaba así, es Antonio José Alés: «Una noche se vio un gran destello en el cielo que nos emocionó. Las cámaras lo captaron, el destello en su máxima intensidad, duró unos segundos, pero los efectos residuales luminosos se mantuvieron unos minutos y poco a poco se fueron diluyendo, y fue entonces cuando se advirtieron dos pequeños puntos luminosos, uno se diluyó de inmediato y el otro, que se mantuvo algo más, se fue elevando poco a poco hasta adquirir una extraña forma, primero, de aspecto fetal. Posteriormente tomó el aspecto de un astronauta, hubo tiempo de hacerle una fotografía y se alejó…» Aquella experiencia marcó ya el devenir de futuras investigaciones, Manuel Osuna lanzó la hipótesis de una «nave» sobre Sanlúcar de Barrameda que habría lanzado un holograma para avisar a los observadores de lo que sucedería sobre la finca…

El equipo de Manuel Osuna también fue innovador en su época y gustaba de usar o hacer fotografía con película infrarroja para tratar de captar por ese medio aquello que el ojo humano no es capaz de ver, era «fotografiar lo invisible» como le gustaba decir. Una de esas noche algo insólito ocurrió que no descubrieron hasta revisar en sus domicilios el material de la investigación: en una de las fotografía realizadas con película infrarroja se distinguía perfectamente lo que parecía ser el rostro de un desconocido frente al objetivo, alguien, que a decir de los testigos, no estaba allí presente y que pertenecía a otro mundo, a otra dimensión o a otro universo desconocido… era la fotografía mítica del caso El Condesito y la que a la postre inmortalizaría este caso para la posteridad en los anales de la ufología nacional.

El rostro, pertenecía a un desconocido de 1,85 metros de altura, con las cavidades oculares claramente marcadas, larga nariz, orejas excesivamente pegadas al «cráneo» y lo que aparentemente se calificó de barba o zona barbada. Aunque se dieron mil explicaciones a esta presunta fotografía de un extraterrestres al final prevaleció la hipótesis más arriesgada y se le pasó a denomina como la «fotografía del extraterrestre de El Condesito. «…Todos llegaron al convencimiento, tal vez llevados a él por la figura dominante de Manuel Osuna y Helio Contreras, que lo visto aquella noche era la prueba irrefutable de la realidad OVNI entre nosotros. A Osuna y Contreras les gustaba pensar que aquel ser captado era un extraterrestre «que se había dejado fotografiar para dejar evidente la prueba de su existencia a aquellos buscadores de OVNIs».

Los fenómenos prosiguieron y también en plenas marismas onubenses, en pleno Coto de Doñana, se pudieron ver luminiscencias que formaban espirales, círculos y otras formas luminosas que dejaban impresionados a nuestros testigos-investigadores. Las investigaciones no eran nuevas en la zona, ya se había investigado y se habían realizado observaciones OVNIs en ella durante el año 1974 (comenzando el 17 de Julio) y a partir de esa fecha siguió en el tiempo y los años.

Más experiencias OVNI

En septiembre de 1975 dentro de El Condesito, cuya propiedad era de Francisco Ferraro Bejarano, se capta algo que llena de estupor a los asistentes… una psicofonía que decía: «Ya-qui» y que entendieron en su ambigüedad como «Ya aquí» o «ya estamos aquí», todo ellos tras ser observados unos objetos luminosos que también fueron calificados aquella noche de misterio y emociones como OVNIs. Igualmente se captaron en aquellos rudimentarios, aunque no exentos de calidad, magnetófonos unos golpes sobre un objeto metálico de no excesiva resonancia… nadie sabía de donde surgieron aquellos golpes que nadie de los presentes pareció haber provocado.

Las sorpresas no abandonaban a este grupo de pioneros y en una posterior visita una nueva voz del misterio es captada por sus magnetófonos, en esta ocasión se capta un vocablo inglés:»Hop» que es traducido equívocamente como «espera, confía y ten esperanza». Incluso hay quien afirma que se grabaron otras psicofonías que decían «Manolo» por Manuel Osuna, como si todos aquellos mensajes e inquietantes fenómenos desconocidos estuvieran dedicados a convencimiento ulterior de Manuel Osuna de la existencia real de todo aquello que había investigado ante su desarrollada enfermedad, era como si algo o alguien lo estuviera premiando por su carrera paranormal en una vida que ya se le apagaba por momentos.

En aquellas experiencias psicofónicas también parecían disponer de un guía o enlace con ese lado desconocido, llamado Oxalc y con claras tendencias argumentales del IPRI o los contactos con el grupo peruano del entonces periodista Juan José Benítez. No puedo olvidar en este apartado que nuestros pioneros también se apoyaron en la ouija como método de contacto, en su convencimiento de que cualquier método es bueno si ese contacto se daba y podían captarlo y demostrarlo, eran otros tiempos, eran otros métodos… Quizás más crédulos pero también menos viciados que los que se dan en la actualidad.

Nuestro lector, en esta guía apresurada por lo más importante sucedido en la onubense finca de El Condesito, podría pensar que el caso tenía y tiene todo aquello que un investigador del misterio, de lo desconocido busca: psicofonías, ouija, mensajes extraños, un guía «el más allá», OVNIs, apariciones extraterrestres y extrañas formas que parecían indicar que las voces del otro lado o los No Identificados estaban iniciando el contacto pero… pero no ,no es todo así, sólo hemos expuesto una parte, una parte que nos muestra lo que consiguieron y captaron aquellos aventureros del misterio que marcaron una senda a generaciones posteriores, con todos sus valores, defectos y virtudes… Sin embargo todo aquello podría ser explicado, todos los fenómenos ocurridos en esta singular finca podrían tener una perfecta y clara explicación que aunque catalogaríamos de «experiencias únicas» lo cierto es que también habría que etiquetarlo como «experiencias racionalmente explicables».

¿Posibles explicaciones?

Y es que los fenómenos luminosos en la zona del Parque Nacional de Doñana en las localidades andaluzas de Huelva, Cádiz y Sevilla son conocidos desde hace décadas, la proximidad de las instalaciones del INTA en Mazagón (Huelva) y las pruebas-experiencias aéreo espaciales que en ella se realizan ha sido causa durante décadas de confusiones con los No Identificados, es hoy día e incluso hay que saber muy bien separar los casos OVNIs en la zona de aquellos que son etiquetados como tales y que realmente son producidos o provocados por las experiencias llevadas a cabo por le INTA en la zona.

Así pues en una época de absoluto secretismo militar en España, en una postrera dictadura en nuestro país y con unos oscuros acuerdos con los EE.UU. en cuestión de cesión territorial para instalaciones americanas en territorio español, pues el recabar información veraz sobre experiencias realizadas en la zona por el INTA o por los aliados norteamericanos era poco menos que imposible o simplemente la negación por parte de las autoridades competentes españolas en dicha materia de cualquier experiencia militar o similar secreta realizada en la zona. Así, y pese a los bueno contactos que me consta que el grupo de Manuel Osuna tenía, no llegaron nunca a obtener esa información veraz…algo diferente en nuestros días.

Hoy día sabemos que la década de los 70 en la zona fue pródiga en la realización de experimentos y experiencias aéreas con lo cual podían ser divisadas y contempladas con facilidad en localidades cercanas, localidades cercanas como… Rociana, justo la ubicación de la finca El Condesito y como en tantas otras ocasiones, las autoridades españolas preferían que se creyera en OVNIs y fenómenos ufológicos o de contacto antes que en pruebas secretas militares, la mascarada era perfecta, el resto se conseguiría con una cortina de negación y silencio, y tal vez con algo de publicidad en medios de comunicación que arengaran ese extraño movimiento que buscaba OVNIs en los cielos españoles, aunque no seré yo quien afirme que esas experiencias en El Condesito podrían estar sujetas a esa explicación aunque no quiere decir que sea la correcta y si, sólo, una conjetura de trabajo.

La misteriosa fotografía

Un punto donde debemos detenernos es en la misteriosa fotografía del supuesto ser captado ante la cámara con película infrarroja y que tanto hizo hablar de ella. Una imagen propiedad –que siempre se olvida citar a su autor y es justa la mención- de Julio Marvizón (la que ilustra el artículo es un dibujo que se basa en ella) y que muestra a un ser, varón aparentemente, con raya hacia un lado, barbado, orejas pegadas al cráneo, cavidades oculares y larga nariz, no se distingue la boca y está desenfocada. Se calcula que la figura captada se encuentra a menos de medio metro de la cámara al estar ubicada al infinito provoca el hecho de su desenfocado. Sea como fuere parece que la famosa fotografía parece deberse a un personificado e inmortal ya curioso en busca del misterio aquella fría noche de los albores del franquismo en España.

Se consiguieron otras instantáneas bastante notables en la finca de Rociana pero el matiz es que los resultados también se debían a una exposición elevada de tiempo que hacía que cualquier detalle se magnificara, ante los resultados, las ganas de Helio Contreras, la ilusión de Manuel Osuna o las, a veces, demasiadas afirmaciones pro HET que se estaban viviendo, dimensionaban el caso a extremos nunca imaginados por aquellos históricos pioneros del misterio y la ufología en España.

A contracorriente…

No sería objetivo si en mi exposición no diera cabida a los más escépticos de éste caso. Ellos manifestaron que el mismo Manuel Osuna, en sus últimos días de vida expresó sus dudas, exceso de ganas por creer y precipitación sobre este impactante caso. Tampoco ayudó demasiado la forma en la que el popular Antonio José Alés -desde su «Medianoche» y posteriormente en obras como «OVNIS en España» (Tribuna de Actualidad), «Alerta OVNI» junto Andrés Madrid (Editorial UVE)- tocó el tema pero que es otro factor importante de su éxito como caso ufológico.

En épocas más reciente, José Miguel Alcíbar Cuello realizó un esfuerzo en el análisis de la fotografía del presunto extraterrestre quedando plasmada en su obra: El Condesito: un viaje al corazón del fenómeno OVNI» (Fundación Anomalía) donde se realiza un análisis fotográfico de la misma y es la fuente de donde muchos inspiran sus trabajos para hablar de este caso, aunque quizás su libro no dijera nada nuevo ni conocido para aquellos que ya habían estudiado en profundidad este apasionante caso.

El caso de El Condesito pasará a la historia como uno de los más importantes e impactantes investigado por aquellos pioneros de nuestra ufología, personas que innovaron en la investigación del fenómeno OVNI más allá de cualquier creencia preconcebida en el fenómeno más importante del siglo XX.

 

MISTERIO EN LA RUTA DEL PEREGRINO

MISTERIO EN LA RUTA DEL PEREGRINO

Por: Jose Manuel García Bautista

Misterios en la ruta del peregrino En ese Camino se busca algo más, algo más que responde a la necesidad de encontrarse a uno mismo y el “poder”, lo místico que nos da… Cualquier momento es bueno para iniciarlo, nunca es tarde y siempre te estará esperando.

Es una época en la que se fomenta que muchas personas puedan hacer el camino a tierras de Santiago de Compostela, la ruta del peregrino que es un viaje mucho más misterioso de lo que podríamos pensar.

Es el que tiene fe el que emprende el viaje, un viaje de autoconocimiento, soledad y oración. El camino es realizado por miles de peregrinos que cumplen promesa o buscan en su interior. Pero el peregrino cumple una serie de condicionantes por los que son identificados y en ese Camino se busca algo más, algo más que responde a la necesidad de encontrarse a uno mismo y el “poder”, lo místico que nos da… Cualquier momento es bueno para iniciarlo, nunca es tarde y siempre te estará esperando.

El peregrino a Compostela

Calzan botas fuertes y resistentes que aguanten el amplio camino por recorrer, abrigo que lo protege del frío y sombrero que lo resguarde del sol y la lluvia; también destaca el denominado morral y el bordón característicos; igualmente la calabaza colgada y que tiene como misión guardar agua o vino; finalmente un elemento imprescindible y característico: la concha o vieira.

Antes de comenzar el camino el peregrino ha de confesarse entregando al sacerdote lo hábitos que se llevarán de peregrinación que serán bendecidos; igualmente se le da el cordón y el documento que le acreditan como peregrino donde figuraba su identidad, parroquia, origen, destino…

Al llegar a Compostela el peregrino se aseaban en Lavacolla y ascienden por el Monte del Gozo o Monte do Gozo desde donde divisaban la Catedral. Al llegar a la ciudad pedían el certificado de haber cumplido con su peregrinación, siendo el mínimo requerido de haber caminado durante cien kilómetros a pie.

Compostela también era denominada como Campo de la Estrella y es tradicional abrazar por la espalda la figura del Apóstol y su esclavina de plata. En la Puerta Santa nos “recibirá” las estatuas del Apóstol Santiago, de Atanasio y Teodoro, sus dos discípulos.

Los restos del Apóstol

En el Códice Calixtino, que encontramos en la Catedral de Santiago de Compostela, podemos hallar un documento en el cual se dice: “Se considera que este cuerpo es inamovible, según el testimonio de San Teodomiro (sic), obispo de la misma ciudad, que en otro tiempo lo descubrió y en modo alguno pudo moverlo…”

Y es que hay imágenes, o representaciones de la Virgen, que cuando han sido trasladadas a otro lugar tras su hallazgo esta ha vuelto al emplazamiento original como movidas por unas manos invisibles, de forma milagrosa. Siendo el cuerpo presunto del Apóstol uno de estos a los compostelanos no le quedó más remedio que erigir allí mismo el santuario en honor al mismo.

Así, a lo largo del tiempo, sobre aquel mismo lugar se han construido diferentes templos teniendo siempre como referencia el inamovible cuerpo, a medida que crecía también lo hacía la ciudad dando como resultado un importante centro de peregrinación, un largo caminar –desde todos los puntos de España- que tiene como eje la Fe.

En la construcción del templo catedralicio sus arquitectos siguieron un sentido común en este tipo de edificios: la geobiología. Lugares de poder, también llamados, o aquellos que concentran el poder telúrico y su incidencia sobre el ser humano.

Los restos del Apóstol están guardados en una urna de plata la cual se ve adornada por dieciocho figuras.

Compostela: El cuerpo de Santiago

Se trata de uno de los grandes enigmas compostelanos, uno de los casos de verdad dudosa aceptada más intrigante, y a su vez, uno de los misterios que nos deja Santiago de Compostela.

El hallazgo del presunto cuerpo del apóstol Santiago se cree que fue encontrado por un eremita llamado Pelayo, este hombre se encontraba rezando en las inmediaciones de una Iglesia, la de San Fiz de Solovio. Estando encerrado en sus meditaciones y oraciones comenzó a escuchar unos cánticos que parecían venir de una masa de árboles llamada Libredón. Pelayo quedó impactado por el suceso y narró lo sucedido al obispo Teodomiro, que estaba en Iria Flavia, hoy la localidad de Padrón. El obispo escuchó atentamente aquel fiel sabiendo que la historia que le estaba narrando no era una ficción creada.

Así Teodomiro se desplaza al lugar junto a Pelayo, allí efectúa una serie de preparativos como el ayuno; transcurridos unos días se adentra en el bosque y encuentra una construcción en el que encuentra tres cuerpos enterrados; Teodomiro afirma que son los del Apóstol Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. Este hallazgo hizo que Teodomiro lo comunicara directamente al rey asturiano Alfonso II “El Casto” quién se desplazaría a Compostela y ordena construir allí un primitivo santuario en honor del Apóstol.

A raíz de este suceso comienzan a viajar muchas personas al lugar al enterarse de la noticia, todas ellas para rezar ante el cuerpo de Santiago, este sería el inicio de las peregrinaciones al lugar que actualmente se siguen realizando a través de las diferentes rutas xacobeas.

Las reliquias compostelanas

Dentro de la Catedral de Compostela nos encontramos con un lugar muy especial, es la llamada capilla de las Reliquias.

En 1955 se encontró el cuerpo y sepulcro del obispo Teodomiro, quién encontró –a indicación del eremita Pelayo- el presunto cuerpo del Apóstol Santiago. A la derecha encontramos otras ciento cuarenta reliquias y cuerpos de otros santos como Cucufate, Fructuoso, Susana y Silvestre, aunque los restos de estos últimos fueron reclamados por Portugal en 1992 y fue en 1994 cuando se devolvieron. Igualmente Fructuoso hizo lo propio con anterioridad, en 1966.

Destacable también la identificación del cuerpo del Apóstol Santiago, si bien ofrece más dudas creyéndose que también pudieran tratarse de los restos de Prisciliano.

Orígenes de la catedral de Santiago de Compostela

Los orígenes de la catedral de Santiago de Compostela son curiosos y evocadores de otros tiempos donde la construcción de este tipo de edificios iba más allá de la fe…

En época medieval comienza a elevarse, en su actual ubicación, lo primero que se tiene en cuenta es su orientación, una orientación exacta norte-sur. El lugar era el primitivo templo u oratorio que mandó construir el rey tras indicarle el lugar con los tres cuerpos hallados –entre ellos el presunto cuerpo del Apóstol Santiago- el obispo Teodomiro. Aquel oratorio era pequeño, practicado en barro cocido y mampostería. Las continuas peregrinaciones hicieron que allí se edificara algo más importante pues la afluencia de fieles era masiva y de gran importancia. Ya en las cercanías había otros tempos como el oratorio de Santa María de Corticela, el templo de El Salvador y el baptisterio de San Juan; todos ellos se fueron añadiendo al oratorio sobre el año 899, teniendo como rey a Alfonso III.

La catedral tiene diferentes zonas de interés que conviene conocer como la Cripta que fue obra del maestro Mateo y construida en el año 1168. Está repleta de simbolismos: capiteles con decoración vegetal, bóvedas con dos ángeles que representan la Luna y el Sol en clara alusión la bóveda celeste, al cielo, la Gloria, la noche y el día con su dualidad, el lado femenino y lo masculino, lo positivo y lo negativo.

El número de la Catedral de Santiago de Compostela

Si un número está relacionado con la catedral compostelana ese es, sin duda, el número 9, el número que nos indica “el trabajo acabado, el objetivo concluido”. Pero si nos detenemos a observar detenidamente la Catedral veremos que tanto en esta como en los edificios anexados esa relación entre estos y el número 9 se repite.

La basílica tiene nueve naves y están separadas por sesenta y tres (63 = 6 + 3 = 9) pilares y columnas.

Hay en la Catedral otras sesenta y tres vidrieras que iluminan las nueve naves.

Antes de la reforma que se comete en la Catedral existían nueve capillas absidiales.

La parte del coro tendría setenta y dos (72 = 7 + 2 = 9) sitiales para canónigos y catedralicios.

Que el número nueve se repita una y otra vez en la Catedral no es motivo casual y si realizado a propósito, el nueve es ese número que nos indica el trabajo concluido pero también la perfección. Así se ha encontrado en el Códice Calixtino mucho indicios de otros símbolos que deberían haber sido grabados y realizados pero que, finalmente, no se practicaron.

Arte y enigmas en su Catedral

Compostela: el Pórtico de la Gloria

Uno de los lugares más importantes de la Catedral es el denominado como Pórtico de la Gloria, una de las obras más significativas del románico universal que se acabó de construir hacia el año 1188 por el maestro Mateo y que tiene como insignia arquitectónica el estar distribuido en tres arcos de medio punto.

En el Pórtico de la Gloria se hace alusión al Apocalipsis de San Juan: “los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron delante del Cordero, teniendo cada uno una cítara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos…”

En el Pórtico de la Gloria se dan cita también otras alusiones como al triunfo del Hijo de Dios sobre la Bestia, la visión del Cordero; la bestia o bestias vendría representada por los monstruos inferiores, todo ello según la teoría expresada en 1965 por el profesor Otero Túñez. Viene representando al Apocalipsis: “tus puertas no se cerrarán con el día –porque allí no habrá noche- y traerá a ella el esplendor y los tesoros de las naciones”.

Los veinticuatro ancianos del Apocalipsis de San Juan están representados en el Pórtico de la Gloria, en su zona central; igualmente tenemos unas figuras coronadas por ángeles que son los Justos, a la derecha y a la izquierda, en el centro está Cristo.

Los pilares del Pórtico de la Gloria representan a los Apóstoles y profetas donde Santiago ocupa el lugar central bajo Dios, en el parteluz.

Encontramos en uno de sus extremos (izquierda) un ángel arrodillado que porta la columna en la que Cristo recibió el castigo de la flagelación. Otros dos ángeles portan dos elementos no menos significativos: la Cruz y la corona de espinas. Más a la derecha otro ángel porta la lanza de Longinos que atravesó el costado de Cristo, junto a él otros ángeles que llevan los clavos, una jarra con vinagre o posca (líquido que se le daba a beber al ajusticiado en la cruz), los látigos, la tablilla del INRI… Los atributos de la Pasión de Cristo.

Otras figuras representan a los apóstoles y profetas, según los expertos podría tratarse se Abdías, Amós, Joel y Oseas, así como Jeremías, Isaías, Moisés y Daniel (que posa extrañamente sonriente).

Ritual que se realiza en el Pórtico de la Gloria es hacer coincidir los dedos de la mano con las raíces del árbol a la vez que se reza, es la manera de dar las gracias por la peregrinación culminada.

Símbolos compostelanos

En Santiago de Compostela podemos encontrar diferentes signos y símbolos cuyo significado hemos de conocer. Se encuentran en puerta, dinteles, arcos, monasterio, la Universidad, la catedral y va más allá de un simple motivo decorativo:

Escudo con cinco estrellas: era el escudo de la familia Fonseca, fundadores de la Universidad; las estrellas pueden ser de seis a ocho puntas.

La Cruz de Malta y las barras: donde encontramos estos escudos son referencia de su otrora propiedad por parte del convento de Santa María la Real de Conxo.

La Cruz Potenzada integrada en un círculo: indican que la casa que tiene este escudo es propiedad del Hospital Real, hoy Hostal de los Reyes Católicos.

La Cruz de Calatrava: indican que es propiedad del convento de San Domingo de Bonaval, fundado por Santo Domingo hacía el año 1219.

Igualmente podemos encontrar otras formas representativas como:

Una paloma: es una alusión a la Santísima Trinidad; además puede ir acompañada por las letras S PV S, correspondencia con un lugar especial de la catedral de Santiago: la capilla del Santo Espíritu. Todas las casas que tenía una paloma grabada eran de su propiedad.

Un pino: si encontramos un pino grabado en un inmueble nos indicará que pertenecían a San Martiño Pinario; si va acompañado de las letras S y M significa San Martiño.

Una concha: allá donde encontremos la típica concha compostelana lo indicará que el inmueble fue propiedad de la iglesia compostelana, puede ir acompañada de las letras S y T que significa, o hace alusión a Santiago.

Interesante… ¿Verdad? Si así lo cree siempre es buen momento para seguir las flechas amarillas y buscarse así mismo en este singular camino llenos de misterios de la vida misma. “Caminante no hay camino, camino se hace al andar…”

 

EXPEDIENTES X EN ANDALUCÍA

EXPEDIENTES X EN ANDALUCÍA

Por: Jose Manuel García Bautista

Hacemos un viaje por la Comunidad Autónoma de Andalucía para descubrir algunos misterios insondables que, aun hoy, siguen originando situaciones más propias de la ficción que de la indiscutible realidad.

Todas las ciudades de España guardan un secreto, un enigma por resolver, una casa encantada, un lugar aparicionista o un punto caliente para los “No Identificados”, sea como fuere son lugares que, muchas veces, pasan inadvertidos y tiene todo un misterio que mostrarnos, en algunos casos auténticos expedientes X.

Hacemos un viaje por la Comunidad Autónoma de Andalucía para descubrir algunos misterios insondables que, aun hoy, siguen originando situaciones más propias de la ficción que de la indiscutible realidad.

El fantasma del Teatro Cervantes de Almería
Desde que escuche la historia de los fenómenos paranormales no me ha dejado de sorprender por la cantidad de hechos que se concurren y que le confieren un carácter excepcional.

En el Paseo de Almería encontramos una zona de ocio en el que destaca un conjunto de edificios en el que tienen especial relevancia el Círculo Mercantil e Industrial y el Teatro Cervantes.

Es en éste último donde nos vamos a detener, un edificio tradicionalmente encantado que encierra una evocadora historia de fantasmas.

Fue construido en el año del desastre, en 1898 con diseño del arquitecto Enrique López Lluch y que estaba llamado a cubrir las necesidades de la ciudad. Aunque fue en 1921 cuando se produce su inauguración. Un año después llega a la ciudad la afamada compañía teatral Tudela-Monteagudo, entre las obras a interpretar estaba la muy esperada “Santa Isabel de Ceres”. Esperada pues era polémica ya que se trataba unas prostitutas que trabajaban en un burdel contando las aventuras y desventuras de unos hombres viciosos. La obra se centra en la historia de un pintor que se enamora de una de las chicas “de vida alegre” e intenta sacarla de allí. Evidentemente en la España conservadora y católica se consideraba inmoral y se trató de boicotear, aunque ello sólo hizo incrementar el interés y el morbo por presenciarla.

En la promoción que se hizo se llegó a decir que en “Santa Isabel de Ceres” se verían disparos que parecerían reales así como innovaciones sorprendentes en el escenario, y se fechó su estreno para la noche del 21 de enero de 1922.

En aquella compañía estaba al artista local Concepción Robles Pérez, que se trasladó a Madrid para perfeccionar sus dotes interpretativas y regresaba a su tierra natal. Conchita Robles, era bella y de gran talento, siendo un atractivo más de la obra.

Pero también había un lado negativo, Carlos Verdugo era su marido y comandante de la caballería granadina de los Húsares de la muerte, que había llegado a la capital a dar muerte a su esposa motivado por unos celos que originaron unos rumores intensos que afirmaban que ella tenía un romance con uno de los actores, para complicar aún más la situación ella había solicitado la separación matrimonial, la situación era insostenible.

Carlos Verdugo ya había maltratado, en alguna ocasión, a Conchita, y ella tenía miedo pues también había intentado matarla. Con esa preocupación se avisó a los empleados del teatro por si se le veía en las representaciones. Pero el marido logró colarse engañando a un portero haciéndose pasar por un empresario teatral gaditano que quería contratar a Conchita.

Con esa excusa, y después de haber ingerido mucho alcohol, buscó acomodo en la zona más cercana a la salida de emergencia y esperó el inicio de “Santa Isabel de Ceres”. En aquel teatro se dieron cita altas personalidades de Almería y su provincia.

Al escenario compareció Conchita Robles que estaba magnífica. Carlos Verdugo se escondió tras el escenario para encontrarse con Conchita Robles cuando ésta volviese de los camerinos para entrar en la segunda escena. Llevaba una pistola y apuntó a su esposa, ella, presa del pánico, buscó refugio tras el encargado de la cartelería de la obra, Manuel Aguilar, de 16 años, creyendo que no dispararía. Pero el comandante disparó contra Manuel impactando en su pecho. Conchita buscó en su huida el escenario, cubierta de sangre, y se derrumbó en el centro del mismo. Estaba herida de muerte. El público pensó que era parte de la obra levantándose y aplaudiendo creyendo que era una de las sorpresas anunciadas y “de gran realismo”. Manuel salió tras el telón manchado de sangre y gritando “¡los disparos son de verdad!”.

El pánico se apoderó de los asistentes a la obra que trataban de huir mientras un médico accedía al escenario, era José Gómez Campana que con ayuda del director del diario almeriense “El Faro”, Sixto Espinosa, trataron de reanimar a Conchita que agonizaba allí mismo.

Carlos Verdugo colocó su pistola en la cabeza buscando una salida rápida, un suicidio, pero sólo perdió el ojo derecho, debió temblarle el pulso finalmente. Se le apresó y llevó al hospital para posteriormente ser condenado a dos cadenas perpetuas. Años después escribió sobre las razones de aquel terrible asesinato y su obsesión por matar a la que fue su esposa y destacada actriz.

El joven Manuel Aguilar murió seis horas más tarde en el Hospital Provincial abrazado a una cruz.

Marcelo era un brasileño que vivió muy de cerca fenómenos extraños cuando le desaparecían las herramientas, se abrían y cerraban las puertas o vio como el cuadro de sonido se abalanzaba sobre él. Se fue del lugar negándose a trabajar más allí.

Manuel Tripiana es otro de los trabajadores que vivió sus manifestaciones en el Teatro Cervantes. Pudo escuchar susurros, pasos en el piso superior, luces que funcionaban inteligentemente sin que nadie actuara sobre ellas… Incluso, una noche, pidió una señal si había alguien allí y obtuvo como respuesta el movimiento circular de una silla que colgaba de una de las cuerdas situadas entre bambalinas.

Se llegó incluso a ver a una mujer con un pañuelo en la cabeza, como se caracterizaban en la obra “Santa Isabel de Ceres” las actrices.

También, en época reciente, Antonio Asencio, propietario del teatro, vio como caían un bien número de carteles, no le dio importancia hasta que tuvo conocimiento que Manuel Aguilar era la personas encargada de los programas de mano y los carteles.

No finalizan ahí los hechos misteriosos ya que trabajadores como Pepe González, han visto en el teatro a un hombre al que le faltaba un brazo y la parte inferior del cuerpo, vestido de forma elegante y que identifican con Manuel Orozco, antiguo propietario del Teatro Cervantes.

Otros hechos luctuosos sucedidos fue el suicidio de un tramoyista en los años 40 optando por ahorcarse de una de las cuerdas del escenario o de la construcción del edificio en lo que antaño fue un cementerio árabe.

Dicen que el fantasma de Conchita deambula por el edificio, y no sería de extrañar si tenemos en cuenta su trágica muerte.

La misteriosa Casa de los Espejos en Cádiz
En la bella ciudad de Cádiz, la “Tacita de Plata”, nos encontramos historias que cabalgan entre la leyenda y la realidad, historias que han dejado un aura de misterio e intriga en todo aquel que se acerca a ella o las conoce. En la bella ciudad gaditana nos encontramos con historias paranormales tan singulares como la de la Casa Cuna o la Casa del Obispo, sin exceptuar el misterio que entraña la explosión de Cádiz de 1947.

Pero en Cádiz también encontramos otra historia que no puede menos que sobrecogernos. Esa historia no dice que cerca de la Alameda, frente al monumento del marqués de Comillas junto al mar, podemos encontrar una antigua casa abandonada de la cual cuentan que está encantada. La llaman “La casa de los espejos” y se cuenta que en ella vivió un capitán de barco con su esposa y su hija; la hija le pedía a su padre que cada vez que volviese de algún viaje este le trajese un espejo.

El tiempo pasaba y aquella niña se convertía, poco a poco, en una mujer, una mujer bellísima y una hija ejemplar. Su padre sentía adoración por ella y seguía con aquella costumbre de años de regalarle un espejo allá donde viajara, allá donde navegara en el mundo.

La madre comenzó a sentir celos de la joven, tanto que creía que su marido ya no la amaba y que ese amor lo tenía todo la figura de su hija… En ausencia del marino las discusiones entre ambas no cesaban y un mal día se le ocurrió acabar con todos sus problemas: envenenaría a la joven.

Al cabo de unos meses el marino llegó a casa y su esposa, entre lágrimas, le narró la amarga experiencia de la extraña enfermedad que había contraído la joven y que había acabado con su vida… Una enfermedad muy grave contra la que nada pudieron hacer. El hombre lloró con amargura la muerte de su hija y una noche, mirando uno de tantos espejos traídos de lejanos lugares contempló una imagen que le aterró: vio como la madre envenenaba a la joven y esta moría. Entendió la verdad de lo sucedido.

La asesina fue encarcelada tras confesar muriendo en presidio; el amargado marino tomó su barco y desapareció para no volver jamás a la llamada Casa de los Espejos, una casa que, dicen, está encantada y deshabitada.

Los que hablan de fantasmas en su interior narran misteriosos relatos en los que se escuchan pisadas y llantos en el piso superior, en una zona donde se encontraba la habitación de la joven y cuyas paredes están cubiertas de espejos fruto del amor de su padre, dicen que, a veces, esos espejos reflejan una realidad ocurrida hace años y que tuvo como trágica consecuencia la muerte de aquella hermosa joven a manos de su celosa madre.

La casa de las brujas de Córdoba
Se encuentra en el número 4 de la calle Padre Miguel Molina antes llamada de la taquilla cuya historia es curiosa es esas que a uno le estremece y que, sin duda, hace que pensemos si tras las leyendas e historias de antiguas brujas se esconde algo más.

Nos ubicamos en la localidad cordobesa de Montilla, allí vivían “Las Camachas”, una casa que era es conocida como tal y que tenía en Leonor Rodríguez a su protagonista.

Nacida en el año 1582 fruto del matrimonio de Alonso Ruiz Agudo y Elvira García, recibía el nombre y el primer apellido de su abuelo García Camacho. Comenzó a forjarse ya fama de hechicera, de una mujer que estaba en contacto con aquella parte más esotérica y más misteriosa, tal vez la que más inquietaba a sus vecinos.

Comenzaron a tenerle miedo y es que ya con sólo cinco años, cuando se marcha a Granada, tenía la vitola de ser “especial”. En la ciudad de la Alhambra perfecciona el arte secreto que escondía y aprende a hacer los ungüentos de la brujería.

Leonor está preparada y comienza a visitar otros puntos de la Península Ibérica en los que también se perfeccionó y estuvo en contacto con otras personas. Su conocimiento creció pero también crecía su fortuna ya que eran muchas las personas que le encargaban trabajos en contra de otros vecinos.

Necesitaba ayuda y comenzó a “dar clases” a alumnos, contaba con una habitación repleta de utensilios de cocina, animales, vasijas, todo para hacer los rituales de brujería que llevaba a cabo. Aceptó a dos chicas que tuvieron tal simbiosis con Leonor que se hicieron llama “Las Camachas” y que causaban mucho temor en Montilla.

Pero la situación era insostenible y los padres jesuitas la denunciaron a la Inquisición. Los vecinos más temerosos fueron a testificar contra ella con el oscuro deseo que la encarcelaran y quedar libres de sus sortilegios.

Leonor fue condenada en 1572, sus bienes embargados, impuesta una multa de cincuenta mil maravedíes y un destierro de 10 años de duración, fue azotada delante de todo el pueblo y juró gritando venganza contra quienes la habían acusado añadiendo que nadie podría jamás vivir en su casa tomada y habitada por demonios pese a que ella negó las acusaciones que le señalaron como bruja.

Falleció en el año 1585 a la edad de 53 años, en su casa muchos no pudieron llegar a vivir porque decían que percibían la negatividad, la oscuridad.

La vieja casa del siglo XVI fue restaurada y hoy puede ser visitada para contemplar su patio andaluz con un pozo en el centro junto a las muchas macetas que decoran las paredes. Hay un lugar temido: su sótano, allá donde dicen que estaban guardados los secretos rituales de “Las Camachas”, rituales de brujería y hechicería.

Su fama fue inmortalizada por Miguel de Cervantes quien en su obra “El Coloquio de los perros” narra la historia de la bruja más famosa de Montilla.

Andalucía es tierra de misterios en un viaje que no acaba aquí…

 

LOS ARCHIVOS SECRETOS DE ANDALUCÍA

LOS ARCHIVOS SECRETOS DE ANDALUCÍA

Por: Jose Manuel García Bautista

Les propongo un viaje al corazón del misterio y de los enigmas que tenemos más cerca, de los de nuestra tierra para su sorpresa y asombro.

Misterios del Sacromonte en Granada

Controlando toda la ciudad de Granada se encuentra el Sacromonte, conocido antes como el Monte Sacro de Valparaíso, un lugar cargado de magia, un monte sagrado se comenzó a forjar su leyenda con un acontecimiento que ha levantado pasiones y enigmas. Sucedió en el año 1595 cuando se descubre un manuscrito con unos caracteres árabes arcaicos, con dibujos de estrellas de seis puntas y algunos otros símbolos que estaban labrados en láminas de plomo y que se conoce como libros plúmbeos. Este libro es el curioso resultado de un engaño orquestado para conseguir la sincronización de dos religiones, dos religiones que habían luchado por algo más que la fe en tierras españolas y granadinas. Así lo piensa el profesor Darío Cabanelas que considera que contiene profecías y milagros, en un intento en el que se trataba de aunar las religiones cristianas y musulmana como una nueva tendencia dentro del pueblo granadino. Y tenía mucho lógica pues los árabes que necesitan ser aceptados por una parte y conseguir poco a poco integrarse dentro de la Reconquista y por otra parte estaban aquellos que tenían una tradición no cristiana y que de alguna forma se acercaban a estas creencias. Los musulmanes tenían como punto de conflicto el culto que los cristianos hacen a las imágenes y las reliquias.

En el libro plúmbeos se narraban temas muy curiosos un gran componente profético, así se daba cuenta de la historia de ciertos discípulos de Santiago, santos varones cristianos, y del martirio que en ese mismo monte tuvieron por parte de los romanos en tiempos del emperador Nerón. En ello todo era, aparentemente, inédito y conciliador. Los que tenían acceso a su contenido pensaban que era un vuelco religioso difícil de aceptar. Igualmente en el Sacromonte, en fechas remotas, habría tenido su ubicación un templo dedicado a Apolo y en tiempos cristianos se hacían diversas romerías que iban llenando cruces los caminos escarpados. Esto tuvo una gran incidencia y todo se apoyaba en la creencia en ese libro plúmbeo en el que en los granadinos creían. Así las autoridades prohibieron todo lo que eran las peregrinaciones con antorcha a Sacromonte, a pesar de esta prohibición hubo un periodo de tiempo en el que la autoridad de la Iglesia hablaba de los contenidos de los libros que se encontraron en el Sacromonte e incluso utilizaron los mismos para un caso de exorcismo en el año 1630.

Huelva: William Martin, el héroe que nunca existió

Es una historia apasionante… Corría la Segunda Guerra Mundial, la vieja Europa se veía asolada por el azote de un dictador que mantenía en jaque a los guerreros de la libertad, a los enemigos del nazismo. Para desviar la atención del alto mando alemán de las operaciones aliadas en las costas de Sicilia en 1941 se idea la operación Mincemeat. Aquella maniobra de distracción fue ideada y organizada por el teniente de navío Ewen Montague tenía por objeto que los adoradores de la esvástica se centraran en otro punto lejos del epicentro de operaciones en el Mediterráneo. Así nace el desafortunado William Martín y el misterio de su tumba en el cementerio de Huelva, la tumba de un hombre que como tal jamás existió…

Y es que William Martín no pasó de ser un cadáver sobre el que se montó toda una identidad, una vida, para luego, un 19 de Abril de 1943, embarcarlo a bordo del submarino Seraph, tras un intrigante viaje ese cadáver fue abandonado en aguas gaditanas siendo recogido por un pescador onubense y llevado al puerto de Huelva donde posteriormente fue trasladado al depósito municipal. Dada las motivaciones y la relación estrecha entre el gobierno español de la época y el régimen fascista en Alemania trascendió la llegada del cadáver a suelo patrio, los servicio de espionaje alemanes, británicos y españoles estaban conmocionados por este hallazgo y lo que ello conllevaría…, si bien la sorpresa británica era más fingida que real… Notificada la recuperación del cuerpo la embajada británica solicita en Madrid la devolución de unos importantes, casi vitales documentos que el paracaidista portaba: una carta de su novia, monedas británicas, un ticket para el teatro y hasta una carta del gerente del banco, en la cual le comunicaba que el saldo de su cuenta personal estaba en rojo y la documentación de los futuros planes de guerra. Aquello era ya sabido por los miembros del Eje quienes habían analizado dicha documentación que, de forma falsa, indicaba que el teatro de la guerra se iba a producir por otro lugar al que pensaban inicialmente.

Un 13 de Mayo de 1943 fueron entregados, cumpliéndose los plazos esperados, de esta trampa tramada por los aliados… Los miembros del Eje, gracias a la participación del gobierno de Madrid que era oficialmente no beligerante en el conflicto, habían picado este anzuelo de vital importancia en el devenir de la guerra. La reacción alemana tras el estudio de aquellos documentos no se hizo esperar y Hitler junto a su Estado Mayor decide cambiar sus planes de guerra en función de aquella milagrosa documentación que les había llegado… La treta de los aliados había cumplido su objetivo y tal mascarada había llenado de confusión a los miembros del Eje. La guerra siguió su curso, los aliados entraron en el Mediterráneo y Sicilia tuvo un papel destacado en ese teatro de operaciones, los alemanes y los servicios secretos del IIIer. Reich estaban convencidos que costas de Cerdeña y del Peloponeso eran las elegidas para efectuar el desembarco. El papel de Sicilia era simplemente una maniobra de distracción pero de importancia vital en el desarrollo de los planes de guerra, que en realidad encubrirían los planes de invasión que se preparaban con respecto a la isla.

Hitler en virtud de aquella información mandó fortificar las islas de Córcega y Cerdeña un 12 de Mayo de 1943 y envió a uno de sus mejores generales (Erwin Rommel) a Atenas para coordinar la defensa contra la invasión aliada retirando divisiones acorazadas de panzers del frente ruso… Un nuevo error… Así el desdichado William Martín encarnó el moribundo papel de un agente enlace entre el estado Mayor inglés y el comandante de las fuerzas aliadas en el norte de África, general Alexander. Aquella documentación aludía a un desembarco aliado por Cerdeña, aquella documentación debía cumpliría su misión y el teniente Montague gracias a la falsa identidad de un ficticio oficial británico, miembro del cuartel general de Operaciones Combinadas logró confundir a todos los estrategas del ejército alemán. El héroe de aquella acción, el oficial William Martín, tenía una identidad real definida, se trataba del vagabundo galés Glyndwr Michael (Cardiff, 1907, fallecido a causa de una pulmonía), su cuerpo engañó a la Abwehr (inteligencia militar alemana) y salvó miles de vidas humanas de caer en el fragor de la batalla.

El Santo Rostro de Jaén

Cuenta la Historia piadosa, en el evangelio apócrifo de Nicodemo, que cuando se produjo la ascensión de Jesucristo hacia el monte Gólgota, donde sería crucificado, una mujer llamada Verónica se acercó a limpiar el sudor y la sangre del Maestro. Usó un paño de lino y el rostro de Jesús quedó impreso de forma sobrenatural en aquel tejido. Aquel misterioso rostro quedó impresionado en varios rostros pues el lino estaba doblado en varias partes e imprimió por igual las otras partes de la tela. Hoy esos rostros se mantienen guardados, o expuestos, en la basílica del Sacré en París (Francia) o en la basílica de San Pedro en Roma (Italia). Curiosamente Verónica tiene un significado muy especial: ‘vera’ es verdadero e ‘ico’ es imagen, lo cual significaría: verdadera imagen.

Pues uno de estos santos y milagrosos rostros estaría guardado en la Catedral de Jaén siendo una importante reliquia. Habría llegado a Andalucía gracias a San Eufrasio, uno de los siete varones apostólicos que estuvieron evangelizando España, tras la invasión musulmana se llevó a Asturias donde estuvo escondida hasta que un obispo de Ramiro III quiso ver aquel rostro y al abrir el arca quedó ciego, fue Alfonso VI quién se preparó para ese momento y pudo abrir el arca y contemplar la reliquia, sería con Fernando II cuando regresaría su tierra en el sur, aunque hay otra leyenda que nos dice que fue una donación del obispo de Jaén, en el siglo XIV, Nicolás Biedma. Existe otra leyenda que nos dice que un obispo de la ciudad, del que no se precisan demasiados datos, escuchó el sonido estruendoso que hacían un grupo de demonios, hablaban del Santo Padre cuyos pecados lo iban a conducir al infierno y allí estaban ellos esperando la llegada del Papa. El obispo asustado viajó a Roma a advertir al pontífice, el problema era viajar hasta la capital italiana.

El ingenioso obispo maquinó un plan: tratar de convencer a uno de los demonios para que lo llevara volando a Roma, para su sorpresa uno de ellos aceptó pidiéndole como recompensan las sobras de la cenas de cada noche del obispo. Así volaron a Roma y advirtió al pontífice que se arrepintió de sus pecados y regresó al redil religioso salvando su alma. En justa gratificación entregó al obispo el tejido con el rostro de Jesús de Nazaret llegando así a la Capital del Santo Reino. El Santo Rostro se guarda en la Catedral de Jaén en un arca de plata dentro de la capilla mayor. Según estudios derivados del tejido no se trata de ninguna pintura sino que es una imagen impresa. Está el tejido adherido a la tabla y enmarca en otro, plata y piedras preciosas, donadas por la duquesa de Montemar en 1814. Pontífices como Julio III o Clemente VII concedieron indulgencias a todos aquellos que fueran a rendir culto a la imagen de la Santa Faz en días como, principalmente, la Asunción o el Viernes Santo.

La cripta de la muerte de Málaga

El ser humano siempre ha tenido miedo a la muerte, el no saber qué nos depara una vez que se acaba la vida y preocupación que a ello se suma hacen que sea un momento respetado y temido.

Nadie puede vivir eternamente aunque muchos lo pretendan. Así se han construido monumentos y mausoleos funerarios o entornos religiosos que causan admiración, cementerios como el de París o los diseminados por Londres han pasado a ser casi lugares turísticos. En Andalucía tenemos uno de ellos, muy desconocido, con una gran carga simbólica y mágica, así lo dispuso el conde de Buenavista, José Guerrero Chavarino, en el año 1691, cuando mandó crear el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria en la barriada de Fuente Olletas en la capital malagueña, a ello dedicó buena parte de su fortuna. Bajo el santuario hay una cripta donde descansarían los restos mortales de su señora esposa Antonio Coronado Zapata.

Aquella capilla es extraordinaria que en nada es parecido a lo que habitualmente estamos acostumbrados a ver en cualquier recinto funerario o en cualquier cementerio, porque está llena de figuras siniestras. Figuras qué son terribles e inquietantes que puede ser fruto de la vida pero también a esa dualidad entre lo positivo lo negativo, la vida la muerte, el yin y el yan, lo blanco y lo negro; es el fin y al cabo la incertidumbre, la incertidumbre sobre lo que hay más allá. El panteón es diferente, mágico, plagado de rincones donde fijar nuestra atención. Es muy angustioso ver las figuras de niños, bebés, entre esqueletos, como si nos avisara que la muerte puede rondarnos y presentarse en cualquier momento. Además relojes de arena, que miden el tiempo, balanzas, cirios, y otros elementos de gran simbolismo como la presencia de espejos. Así en la cripta se presenta al alma humana en sus diferentes estados, de estar cerca de Dios a estar en el Infierno penando por los pecados.

Hay más elementos perturbadores como un niño que es arropado por la muerte, la vida que se aleja de una pareja o el reflejo en un espejo de una calavera, símbolo de lo efímero de la vida: hoy se puede estar vivo pero mañana puede sobrevenir la muerte de la forma más inesperada. La parca también está en sus paredes, el triunfo de la vida sobre la muerte en las cruces imperantes, la inmortalidad del alma, del aspecto no físico del cuerpo. Las figuras más cálidas son la de los propios condes, jóvenes, mirándose, arrodillados rezando. Toda la cripta tiene un contenido simbólico tan explícito que es posible que el conde o su constructor tuvieran altos conocimientos en esoterismo y simbología.

Los condes murieron pero su legado, en esta cripta, si se hizo eterno. Es otra forma de alcanzar la inmortalidad. Finaliza nuestro recorrido, por hoy, de los misterios que podemos encontrar en nuestra tierra pero, tenga por seguro, hay muchos más esperando a ser descubiertos.

 

MÁS ALLÁ DEL MISTERIO

MÁS ALLÁ DEL MISTERIO

Por: Jose Manuel García Bautista

Sevilla es la ciudad de las leyendas eternas… y de esas otras leyendas urbanas que asombran al ciudadano o al curioso que busca lo imposible o lo impactante. Suelen tener algún componente de realidad y, a veces, abandonan ese terreno mal creído de la leyenda para configurarse como una realidad o un hecho histórico.

Buscando entre lo curioso que tiene esta ciudad me encuentro con una colección de perlas que quiero compartir allá donde la realidad supera a la ficción.

En la leyenda

El reo al que iban a ahorcar

La Historia también nos deja bellas muestras de lo legendario, historias a caballo entre la leyenda y la realidad que las brumas del tiempo se encargan de disimular…

«Cuenta la leyenda cómo la justicia había prendido a cierto bandido que tenía cometidos en Sevilla numerosos delitos, y tras juzgarle en la Casa Cuadra, o Audiencia de la plaza de San Francisco, le condenaron a morir ahorcado, así que le sacaron de la cárcel, que estaba en la calle Sierpes, esquina a la calle Bruna (donde hoy está el edificio del Banco Hispano Americano), y le conducían hacia Tablada donde estaba la horca pública.

Al llegar el reo a la Puerta de Jerez, comenzó a dar grandísimos gritos diciendo:

–No podéis ahorcarme, porque el rey me había perdonado. No podéis ahorcarme porque el rey me había perdonado.

Ante semejante novedad, se detuvo la comitiva, y el juez acudió al Alcázar a dar parte a don Pedro I de lo que sucedía. El rey dijo que él ni conocía a aquel reo, ni le había jamás dado el perdón, y mandó que siguiese adelante el cumplimiento de la sentencia.

Pero no bien había salido el juez de las habitaciones del rey, cuando este reflexionó, y mandó que le llamasen nuevamente antes de que saliera del Alcázar. Regresó el juez a su presencia, y el rey don Pedro dijo:

–Aunque yo no había concedido el indulto, ni siquiera me lo habían pedido, es mejor que no se cumpla la sentencia, porque habiéndolo gritado en público, no quiero que pueda quedar en ánimo del pueblo de Sevilla, que yo le había indultado y que después he faltado a mi palabra Real.

Y así, el reo fue devuelto a la cárcel y se libró de la horca, por el respeto que el rey tenía a su pueblo, y a su palabra».

Y es que la mayoría de las historias legendarias que se cuentan en torno a una ciudad o personaje de la misma no dejan de ser antiguas leyendas urbanas que por su estética romántica se acaban confiriendo en parte de la Historia de un lugar.

Los enamorados
El correo electrónico –como ya he comentado– es una de esas vías que sirve de caldo de cultivo y de mentidero para las leyendas urbanas. Por correo electrónico me llegaba este email de uno de los lectores de la Guía Secreta de Sevilla: «Soy de un pueblo de Sevilla en el que tenemos un hermoso pinar donde podemos hacer deporte y disfrutar de sus vistas dando bonitos paseos. En uno de esos paseos me enteré de la historia que me dispongo a contaros.

Al encontrarnos en la parte sur de Andalucía formamos parte del territorio que fue invadido por los árabes en la edad media, como herencia de este capítulo de la historia de nuestro pueblo hemos heredado entre otras cosas un impresionante castillo medieval y esta historia.

Cuentan que una hermosa chica árabe, hija de un importante personaje de la tierra vino con su familia para vivir en este pueblo, cuentan que era tan hermosa que dejaba a todos enamorados con solo verla pero ella no sabía que era estar enamorada hasta que un día vio a un joven del cual se quedó prendada de inmediato pero había un inconveniente que él era un cristiano y su amor estaba prohibido.

Los amantes furtivos se veían a escondidas y tenían mucho cuidado para no ser descubiertos. A pesar de ser una forma de vivir su amor muy difícil ellos eran felices hasta que su suerte dio un giro ya que la joven árabe como resultado de sus encuentros se quedó embarazada y debían de buscar una solución, decidieron que se fugarían para poder vivir su amor lejos de conocidos ya que debido a lo avanzado del estado de gestación les era imposible ocultar el embarazo.

Los amantes se citaron en el pinar que estaba cerca de la ciudad en la misma zona en la que quedaban para sus encuentros amorosos. Ella fue puntual y se llevó horas esperando a su amado que nunca apareció ya que cuando el padre de la joven averiguó el plan de los jóvenes lo mando apresar y lo mato por venganza. Ella aprovechando la catacumbas que hay bajo el castillo permaneció oculta durante semanas ya que tenía la esperanza de que su amado apareciera tarde o temprano, cada día que pasaba la joven estaba más y más triste y con cada vez más miedo porque se acercaba el momento del parto y se vería sola.

Llegó el momento de dar a luz y tras un doloroso parto llego al mundo el hijo de la pareja de enamorados pero debido al esfuerzo hecho por la joven falleció a los pocos minutos de dar a luz, y por el frío de la noche y la desprotección del bebé este murió de frío a las pocas horas. Un triste final para una historia de amor.

Esta historia ha llegado a nuestros días debido a que desde entonces en las noches de mucho frío, en los pinares de esta zona, cerca de las catacumbas se oye el llanto de un bebé y comentan que se ha visto a una joven deambulando por la zona, tal como aparece de la nada desaparece a los pocos segundos sin dejar tiempo para distinguir si en verdad es una aparición o un efecto óptico».

La pandilla sangre
¿Quién no ha escuchado hablar alguna vez de esta leyenda urbana tan curiosa como excitante? Ubicada en cualquier ciudad de España también tiene un hueco en la provincia de Sevilla donde muchos dicen que se ha producido… Su vía de expansión vuelve a ser internet en correos falsos llamados hoax que tienen como fin último crear la alarma social.

Así me decían mis contertulios: «Desde hace tiempo está en la calle la historia de un grupo de jugadores de rol que marchan en automóvil sin el alumbrado encendido y osan matar al que le deslumbre o haga señales de que llevan las luces apagadas del coche… En ese momento, giran bruscamente y comienzan a seguirte dándote en la parte trasera de tu coche con el parachoques del suyo hasta que provocan tu accidente».

Curiosamente le había sucedido a un amigo de su primo al que le había verificado la historia la propia Guardia Civil… y por favor: no circule con las luces apagadas en la oscuridad de la noche, aparte de ser peligroso puede dar origen a la creación de una leyenda urbana.

En la realidad

La cuna
Daniel Montero me contaba su leyenda urbana, de forma tan particular como creyendo su certeza: «Laly, hacía meses que se había mudado a una nueva casa, que llevaba años sin ser alquilada. Esta era preciosa era toda blanca, rústica y con un patio sevillano precioso. Estaba muy bien situada pues se encontraba en el centro de Sevilla, en el casco antiguo, allá vivía con su marido Juan y su hija María, un bebé precioso que apenas contaba siete meses.

Un día, estaba Laly haciendo la comida en su cocina, una cocina amplia a la que se accedía por una puerta de marco pequeño, por el cual sólo cabía una persona, cuando escuchó a su pequeña llorar. Fue a la habitación de la pequeña llevando consigo el biberón con un poco de agua, por si la pequeña tenía sed.

Al entrar en la habitación observó que María dormía plácidamente, así que volvió a la cocina, pensando que quizás, su conciencia alerta le había jugado una mala pasada. Estaba cortando unas verduras cuando volvió a oír a la niña, esta vez un poco más fuerte y más tiempo, así¬ que de nuevo fue a la habitación de María. Al llegar, ésta seguía dormidita en su cuna y no daba señal de haber llorado, Laly volvió a la cocina, un poco mosqueada.

El fogón lo tenía a espaldas de la puerta de salida, se encontraba allá, sofriendo la verdura, de momento oyó de nuevo el llanto de la niña, que era mucho más fuerte y más largo que los dos anteriores. Esta vez no tuvo que ir a la habitación de María, pues al volverse para acudir al llanto, María se encontraba en la cocina con cuna incluida.

Laly cogió a su pequeña, salió despavorida de la casa, a la cual, nunca más volvió.

¿Cómo pudo pasar la cuna por aquella puerta tan estrecha? Nadie lo sabe, pero dice la gente que en las noches de luna clara, se escucha a un bebé llorando en la casa…».

Los niños que lloran
En su momento los llamamos: Niños llorando: Los cuadros malditos (Pintando la muerte), y la verdad es que no deja de ser una historia espectacular nuevamente sumergida en las brumas del misterio y la leyenda urbana… Pero, ¿dónde comienza la una y acaba la otra? En muchas ocasiones aquí está la clave de una leyenda urbana, una buena leyenda urbana y el misterio.

El personaje que le queremos presentar es un impactante pintor, llamado Giovanni Bragolin, pero conocido como Bruno Amadio. Aquel pintor no destacaba excesivamente en nuestra sociedad deshumanizada pero alcanzaría cierta popularidad a raíz de una serie de cuadros que serían conocidos como Los niños que lloran.

Y su historia maldita comienza cuando retrata a un niño que estaba internado en un orfanato. Cuenta la leyenda que años después aquel orfanato se incendió y el espíritu del niño poseyó el cuadro que le hiciera Bragolin, como los primeros retratos que se les hacía a los antiguos indios americanos y creían que su alma quedaría atrapada para siempre en aquella instantánea.

Sea como fuere, con el alma de aquel niño atrapada en la pintura, comenzaría un largo rosario de desgracias, accidentes y muertes en torno a aquel cuadro maldito y a otros pintados por nuestro particular artista.

Toda casa que poseía un cuadro de la serie Los niños que lloran era afectada por extraños incendios quedando destrozada, lamentando víctimas humanas y con graves daños en el inmueble… con graves daños excepto en la pared donde se encontraba colgado el cuadro del Niño que llora que milagrosamente estaba intacta sin que pareciera haberse producido ningún incendio en aquella vivienda…

En las casas afectadas comenzaban a producirse todo tipo de hechos insólitos y paranormales: se escuchaban lamentos y lloros, objetos que se movían, incendios inexplicables (¿combustiones espontáneas?), anomalías eléctricas… Incluso se decía de aquellos cuadros que «el niño se salía del cuadro, subía a la cama de tu habitación y mueres de la impresión al ver su rostro endemoniado. Luego incendiaba la casa y borraba las evidencias de su crimen». La leyenda nos hablaba de esa forma de actuar y la verdad es que cuesta trabajo y hacer un esfuerzo de imaginación desbordada el creer que estas pinturas de hermosos niños, o niñas, de ojos llorosos y enternecedora mirada puedan tener un efecto tan pernicioso en el propietario de la misma.

Se preguntarán las razones por las que traemos esta leyenda a las páginas de este libro… Bien, la razón es que Giovanni Bragnolin era hijo de esta ciudad, estando parte de su vida encadenada a esta joya del Guadalquivir, a esta ciudad eterna llamada Sevilla.

Aquellas pinturas tuvieron su momento álgido hacía la década de los 80, tuvieron su principal vía de difusión entre países latinos, como España, Italia, Argentina, Chile o México y era usual encontrar en los salones a un hermoso niño que llora cargado de un pragmático sentido bucólico antes que el tradicional cuadro de cacería o la mujer morena de Curro Romero de Torres. Aquella leyenda hizo que estos cuadros cayeran en desgracia y fueran sustituidos por otros según modas y gustos imperantes en la época. Malditos o no, leyendas o no, casualidad o no, hizo el resto… ¿Quién se atreve a poner ahora un cuadro de un Niño que llora del pintor sevillano en su salón?

Pero no finaliza aquí la historia maldita de estas pinturas ya que nuevamente corrió el rumor de nos decía que si se ponía al revés se aparecía al diablo e incluso que si te relataban la historia del cuadro y tenías uno pues que se quemaba tu casa…

No hace demasiado tiempo, en transcurso de una de las rutas del misterio que realizó por Sevilla, alguien se me acercó y me dijo: «He sufrido en mi casa algo que no te podrías creer…», le pregunté por la razón y me dijo: «Vivo en Los Palacios y dos veces me ha salido ardiendo el salón de la casa de campo, un cortocircuito y por la chimenea, muy raro, lo curioso es que se quedó todo quemado menos dos cuadros que tengo muy antiguos». Mi pregunta fue: «¿No será de niños que lloran, no?», y me contestó: «Sí, de esos, estoy muy escamada».

La señora, sin saber qué hacer me dijo que no quería los cuadros y que me los regalaba. Quedamos en hablar en la semana y se produjo, algunos días después, esa llamada: «José Manuel, no te puedo dar los cuadros. Cuando volvimos de la ruta había salido ardiendo el salón de nuevo, por sobrecarga esta vez, muy raro –repetía de forma incisiva cada vez que hablaba de ello– y allí estaban los cuadros intacto, mi marido los ha quemado en el campito que tenemos detrás de la casa». ¿Casualidad?

 
 
 
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