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Archivo de la categoría: Historia

LOS QUE LLEGARON ANTES A AMÉRICA

LOS QUE LLEGARON ANTES A AMÉRICA

Por: Jose Manuel García Bautista

Comparto con mi buen amigo Javier Sierra la pasión por un singular personaje italiano- mientras no se demuestre lo contrario- llamado Cristóbal Colón. En el año 2006, hablando con él sobre el Almirante, me dijo: “José Manuel, en la tumba del papa Inocencio VIII hay una leyenda que te dejaría sin habla”.

Unos años después, en Roma, visité el Vaticano, y recordé las palabras de Javier y busqué aquella tumba para encontrar una inscripción que sin nada particular al profano si era muy impactante para aquel que tiene y posee el conocimiento: Read the rest of this entry »

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LOS MISTERIOS DE CRISTÓBAL COLÓN

LOS MISTERIOS DE CRISTÓBAL COLÓN

Por: Jose Manuel García Bautista

Uno de los mayores misterios que entraña la figura de Cristóbal Colón tiene que ver con su muerte y nacimiento. Hay todo tipo de hipótesis y leyendas, pero pocas certezas. En Sevilla se guardan los restos del Almirante y se buscó saber si, en realidad, se trataba del vestigio de uno de los personajes más influyentes de la Historia que descansa en Sevilla. «El resultado? Déjeme que le invite a viajar en el tiempo hasta el año 2004.

Se acercaba la fecha de comunicar los resultados de los análisis científicos realizados sobre los restos del Almirante, así como de varios familiares directos que descansaban en diferentes lugares de la capital hispalense. Todo ello viene motivado, quizás, por la polémica que origina el último lugar de descanso del marino y cuya mejores épocas vivió al servicio de la Corona española encarnada en los Reyes Católicos… épocas de Descubrimiento y época de inicio del mayor imperio de toda la Historia… 1492 sólo fue el inicio. Read the rest of this entry »

 

SOCIEDADES SECRETAS, E HISTÓRICAS, EN SEVILLA

SOCIEDADES SECRETAS, E HISTÓRICAS, EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Cuando se habla de órdenes monástico-militares en España siempre imaginamos a los caballeros Templarios sin detenernos a pensar que otras, igual de gloriosas, tuvieron una destacada presencia en nuestra ciudad, en Sevilla.

La Orden Teutónica y otras sociedades secretas en Sevilla

Los Caballeros Teutónicos, como los Hospitalarios y los Templarios, comenzaron su caminar por la Historia en las Cruzadas por los Santos Lugares salvaguardando la integridad de los peregrinos que hasta ellos se trasladaban. Durante la primer cruzada los caballeros teutónicos se mantuvieron en un hospital al abrigo de la muralla de Jerusalén bajo la advocación de la Virgen, pero poco a poco se hicieron con un hueco hasta que el Patriarca de Jerusalén aprobó las normas de los hermanos de la Orden Teutónica bajo la protección de la Orden de San Juan Fratres hospitalis Sanctae Mariae Theutonicorum Ierosolimitanorum. Fue en 1198 cuando se desligan de esta y forman una orden independiente al reconocer el papa Inocencio III sus reglas bajo los votos de pobreza, castidad y obediencia de la Ordo Fratrum Domus Hospitalis Sanctae Mariae Teutonicorum in Jerusalem, estando amparados por el emperador Federico II y el propio papado.

En España se tiene constancia de su presencia gracias a las relaciones que tenía la casa de los Hohestaufen y los reyes castellanos del siglo XIII. Durante el reinado de Fernando III “El Santo” primero, y Alfonso X “El Sabio” después, Castilla tuvo amplias relaciones con Alemania, así lo demuestra que le propio rey sabio quisiera optar al trono del Sacro Imperio, pero fue el matrimonio de Fernando III en 1219 con la germana Beatriz de Suabia, nieta de los emperadores Enrique VI Hohestaufen y el bizantino Alejo lo que abrió las puertas peninsulares a los caballeros Teutónicos. El nacimiento el Alfonso X reforzaría este lazo hispano-germano así como el de la Cultura. Justamente ser nieto del emperador Felipe de Suabia concedía a Alfonso X opciones de acceder como heredero al trono del Sacro Imperio Germánico. Pero en España, en aquella España aún en formación, los caballeros Teutónicos tomaban posiciones, como lo hicieran los Templarios, y en 1219 el Gran Maestre de la Orden Hermann von Salza, visita los reinos de los reyes castellanos estando también presentes en la escolta que veló por la seguridad de la princesa Beatriz de Suabia a España, nadie mejor que ellos para esta misión que hizo que tuvieran privilegios en los reinos hispanos como la concesión del Santurario de María de Castellanos en La Mota del Marqués, antes La Mota de Toro en Valladolid, en tierras de Montes de Torozos tendrían su única encomienda los Teutónicos. En documentos como el Índice o Becerro de la Encomienda Teutónica, iniciado en 1526, en la época del último comendador, y el sucesivo Índice de las Escrituras y Papeles que hay en el archivo parroquial de Santa María de Castellanos y San Martín y su anexo de la Villa de Mota de Toro, alias del Marqués, diócesis de Zamora, se deja constancia de todo ello así como de su veracidad histórica. Igualmente el 20 de septiembre de 1231 Fernando III firma un documento en el Monasterio de Santo Domingo de Silos teniendo como respaldo al arzobispo primado Don Rodrigo, se les concede la zona de Higares, en Toledo, cerca de territorios musulmanes, lo cual era un privilegio y un seguro contra invasiones.

En Andalucía también tienen una destacada presencia, sobre todo al participar en la Reconquista de Fernando III contra los territorios invadidos por los musulmanes, producto de ello luchan con los castellanos para tomar Córdoba en 1236, Jaén entre 1243 y 1246, Carmona en 1247 y Sevilla en 1248. Así en el reparto de tierras como gracia del rey les corresponde casas, haciendas y molinos. En Sevilla su presencia es destacada por el nombre de una calle que recuerda su Historia en la ciudad: la calle Alemanes junto a la Catedral hispalense. Los territorios conquistados a los musulmanes pasaron a denominarse como tierras de María y sus defensores Caballeros de la Virgen.

El rey Alfonso X, en 1258, confirmaría los privilegios concedidos a la Orden Teutónica e, incluso, la estrategia real de ser apoyado por estos en sus pretensiones imperiales como legítimo sucesor por vía materna. Los caballeros Teutónicos mantenían su organización monástico-militar, no tenían planes de expansión y su monasterio-palacio de Santa María de Castellanos, hospital e iglesia era su mayor logro así como estar libres del pago de impuestos, peajes y otros diezmos, a su vez se les permitía recaudar limosnas que estaban en función de la importancia de la Orden y les llevó a acumular una gran fortuna.
Se conoce el nombre del primer Comendador que fue Juan Alonso de Vezdemarbán y también que hacia 1355 estaban en franco y progresivo declive pues la rivalidad con otras órdenes y el fin de la dinastía de los Suabia los dejaban menos protegidos, la españolización de la encomienda también condujo a conflictos e hizo que los pocos Teutónicos que quedaban se replegaran hacia el Báltico abandonando la zona hispana. En 1440 el papa Eugenio IV concede esa encomienda teutónica a Pedro Gundisalvo, procurador general de la reina María de Castilla y prior de los caballeros del Santo Sepulcro de Toro, antes había estado gestionada por la Orden de los Predicadores.

Hacia 1510 la Orden se enfrenta a tensiones y pelitos internos por sus bienes, como el que afecto a Juan de la Mota, comendador español ante la usurpación por parte de los monjes cistercienses del Monasterio de la Santa Espina y de los canónigos de la Orden del Santo Sepulcro de Toro. Posteriormente Juan de Bullón recibe la encomienda del Gran Maestre Ludwig von Erlichausen, pero ya vivían la encomienda sus últimos días como teutónica que en manos de Diego del Castillo, a favor de Rodrigo Ulloa y, posteriormente, del último comendador Constantino del Castillo, vería desaparecer el viejo poder pese a que este luchó por restablecer la supremacía en la zona reforzado por el apoyo del papa León X con cargos tales como conde del Sacro Palacio Lateranense, noble del Sacro Palacio Apostólico, familiar y escudero pontificio. El interés personal primó por encima de restablecer la unidad teutónica y cuando en 1523 el Gran Maestre de la Orden envió una embajada a Santa María de Castellanos Constantino expuso su idea de dividir en siete capellanías la encomienda y que estuvieran gestionadas por un Capellán Mayor, ese sería el principio del fin pues la posesiones españolas eran consideradas como “lejanas” e “incontrolables” y dejaron de tener valor para los alemanes.

El 5 de mayo de 1556 el papa Pablo IV decreta la bula de la extinción de la encomienda de la Orden Teutónica de Santa María de Castellanos de la Mota a propuesta de Constantino que sería el último comendador de la Orden Teutónica en España.
El 24 de abril de 1809 Napoleón Bonaparte decretó la disolución de la Orden Teutónica en toda Europa además requiso todos sus bienes. En 1810 de arrasa –por tropas francesas en España- el Convento, el Castillo y el Hospital del Priorato en Mota del Marqués quedando subsistente la Ermita de Santa María, junto a la Iglesia parroquial de San Martin sin que posteriormente en los siglos XIX y XX el Priorato Teutónico se volviera a restaurar.

Los Alumbrados en Sevilla

Corría el año 1626 y en Sevilla actuaba con dureza la Inquisición con su injusta vara de medir… Así el 28 de Febrero de ese año se juzgaba y condenada a la beata Catalina de Jesús por “santidad fingida” y divulgar ideas y supercherías contra el matrimonio y la vida monástica. Se la castigó a seis años en un convento así como a llevar insignias de penitencia.
La Inquisición juzgó, igualmente, al presbítero Juan de Villalpando, éste tenía la idea que el Sacramento de la Penitencia era para que las personas que confesaban con él no pecasen y debían permanecer en sus casas en un estado de casi reclusión… Era la religiosidad entendida en el extremo…

Surge la secta de los Alumbrados con una idea muy particular: el Sacramento del Matrimonio era una especie de aberración e, igualmente, rechazaban la vida monástica. Promovían el Estado de Perfección ni ordenanzas canónicas.

En 1627, cuenta Ortiz de Zúñiga, en sus Anales, que: «Avíase descubierto por estos tiempos en Sevilla una oculta semilla de engaño, de tal modo arraigada, que pudo brotar especies de herejía más perniciosa: era esta de alumbrados, hombres y mujeres, que con capa de virtud ejercían muchos vicios, de que los sujetos principales fueron el maestro Juan de Villalpando, sacerdote, natural de Garachico, en la isla de Tenerife, y Catalina de Jesús, beata carmelita… A estos y otros muchos compañeros y discípulos prendió el santo Tribunal de la Inquisición, y fueron penitenciados en auto particular.»
Otro hecho vino a señalar a la secta de los Alumbrados pues el papa Inocencia XI, en 1687, condena la herejía del clérigo español, Molinos, “pretendiendo encubrir groseramente los excesos de la sensualidad con una devoción hipócrita, y una mística sublime en la apariencia, y lasciva en la esencia”.

Para muchos las ideas de los Alumbrados representaba la resurrección del priscilianismo.

Sociedades secretas iniciáticas

Otras órdenes y sociedades secretas que tienen o tuvieron presencia en nuestra ciudad dentro de grupos iniciáticos fueron:
Francmasonería: organización de carácter iniciático, en pos de la búsqueda de la verdad y el fomento del desarrollo intelectual y moral del ser humano. Se organizan en estructuras denominadas “logias”, agrupadas en una organización superior denominada “gran logia”, “gran oriente” o “gran priorato”.

Apareció en Europa entre el siglo XVII y XVIII. A lo largo de la historia, han existido numerosas disidencias por motivos de cambios de normativas, creencias, etc. Hay ciertos expertos que sitúan el nacimiento de esta sociedad en el antiguo Egipto, formado por los arquitectos y constructores de las pirámides.

Alberga, eso sí, numerosas personas que han destacado por conocimientos esotéricos, aplicables en su mayoría, a la construcción de edificios.

Exige una iniciación por parte de los miembros que desean entrar y, por supuesto, tiene una jerarquía formada por distintos escalafones.

Iluminati: Creada por Weishaupt el 1 de Mayo de 1776 en Baviera (Alemania), con el objeto de derrocar a los gobiernos y reinos del mundo, además de erradicar a todas las religiones y creencias para imponer un nuevo orden mundial, aboliendo las clases sociales, las propiedades privadas, derechos de herencia, patriotismo y nacionalismo, concepto de la familia tradicional e instauración de un ateismo oficial. En teoría, fue perseguida hasta su disolución por el Príncipe elector de Baviera en 1785 (además de la masonería). Aun así, al parecer, siguieron reminiscencias, atribuyéndosele a los iluminati la Revolución Francesa.

Aunque fue erradicada de Europa, no lo fue de EEUU, donde partiendo de Nueva York, supieron captar a personajes muy influyentes de la época (un antepasado de Roosevelt, o el propio Thomas Jefferson entre otros).
En la actualidad, hay tres o cuatro órdenes que reclaman ser los herederos de los iluminati: La Orden de Gabriel López Rojas (España), The Illuminati Order de Solomon Tubure, The Grand Lodge of Rockefeller y los Skull and Bones.
Garduña: Perduró desde tiempos de los Reyes Católicos hasta el siglo XIX. En Sevilla, fueron ajusticiados su gran maestre y 16 miembros el 25 de noviembre de 1822.

La Garduña tenía carácter de sociedad secreta criminal cuyo ámbito de actuación era España y sus colonias desde el siglo XV hasta el siglo XIX. Su origen hay que encontrarlo en las fraternidades criminales, partiendo de ella alcanzaron poder, extensión y complejidad organizativa sólo pudiendo ser comparadas a la mafia moderna e, incluso, se la ha comparado con la moderna Camorra napolitana, pues nació en una época en que Nápoles era de la Corona Española.

La Garduña es mostrada, en muchas ocasiones como una sociedad en la cual impera el secretismo junto al gusto por lo esotérico y la parafernalia de los ritos con más de ficción que de realidad.

La Garduña en España tiene su fundación en Toledo hacia 1412, inicialmente tuvo su caldo de cultivo en asaltadores de caminos y bandas incontroladas que tenían como objetivo a los acaudalados musulmanes y judíos, amparándose en una presunta cooperación con el Santo Oficio. Su presencia más notable lo tienen en Sevilla que era donde se centralizaba, en años posteriores, el comercio y desembarco de tesoros que venía de América y que era muy codiciado por la Garduña tales como oro, plata, perlas, esmeraldas y objetos de calor. Ello hizo que en la capital hispalense fluyera el dinero y en torno a este la delincuencia en la que la Garduña tuvo mucho que decir.
Sus reglas eran:

1. Buen ojo, buen oído, buenas piernas y poca lengua.
2. Recibir bajo protección a mujeres que sufran persecución por la Justicia.
3. Los chivatos no podrán, en su primer año de noviciado, montar “negocios” por sí solos.
4. Los punteadores se encargarán de los negocios de más cuantía.
5. Los floreadores vivirán a costa de sus uñas con un tercio de sus negocios y dejarán algo para las ánimas del Purgatorio.
6. Los encubridores recibirán el diez por ciento de todas las sumas.
7. Las sirenas se quedarán los regalos de los nobles.
8. La regla máxima será: “antes mártires que confesores”.

Miguel de Cervantes en “Rinconete y Cortadillo” refleja todo ello muy bien en el personaje de Monipodio que es un personaje al cual conoció cuando estuvo preso en las Reales Cárceles sevillanas, hoy en calle Sierpes.

 

SIMBOLOGÍA Y CURIOSIDADES DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA (LABRADOS Y ORFEBRERÍA)

SIMBOLOGÍA Y CURIOSIDADES DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA (LABRADOS Y ORFEBRERÍA)

Por: Jose Manuel García Bautista

En nuestra Semana Santa de Sevilla son muchos los detalles que podemos ver en los pasos de las hermandades y muchas las curiosidades que pasan inadvertidas, en unos casos por estar muy disimuladas y en otros por el desconocimiento o no acertar a interpretarlas, aqui hay una buena colección de esos detalles importantes, secretos, pero a la vista de todos…

-Nuestra Señora de los Dolores (Hermandad del Cerro del Águila), lleva en los candelabros de cola una jaula con un grillo.

-La Virgen de la Hiniesta lleva en los respiraderos los escudos del Sevilla y del Betis. Un gusanito en los respiraderos de la Hiniesta Gloriosa. Read the rest of this entry »

 

11-S, HISTORIA DE UNA CONSPIRACIÓN TERRORISTA

11-S, HISTORIA DE UNA CONSPIRACIÓN TERRORISTA

Por: Jose Manuel García Bautista

A comienzos del siglo XXI el horror se apoderó del mundo ante el estupor que estaba viviendo. Un atentado terrorista había golpeado el corazón de los Estados Unidos y el de todos los ciudadanos del mundo. Dos aviones comerciales suicidas, con un total de 266 pasajeros, se estrellaron -intencionadamente- contra un símbolo de la nación americana: las Torres Gemelas en Manhattan (Nueva York).

Los aparatos pertenecían a las compañías aéreas American Airlines -vuelo 11 que cubría ruta entre Boston y Los Ángeles, con 81 pasajeros y 11 tripulantes a bordo-, que impactó contra la torre norte, y la United Airlines – vuelo 175 que cubría el mismo trayecto y llevaba a bordo 56 pasajeros y 9 tripulantes- que hizo lo propio contra la torre sur. Ambos aviones eran del modelo Boeing 757 y estaban cargados de combustible, se les consideró como dos bombas volantes.

A las 8:45 h (14:45 h. en España) el primer avión se incrustaba a unos 20 metros por debajo de la última planta de la torre norte, dieciocho minutos después el segundo avión chocaba contra la planta 30 de la torre sur. Los hermosos edificios comenzaron a sentir próxima su destrucción. Posteriormente otros dos aparatos se estrellarían contra el Pentágono en Washington, un vuelo de la American Airlines – 77 con 58 pasajeros a bordo y 6 tripulantes que cubría trayecto entre Washington y San Francisco-, y otro en Pensilvania -United vuelo 93 con 38 pasajeros y siete tripulantes con ruta entre Nueva Jersey y San Francisco-.

Inicialmente se cifraron las víctimas en 10000 pero la misma fue disminuyendo conforme pasaba el tiempo y se iban tranquilizando los ánimos. Intervinieron los policías y bomberos de Nueva York, los heridos fueron trasladados a 170 hospitales en un radio de 50 kms. de la ciudad de los rascacielos. 1500 personas fueron evacuadas en ferry hacia Staten Island y muchos miembros de los cuerpos de salvamento y seguridad murieron en las operaciones de rescate de los que aún permanecían atrapados entre las ruinas de las Torres Gemelas.

Habitualmente en las Torres Gemelas trabajaban unas 50000 personas repartidas entre las más de 200 empresas existentes en los edificios. Eran visitados por unos 1000 turistas diarios.

La confusión reinaba con respecto a lo ocurrido y el Ejército decidió clausurar todos los aeropuertos y el espacio aéreo norteamericano. No se sabía exactamente lo ocurrido, sólo que dos aviones impactaron contra las “Twin Towers” neoyorquinas, momentos antes del choque del primer avión contra la primera torre se informó desde el aparato sin mencionar ninguna circunstancia extraña o secuestro aéreo. Sin embargo la azafata Barbara Olson llamó desde su teléfono móvil a su marido comentándole que el vuelo había sido secuestrado por terroristas y que habían sido obligados a colocarse al final del aparato, los secuestradores- terroristas iban armados con cuchillos y otros objetos punzantes.

Tras los atentando compareció el presidente norteamericano George Bush prometiendo hacer justicia contra los responsables del atentado brutal que golpeó a su nación, el avión presidencial, el Air Force One, era el único con permiso para volar espacio aéreo estadounidense así como los numerosos cazas de combate que comenzaron a surcar sus cielos. Entre tanto Nueva York vivía sumida dentro de la más profunda y cruel de las pesadillas.

La emisora de televisión de los E.A.U. (Emiratos Árabes Unidos) emitió un comunicado por el que la organización palestina DFLP se atribuía el atentado, pero la información fue desmentida poco tiempo después por la misma organización. Si se comenzaban a conocer detalles: “había sido un ataque terrorista con pilotos suicidas los cuales habrían sido previamente entrenados para un vuelo manual en tierras americanas”. Esta información se puso en entredicho desde el propio colectivo de pilotos aéreos ya que era muy cuestionable que personas con poca experiencia en vuelos de aviones comerciales de gran tamaño pudieran realizar tal maniobra con sólo haber practicado con pequeñas aeronaves como lo puede ser un Cessna. Los 757 pesan unas 200 toneladas y volar a tan baja altura e impactar con un objetivo como las Torres Gemelas escapaba del propósito de cualquier piloto inexperto. La posibilidad mejor contemplada es que los sistemas de vuelo fueran reprogramados por personal entendido en esta materia y que los ordenadores de a bordo hicieran el resto del trabajo siendo controlados los pilotos secuestrados por los terroristas que velarían por el éxito de la misión. Esta teoría se vio avalada posteriormente por Rudi Dekkers – propietario de una escuela de vuelo en Venice (Florida)- quién en declaraciones al diario The Independent declaró que los terroristas identificados como “Mohammed Atta y Maruan al Shehhi tomaron clases de vuelo durante cinco meses a bordo de avionetas Cessna y Piper Cessna”. El piloto comercial Ishaq Kuheji comentaba en el diario The Gulf News ,de Bahrein, que no creía que los terroristas fueran capaces de pilotar un 757 con ese grado de precisión y que debía de haber sido un atentado programado.

Las investigaciones seguían y todo parecía indicar -como más tarde se confirmó- que la organización terrorista Al-Qaiída que lideraba el multimillonario Osama Bin Landen era la responsable del atentando. Se da la circunstancia que este terrorista fue formado por la propia CIA para la lucha mujaidi en Afganistán contra la ocupación rusa en la década de los 80.Inicialmente financiaba a los mujaidies y posteriormente se convirtió en su líder recibiendo apoyo económico de la CIA a través de los presupuestos de ayuda aprobados por, primero, Stansfield Turner y más tarde por William Casey durante el mandato de Ronald Reagan. El terrorista veía en los famosos edificios un símbolo del poder económico norteamericano que identificaba con el imperialismo y creía que su destrucción era un golpe tremendo a la moral americana y a la economía mundial…y no se equivocaba.

El 27 de Septiembre de 2001, el ex-alcalde de Nueva York, el señor Giuliani, informaba de una cifra de 12000 personas desaparecidas, pero a medida que se realizaban las acciones de búsqueda y desescombro se vio reducida hasta, finalmente, 2800 fallecidos, siendo 1024 identificados mediante técnicas de ADN.

Otro misterio posterior lo conformaría el supuesto avión que se estrelló contra el Pentágono, y decimos supuesto ya que no se vio ningún avión chocar contra el edificio gubernamental estadounidense ni se encontraron restos del avión ni nada que hiciera indicar que allí se había estrellado una aeronave de esas características. Las cajas negras, supuestamente encontradas, estaban borradas debido a las altas temperaturas sufridas.

Algunos piensan que el atentado era conocido por las altas esferas americanas, no se sabía a ciencia cierta que iba a suceder ni donde pero un hecho anecdótico nos llama a la reflexión: ¿qué hacían las bases aéreas americanas de Europa en alerta máxima el 11 de Septiembre desde las 11:05 h.? Nadie ha contestado al respecto.

Las Torres Gemelas fueron creadas durante el plan de remodelación de Manhattan quedando inauguradas en 1970 y siendo una idea de un grupo de empresarios entre los que destacaba David Rockefeller su hermano Nelson -gobernador de Nueva York-. Medían 415 metros de altura distribuidos entre 110 plantas, 100 ascensores, 45000 ventanas que daban al edificio una apariencia monumental de acero, hormigón y cristal. En la planta 107 existía una plataforma panorámica de la ciudad y era la cuarta atracción de la ciudad tras el Museo Metropolitano de Arte, la estatua de la Libertad y el Empire State Building. Eran un símbolo económico y daba un toque de elegancia a la “gran Manzana” junto al Empire State y otros edificios significativos. Se le calificó como “un montón de bloques de Lego” en su proyecto original pero al final todos quedaron asombrados por la faraónica obra cuyo costo superó los mil millones de dólares de la época.

 

EL ENIGMA DE LOS TEMPLARIOS EN SEVILLA

EL ENIGMA DE LOS TEMPLARIOS EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Su nombre real era Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón siendo fundada entre los años 1118 y 1119 por aguerridos caballeros que se juraron proteger los santos lugares estando comandados por Hugo de Payns luego de la Primera Cruzada. La protección de los Santos Lugares, los Caminos que llevaban a las ciudades claves para la Cristiandad –como Jerusalén– o la vida de los peregrinos eran el objeto de su defensa. Tuvieron una gran importancia y fue reconocida por el patriarca latino de Jerusalén Garmond de Picquigny.

Una vez aprobada la Orden por la Iglesia católica, tras el Concilio de Trento, en 1129, el número de caballeros enrolados en la misma creció de forma abrupta y su poder con ello, siendo su emblema, una cruz paté roja sobre fondo blanco, todo un símbolo respetado y temido. Eran bravos luchadores que también dedicaron una buena parte de su actividad a los negocios bancarios siendo considerados como los prestamistas de Europa en una red financiera de una importancia tal que se considera como la banca precursora. Aquí estribó su auge y su final, habiendo prestado fuertes cantidades económicas al rey de Francia Felipe IV –a cuyo pago no podía hacer frente– se urdió la trama, entre la monarquía francesa y las presiones al papa Clemente V, de una acusación de herejía que muchos confesaron bajo tortura… El resultado final fue que la Orden del Temple fue suspendida hacia 1312 y muchos de aquellos caballeros templarios quemados en la hoguera, como ocurriera con el Gran Maestre templario Jacques de Molay el 18 de marzo de 1314.

La Orden del Temple en la ciudad de Sevilla

Pero la Orden del Temple tuvo una gran importancia en otros lugares dentro de Europa, al sur de Francia. En España, en 1229, conquista Andújar a los musulmanes, ya se tiene constancia de la presencia de los Templarios en nuestra comunidad autónoma, así el freiré Bernardo de Aguilera organizó en la ciudad una cofradía de nobles Caballeros Templarios de Santa María, teniendo por misión piadosa la redención de los cautivos. A partir de ese momento son muchas las referencias templarias en Andalucía. El 29 de junio de 1236, caída Córdoba que ya es cristiana, Fernando III El Santo otorga a los caballeros Templarios 330 hectáreas en la Cerca del Fontanal y pueblos como Castro del Río. Desde ese momento el monarca castellano llevaría siempre consigo huestes templarias, que resultarían de gran ayuda en la Reconquista.

Durante la Reconquista del rey santo se toman Jaén, Córdoba, los reinos de Granada y Niebla, en Huelva, y Sevilla. Sería en la ciudad hispalense donde Fernando III lucharía con el caudillo Axataf, una ciudad que estaba bien defendida y protegida por sus murallas, las cuales mantendrían el control de la ciudad en manos musulmanas durante dos años. Los siete kilómetros de murallas más Barbacana y el río hacía que fuera realmente difícil su conquista y por ellos el rey y sus tropas, incluidos los caballeros Templarios fueron tomando otras poblaciones que servían para aislar y cercar a los musulmanes, tales como los reinos de Niebla, La Rábida, Lepe y Villalba del Alcor. Se tiene constancia de la muerte del Maestre Templario Don Martin Martins en una de aquellas batallas.

Pero todo tendría su momento y Sevilla cayó en manos cristianas convirtiéndose en una referencia en el sur de España. Los Templarios tuvieron una destacada participación en su conquista y permanecieron en Sevilla más de seis décadas, como consecuencia de sus valerosas acciones en la toma de la ciudad Fernando III concede a la Orden del Temple importantes posesiones en la ciudad así como un espacio con jurisdicción propia o casa compás.

La Orden ayudó a Fernando III en la reconquista del reino de Sevilla, si bien lo hizo con menor presencia que otras órdenes militares como la de San Juan, Santiago o Calatrava. Todas estas órdenes recibieron propiedades en el territorio perteneciente al Reino de Sevilla. Los caballeros templarios establecieron fortalezas en Jerez de los Caballeros y Fregenal (principales enclaves templarios de la época), que en aquel entonces pertenecían al reino de Sevilla. También tomaron los castillos de Alcalá de Guadaíra y de Alcalá del Río.

Tras el asedio y caída de la ciudad en 1247 lo caballeros de la Orden del Temple se asentaron en el barrio de San Bernardo y en los actuales jardines de la Buhaira, si bien también era el campamento que tuvieron antes de ese mismo asedio y su toma de Sevilla por la Puerta de la Carne. Curiosamente el barrio de San Bernardo está dedicado al abad Bernardo de Claraval, fundador de la Orden Cistercense cuyo peso fue decisivo para la realización de la Segunda Cruzada y confeccionó las primeras reglas internas de la Orden del Temple.

El Gran Maestre Pedro Álvarez Alvito, participó en otras grandes conquistas para los cristianos y la unidad de aquella proto-España, con un ejército bien pertrechado y con mucha experiencia, de más de medio millar de hombres, son decisivos e importantes en otras ciudades como Murcia o Jerez de los Caballeros. La Orden del Temple además se hacía acompañar de artesanos y servicio haciendo un número importante entre el ejército del rey. Seguían sumando victorias y así nuevas posesiones forman parte de su recompensa de guerra, en el Aljarafe de Sevilla son diversas las propiedades que se les otorga: «Los vestigios de la Orden en Sevilla son, hoy por hoy, nulos. No se reconoce ningún edificio como antigua residencia Templaria. Sin embargo, la aportación en hombres de la Orden del Temple a la conquista de Sevilla, no fue precisamente despreciable», decía el experto Fernando Vázquez Brea.

La importancia del Temple en el Reino de Sevilla sería muy destacada y para ellos se establece una estrategia particular en cuanto a su expansión teniendo un triángulo básico en sus vértices.

El primer vértice sería el formado por el eje Sevilla-Fazialcazar que se dibujaba entre la capital de hispelense, Utrera y Los Molares, de vital importancia de la alquería de Gozín, por las rentas cobradas y la tarea de abastecimiento de viandas para las tropas y lugareños. La correcta gestión de estos recursos hizo que destacaran como excelentes administradores.

El segundo eje es el formado por La Rábida–Saltés–Lepe, era la salida natural al Atlántico, la vía de escape por las costas de Lepe, siempre tuvieron esto muy en cuenta, en Francia gozaron de la vía marítima con el puerto de La Rochelle, y aquí imitaron esta estrategia.

El tercer eje es el de Campos de Tejada–Villalba del Alcor, destacando la Hacienda de Refañana, abastecimiento de la posesión de Villalba, y su extensión a otras zonas limítrofes de los Campos de Tejada como la hoy Castilleja del Campo, Escacena y Paterna. Todo en una estrategia de toma de enclaves de un gran valor.

En Sevilla, las posesiones que otorga el rey Fernando III están en lugares destacados de la ciudad como la zona de la Pajarería, hoy calle Zaragoza, y la extensión entre el límite de la Huerta de San Francisco y el Convento-Cuartel de la Orden Templaria, así la laguna de la Pajarería, el convento, la Huerta de San Francisco, la zona de caseríos o los accesos a la antigua muralla eran zonas de influencia templaria. Se cree que la casa compás del Temple en Sevilla ocuparía lo que hoy es calle Zaragoza número 60. Los restos que quedan del compás son la casa de Santa Teresa y la calle Mesón de los Caballeros (añadiendo «del Temple»).

Evidentemente lo que encontramos hoy es muy diferente a lo que se podría encontrar allí en el siglo XIII pues el edificio actual data del siglo XVII, del año 1663, es probable que se edificara sobre los restos de este. Igualmente el Hospital de la Caridad se encontraba dentro de las posesiones de la Orden del Temple en Sevilla y parte de la casa del Temple se utilizara como auxiliar en la construcción del recinto sanitario histórico en la ciudad. Por ello se puede encontrar en su interior lápidas con el lema de los templarios en el interior del mismo: «Non nobis Domine non nobis sed Nomini Tuo da gloriam» («No a nosotros, oh señor, no a nosotros sino a tu nombre da gloria») y en el arco de entrada la iglesia. Incluso el mismo Miguel de Mañara, caballero y benefactor de Sevilla, pertenecía a la Orden de Calatrava donde muchos caballeros Templarios se integraron tras la suspensión de la misma por orden del papa Clemente V.

Igualmente en Sevilla se tienen más pistas de los Templarios en la ciudad, fueron piezas importantes en la construcción de la Catedral y de su financiación, tanto que en los muros de esta, interiores, podemos encontrar una serie de cruces paté, o patadas, que nos indican que la Santa Iglesia sevillana tiene y guarda un secreto importante. El secreto está en los símbolos, en aquello que pueden leer los iniciados pero no los profanos pese a tenerlo a la vista. En la misma planta de la Catedral de Sevilla encontramos la inscripción de la Cruz Latina en el rectángulo sagrado del Templo, pero hay más: sobre el octógono formado por las columnas del Coro y el Altar Mayor de la Catedral se dibuja una forma conocida… La Cruz del Temple.

Pero hay más, los caballeros Templarios portaban en sus batallas un trozo de madera de la cruz donde murió Jesucristo, curiosamente en Sevilla se crea la Hermandad de la Vera-Cruz en el año 1370 en el convento de San Francisco con el objeto de venerar y rendir culto al trozo de cruz; igualmente en plazas templarias, como El Viso del Alcor se veneraba, en hermandades, como La Lanzada, La Estrella y Los Dolores al Lignum Crucis como una importante reliquia.

Otro dato que no debe escapar es que el primer obispo de Sevilla era Templario, se trataba del infante don Felipe de Castilla –hijo de Fernando III– que está enterrado en la iglesia de Santa María la Blanca de Villalcazar de Sirga (Palencia) portando la indumentaria de Caballero de la Orden del Temple, además fue canónigo de Burgos y Toledo, abad de la Colegiata de Valladolid, abad-señor del Infantado de Covarrubias, se propuso a su persona como obispo de Osma y preconizado arzobispo de Sevilla.

Don Felipe de Castilla ingresó en la Orden del Temple con 18 años tras la conquista de Sevilla restaurándose la sede arzobispal en la ciudad y siendo él la cabeza visible de la misma pues había sido discípulo de san Alberto Magno y de santo Tomás de Aquino.

Hoy día la Sevilla templaria no es parte de un mito, de una leyenda, sino que es parte de una realidad histórica que tiene una profunda huella en la ciudad.

¿Hubo mujeres templarias?

Las reglas de las antiguas órdenes monástico-militares eran muy estrictas, tanto que se castigaba con la muerte a aquellos que fueran en contra de las normas establecidas dentro de ellas.

Son los textos históricos los que nos indican que no hubo mujeres templarias entendiendo a tales como aquellas damas templarias instruidas en el arte de la guerra, por contra su existieron mujeres piadosas que seguían a los caballeros templarios y que se encargaban de la labores de enfermería, costura, ganadería y cultivos. Inicialmente se indica que eran monjas, religiosas, las ocupadas de ello y también existe la vía de entender a estas como colaboradoras de los caballeros templarios en tareas en donaciones y encomiendas. En una sociedad tan feudalizada y machista no era concebible de una mujer guerrera o dama templaria pues el único caso de mujer al mando de un ejército lo tenemos en Juana de Arco y la polémica le atenazó hasta la hora de su muerte. Otro ejemplo de cooperadora de los templarios lo tenemos en una dama de nombre Azalais, dama de Rosellón, que se entregó «en cuerpo y alma» a Dios y a la Santa Caballería de Jerusalén entregando para ello su feudo en Villamolaque.

Las cooperadoras templarias tenían una relación indirecta con el Temple pues se encargaban de tareas caritativas y de recolección de donativos entre los nombres, como el caso de Juana, viuda de Ricardo de Chaldefelde de Inglaterra, la cual entregó sus votos como dama ante el Archidiácono de Wilshire, o la religiosa madre Inés, abadesa de Camaldules de Saint-Michael del Erno que afilió su persona y su comunidad para ayuda de la Orden Templaria. Así pues tuvieron un papel de segunda línea pero nunca tomando armas.

No obstante hay un documento que habla del coraje de aquellas acompañantes de los templarios, es en la batalla de las Navas de Tolosa, en dicho documento, árabe, se puede leer: «los contingentes templarios lucharon con gran coraje estimulados por las hazañas de sus compañeras» (documento árabe del siglo XIII del cronista Ibn Abi Zar), aunque la realidad es que es puesto en duda o, tal vez, se refieran al empeño en sus otras tareas ya indicadas.

Las mujeres tenían un papel fundamental dentro de la escala de creencias templarias, la defensa y veneración de la Virgen María o María Magdalena era fundamental, así pues la posibilidad de la existencia de «damas templarias» es alta siempre y cuando se acepte que su papel no era el mismo que los caballeros así como sus funciones.

En la propia regla de los templarios existía un texto en el que, dentro de sus artículos, se podía leer: «(…) de ahora en adelante, que ninguna dama sea admitida como hermana en la casa del Temple (…)» esto da a entender que en los primeros años de existencia de la Orden pudo haber damas que realizaron diferentes labores teniendo la consideración de afiliadas pero nunca como parte de pleno derecho de la Orden.

Hoy día los historiadores especializados en las conocidas como Damas Templarias tienen pocas dudas que se trataban realmente de monjas viviendo al margen de los hombres y con los que no tenían, obviamente, contacto carnal, incluso no poder besar a un mujer bajo la pena de la expulsión de la Orden Templaria.

Hoy día es usual ver dentro de las diferentes órdenes neo-templarias a damas en sus formaciones, el tiempo ha modificado las normas internas y muchas de estas derivadas de aquellas de antaño han rectificado sus planteamientos. En la actualidad las mujeres también disfrutan de este afán por conocer más, y mejor, los secretos y vida de los Templarios.

 

CUERPOS INCORRUPTOS EN SEVILLA (3): DOÑA MARÍA CORONEL

CUERPOS INCORRUPTOS EN SEVILLA (3): DOÑA MARÍA CORONEL

Por: Jose Manuel García Bautista

Pocos en Sevilla no han escuchado hablar de la momia de Doña María Coronel y su trágica historia. Un personaje real de Sevilla cuya vida parece más sacada de la ficción que de la realidad.

Vivía en la esquina de la calle Arrayán con la calle Feria y pertenecía a una influyente familia sevillana. Aún quedan parte de sus restos en el actual Palacio de los Marqueses de la Algaba bajo la administración pública.

Su nombre completo era Doña María Coronel Fernández y pronto contrajo matrimonio con un caballero que estaba emparentado con la casa real de Aragón, don Juan de la Cerda. Con el levantamiento de los Trastamara contra el rey Pedro I, éste se unió a la causa rebelde aportando dinero, soldados y todo cuanto hizo falta. Su tragedia, la de Juan de la Cerda, es que cayó prisionero en la contienda y el rey mandó decapitarlo.

El tiempo pasó y Doña María Coronel vivía tratando de administrar los bienes que no habían sido confiscados por el rey; y Pedro I tuvo conocimiento de la joven y bella viuda del caballero de la Cerda; quedó prendado de ella, enamorado y fuertemente atraído, así que comenzó, a acosarla, a perseguirla… Pero Doña María Coronel lo rechazaba sistemáticamente y huía de él.

Huyó a casa de sus padres en la calle Arrayán pero el rey se enteró dónde estaba y decidió asaltar la casa y secuestrarla. Doña María sintió el alboroto y huyó por la puerta que daba a la iglesia de Omnium Sanctorum y de allí a la calle Feria, rodeo la Laguna –que es la zona de la Alameda– y fue al convento de Santa Clara a pedir refugio.

Las monjas la escondieron en una zanja en el jardín que cubrieron con hierbas y tierra sobre unas tablas. A la mañana siguiente llegó el rey, cuentan las crónicas que las monjitas narraron cómo sobre la tierra que colocaron sobre aquellas tablas que cubría la zanja crecía la hierba y las flores, un milagro. El rey no pudo descubrirla, pero sospechaba que allí se escondía y no tardó en regresar y cogerla desprevenida comenzando a perseguirla por todo el convento. Quería llevársela al Alcázar a la fuerza…

Doña María, al pasar por la cocina, observó una sartén que tenía aceite hirviendo y optó por echárselo en la cara y que la desfigurara horriblemente… El rey, al entrar en la cocina, contempló la dantesca imagen que él había provocado y quedó perplejo y con un gran sentimiento de culpa.

Pedro I mandó llamar a la abadesa del convento y ordenó que la cuidara así como le pidió que fuera atendida que él concedería a Doña María todo lo que desease.

Se recuperó, no así sus marcas por quemadura, y pidió al rey el solar de su casa en las cercanías de la iglesia de San Pedro y allí fundó un convento, el convento de Santa Inés, del que fue priora. Al morir fue enterrada en el coro y en el siglo XVI se encontró su ataúd contemplando con asombro como sus restos estaban incorruptos, así que fue colocado en una urna de cristal.

Los días 2 de diciembre de todos los años se puede contemplar su cuerpo en la iglesia de Santa Inés.

 
 
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