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Archivo de la categoría: Historia

MILAGRO EN EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO

MILAGRO EN EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO

Por: Jose Manuel García Bautista

Uno de los lugares más bellos que podemos encontrar dentro del cementerio de Sevilla, del cementerio de San Fernando, es aquella isleta donde nos encontramos con un imponente Cristo que es, popularmente, llamado como «De las mieles» y que tiene una leyenda tan hermosa que es casi imposible no emocionarse cuando se tiene conocimiento de ella.

Es un crucificado realizado en bronce y está ubicado en la glorieta principal del mismo. Su autor fue un excepcional escultor sevillano llamado Antonio Susillo, que vivió, sufrió y murió en la Sevilla del siglo XIX.

Se cuenta de Susillo que era un magnífico escultor de humilde cuna y que fue uno de los descubrimientos de la duquesa de Montpensier, aquella que tenía su residencia en el entorno de nuestro hoy Parque de María Luisa y que no dejaba de ser parte de su palacio en la ciudad.

Fue ella quién costeó los primeros estudios de Antonio Susillo, una especie de mecenas del Arte. Así fue como se fue haciendo un sitio entre los artistas preferidos de la aristocracia hispalense de la época y con la que ganó buenos dineros.

Cuenta la historia heterodoxa que Susillo comenzó a realizar el Cristo pero las piernas fueron esculpidas al revés. No fue hasta tener acabada la obra cuando reparó en tan tremendo -para él- error y le llegó a un estado de gran agitación, de ansiedad, de angustia.

Detalle de las piernas del Cristo de las Mieles
Detalle de las piernas del Cristo de las Mieles – V. Gómez

Cuentan que no pudo resolver el conflicto interno que se le había creado y que optó por el medio más rápido para acabar con todo: lo encontraron en su estudio, sin vida…

La Sevilla de la época se conmocionó con lo sucedido y pensaron que él que había dejado su vida esculpiendo aquel Cristo no encontraría mejor lugar de descanso que el de reposar bajo el mismo.

Realmente Antonio Susillo se disparó, se quitó la vida de esa forma, en unos casos se dice que fue como parte de un problema familiar, en otros por una situación económica delicada, se podría profundizar en ello pero se alejaría mucho este relato de la leyenda que pretendo desarrollarle.

Sea como fuere allí, en aquella glorieta quedaría, su imponente Cristo y sus restos mortales. No sin problemas -pues el suicidio estaba penado por la Iglesia- fue enterrado en el cementerio de San Fernando bajo su inmortal obra.

En cierta ocasión alguien observó cómo brillaba en la boca del Cristo. Aquello era inexplicable. Subieron a comprobar de que se trataba y comprobaron que se debía a que una colmena de laboriosas abejas se había instalado en las partes huecas del mismo, el calor hizo que se calentara aquel líquido dorado que brotó de la boca de la imagen que, desde entonces, pasaría a llamarse como «Cristo de las Mieles».

 

 

SIMBOLOGIA OCULTA EN LA IGLESIA DE LOS LUISES

SIMBOLOGIA OCULTA EN LA IGLESIA DE LOS LUISES

Por: Jose Manuel García Bautista

Me gusta caminar por Sevilla y admirar todo lo que nos tiene que ofrecer esta ciudad cargada de Historia y de misterio. A veces el sevillano no es consciente del rico patrimonio que tiene nuestra vieja Híspalis, y en otras ocasiones, simplemente, es que son detalles que nos pasan inadvertidos por desconocimiento del código o no estar en poder de un Saber que, quizás, hoy día, está perdido.

Por ello cuando paseo por la ciudad me gusta mirar, observar y ver los detalles que me ofrecen sus edificios por qué en muchos de ellos se puede encontrar un lenguaje oculto tan rico en matices como en la cultura que nos puede aportar.

Uno de esos edificios es el que podemos encontrar en plena calle Trajano, más concretamente en la iglesia de los Luises, obra del insigne arquitecto Aníbal González, nuestro particular “Gaudí” costumbrista.

Se trata de una arquitectura religiosa simbólica que podemos encontrar, principalmente en su fachada, que se puede tocar, se puede admirar, se puede leer… El edificio tiene una historia apasionante pues está ubicada entre lo que eran, antaño, otras construcciones religiosas importantes como la parroquia de San Miguel, en la plaza del Duque, o el viejo convento-noviciado de la Orden de Frailes Mínimos de San Francisco de Paula.

Atributos evangelitas de la capilla Los Luises
Atributos evangelitas de la capilla Los Luises – ABC

En el año 1866 pasa a ser propiedad de la Orden Jesuita, aunque los tiempos eran convulsos en España y paso a manos del gobierno de la I República siendo vendida, de forma incomprensible, a la Sociedad Bíblica de Londres, de esta forma pasó a ser un lugar de encuentro para el protestantismo en la ciudad.

Sería doña Dolores Armero y Benjumea quién en 1887 compró el templo y lo devolvió al catolicismo reintegrándolo a la Compañía de Jesús con la denominación de “Sagrado Corazón de Jesús”. Se produce una expansión cuando se comprar una serie de edificios cercanos para que pasaran a ser centro de espiritualidad ignaciana pues estaban bajo el control de la Congregación Mariana de María Inmaculada y San Luis Gonzaga, conocida vulgarmente como “Los Luises”.

Sería en 1917 cuando el jesuita P. Carlos Gálvez realiza el encargo a Aníbal González de este templo para la congregación de “Los Luises” así como, igualmente, una capilla anexa al local, siendo la iglesia del Sagrado Corazón y su otra salida a la calle de Trajano.

Precisamente en esta calle hemos de observar y admirar, con detenimiento, la fachada de la Capilla de los Luises a la calle Trajano, en sus conocidos ladrillos donde destaca el impresionante labrado que está a la altura de nuestros ojos. Cenefas de aspecto vegetal figuras diminutas que nos transmite su simbología cristiana, sólo hay que saber leer.

Destaca, tal y como bajamos a la Alameda, cuatro figuras esculpidas en el ladrillo que tienen mucho que decirnos: son los atributos de los cuatro evangelistas.

Primero el ángel se asocia a Mateo, puesto que su Evangelio empieza con un repaso a la genealogía de Cristo, el Hijo del Hombre.

El león es el atributo de San Marcos, ya que el Evangelio por él escrito empieza hablando de Juan el Bautista, “Voz que clama en el desierto”, estableciendo analogías con el león.

El toro es el atributo de San Lucas, su Evangelio narra del sacrificio que hizo Zacarías, padre de Juan el Bautista, a Dios.

Finalmente el águila es el símbolo de San Juan, el favorito de la reina Isabel “La Católica”, así representa el “pájaro solar”, imagen del fuego, de la altitud, de la profundidad y de la luz; es el “ojo que todo lo ve”, es lo trascendente, la elevación, la contemplación, el genio; además se trata del único evangelio no sinóptico.

Representación de los pecados capitales
Representación de los pecados capitales – ABC

Encontramos también el grabado de los símbolos de la Pasión de Cristo: el gallo, los dados, la columna y los azotes, la corona de espinas, los clavos, el paño de la Verónica -que enjugaría el sudor y la sangre de Jesús de Nazaret-, el martillo y las tenazas, la lanza y la esponja, las escaleras o el cáliz. Buena parte de todos estos elementos nos encontramos en la fachada como todo un canto a la simbología cristiana.

Luego, bajo mi particular criterio, encontramos lo que son los siete pecados capitales en una especie de caricatura simiesca o demoniaca, deforme y singular: lujuria, ira, soberbia, envidia, avaricia, pereza y gula.

Todo ello podemos encontrar en esta fachada tan inusual como importante como toda la información y cultura que nos ofrece su lenguaje oculto.

 

 

CUANDO EL HOSPITAL Y EL PASEO MÁS GRANDE DEL MUNDO ESTABAN EN SEVILLA

CUANDO EL HOSPITAL Y EL PASEO MÁS GRANDE DEL MUNDO ESTABAN EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Corría el siglo XVI. Catalina de Ribera y don Fadrique Henríquez de Ribera, su hijo, a la sazón marqueses de Tarifa, comenzaron una magna obra caritativa en Sevilla. La ciudad disponía de numerosas instalaciones hospitalarias. Eran hospitales que se dedicaban a la atención de pobres, comerciantes, miembros de los gremios y hermandades.

En esa época destacan los hospitales como el Hospital Real, fundado por Alfonso X El Sabio –destinados a los soldados heridos en guerra-, el Hospital de San Lázaro –leprosos-, el Hospital de los Locos de don Marcos Sánchez Contreras o el Hospital de la Misericordia, entre otros.

Tantos hospitales en Sevilla, muchos de ellos minúsculos, llevaron a un caos hospitalario y se llamó a la unificación para reducir ese «despropósito». Catalina de Ribera adquirió frente a la muralla de la Macarena un solar a la hermandad del Silencio y lo eligió como lugar para construir el magnífico hospital de las Cinco Llagas, que se comenzó a construir en 1546 por el arquitecto Martín de Gaínza, concluyendo la obra del que sería, en su día, el hospital más grande de Europa, en 1598 por Asensio de Maeda.

No se escatimaron medios ni gastos, el edificio en estilo renacentista destacaba por su grandiosidad y belleza.

La sevillana Alameda

En tiempos pretéritos el río Guadalquivir tenía un curso bien diferente al actual, lejos de cruzar Sevilla por su curso actual lo hacía por el centro histórico de la ciudad dejando aguas muertas en toda la zona de la calle Feria y San Marcos. Quedó reducido a la categoría de charca cuando se cerró el río por Barqueta, originando los consiguientes problemas pues no dejaba de ser una especie de laguna en la que se concentraban las aguas de las lluvias y crecía la vegetación salvaje y descontrolada creando también en ella un infecto depósito de aguas residuales que provenía del barrio de San Lorenzo y la calle Feria.

Así, el conde de Barajas se decidió a sanear aquel despropósito y se comenzó a achicar las aguas de la laguna para posteriormente ser desecada. Una vez desecada se rellenó de tierra y cubrió con el típico albero alcalareño. Una vez realizado esto se comenzó la siembra de árboles que con sus raíces dieran consistencia y solidez al nuevo espacio. Se plantaron álamos y otras plantas creando un bello paseo que se le llamaría como Alameda.

Con posterioridad se engalanó aquel nuevo espacio con columnas monumentales extraídas de la calle Mármoles de un viejo templo romano (cuyos vestigios aún pueden ser visitados). El escultor Diego de Pesquera realizó dos estatuas muy significativas para la ciudad y llamadas a coronar la cima de aquellas columnas: Hércules, el mítico fundador de Sevilla, y Julio César, gran benefactor de la ciudad que concedió a Sevilla el mismo estatus de privilegio que Roma.

Dos siglos después se añadieron dos estatuas más que encarnaría a los personajes como Carlos I, el Emperador, y el rey Felipe II.

La Alameda queda inaugurada oficialmente el 15 de Agosto de 1574.

 

 

LA SEVILLA DESCONOCIDA

LA SEVILLA DESCONOCIDA

Por: Jose Manuel García Bautista

Es Sevilla una gran desconocida, sabedora de sus secretos insondables juega con su visitante a mostrarle sus encantos más superficiales guardándose para si aquello que realmente no desea mostrar…

Sevilla, perla del Guadalquivir, crisol de culturas, de rancios defensores de la fe y enriquecedores pobladores árabes que tanto dieron y dejaron a una tierra que jamás podrá pagar su deuda con el saber de aquellos musulmanes más preocupados de dar cultura que de hacer la guerra.

Sevilla, flor de primavera de una piel de toro hastiada de la desidia del ibero que transforma su mundo gracias a la fuente de la eterna juventud que baña sus riberas… Eterna juventud que sigue y persigue a aquellos que dejaron un legado de muerte, desolación, tragedia o amores mal pagados tras de sí… Y son ellos los que constituyen los llamados como lugares malditos y embrujados de esta ciudad eterna que recela del curioso y veta al que quiere descubrir estos secretos de su corazón misterioso. Allá donde el tiempo parece haberse detenido para revivir una y otra vez estas historias personales evocadoras de recuerdos que hoy desafían a la lógica trasgrediendo con sus evanescentes tragedias las barreras del espacio y del tiempo. Son los lugares malditos y embrujados de una ciudad hechizada por sus apariciones, por el recuerdo que reverdecen cada día los lúgubres espectros que se aparecen para pedir ayuda, para indicarnos un camino o que en su desesperanza ya se limitan a pasear, sin más, por aquellos mismos lugares por los que lo hicieron en vida. Lugares malditos embriagados del sabor de un romance trágico, de doncellas moribundas por un amor falsamente correspondido, de ilustres fantasmas que pagan la culpa de una vida oculta tras las cortinas de la ejemplaridad… Fantasmas de otro tiempo que hoy nos dejan un mensaje de esperanza y sorpresa.

Comenzamos a caminar por esta Sevilla nuestra, esta vez cediendo el peso y el protagonismo a los testigos y víctimas del misterios, a aquellos que vivieron para contarlo, a aquellos que supieron sobreponerse a una experiencia paranormal o a aquellos que fueron testigos de lo imposible. Este paso por los lugares maldito y embrujado será un paseo por las historias ya no anónimas de esos muchos sevillanos que un día nos las quisieron contar, que un día lo quisieron compartir, este es un camino dedicado a ellos por qué es un camino de testimonios donde el investigador es un mero cronista que no se vincula emocional o afectivamente con ninguno de los casos, es un camino aséptico donde los protagonistas son los propios testigos con sus vivencias y testimonios reales. Comenzamos a caminar retomando un camino iniciado por aquellas casas y edificios encantados para fascinarnos con el legado maldito de aquellas brujas que en sus aquelarres sevillanos o en la purificadora llama de la hoguera profirieron contra sus delatores o contra su lugar de morada… Retomamos aquel primer viaje para seguir mostrando al sevillano, al visitante o al ciudadanos del mundo aquellos otros lugares que debe visitar pero en compañía… Comenzamos a caminar por esos edificios y casas encantadas, embrujadas o malditas que esta ciudad y estos autores intencionadamente olvidaron pero que no quisieron dejar atrás. Vayamos juntos en busca del misterio y descubramos juntos lo mucho que Sevilla tiene que mostrarnos de su historia oculta, de sus espectros olvidados y reales como la vida misma.

Sevilla no sería nada sin estas historias reales que vuelven a visitarnos y a hacernos compañía mientras visitamos viejas casas solariegas, vetustos palacios que nos muestran el esplendor de otra época o modernos edificios asentados sobre terribles maldiciones… ¿Qué sería de cualquier ciudad sin estas historias que nos llenan de temor y alimentan nuestra imaginación?

Es la Sevilla maldita, la Sevilla hechizada, la insondable, la más desconocida, la más añeja, la más añorada. Aquélla a la que aún no se le ha ido el aroma eterno a azahar, el polvo de los canteros que tallan cada palmo de piedra catedralicia, aquella a la que aún no se le olvida las llamaradas de la hoguera, aquella de los grandes descubridores y conquistadores cuyos cascos ecuestres aún resuenan sobre el pavimento adoquinado, aquélla de los mil rezos arzobispales en viejas capillas o de visitantes de ultratumba con un secreto que mostrar…

Sevilla, la perla del Guadalquivir, rincón de vida, cuna de emperadores, paladín del Descubrimiento, cónclave de la Inquisición, rebelde en la invasión, la de los señoritos y los “señoritos”, la de la modernización y hoy la pretendida Sevilla futurista por llegar… Algunos nos quedamos con los recuerdos del pasado de un ciudad que nos los sigue mostrando en el presente…en un evanescente presente…

¿Recuerdan aquel primer suceso recogido en los anales históricos de esta ciudad sobre la aparición espectral en la Capilla de San Onofre? Aquel primer hecho fantasmal recogido en la Historia de Sevilla, y ciertamente real, tuvo como protagonista al noble Juan de Torres en esta capilla ubicada en la Plaza de San Francisco junto a nuestro particular ayuntamiento. Corría el año 1600 y quedó reflejado en la crónica del convento, aquella aparición del más allá, de ese temido otro lado se despidió de nuestro sorprendido protagonista diciéndole: “Gracias, hermano, por el gran favor que habéis hecho a mi alma. Yo soy fraile de este mismo convento, que por negligencia dejó de oficiar una misa de difuntos que me habían encargado, y habiéndome muerto sin cumplir aquélla obligación, Dios me había condenado a permanecer en el purgatorio hasta que satisficiera mi deuda. Pero nadie hasta ahora me ha querido ayudar a decir misa, aunque he estado viniendo a intentar decirla, durante todos los días de Noviembre, cada año, por espacio de más de un siglo…”

Pero Sevilla es una suerte, un azar cual sorprendente caja de Pandora y nos da otra perla de su pasado, de los fantasmas de su pasado reflejados en olvidadas crónicas que nos advierten de su existencia nuevamente deslizándose a nuestro presente desde su alejado pasado… A aquella alejada aparición en la Capilla de San Onofre le seguiría otra no menos sorprendente en 1693, recogida en el tomo 1 del Archivo Histórico Municipal y que nos dice: “Testimonio de una extraña aparición recogidos de los propios testigos del suceso ocurrido en el año 1693”. Y este apasionante documento sigue su relato espectral de esta forma: “Testimonio: Pedro Erinel, vecino de Sevilla, dijo que estando en casa de don Luis de Marín oyó dos noches consecutivas un ruido grandísimo en el jardín de la casa, tanto que parecía perderse todo, y este ruido lo oyó también Francisco Pérez, paje. Y me dijo que parecía una gallina alborotando, o cosa de duendes y yo le dixe que aunque fuera duende, cosa de la otra vida o del infierno, que yo con cualquiera hablaría, teniendo fe en Dios y en su Santísima Madre, y con la Santa Cruz con unas reliquias que conmigo tenía. Y así me subí a la azotea para ver el jardín, y lo vi y las partes más avanzadas de la casa. A la segunda noche se repitió y bajándome de la azotea a la cocina me senté solo en ella a beber un cuenco de agua, y me pareció que se me vandaba la vista y me oprimía y me apretó tanto que me llenó de miedo y lanzando un grito salí de la cocina llamando Jesús y María. Esa misma noche oí desde mi cama varias voces, y golpes muy parecidos a la cabada del patio”. Este fascinante relato prosigue añadiendo: “Y otra noche sentí afuera de la sala muy parecido al de las tres anteriores, y golpes en la puerta, las cuales don Domingo Aldana Criado me dijo que también había oído con algunos golpes. El sábado 2 de Mayo de 1693 a las nueve y media de la noche estando ya acostado sin que dejara caer la cabeza en la almohada oí la en la puerta unos golpes muy rezios, y sentí un viento muy fuerte, como un huracán desesperado y entonces me senté en la cama y vi una mujer con un hábito negro que se traslucía otra cosa blanca que había detrás de la cabeza, con puntos sobre la frente, la cara redonda, muy triste y afligida, que se paseada por la sala, y llegando cerca de los pies de mi cama, y estando cara a cara conmigo la vi clara y distinta con la luz que tenía detrás del velo, como de cristal, y le dije: “Si vienes de parte de Dios dime qué quieres”. Y entonces ella me respondió con viva voz: “Dile a Luis que soy la madre, que mande a decir cincuenta misas para salvar mi alma. Y que si tú no haces esta diligencia o él no manda decir las mismas viviréis muy poco”. Cuando desapareció sentí un gran escalofrío, y se lo dije a Don Domingo Aldana. Y yo José de Aldana Criado digo que es verdad todo lo que aquí dice es cierto y así me lo dijo y por verdad de su declaración lo firmo: Firmado Francisco José Aldana Criado”.

La impresión de aquel encuentro y la maldición que pesaría sobre nuestro histórico testigo fue suficiente para que se celebraran aquellas cincuenta misas por el alma de la aparecida, pero aún tenemos un segundo testimonio que añadir a este curioso suceso de 1693, dice así: “Testimonio II: Fray Diego Diego Pérez, digo que paro en casa de don José Aldana, y la noche del sábado 3 de Mayo al tiempo de acostarme en la sala oí un gran ruido, y sentí pisadas, y saliendo al comedor vi una mujer al mirar el balcón, y la vi solo de la cintura para arriba vestida como un ángel, con una toca de cristal la cara más redonda que larga, con las manos como dos fundas, la cual como si vigilara me estuvo mirando, desapareció, y vi entonces tres fantasmas, y para examinar lo que era fui a la sala y tomé un espadín y fui al balcón y no halle cosa ninguna; como sería de diez a once de la noche me acosté y no vi más. La noche del día 10 de Mayo al tiempo de irme a acostar no habiendo perezón alguno con la puerta de la sala oí un golpe en la puerta misma tan grande que me he desmayado y no oí más. Por verdad lo juro por Dios y esta cruz, y para que de ello conste lo firmo de mi nombre. Sevilla 12 de Mayo de 1693. Firmado: Fray Diego Pérez”.

Si alguna vez pasean por el centro de Sevilla, sin nuestra compañía, y se sumerge en el interior del Barrio de Santa Cruz y se deja llevar por sus callejuelas sin fin en un laberinto tan intrincado como la propia vida tenga cuidado…Allí se enclava este edificio que guarda en sus entrañas el espectro de una vieja dama, de una vieja religiosa que paga la osadía con su traslúcida manifestación a aquellos que no han acabado de creer en ese temido otro lado…

Por las viejas galerías de nuestra Catedral, de nuestra “montaña de piedra” como la llamaban en la antigüedad, también se puede tropezar con la sombría figura de un canónico casi identificado…para unos se trata el espectro de Baltasar del Río y para otros del cardenal Cienfuegos, sea como fuera, si lo ve por aquellas sombrías estancias o el algunas de sus capillas saliendo de una espesa y fría bruma, no lo moleste, incline su cabeza en señal de respeto y déjele caminar en sus tribulaciones por qué lo que ve pertenece a otro mundo que no es el de los vivos…

 

LA TRAGEDIA DE CHERNOBYL

LA TRAGEDIA DE CHERNOBYL

Por: Jose Manuel García Bautista

(Fragmento de “Las Lágrimas del Tiempo, Absalón Ed. 2010, Jose Manuel García Bautista)

1986 será una fecha que el planeta Tierra jamás olvidará… Junto con las japonesas Hiroshima y Nagasaki el nombre de Chernobyl (Ucrania) es una de esas ciudades marcada para la eternidad por la tragedia del átomo, la tragedia nuclear que marcará aquel lugar durante los próximos 24.000 años…

Sucedió un 26 de Abril de 1986 cuando hizo explosión el reactor número 4 de la central nuclear sobre las 1:23 horas de la mañana. Esta detonación provocó la inmediata liberación de enormes cantidades de material radiactivo, en forma de polvo mortal, a la atmósfera. Esta nube radioactiva se detectó en la lejana Suecia (el 27 de Abril se encontraron partículas radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de Forsmark a unos 1100 kilómetros de la central de ucraniana) durante la comprobación rutinaria en la atmósfera por parte de un operario de la central nuclear sueca, las autoridades soviéticas no informaron del accidente nuclear hasta días después de la tragedia… La nube radioactiva contaminó grandes extensiones de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, y afectó seriamente a la población local.

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ESPIRITISMO: LA LLAMADA DE LOS MUERTOS

ESPIRITISMO: LA LLAMADA DE LOS MUERTOS

Por: Jose Manuel García Bautista

¿Qué es el espiritismo? Pues es difícil la pregunta pero habría que comenzar indicando a nuestro acompañante ávido de conocimientos que todo comienza con dos hermanas norteamericanas, las hermanas Fox, quienes comenzaron a tener extraños “contactos” en su hogar, esos contactos decían hacerlos con personas que ya había fallecido…

Si eran ciertas sus experiencias estaríamos hablando algo así como tener comunicación directa con aquellas personas que ya han dejado el mundo de los vivos… Vivían en Hydesville, en Nueva York, y sucedió un 31 de Marco de 1848. En esa fecha extraños ruidos se apoderaron de la casa de madera que tenían por hogar, eran golpes y a familia pensó que aquella casa debía tener uno de esos inhóspitos e incómodos habitantes invisibles de los que hemos hablado en las casas encantadas.

Margarita y Catherine cierta noche escucharon uno ruidos y trataron de comunicarse con aquel ser imitando ese mismo sonido, se estableció un extraño juego de diálogos y sonidos, se convirtió en algo habitual, se fue convirtiendo en algo cada vez más complejo creando hasta un alfabeto y cuando aquella comunicación fluida era considerada casi de la “familia” el contacto desveló que se trataba de un buhonero fallecido en aquella casa, había sido asesinado y enterrado allí mismo…

Tras esto las hermanas Fox se hicieron mundialmente famosas, daban o hacían sesiones espiritistas allá donde las llamaran y sin embargo algo vino a enturbiar este primer “diálogo” entre un lado y el otro: las hermanas Fox admitieron haber cometido fraude, al parecer los golpes los provocaban con una rara habilidad en los dedos de los pies, según Margarita Fox: “Los golpes se producen con las puntas de los pies. Hay que utilizar todos los dedos. Después de practicar durante casi una semana, con Catherine al lado enseñándome, también yo fui capaz de producir estos golpes”, con posterioridad se retractaron de ello pero la sombra de la duda ya estaba .Según las hermanas fueron presionadas por “altas jerarquías de la Iglesia Católica hicieron todo lo que pudieron para que entrara en un convento”. Y tras todo esto estamos como al principio…No obstante el movimiento espiritista ya se había reproducido por otros países del mundo y su freno era imposible, verdad o no ya era irremediable.

Otras personas afamadas como Horace Greeley, admitían la veracidad del fenómeno y expresaban: “Sea cual sea el origen o la causa de los golpeteos, lo que es un hecho es que las señoritas en cuya presencia se dan estos ruidos no los producen. Las señoritas afirman haber sido informadas de que esto no es más que el comienzo de una nueva era, en la cual los espíritus encarnados estarán más estrecha y claramente conectados con aquellos que han adquirido inmortalidad… De todo esto no sabemos nada, ni podemos aventurar nada. Pero si nos limitáramos a escribir las preguntas que hicimos y las respuestas que obtuvimos durante una sesión, se nos acusaría de haberlo hecho adrede para apoyar la teoría que considera estos fenómenos como manifestaciones de espíritus difuntos”.

Curiosamente en 1904, una de las paredes de su casa de Hydesville se derrumbó y se descubrieron los restos de un cadáver. Nunca se supo si fue aquel buhonero pero casualmente se encontraron en el hogar de los Fox donde medio siglo antes habían vivido estas dos precursoras del espiritismo. En 1904 las hermanas Fox habían muerto, no vivieron para ver ese momento.

Un movimiento tan singular sería llevado a la París de 1854, en ella, el profesor y pedagogo Hipólito León Denizard Rivail (Allan Kardec) iba a ser figura clave y tanto llamó su atención que dedicó su vida al estudio de este tipo de fenómenos paranormales, interesándose especialmente por las “mesas giratorias, una suerte de “mesas parlante”. Las explicaciones encontradas a estos fenómenos y la filosofía que creó en torno a los mismos sentaron las bases del espiritismo.

Esas bases nos dirían que “las religiones son incapaces de mejorar a los hombres en un sentido moral dado que son instituciones falibles, producto de la propia falibilidad humana. La ciencia, al mismo tiempo, al haber evolucionado y alcanzado gran prestigio en la sociedad a través de los adelantos tecnológicos, sanitarios, económicos, etc., contribuye a aumentar la incredulidad de la gente en la espiritualidad. Esta “tendencia indeseable”, debía ser revertida mediante un nuevo paradigma para entender la realidad. Sus características principales serían la de proporcionar acceso al conocimiento para toda las personas, limitando de esta manera los supuestos excesos de academicismo o hermetismo de la ciencia y la filosofía del siglo XIX y la relación humana con lo espiritual no necesita ninguna mediación institucional. Una espiritualidad natural es suficiente y es más apropiada para la realización humana”.

Todo ello hizo que 1857 fuera recordada en la historia, entre otras muchas cosas sucedidas ese año, por ver el alumbramiento de una obra mítica: “El libro de los espíritus”, y ese sería el comienzo de esta nueva doctrina llamada Espiritismo que comenzaría a proliferar por todo el globo y que arrastraría a cientos de miles de seguidores. Allan Kardec publicaría posteriormente “El libro de los médiums” en1861, “El evangelio según el espiritismo” en 1864, “El Cielo y el Infierno o la justicia divina según el espiritismo” en 1865 y “Génesis, los milagros y las profecías según el espiritismo” en 1868. En 1858 fundó la “Revista Espírita” que dirigió hasta el momento de su muerte en 1869.

Sería difícil concretar el Espiritismo en una frase pero quizás la resumiría ésta: “Dios es eterno, inmutable, inmaterial, único, todopoderoso, justo y bueno, creó el Universo y Dios ha escogido a la raza humana para reencarnación de espíritus”.

Pero aquello sería solo el inicio, el espiritismo arraigó fuertemente en la sociedad estadounidense de la época así como en la Inglaterra victoriana, el propio Arthur Conan Doyle dejaba el pragmatismo de su personaje más célebre, Sherlock Holmes, para abandonarse al espiritismo y tratar de contactar con el espíritu de su hijo fallecido. Así en estas sesiones jugaba un papel decisivo el médium.

El médium es la figura central y protagonista de toda sesión espiritista, se le presupone dotada de facultades paranormales como la de aquellos griegos de la antigüedad, es la persona que va a actuar de mediadora en la consecución de fenómenos parapsicológicos o comunicaciones con seres fallecidos o con espíritus. De entro los médium más conocidos destacan Allison DuBois, Eusapia Palladino, Florence Cook, o las hermanas Fox aunque tras ellos siempre asomara la sombra del fraude y fueran perseguidos por el astrónomo catalán José Comas Solá o el inigualable mago Harry Houdini.

El espiritismo viviría una época de esplendor, la denominada como edad de oro del Espiritismo que comprendería casi un siglo de acontecimientos espiritistas y que nos llevaría desde el año 1848 hasta el comienzo de la II Segunda Guerra Mundial. Y fueron muchos los que se sintieron seducidos o atraídos por aquel incipiente movimiento, unas veces movidos por la curiosidad, otras por el afán de conocer, otras por contactar con aquellos que fallecieron y otros por el siempre gratificante hecho de demostrar la falsedad de unos hechos que, a veces, eran imposibles de defenestrar… Entre ellos destacaban escritores de prestigio, investigadores, Premios Nobel y científicos de prestigio internacional como William Crookes, Cesar Lombroso, Arsakoff, Arthur Conan Doyle, Michael Faraday, Emanuel Swedenborg, Frederic Myers, León Tolstoi o Charles Richet.

Y así ese “don” que dotaba a los médium de ponerse en contacto con las personas ya fallecidas u otras entidades de otros planos o realidades pasó a ser parte de la historia del contacto con el más allá hasta prácticamente el año 1947, años de postguerra en la que Europa y Norteamérica se centraron más en reconstruir un mundo que había sufrido demasiado los terrores de la guerra.

Fue curioso observar como el sistema se sofisticaba, poco a poco se pasó del médium que transmitía un mensaje a uno de los participantes en la sesión espiritista para pasar a las denominadas como “Mesas parlantes”. Estos eran fenómenos producidos por médiums tiptologicos o como también se los conoce de fenómenos físicos. Se elegía la mesa no porque los espíritus hubieran elegido este mueble por algún motivo en especial, sino porque era más fácil esperar el fenómeno sin mucho cansancio. Raramente una persona sola podía producir el fenómeno de comunicación, pero dos era bastante probable. Era y es un sistema en el cual no existe un número específico de personas para realizar la experiencia.

La descripción y fenómeno que se producía era el siguiente: las personas se relajaban alrededor de la mesa, colocaban las manos suavemente sobre la misma, vaciaban la mente de todo pensamiento, luego se procedían a hacer una evocación al mundo espiritual, los participantes unían los pensamientos al experimento que se estaba realizando.

No había un tiempo estipulado en el que el fenómeno se hacía presente, algunas veces tardaba unos minutos, mientras que en otros casos se necesitaba repetir experiencia en varias ocasiones.

Es curioso por qué durante estas sesiones se producían una serie de fenómenos inquietantes tales como “raps” o golpes que se hacen oír dentro de la mesa, para lo cual se utilizaba un código –siempre y cuando no fuera espontáneo- , tal como un golpe seria si, y dos golpe sería un no, tan rudimentario como eficaz.

También solía sucedes que, a veces, la mesa se movía o se elevaba brevemente y ello era considerado como la presencia del espíritu invocado en la sala. Esta práctica no estaba exenta de la picaresca del médium, en muchos casos su simple aprovechado de unas circunstancias para levar algunos billetes al bolsillo.

Sin dudas, en este viaje a través de la historia del fenómeno de la comunicación con el más allá y con los seres fallecidos, se trataba de constatar el fenómeno con los medios de los que se disponía en aquella época, al carecer de instrumentos que registraran aquella realidad los fenómenos había que registrarlos con la presencia física y la experimentación del propio investigador. Y así surgen los primeros movimientos en la que la tecnología iba a hacer su aparición para ayudar a mantener y registrar todos estos inexplicables y sorprendentes sucesos.

Los primeros acercamientos a la moderna transcomunicación

En 1925 nacería en Bolonia un personaje llamado a cambiar el mundo, su nombre era Guglielmo Marconi, o Guillermo Marconi, fue un ingeniero fue un ingeniero eléctrico italiano y ganó Premio Nobel de Física en 1909 (compartido con Karl Ferdinand Braun) conocido por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos (T.S.H.) o radiotelegrafía. Le cupo el honor de haber sido presidente de la Accademia d’Italia.

Su invento fue polémico porque mucho otros destacados inventores y científicos de la época afirmaron haber sido los descubridores de dispositivos similares, sin embargo aunque todo ellos contribuyeron a la aparición de la telegrafía sin hilos tales como Faraday, Hertz, Tesla, Edison o Alejandro S. Popov, Marconi es considerado como la persona que consiguió la primera patente de la radio, aunque en un solo país – el 2 de julio de 1897 en el Reino Unido, lo que le ha acreditado habitualmente como el padre de la radio y de las telecomunicaciones inalámbricas.

Marconi desarrolló comercialmente la radio y Nikola Tesla presenta la patente correspondiente en 1897, dos años después de que Marconi lograra su primera transmisión de radio. Marconi registra su patente recién el 10 de noviembre de 1900 y es rechazada por ser considerada una copia de la patente de Tesla…y así se inicia un litigio entre la compañía de Marconi y Tesla. Tras recibir el testimonio de numerosos científicos destacados, la Suprema Corte de los Estados Unidos de América falla a favor de Tesla en 1943. Pero la mayoría de los libros mencionan a Marconi como el inventor de la radio.

Marconi también trasmitió un 12 de Diciembre de 1901 la primera letra en código Morse, en este caso una “S” a través de más de 3.000 kilómetros de basto océano, sin embargo habría que esperar hasta 1907 para realizar la primera comunicación completa en la historia de las comunicaciones. Su sistema fue tan eficaz y rápido que se instaló en todas las estaciones postales de Estados Unidos llegando incluso a firmarse un convenido con la Oficina de Correos Británica para su uso comercial, siendo instalado en los grandes buques de pasajeros y cargueros de la época, tales como el mismo “Titanic” en Abril de 1.912.

La radio se mostró como un sistema igualmente eficaz y junto con el telégrafo formaron una dupla de comunicaciones sin parangón en la época. Sencillamente se iban a mostrar como unos sistemas que perdurarían en el tiempo. Marconi fallecería un 20 de Julio de 1937 en Roma habiendo recibido reconocimientos y prestigio, en 1.918 será nombrado miembro vitalicio del Senado italiano y en 1.929 se le concedería el título de marqués.

Y sin embargo pocos sabrán, de los que ahora nos leen, que Marconi estaba obsesionado con la idea de crear un aparato que lo pudiera poner en contacto con el más allá, quería hablar con Dios, a lo que puso su esfuerzo y empeño en conseguir, fruto de ese trabajo y ese objetivo nació la radio, un sistema que revolucionó el mundo pero que dejó en Marconi el agrio sabor de la victoria sin ver su deseo cumplido. Fue un primer intento, una pauta, un camino marcado… Muchos lo seguirían.

 

TERROR EN LA ‘OPERACIÓN CLAVEL’

TERROR EN LA ‘OPERACIÓN CLAVEL’

Por: Jose Manuel García Bautista

Es imposible abstraerse a todo lo que tiene esta ciudad, a su Historia, a sus gentes, a sus anécdotas, a la vida que fluye de ella y en ella, al poder del reflejo de río en la quimérica imagen de Sevilla y Triana, partida por el mismo río que, sin saberlo, las une…

La Sevilla de Bécquer, de los hermanos Machado, de los grandes imagineros, de Juan de Mesa, de Martínez Montañés, de Velázquez, de Murillo… La Sevilla que fue leal a su rey, la que no perdió la fe aunque el enemigo lo tuviera dentro. La fervorosa, la piadosa, la que “muere” con la imagen de su Cristo o su Virgen. La que corre por los callejones en Semana Santa buscando la imagen, la estampa de La Macarena por la calle Parras, o del Señor de Sevilla, del Gran Poder, caminando por Conde de Barajas meciendo su túnica morada que cada Viernes Santos saca a la calle ante el silencio y la consternación de su ciudad.

La Sevilla más rumbosa, la Sevilla de la Feria, de la efímera ciudad eléctrica que tiene su semana de gloria en el Real, cuando parte el mes de Abril. La Sevilla torera, del Corpus, de San Fernando. La Sevilla dividida por el verde y el rojo, por el Sevilla y el Betis, por el Betis y el Sevilla. La Sevilla de las Esperanzas, de las Glorias, de las fiestas de barrios, de las tradiciones, de los patios de vecinos, de la comidillas en la puerta de la casa cuando cae el rigor del verano y se toma el “relente” en la puerta entre interminables conversaciones de vecinos… Y una voz resuena en el patio: “¡A ver cuando os calláis que son las tres!”.

La Sevilla de no pegar ojo por el calor o la que no aguanta el frío del Sur. La Sevilla devota, de la Inmaculada, de la Navidad y la Familia, de los amigos, de las copas, de la ilusión o la ilusión de un niño con los Reyes Magos al de abrir un regalo envuelto en papel de mil colores. De la Sevilla solidaria, la compasiva, la que comparte aunque no tenga nada…

La Sevilla de las eternas obras, de las críticas a la alcaldía o de las pocas alabanzas. La Sevilla de los vividores o del saber vivir, de los caraduras o los carablancas… De los aprovechados o los “provechotes”… La Sevilla más rancia, más añeja a la Sevilla más moderna, más contemporánea…

Es difícil hablar de la Sevilla de los mil colores y los mil contrastes… La del aroma a azahar o la Sevilla de la siempre ejemplar Sor Ángela de la Cruz.

Por eso, quizás, les voy a proponer un viaje especial, un viaje en el Tiempo, un viaje por Sevilla, de una forma diferente, sin pretensiones… No pretendo hacer un recorrido ni exhaustivo ni riguroso, por qué sobre Sevilla ya se ha escrito, y mucho, quizás sea de la ciudad de la que más se ha escrito, y querer intentar escribir sobre un tema concreto de forma exhaustiva sería enciclopédico por qué muchos lo intentaron y fracasaron…¡Por falta de espacio!

No, les propongo algo más grato, más divertido, más ameno, más entretenido: bucear en sus recuerdos, servirle de vehículo a visitar la Sevilla de otros tiempos, de los momentos vividos en la juventud o de aquellos de los que escuchó hablar, la que le mantuvo con el “alma en vilo” pero que ya olvidó. De la Sevilla que es parte del pasado más bello pero a la vez más olvidado. La Sevilla de sus recuerdos, de los de usted amigo lector.

Por qué va a entrar en ese viaje en el tiempo en el que le pretendo transportar a la Sevilla de mediados del siglo XX hasta nuestros días, a través de las pequeñas historias cotidianas de los sevillanos, de sus correrías por sus calles, de su nostalgia, de sus momentos vividos en las calles de esta ciudad.

Tragedia en la “Operación Clavel”

Había escuchado hablar en alguna ocasión de una acción solidaria que tuvo lugar en Sevilla, pero no sabía bien que fue lo que sucedió, su nombre resonaba en mi cabeza y cierto día, esperando el “20” en la Avenida de Kansas City le dije a mi padre:

-Papá… ¿Qué fue la “Operación Clavel”?

Y mi padre sorprendido se sentó en el banco de la parada, mientras aquel frío de Octubre ya dejaba notarse… Me miró y complaciente me dijo:

-Estamos en el mejor sitio, por que ocurrió aquí mismo, muy cerca de nuestra casa.

La “Operación Clavel” fue una idea solidaria de ayuda a las personas que por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo se quedaron sin nada. Aquello fue el 25 de Noviembre de 1961, estaba yo trabajando en Abengoa, precisamente en una caseta de alta tensión en la esquina de “Las Huertas”. Aquello fue terrible, una tragedia que la ciudad nunca olvidará.

Bueno, con el desbordamiento del arroyo muchos perdieron lo poco que tenían y entonces, un locutor chileno llamado Bobby Deglané, muy buena persona, y el director de Radio España, Manuel Zuasti, organizaron ambos una caravana solidaria, con alimentos y víveres para los damnificados. Aquello fue un acontecimiento, muchos iban a recibir a la caravana, que debía venir por la carretera de Madrid que es esto mismo, la avenida de Kansas City, que antes sólo era la carretera que iba a “La Corza” y la Carretera de Carmona…, poco más. Yo fui con el Bar “Piedra” a Madrid en el 52 y el viaje fue muy tortuoso.

Pues venían 142 camiones, 150 coches, 82 motos y muchos voluntario, todos cargados ya no sólo de alimentos sino de enseres y juguetes también. Aquella caravana salió de Madrid el 18 de Noviembre y llegó a Sevilla al día siguiente a las dos de la tarde.

Mira, la gente se agolpaba en la carretera jaleando a los camiones que aún no habían aparecido, estaban justamente aquí donde vivimos, a 50 metros del Palacio de Deportes de San Pablo, y entonces surgió una avioneta que venía desde Madrid, que había despegado del aeródromo de Cuatro Vientos. Pues aquella avioneta llevaba un fotógrafo y decidieron hacer una pasada muy baja para hacer fotografías de la multitud, con la mala suerte que dio con unos cables de alta tensión de “Sevillana” que ya estaban allí instalados y cayó sobre las personas que esperaban a la caravana. Fue una tragedia…

Murieron veinte personas y más de cien resultaron heridas, recuerdo como a una mujer le seccionó el cuello y todos corrían desorientados entre ayudar o salvar la vida… Todo el mundo trataba de ponerse a salvo y otros buscaban un teléfono desde donde poder llamar, el más cercano era el que estaba en la portería de la “Estrella del Sur”, en lo que hoy es el Centro Comercial “Vilaser”, en el polígono Calonge.

Las autoridades de la ciudad cancelaron todos los actos aunque la ayuda llegó y se repartió entre lo necesitados por aquellas inundaciones.

Tenía un amigo, el Cipriano, que su mujer fue golpeada por un objeto en el accidente y estuvo muy mal, y la tuvieron que indemnizar… Fue una jornada dramática…

Cuando llegaron aquellos camiones de hacer un viaje tan largo, por aquellas carreteras desde Madrid, desde la Plaza de Legazpi, no podían creer lo que veían… Los camiones los había cedido Comisaría General de Abastecimientos y Transportes y por particulares.

Pero en el camino se le fue uniendo más y más personas solidarias, por que esta ciudad y sus gentes necesitaban mucha ayuda, y España es un país solidario gracias a Dios. En Valdepeñas se unió la “Operación Vino”, en otros coches venía gente famosa como Antonio “El Bailarín”, Vicente Parra o Mary Santpere, venían periodistas, políticos. Además la primera imagen que se veía era la de María Auxiliadora adornada con flores y la benemérita al mando de un teniente coronel.

La radio fue vital en aquellos días, recuerdo que Radio España hizo el recorrido con una emisora portátil cubriendo la información. Al final la caravana medía casi catorce kilómetros, catorce kilómetros se generosidad, de corazón, de solidaridad…

(Y hago un alto en el camino de este relato por que escribiendo estas líneas no puedo menos que confesar la emoción que me ha embargado… ¡Catorce kilómetros de generosidad! ¿Se lo imaginan? Ese espíritu es el que jamás se debería de perder en estos tiempos que corren).

… Aquellas carga quedaba repartida en 5 camiones de juguetes, 175.000 Kg. de patatas, 180.000 docenas de huevos, 1.630 Kg. de turrones y golosinas, 10.000 Kg. de sardinas y guisantes, 7.500 cajetillas de tabaco, 10.000 Kg. de jabón y detergente, 11.000 Kg. de lentejas, 5.000 Kg. de alubias y 3 camiones de vino.

Ya por la tarde del mismo día 18 se llegó a Córdoba y se hizo un festival en el Gran Teatro de Córdoba organizado por Radio Nacional de España de Sevilla con la ayuda de Radio Córdoba. Al día siguiente salieron para Sevilla, era temprano, las ocho de la mañana donde pararon previamente en Écija, la “Sartén de Andalucía” yen Carmona.

A las dos llegaron aquí con un recorrido ya planificado: autopista de San Pablo, calle Luis Montoto, avenida de Menéndez Pelayo y Plaza de España donde las autoridades recibirían a la caravana.

Tras la tragedia los camiones descargaron los alimentos en las Galerías Comerciales del Puerto. En el Pabellón de Uruguay y el entorno de la Exposición de 1929 y Guardería de Auxilio Social de Ciudad Jardín los juguetes para los niños. Se hizo un censo y se distribuyó toda la ayuda entre los más necesitados.

Eran días de radio…

-¿Días de radio?

-Si, días de radio, no había televisión y la radio era el nexo de unión con el mundo, con España… En Sevilla se escuchaba sobre todo Radio Sevilla, y en menos medida Radio Nacional de España. Se seguía a Bobby Deglané, a Santiesteban, a Embuena, aquellos eran los locutores que todo el mundo conocía, era otra radio…

Fue Bobby Deglané quién dio el comienzo de la llamada “Operación Clavel”, desde las diez y media de la noche hasta pasadas las cuatro de la madrugada, y el programa lo daban otras emisoras de Radio Nacional de España.

Se consiguieron muchas ayudas que se cifraron en más de diez millones de pesetas de la época así como cantidades en metálico para paliar toda aquella tragedia de las familias sevillanas sin hogar. Hubo un vendedor de chuchería de Madrid, llamado “Pirulo” que se ponía en el parque de “El Retiro” que dio 5000 globos para los niños, gente que donó enseres personales y artistas que hicieron galas benéficas sin cobrar nada.

Radio España recibía miles de llamadas al día, miles de llamadas solidarias, incluso doña Cayetana de Alba, la Duquesa, tan vinculada a esta tierra, se unió. Se tuvieron que reforzar los servicios telefónicos y hasta Mario Moreno “Cantinflas” desde México escribió dando su apoyo y solidaridad…

Al final, el día 17 de Diciembre se acabó la “Operación Clavel” con un programa especial en el que estuvieron la duquesa de Alba, el marqués de Valdivia, Natalia Figueroa o Sancho Dávila, entre otros.

Sobre el suceso de la “Operación Clavel” hubo quién le quiso echar la culpa a la radio, y llegó a ser tan tensa la situación que Deglané dijo aquello de: “Aunque el agua me llegue hasta las rodillas…, yo no voy nunca más a Sevilla”. Luego cambió de idea, hasta el punto que su hijo Pedro, Pedro Deglané, con quién tuve mucha amistad se vino a Sevilla y fue un gran locutor, por desgracia murió en un accidente de tráfico.

El desbordamiento del Tamarguillo era y no era previsible, se había cometido obras para evitarlo, más desde que en 1948 ya se desbordara una vez, pero en 1961 se desbordó a la altura de lo que hoy es el Polígono de San Pablo (que aún se estaba construyendo) y bajó por toda la barriada de La Corza, San Benito, la Ronda de Capuchinos, Luis Montoto, en San Bernando llegó al segundo piso de las casas el agua, San José Obrero, El Fontanal… La situación fue muy complicada.

Se nombró a Manuel Calleja Álvarez como comisario especial de auxilio, pero el agua era imparable… Llegó a más de cuatro metros de altura y por el sistema de alcantarillado hizo de “vasos comunicantes” y finalmente llegó a la Alameda de Hércules y de ahí a todo el casco antiguo. Sevilla estaba inundada. Pero sólo falleció una criatura, de poca edad, que estaba en una choza…

Trato de ayudar todo el mundo, el Ejército, los americanos que vinieron en helicópteros, la policía, los bomberos, pero no daban abasto. El gobernador civil era Hermenegildo Altozano y el alcalde era Mariano Pérez de Ayala, se decretó el estado de emergencia y Franco nombro a Pedro Gual Villalbí una especie de ministro de emergencias, y al venir a Sevilla se dio cuenta de cómo estaba la situación pidiendo ayuda al gobierno del régimen. El Ayuntamiento hizo lo propio nombrando a concejales por distrito y creando refugios de emergencia para los damnificados.

Hubo un gesto muy hermoso y que fue que todos los coches de caballo de Sevilla se trasladaron allí a recoger y transportar a los heridos.

La gente nunca se fió del Tamarguillo, le decían: “Chiquetito pero matón”. En cuanto a la avioneta pues el piloto falleció pero el fotógrafo resultó ileso, se llamaba Antonio y era corresponsal fotográfico de muchas revistas de Madrid. Al final lo que debió ser una jornada de gozo se tornó en una tragedia.

 
 
 
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