RSS

Archivo de la categoría: Investigación

EL AMIGO IMAGINARIO Y LOS FENÓMENOS PARANORMALES

EL AMIGO IMAGINARIO Y LOS FENÓMENOS PARANORMALES

Por: Jose Manuel García Bautista

¿Alguna vez ha tenido su hijo o algo familia, de edad temprana, un “amigo invisible”? ¿Se ha preguntado qué sucedería si realmente ese “amigo” existiera pero perteneciera a otro plano de la vida? En muchas ocasiones los niños, los más pequeños, juegan con amigos invisibles, imaginarios, y con ellos se producen determinados fenómenos muy difíciles de explicar.
Nos desplazamos en esta ocasión a la zona de Pino Montano donde una familia iba a tener una experiencia inusual. Miguel Ángel Paredes, amigo y colaborador, se encontraba en un almuerzo cuando la hija pequeña de sus amigos comenzó a jugar y a hablar con alguien, con un amigo imaginario que, evidentemente, no estaba presente físicamente. Llamó su atención y la de todos pues hablaba y mantenía una conversación coherente para su corta edad.

Su madre, intrigada, le preguntó acerca de la persona con la que estaba hablando y le dijo que era un amigo. El investigador recuerda: “la cosa no quedó ahí, la madre me empezó a comentar que unas semanas atrás la niña se encontraba en casa de su hermana, le preguntaron que con quién hablaba y la niña le contestó que era un señor” y añade “lo más impresionante es que la pequeña señaló una foto de un hombre que tenía la hermana en el mueble de su salón y esa foto pertenecía a su padre fallecido y que la niña no conocía”.

Se pudo hablar con la niña, de forma casi que creyera que era un juego: “¿Con quien hablas?” y la niña respondió: “eres tonto, has espantado a mi amigo”. En el salón, paralelamente, sucedía algo inexplicable: el ordenador portátil se había encendido solo, nadie lo había tocado. Una vez en la pantalla de preliminar de W10 el ordenador introdujo la clave, de forma automática, como si unas manos invisibles estuvieran pulsando aquel teclado. “¡Sorprendente!”, exclamaba Miguel Ángel, apenas transcurrido unos segundos se apagó.

El siguiente momento llamativo llegó a la hora de almorzar: “nos disponíamos a almorzar y la niña de esta familia se dirigió a mí y me dijo “quítate de ese sitio que ahí se sienta mi amigo. La niña se sentó en la mesa y le dijo a la madre que faltaba el cubierto y el plato de su amigo y que se lo pusiera. La mujer me dijo que no pasaba nada pues no era la primera vez que se lo ponía para no escucharla y que comiera. Eso puede ser una “invitación” para seres del “más allá” y el problema sería aun mayor”. Al poco tiempo los juguetes, aun estando apagados, comenzaron a funcionar, a accionarse solos. Todos nos miramos y pensamos que algo muy raro estaba sucediendo.

Han pasado unas semanas y la familia se ha puesto en contacto con nosotros, la voz, temblorosa, decía: “me encontraba viendo la tele y sentí como alguien me tiraba del pantalón del pijama, pensé que era la niña que se había levantado pero comprobé que no había nadie y la niña estaba durmiendo en su cuarto”.

Simple sugestión, un hecho singular sacado de contexto, fenómeno inexplicable… Muchas podrían ser las explicaciones pero, ciertamente, nos deja de ser llamativo y muchas preguntas se agolpan: ¿Quién es el amigo de la niña? ¿Qué encendió los juguetes de su habitación? ¿Qué o quién le tiró del pantalón? ¿Qué le pasó al ordenador? ¿Fenómenos paranormales o simple casualidad?

 

MIEDO EN EL COLEGIO DE LOS FENÓMENOS PARANORMALES

MIEDO EN EL COLEGIO DE LOS FENÓMENOS PARANORMALES

Por: Jose Manuel García Bautista

En muchas ocasiones el misterio tiene curiosas formas de manifestarse, puede hacerlo ante sorprendidos testigos, en nuevos edificios o en derruidos palacios, de aquellos que solemos calificar de “escombreras” y que tanto cuidado hay que tener cuando de visita o se busca lo desconocido en las investigaciones.

En esta ocasión nuestra investigación llega de la mano de un colega del misterio, un compañero de fatigas que también invierte su tiempo libro buscando resolver misterios en torno a lugares que parecen poseídos por el más allá. Nuestra historia, nuestra investigación nos lleva a Sevilla, una ciudad rica en historias y leyendas, en monumentos y en lugares que, en otros tiempos, podrían haber sido calificados de “enduendados”.

Es el investigador Miguel Ángel Paredes quién me decía, en confidencia: “hace unos meses recibí una llamada de un amigo mío que conoce muy bien mi pasión sobre el ámbito del mundo paranormal. Cuando recibí la llamada me contó que en el colegio donde estudia su hija había escuchado que varios alumnos de la clase habían observado alguna sombra calificada como ‘de otro mundo’ . Después de una extensa conversación le dije que iba a averiguar que sucedía e intentar comunicarme con la directora para poder realizar varias pruebas”.

Nuestro protagonista cumplió con lo acordado y se dirigió a la dirección del centro, la respuesta fue sorprendente: “ella había escuchado ese tipo de comentarios pero nunca le había concedido importancia, creía que un tipo de bulo como cualquier otro. Pero parece que se confesó conmigo y me dijo que también habían vivido fenómenos como el que me contaron y entonces fue cuando le solicité que si podría realizar algunas pruebas y preguntas a algunos alumnos. Accedió amablemente y pidió si me podía acompañar a lo cual no puse ninguna pega”.

El investigador accedió al interior y comenzó a realizar varias pruebas “una de las cosas que me impresionó fue el cambio tan brusco de temperatura que se producía de un aula a otra en el pasillo cuando estaba todo cerrado. Coloqué varios sensores de movimientos en puertas de aulas y pasillos. Comenzamos a escuchar como si alguien nos estuviera siguiendo… Pero no podía ser ya que nos encontrábamos, en ese momento, solos en el pasillo, entonces fue cuando unos de los sensores comenzó a sonar y vimos como si una sombra saliera de una de las aulas…, y eso, la verdad, no era de este mundo. Se nos cambió la cara y nos fuimos a ese pasillo con rapidez para comprobar que es lo que era. Seguimos a una especie de sombra que nos llevó a otro pasillo y desapareció. La pregunta fue: ‘¿Cuál es la razón por la que nos ha traído hasta aquí?’, y debido a lo tarde que era ya dejamos la investigación”.

Nuestro investigador se dirigió una semana más tarde al centro escolar de la capital hispalense, en esta ocasión quería hablar con algunos de los alumnos que habían vivido tales experiencias. Fueron cuatro chicas y chicos los que le confirmaron que los fenómenos eran reales y que se venían produciendo desde hace un año, aproximadamente. Los alumnos estuvieron informando y narrando lo que les ocurría: “Me dijeron en las aulas y pasillos dónde, exactamente, la semana pasada nos ocurrió a nosotros los sucesos y que, incluso, a primera hora de clase cuando entraban en el aulas y abrían las persianas podían ver cómo varias sombras abandonaban la clase y algunas desaparecían por el pasillo y otras por la zona de los servicios del mismo” y le vino a suceder algo extraño “me volvieron a confirmar que varias formas y pude escuchar ruido en el aula de informática, les pregunté si había alguien en esa aula y fue un rotundo no. En la misma había un olor extraño, algo aromático que no había percibido antes. Coloqué aparatos cómo sensores de movimientos y enseguida empezaron a sonar, la puerta pegó un portazo y se cerró, fue entonces cuando los ordenadores comenzaron a funcionar”.

Pero lo más impresionante fue cuando pudo ver como las sillas (con ruedas) se movieron “cómo si fuera un fenómeno poltergeist…, sentí un escalofrío y escuché una voz diciendo: ‘¡Está abierta!’. Cuando abrí la puerta, por el pasillo, llegaba el vigilante jurado que el centro tiene tanto de día como de noche y al verme la cara me preguntó qué es lo que me había ocurrido y se lo conté. Me dijo que él, en algunas rondas nocturnas que daba por el centro, saltaban las alarmas y que escuchaba extraños ruidos y como voces”.

El misterio sigue presente en este centro educativo y los fenómenos extraños siguen materializándose, no se sabe la razón ni el origen, se sigue investigando y se sigue buscando una explicación a lo que en su interior sucede.

 

LA CASA ENCANTADA DEL CERRO DEL ÁGUILA

LA CASA ENCANTADA DEL CERRO DEL ÁGUILA

Por: Jose Manuel García Bautista

El misterio llama a la puerta del investigador de la forma más imprevista, en unas ocasiones de a través de antiguas amistades que, un mal día, tienen la certeza que en su casa, en su hogar, habita algo que no es de este mundo. Es el momento en el que comienza una carrera por encontrar el rastro de lo paranormal o, en su defecto, posibles explicaciones que pudieran resolver el caso y eliminar los miedos.

Uno de esos casos me llegó a través de un amigo de la radio, tenía un familiar con un problema serio en casa y requería de ayuda especializada. Recuerdo como me dijo: “Llámala y trata de calmarla, está muy asustada, yo ya le he dicho quién eres y espera que le des un telefonazo”. Así las cosas se produjo esa llamada y aquella mujer, amable como pocas, me contó lo que sucedía en su casa a raíz de una sesión de ouija no autorizada y realizada por un vecino que, aprovechando su ausencia durante un verano y teniendo un juego de llaves, realizó la sesión motivo de todos sus pesares.

Para realizar aquella investigación requerí la ayuda del Grupo de Investigación Parapsicológico de Sevilla, GPS, de Lorenzo Cabezas y Carmen Bravo así como de otros compañeros en tareas informativas en la radio. Ellos son vecinos de esta zona de la ciudad y siempre la ayuda femenina, por la sinergia que se crea, es un gran apoyo. Nos desplazamos a una calle determinada del Cerro del Águila donde fuimos recibidos por nuestros anfitriones que se dispusieron a contarnos, de forma más cercana, lo que les sucedía.

En aquella casa viven el matrimonio, sus dos hijas adolescentes y una pequeña de 5 años de la hija mayor de las hermanas. La madre se mostraba abierta y nos narraba: “una sombra negra bastante grande se pasea, a su gusto, por la vivienda siendo el cuarto de la niña pequeña y el dormitorio principal la zonas preferidas por donde se la ve”.

Los amigos de GPS además recogen que en esta casa suelen percibir los clásicos síntomas de fenómenos paranormales cómo son: olores a putrefacto, bajadas anormales de temperaturas -de entre 8 y 15 grados en segundos- y “La pequeña de cinco añitos dice verlo pasar del cuarto de su tía hacia el cuarto de sus abuelos diciendo”.

Se realizó una primera investigación donde uno de los participantes resultó arañado por algo que no pudieron ver pero que dejó su marca física en la espalda del mismo. Tras ello se procedió a realizar diferentes comprobaciones en la casa como de campos electromagnéticos, de posible presencia de ultrasonidos o infrasonidos -que alterna la percepción del ser humano y sus sentidos- así como pruebas psicofónicas. Todo se orientó a tratar de captar la presencia de esa “sombra oscura” que dicen que ven en la casa.

El grupo GPS ha vuelto en más ocasiones al lugar, ellos mismos escribe: “Hemos realizado grabaciones de vídeos y fotografías intentando recoger algún fenómeno paranormal y realizado sesiones muy amplias de psicofonías, tanto nosotros preguntando como simplemente captando el aparente silencio en busca de la inclusión sonora”. En el transcurso de una de esas sesiones se pudo captar el descenso brusco de temperaturas en 3 grados. La investigadora Carmen Bravo preguntó: “¿Los escalofríos que estoy sintiendo me los estas provocando tú?”, dirigiéndose hacia este supuesto ‘ser oscuro’ y una voz de hombre, ronca, le contesta un rotundo “SI”, pocos minutos después -en la otra estancia que solían detectar la presencia, en el cuarto de la hija menor del matrimonio- también nuestra protagonista, en otra una sesión de psicofonías, capta un ruido que parece ser un gruñido. Tanto la familia como su mascota no se encontraban en la vivienda, se le había pedido que se marcharan para poder hacer la investigación sin que nada ni nadie externo pudiera contaminar los audios.

La mujer, desesperada en su intento de saber que era o que quería lo que habitaba en su vivienda, pidió ayuda a una amiga sensitiva para saber si podía notas a la ‘sombra oscura’ y corrió la misma suerte que nuestro compañero: un gran arañazo en la espalda. Sobre el momento en el que ese supuesto ser atacó al investigador Lorenzo Cabezas recuerda: “estando realizando la investigación nuestro compañero me miró y me dijo: “¿Loren tienes hay la cámara de fotos?” ,a lo que yo le respondí que sí, y me dijo que lo acompañara al cuarto donde me confesó que había sentido un fuerte escozor en la espalda que le mirara. Él se descubrió y lo que vi en la espalda de David me dejó helado… ¡Eran tres arañazos que bajaban desde la parte alta de la espalda hasta casi su cintura!, en el momento le hice la foto para que el pudiera verlo y recordé la foto que nos había enseñado la mujer de la vivienda, la de su amiga sensitiva, que era cuatro arañazos enormes cómo realizados con una gran garra que le recorría toda la espalda desde el costado hasta casi la clavícula”.

A la vivienda también se desplazó un colaborador, Juan José L. , físico y con grandes conocimientos científicos. En las pruebas realizadas se captaron sonidos pero no concluyentes para poder determinar qué era lo que afectaba a nuestra temerosa familia. Más interesante es lo que los miembros de GPS captaron: “en una de las grabaciones que dejamos la cámara de vídeo encima de la mesita de noche en el cuarto de matrimonio vimos cómo una mano invisible a los varios minutos de haber abandonado la estancia, la mano gira nuestra cámara unos 160 grados y la pone enfocando otra parte completamente distinta a la que habíamos dejado nosotros”.

Los fenómenos se siguen investigando, siguen ocurriendo, y la familia parece resignada a convivir con esa extraña presencia que mora en su hogar y que les afecta de forma personal.

Seguramente viva cerca de un ligar, una casa, un piso, un solar, donde, sin saberlo, se manifiesta lo imposible.

 

LOS SECRETOS DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

LOS SECRETOS DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Por: Jose Manuel García Bautista

La historia de la Virgen de Guadalupe es sin duda apasionante, de aquellas que a uno le despierta los sentimientos y la curiosidad por que encierra mucho de Historia y de Misterio.

Existía en el valle de México un lugar llamado como el cerro del Tepeyac que despetaba una gran devoción religiosa. Se ubicaba, y ubica, en la ribera occidental del lago de Texcoco, donde –curiosamente- se encontraba el templo de la diosa Coatlicue o Teteoinan (madre de los dioses), también llamada Tonantzin (nuestra Venerable Madre). Recibía un gran culto y un gran número de fieles pero durante la Conquista de México por parte de las tropas de Hernán Cortés el templo fue destruido con la intención de erradicar su culto en el proceso de evangelización de aquellas tierras y de aquellos “indígenas” que sin dudas eran más civilizados que aquellas hordas invasoras. Así en su lugar, en el Tepeyac, la orden franciscana erigió una ermita hacía el año 1530. Los indígenas acudían a aquel lugar a adorar a una Virgen María (la madre de Dios, curiosa analogía con el anterior culto pagano) pintada, culto que prosiguió hasta nuestros días teniendo una gran devoción en tierras mexicanas.

Cuenta su historia que la Virgen de Guadalupe se aparece en el año 1531, coincidiendo con el décimo aniversario de la toma de México-Tenochtitlan por parte de la corona de España. Según cuentan las crónicas del “Nican Mopohua” en náhualt escrito por Luis Lasso de la Vega en ese año se produce la aparición de la Virgen en el cerro del Tepeyac, parece que pudo haber existido una remodelación de la ermita y de su imagen a cargo del arzobispo Alonso de Montúfar en el año 1555 correspondiéndose con los registros aparicionistas de la Virgen de entre 1555 y 1556, esto refrendado por lo “Diarios de Juan Bautista” y los “Anales de México y sus alrededores” .

En el siglo XVII Domingo Francisco Chimalpahin Quauhtlehuanitzin sitúa este hecho en el año 1556 de esta forma: “Año 12-Pedernal, 1556 años. Iba quedando bien doblado y fuerte el muro de piedra que daría la vuelta a toda la ciudad de México. Para la obra hicieron reunir a toda la gente de todos los pueblos del rumbo, por orden de los jefes y según disposiciones de don Luis de Velasco, Visurrey. Así pudo terminarse la muralla. También entonces ocurrió la aparición, dicho sea con respeto, de nuestra querida madre, Sancta María de Guadalupe en el Tepeyácac”.

No por fruto del azar aquella imagen mariana, y cristiana, siguió siendo llamada Tonantzin y era motivo de peregrinaciones y romerías, así los españoles decidieron llamarla como Virgen de Guadalupe, como la patrona de Extremadura, de donde procedían muchos de aquellos rudos conquistadores.

Entre tanto muchos indígenas creían que la imagen era milagrosa por que la había pintado un indígena llamado Marcos y ello, según la Iglesia, confundía al devoto… Todo estaba dentro de una lucha dentro de la “misión” evangelizadora de los franciscanos y el poder eclesiástico en las nuevas tierras del Imperio español.

Así el arzobispado de México decidió proseguir con el culto a la imagen pese a la oposición de los frailes, Francisco de Bustamante o Bernardino de Sahagún, seguían esta corriente de oposición, este último recogía en su “Historia general de las cosas de la Nueva España” de 1576: “Cerca de los montes hay tres o cuatro lugares donde solían hacer muy solemnes sacrificios, y que venían a ellos de muy lejanas tierras. El uno de estos es aquí en México, donde está un montecillo que se llama Tepeacac, y los españoles llaman Tepeaquilla y ahora se llama Nuestra Señora de Guadalupe; en este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses que llamaban Tonantzin, que quiere decir Nuestra Madre; allí hacían muchos sacrificios a honra de esta diosa, y venían a ellos de muy lejanas tierras […]; y ahora que está allí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe también la llaman Tonantzin tomada ocasión de los predicadores que a Nuestra Señora la Madre de Dios la llaman Tonantzin. De dónde haya nacido esta fundación de esta Tonantzin no se sabe de cierto, pero esto sabemos de cierto que el vocablo significa de su primera imposición a aquella Tonantzin antigua, y es cosa que se debía remediar porque el propio nombre de la Madre de Dios Señora Nuestra no es Tonantzin sino Dios y Nantzin; parece esta invención satánica para paliar la idolatría debajo la equivocación de este nombre Tonantzin y vienen ahora a visitar a esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como de antes, la cual devoción también es sospechosa, porque en todas partes hay muchas iglesias de Nuestra Señora, y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente”.

La historia de la aparición de la Virgen de Guadalupe es apasionante, en el “Nican Mopohua” se afirma que un testigo de la aparición fue fray Juan de Zumárraga que posteriormente, en 1533, sería obispo de México. La primera aparición se produce el 9 de Diciembre de 1531 al indígena Juan Diego Cauhtlatoatzin, un converso mexica en el cerro del Tepeyac, allí la Virgen de pide al indígena que se construya un templo en aquel lugar. Asustado Juan Diego corre a contarle su experiencia a Juan De Zumárraga quién no lo cree refutándole la aparición y exigiéndole pruebas de ello. Juan Diego acude al cerro donde se le vuelve a aparecer la Virgen quién participe de la petición del fraile pide al mexica converso que corte unas rosas de castilla del cerro, de una zona seca e inhóspita. El indio así lo hizo y las guardó en su ayate, en su túnica. Regresó a enseñar la prueba al frailes desplegando el ayate para comprobar como grabado en el basto tejido se encontraba una imagen de la Virgen, la misma Señora que se le apareció al indio en el cerro del Tepeyac, una imagen plana –como dibujada o pintada- mientras las rosas caían por la estancia del asombrado ciervo de Dios… Desde aquel día el culto, oportuno para los cristianos, a la imagen del Tepeyac su multitudinario.

Para muchos en 1531 todo aquello no era más que un sincretismo con la diosa mexica Tonantzin, un culto encubierto que ya se celebraba en el cerro del Tepeyac tal y como narra Fray Bernardino de Sahagún: “Cerca de los montes hay tres ó cuatro lugares donde solían hacer muy solemnes sacrificios, y que venían a ellos de muy lejanas tierras. El uno de estos es aquí en México, donde está un montecillo que se llama Tepeacac, y los españoles llaman Tepeaquilla, y ahora se llama Nuestra Señora de Guadalupe. En este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los Dioses, que ellos la llamaban Tonantzin, que quiere decir nuestra madre. Allí hacían muchos sacrificios a honra de esta diosa, y venían a ellos de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas de todas estas comarcas de México, y traían muchas ofrendas: venían hombres y mujeres y mozos y mozas”.

Igualmente en los Escritos de Puebla afirma Fray Bernardino de Sahagún: “Era grande el concurso de gente en estos días; y todos decían «vamos a la fiesta de Tonantzin»; y ahora que está allí edificada la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin, tomando ocasión de los predicadores, que a Nuestra Señora la Madre de Dios la llaman Tonantzin. De dónde haya nacido esta fundación de esta Tonantzin no se sabe de cierto; pero esto sabemos de cierto, que el vocablo significa de su primera imposición a aquella Tonantzin antigua; y es cosa que se deberá remediar porque el propio nombre de la Madre de Dios, Señora nuestra, no es Tonantzin sino Dios y Nantzin. Parece esta invención satánica para paliar la idolatría debajo la equivocación de este nombre Tonantzin y vienen ahora á visitar á esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como antes; la cual devoción también es sospechosa porque en todas partes hay muchas Iglesias de Nuestra Señora y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente”.

Estos textos sirvieron para que la figura del indio Juan Diego fuera elevada a los altares por su santidad siglos después.

Así, no exento de controversias y riñas el culto se mantuvo, mientras la poderosa figura de la Virgen de Guadalupe era ajena a esas trivialidades y continuaba una labor milagrosa en toda la zona.

En 1929 el fotógrafo oficial de la antigua Basílica de Guadalupe, Alfonso Marcué, descubrió que en la imagen de la Virgen, en su ojo derecho parecía existir la figura de un hombre con barba… Aquello parecía sólo fruto del azar pero realizó un estudio más concienzudo, inspecciones y estudios ópticos hasta que no había ninguna duda: ¡la imagen existía! Y se informó a las autoridades eclesiásticas, pidiéndose absoluto silencio sobre todo ello.

El 29 de Mayo de 1951, José Carlos Salinas Chavez, dibujante, percibe el mismo rostro que Marcué veinte años antes… Reflejado en el ojo izquierdo…¿Cómo podía ser? El ojo derecho y el ojo izquierdo contenían imágenes comportándose de forma muy similar al ojo humano pero ¡en una pintura!…o presunta pintura de la Virgen como aún lo consideraban.

La imagen comenzó entonces todo un proceso de verificación llegando a conclusiones asombrosas, la primera fue la no existencia en la imagen original de pigmentos pictóricos en la tilma o ayate de Juan Diego, por lo que parecía, y parece, de origen milagroso. Diferente son los restos de pinturas en los añadidos que tiene la imagen.

La segunda sorpresa fue el estado de conservación del ayate, una prenda de muy corta duración y que sin embargo a ésta la contemplaban ya casi 500 años… cinco siglos al servicio del devoto y del fiel…Era, y es, asombroso.

Más de una veintena de oftalmólogos han examinado la imagen como el prestigioso Dr. Javier Torroella Bueno, el 27 de marzo de 1956. En su análisis este médico mexicano certifica la presencia del triple reflejo (Efecto de Samson-Purkinje) “característico de todo ojo humano normal vivo” y afirma que “las imágenes resultantes se ubican exactamente donde deberían estar según el citado efecto, y también que la distorsión de las imágenes concuerda perfectamente con la curvatura de la córnea”.

El oftalmólogo, Rafael Torrija Lavoignet, volvió a examinar los de la imagen ya con mas detenimiento utilizando un oftalmoscopio. El Informe Lavoignet da fe de la existencia de la figura humana en las córneas de ambos ojos, en ellas se evidencia “la ubicación y distorsión propias de un ojo humano normal, notando además una inexplicable apariencia “viva” de los ojos al ser examinados”.

El doctor José Aste Tonsman, en 1979, inició un nuevo estudio sobre los ojos de la imagen trabajando para IBM en procesamiento digital de imágenes, imágenes de alta calidad digitalizadas directamente de la tilma guadalupana, Tonsman descubrió además del primer busto humano cuatro figuras mas en ambos ojos. El descubrimiento fue un hallazgo importantísimo que hablaba a las claras del milagro de la Virgen en el cerro del Tepeyac. Tonsmann publicó sus estudios sobre los ojos en la tilma con completos detalles y fotografías. La conclusión más importante fue la del mensaje en forma de imágenes que dejó la aparición del Tepeyac en la tilma para que las generaciones venideras utilizando la moderna tecnología pudieran descubrirla, fue lo más inquietante… Según Tonsman en los ojos se aprecia: “la imagen de una familia presente en el centro de los ojos de la Virgen. Se muestra varias figuras humanas que parecen constituir una familia, incluyendo varios niños y un bebé llevado en la espalda por su madre como se acostumbraba en el siglo XVI, aparece en el centro de la pupila de la Virgen, como centro de su mirada”.

La imagen de la Virgen de Guadalupe, en sus ojos, nos muestra pues la imagen impresa y detallada de trece personajes. Esos mismos personajes están presentes tanto en el ojo izquierdo como en el derecho, en diferentes proporciones, como sucede en los ojos de un ser humano que refleja los objetos que tiene en frente. Todo ello en sus dimensiones microscópicas sobre el iris y las pupilas de los ojos.

Según el Dr. Aste Tönsmann a Zenit: “nos encontramos ante una imagen que no ha sido pintada con mano de hombre”. En 1979 los norteamericanos Philip Callahan y Jody B. Smith sometieron a estudio la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con nada que lo conservaran.

El premio Nobel en Química, Richard Kuhn, realizó análisis químicos en cuyo informa final afirmaba: “la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, desde este punto de vista, es inexplicable”.

El Dr. Aste Tönsmann prosigue: “Cahallan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridescencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas”, además: “ en los ojos de la Virgen se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento la que Juan Diego mostraba el ayate al obispo. Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición. Se puede intuir un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano.

Por el contrario en el año 2002 el restaurador de arte José Sol Rosales examinó la imagen con técnicas de estereomicroscopía encontrando: sulfato de calcio, ollín de pino, en colores blanco y azul, y tierras verdes (suciedad), redes hechas de carmín y otros pigmentos, también oro. Según el restaurador: todos estos elementos eran materiales y métodos consistentes con los del siglo XVI en materia de pintura.

En 1999 el arzobispo de México, Norberto Rivera Carrera, mandó estudiar la imagen hallando en aquel estudio tres capas de pintura: “al menos una de la cual tenía iniciales pintadas sobre ella”, es decir: firmada. Al igual encontró muchas similitudes con la imagen de la Virgen de Guadalupe de Extremadura.

El Dr. Garza Valdés afirmó: “que la tela en donde fue pintada la imagen era de cáñamo e hilo, no de fibras de agave como se creía” aunque fue revocado por el también Dr. Gilberto Aguirre quién creía muy forzadas las conclusiones del Dr. Garza Valdés.

Igualmente se habla de otras imágenes similares a la de la imagen de la Virgen de Guadalupe como la del pueblo del estado de Morelos, Tlaltenango, donde apareció una imagen muy similar llevada por dos desconocidos (¿un nuevo milagro?) y cuya caja desataba un fuerte aroma a rosas y sándalo La imagen ha sido venerada desde el 8 de Septiembre de 1720, siendo aceptada como una aparición por las autoridades católicas locales.

Y es que la imagen de la Virgen de Guadalupe, como la Sábana Santa de Turín, no está exenta de polémicas y verdades, aunque se realidad se pueda comprobar todos los días en el antiguo Cerro del Tepeyac rodeada de miles de fieles.

 

¿HUBO MUJERES TEMPLARIAS?

¿HUBO MUJERES TEMPLARIAS?

Por: Jose Manuel García Bautista

Las reglas de las antiguas órdenes monástico-militares eran muy estrictas, tanto que se castigaba con la muerte a aquellos que fueran en contra de las normas establecidas dentro de ellas.

Son los textos históricos los que nos indican que no hubo mujeres templarias entendiendo a tales como aquellas damas templarias instruidas en el arte de la guerra, por contra si existieron mujeres piadosas que seguían a los caballeros templarios y que se encargaban de la labores de enfermería, costura, ganadería y cultivos. Inicialmente se indica que eran monjas, religiosas, las ocupadas de ello y también existe la vía de entender a estas como colaboradoras de los caballeros templarios en tareas en donaciones y encomiendas. En una sociedad tan feudalizada y machista no era concebible de una mujer guerrera o “dama templaria” pues el único caso de mujer al mando de un ejército lo tenemos en Juana de Arco y la polémica le atenazó hasta la hora de su muerte. Otro ejemplo de cooperadora de los templarios lo tenemos en una dama de nombre Azalais, dama de Rosellón, que se entregó “en cuerpo y alma” a Dios y a la Santa Caballería de Jerusalén entregando para ello su feudo en Villamolaque.

Las cooperadoras templarias tenían una relación indirecta con el Temple pues se encargaban de tareas caritativas y de recolección de donativos entre los nombres, como el caso de Juana, viuda de Ricardo de Chaldefelde de Inglaterra, la cual entregó sus votos como dama ante el Archidiácono de Wilshire, o la religiosa madre Inés, abadesa de Camaldules de Saint-Michael del Erno que afilió su persona y su comunidad para ayuda de la Orden Templaria. Así pues tuvieron un papel de segunda línea pero nunca tomando armas.

No obstante hay un documento que habla del coraje de aquellas acompañantes de los templarios, es en la batalla de las Navas de Tolosa, en dicho documento, árabe, se puede leer: “los contingentes templarios lucharon con gran coraje estimulados por las hazañas de sus compañeras” (documento árabe del siglo XIII del cronista Ibn Abi Zar), aunque la realidad es que es puesto en duda o, tal vez, se refieran al empeño en sus otras tareas ya indicadas.

Las mujeres tenían un papel fundamental dentro de la escala de creencias templarias, la defensa y veneración de la Virgen María o María Magdalena era fundamental, así pues la posibilidad de la existencia de “damas templarias” es alta siempre y cuando se acepte que su papel no era el mismo que los caballeros así como sus funciones.

En la propia regla de los templarios existía un texto en el que, dentro de sus artículos, se podía leer: “(…) de ahora en adelante, que ninguna dama sea admitida como hermana en la casa del Temple (…)” esto da a entender que en los primeros años de existencia de la Orden pudo haber “damas” que realizaron diferentes labores teniendo la consideración de “afiliadas” pero nunca como parte de pleno derecho de la Orden.

Hoy día los historiadores especializados en las conocidas como “Damas Templarias” tienen pocas dudas que se trataban realmente de monjas viviendo al margen de los hombres y con los que no tenían, obviamente, contacto carnal, incluso no poder besar a un mujer bajo la pena de la expulsión de la Orden Templaria.

Hoy día es usual ver dentro de las diferentes órdenes neo-templarias a “damas” en sus formaciones, el tiempo ha modificado las normas internas y muchas de estas derivadas de aquellas de antaño han rectificado sus planteamientos. En la actualidad las mujeres también disfrutan de este afán por conocer más, y mejor, los secretos y vida de los Templarios.

 

EXPERIENCIA OVNI DE UN PILOTO MILITAR

EXPERIENCIA OVNI DE UN PILOTO MILITAR

Por: Jose Manuel García Bautista

El fenómeno OVNI tiene en los denominados “testigos de élite” a su máxima expresión en cuanto a testimonios de personas de alta cualificación que han tenido un encuentro cercano con Objetos Voladores No Identificados. Por todo ello a esos profesionales (pilotos comerciales o de combate, militares, policías, guardias civiles…) cuando se expresan sobre ello se les concede tanta importancia y credibilidad.

Lo que a continuación les voy a transcribir es una carta “Confidencial” que tengo en mi archivo que hoy me atrevo a dar a conocer públicamente, la escribe una de esas personas cuyo testimonio es de gran importancia y su credibilidad más allá de toda duda.

Recibí esta carta manuscrita en la redacción de una de las emisoras de radio donde hago mis programas y su contenido es, cuando menos, sorprendente:

“Me dirijo a usted de mi puño y letra porque considero la manera de manifestarle mi admiración por usted y sus investigaciones en el mundo de lo paranormal. El no hacerlo mediante ordenador o correo electrónico, es porque no quiero dejar huella alguna del contenido de esta carta.

Le pido disculpa por no identificarme con mi nombre y apellidos pues mis circunstancias personales no son las mejores. SOY MILITAR y como usted sabe, el hermetismo en todo lo referente al tema OVNI es férreo lo que a continuación voy a contarle, son sucesos muy recientes y los sucesos desclasificados como Expedientes X por parte del ejercito son poco frecuentes y le puedo decir que los vividos por mi persona así como por compañeros de profesión son de lo más cotidiano.

Tengo muchas horas de vuelo y experiencia como piloto de combate en aviones: Mirage FI, Mirage FIII, F-18 y actualmente piloto un Eurofighter en el Ala (omitimos) del Ejercito del Aire Español en la Base de Morón de la Frontera (Sevilla).

He vivido encuentros con naves cuya tecnología (en cuanto a velocidad de maniobra) le puedo asegurar que su procedencia no son ninguna potencia mundial conocida, así como tamaños que escapan a cualquier nave construida por el hombre.

El cielo es frecuentado a diario por bólidos, globos sonda, multitud de fenómenos atmosféricos que por la reflexión de los rayos del sol provocan infinidad de fenómenos luminosos pero que nada tienen que ver con las naves antes referidas.

Un avión como el F117 (invisible al radar) pues sus ecos no son reflejados así como una velocidad de 995 Km/h o tamaño que son incomparable con una nave de procedencia desconocida tampoco puede engañar a un piloto de combate de muchas horas de vuelo en su haber.

El avión que actualmente piloto como antes le comenté es un Eurofighter (Typhoon). El mejor calificativo que le define es simplemente PERFECCIÓN, su igualdad, maniobrabilidad y velocidad 2.490 Km/h (2,4 match), al lado de naves que he perseguido durante vuelos de interceptación me han hecho sentir que nada podía hacer contra ellas pues ni de lejos podía acercarme a ellas.

He visto naves de diferentes estructuras metálicas (cilíndricas, oval y en forma de trapecio), lo que más me sorprendía es que pese a darte pasadas a una velocidad descomunal a los lados del avión o bien delante, no emitían ningún tipo de ruido. He visto desarrollar maniobras impensables y que ningún avión puede realizar así como desaceleraciones que cualquier avión haría que entrara en barrena (caída en picado). En cuanto a la luminosidad que estas naves emiten, le puedo asegurar que no he visto una intensidad y potencial tan grande en toda mi vida.

A continuación paso a informarle de dos sucesos que he vivido muy recientemente, (ambos de noche), referente a alertas de objetos no identificados y que invadieron el espacio aéreo Andaluz, afectando por ello la seguridad del tráfico aéreo.

El próximo ocurrió la madrugada del día 29de Enero de 2012 a las 3:40 GTM. El radar de control de seguridad civil dio aviso al Oficial del Radar Militar de vuelo que hacia guardia en ese momento. Aviones que hacían rutas comerciales esa noche sobre la zona del Estrecho observaban luces que aparecían durante de ellos en trayectoria de impacto y que a continuación desaparecían para volver a aparecer, todo esto, sin que reflejaran ecos en el Radar de posicionamiento.

El radar civil, al no tener constancia de más vuelos por esta zona salvo las que conocían sus controladores, pidió seguridad para el espacio aéreo referido y despegamos dos Eurofighter de la Base de Morón de la Frontera (Sevilla).

Divisamos en dirección Sur-Este, una formación de luces que volaban a una altura superior a los 3.500 pies e iniciamos maniobra de persecución. Justo en la vertical de la Ensenada de Barbate (Cádiz), toda la formación de luces (9 en total) se precipitaron en caída sobre el mar en clara maniobra de ocultación. Desde la altura que cayeron unos 5.000 pies y la velocidad de impacto contra la superficie del mar NO EXISTE ningún tipo de fuselaje que pudiera resistirlo, pero allí no pasó absolutamente nada, no hubo explosión alguna y lo que fuera aquello eligió el mar para ocultarse.

La Madrugada del día 8 de Febrero de 2012, hubo dos alertas, la primera 2:20 GTM y la segunda a las 4:00 GTM. La Base Aérea de Gando (Gran Canaria) detectaba en su zona de exclusión aérea ecos que aparecían y desaparecían “sin más, literalmente jugando con el Radar Militar”, los Mirage FIII que protegen aquella zona no encontraban nada que pudiera provocar tales ecos ni tenían contacto de ningún tipo con nada que no fueran rutas de tránsito rutinarias.

A las 2:20 GTM suena la primera alerta y me vuelvo a ver de lleno metido en otro “fregao OVNI”, noche tremendamente fría pero preciosa, tras varios vuelos con dirección sur-oeste, sobrevolando el litoral de la costa Onubense, variamos zumbo Noroeste (Sierra de Huelva y Sierra Norte de Sevilla) todo ese cuadrante que suele ser muy “caliente” en cuanto a encuentros OVNI, allí no había nada y volvemos a tomar rumbo de vuelta.

A las 4:00 GTM con 2 grados bajo cero en las pistas, vuelve la alarma, esa vez la “cosa está clara” algo hay oculto sobre las verticales de los embalses situados en la población de Aznalcollar y Gerena (Sevilla). El primero el Embalse del Agrio y el segundo del Esparragal. Aviso de una población cercana a la Guardia Civil de “las Pajanosas” (Sevilla) dicen haber visto algo extraño en los cielos. Volvemos a realizar otro despegue (las 24 horas del día siempre hay (2) cazas que en menos de (3) minutos están en el aire) y tomamos rumbo hacía la zona marcada.

NOTA: Puedo marcar verticales pero no coordenadas exactas por motivos de seguridad militar

Y cuando llego allí me encuentro con dos naves inmensas ocultas en una extraña niebla que siguen ruta Norte. Los sistemas de control, comunicación, control de armamento, eyección, radares de posicionamiento y todo, TODO FALLA, el avión que piloto, pasa a una velocidad de desaceleración que me hace sentir un miedo enorme a poder entrar en barrena (caída en picado), en breves segundos todo vuelve a la normalidad y las dos naves “inmensas” que tengo delante del morro del avión desaparecen junto con la niebla que las envolvía.

Mi otro compañero, es un oficial de otra graduación a la mía y recién salido de la Academia de San Javier (Murcia), la criatura, es su bautismo de fuego en cuanto a este tipo de encuentro y la verdad que a todos la primera vez nos marca, pero después te acostumbras y lo ves, como algo cotidiano.

Querido José Manuel, si esta gente quisiera hacernos algo, nada podríamos hacer contra ellos, nos machacarían antes de movernos.

LE PUEDO ASEGURAR QUE TODO LO QUE LE DIGO ES CIERTO, usted es libre de actuar como quiera y de creerlo o no, nuestro trabajo en este sentido es ver, ir y callar”.

El documento es tan impresionante como esclarecedor en cuanto al fenómeno OVNI y lo que narra a través del mismo que, debidamente contrastado, demuestra su credibilidad.

 

EL HOTEL ENCANTADO DE SALTO DE TENQUEDAMA

EL HOTEL ENCANTADO DE SALTO DE TENQUEDAMA

Por: Jose Manuel García Bautista

Es, sin duda alguna, uno de los lugares más emblemáticos que podemos encontrar en Colombia si queremos realizar un viaje de misterio, un viaje en busca de las casas encantadas y edificios embrujados, es el lugar donde se enclava el mítico hotel del Salto o Salto de Tequendama.

Es el edificio más encantado y con más historia, paranormal, del país, allá donde el viajero ve interrumpido su descanso debido a los misteriosos hechos narrados en su interior y que, poco a poco, va ganando ese terreno en la persona tan frágil como es la línea divisoria que separa la realidad de la ficción.

Se enclava en un paisaje natural donde una impresionante cascada encastrada en la roca y vegetación de la zona llama poderosamente la atención. El agua cae desde una altura de 127 metros y suele ser uno de los lugares más visitados del país, allí, majestuoso, dejando ver las líneas clásicas de su arquitectura, se alza, impertérrito, el viejo hotel, allá donde se unía la vida y la muerte o de dejaba a aquella para encontrar a esta.

Fueron mis buenos amigos Juan José Revenga y Lorenzo Fernández Bueno los que me hablaron de este lugar y de sus misterios, hoy he tenido la oportunidad de visitarlo, de investigarlo y de dejarme llevar por su encanto y por las terroríficas experiencias que en su interior se cuentan.

El edificio es muy antiguo, casi un siglo lo contempla. Fue construido en 1923 por una empresa alemana y se inauguró en 1927, siendo iniciativa de Pedro Nel Ospina, presidente de la época; era ciertamente elitista donde lo más granado de la sociedad capitalina se reunía, si bien se pretendía que fuera una estación de tren. Las vistas y el entorno hicieron que se convirtiera en un centro social muy popular. Desde el acantilado se domina el horizonte y no fueron pocos los que acudían al lugar para lanzarse al vacío, suicidarse, y perder la vida. Ello hizo que el hotel fuera perdiendo el glamour de antaño y se fueran quedando lastrado en el olvido tomado por el tiempo. Comenzaron a proliferar historias de fantasmas y apariciones espectrales en su interior y comienza su historia paranormal.

En Colombia lo llaman, popularmente como el ‘Lago de los Muertos’ y se advertía a los suicidas la prohibición se acercarse demasiado al precipicio para evitar muertes. Pero aún así estas se producían. De entre los casos más llamativos encontramos el de una religiosa, una monja que cayó desde aquella altura.

En 1932 fue Alberto Campos el que decidió perder la vida en el Tequendama, dejó una carta en la cual se podía leer: “No culpen a nadie de mi muerte ni digan otra cosa que la siguiente. Estaba satisfecho de la vida y no quería vivir más. A mi padre tenga valor para no demostrar su pena. A mi amor: te quise y muero con el deseo de que no sufras demasiado. A mi hermano, mucho juicio de ahora en adelante (…)”, tal y cómo publicó el periódico “El Tiempo”.

María Prieto tenía 18 años sólo y pertenecía a una distinguida familia de la ciudad, pero el amor y el desamor no atiende a la posición social y también quiso dejar una nota de suicidio: “Por la ingratitud de mi novio, me confundo en la profundidad del misterioso Salto del Tequendama. María”.

Mi buena amiga Mado Martínez publicó un libro sobre los misterios de Colombia y a ella Francisco Guacaneme le narró como en el lugar, cierta noche, pudo escuchar un susurro de otro mundo; a aquel susurro le acompañó una serie de ruidos extraños y el ladrido inquieto de los perros. Pero el susurro volvió a surgir con fuerza verbalizando el nombre de Francisco. Encendió la luz y sólo pudo notar un frío gélido que le calaba cada poro de su cuerpo. Salió de la habitación y, a cierta distancia, pudo ver el deambular de una monja inexistente: “Traté de preguntarle que hacía allí pero no recibí respuesta. Luego ella se giró y caminó hacia la oscuridad de una colina para nunca más volverla a ver”.

Edwin Robles, investigador y experto en temática paranormal, explicó a Mado Martínez como acudió junto a un grupo de trece personas al hotel del Salto del Tequendama, una de las personas que le acompañaba quiso “inspeccionar” de forma independiente el edificio, la casona de tres pisos con dos sótanos, en la oscuridad de la noche: “La casa abandonada tenía las paredes peladas, llenas de grafitis, sin suelo; pisabas sobre la arena; las ventanas sin vidrios”, narraba Robles en ‘Colombia Sobrenatural’. Después de media hora buscando a la joven Edwin Robles, con cámara de visión nocturna bajó a la zona de los sótano: “De repente apareció la muchacha quien estuvo perdida por alrededor de una hora”. Era como si hubiera perdido la noción del tiempo.

En el edificio, a decir de los testigos, se producen todo tipo de fenómenos extraños, apariciones y parafonía, es el lugar más encantado de Colombia y hoy es la Casa Museo Salto de Tequendama Biodiversidad y Cultura. El Hotel “El Refugio del Salto” es un Museo, donde muchos viven de forma muy especial el misterio que él encierra y que tiene que ver mucho con ese temido “más allá”. Atrás quedó el Salto de Tequendama, en el kilómetro 5,7 vía Mesitas, Vereda San Francisco, Soacha (Cundinamarca), con mi gratitud a los que me enseñaron que lo imposible también tiene un hueco en este entorno indescriptible.

 
 
A %d blogueros les gusta esto: