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Archivo de la categoría: Leyendas sevillanas

SIMBOLOGÍA Y CURIOSIDADES DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA (LABRADOS Y ORFEBRERÍA)

SIMBOLOGÍA Y CURIOSIDADES DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA (LABRADOS Y ORFEBRERÍA)

Por: Jose Manuel García Bautista

En nuestra Semana Santa de Sevilla son muchos los detalles que podemos ver en los pasos de las hermandades y muchas las curiosidades que pasan inadvertidas, en unos casos por estar muy disimuladas y en otros por el desconocimiento o no acertar a interpretarlas, aqui hay una buena colección de esos detalles importantes, secretos, pero a la vista de todos…

-Nuestra Señora de los Dolores (Hermandad del Cerro del Águila), lleva en los candelabros de cola una jaula con un grillo.

-La Virgen de la Hiniesta lleva en los respiraderos los escudos del Sevilla y del Betis. Un gusanito en los respiraderos de la Hiniesta Gloriosa. Read the rest of this entry »

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EL INGENIO DE UN REO

EL INGENIO DE UN REO

Por: Jose Manuel García Bautista

En la Sevilla de Pedro I, siglo XIV, fue capturado un bandido con numerosas denuncias y penas a él imputadas. Se le juzgó en la Casa Cuadra o Audiencia de la Plaza de San Francisco y allí fue encontrado culpable y condenado a la pena capital, a la muerte.
El día de su ejecución fue sacado de las cárceles reales en la calle Sierpes y llevado al patíbulo público en el prado de San Diego, en la hoy zona de Tablada.

Al llegar al lugar donde se le iba a dar muerte comenzó a gritar: “¡No podéis ahorcarme, el rey me ha perdonado!”. Ante tal afirmación el juez mandó parar la ejecución e informar al monarca quién afirmó no haber concedido tal gracia al reo y mandó se cumpliese la ejecución.

Sin embargo Pedro I reflexionó y mandó llamar al alguacil antes de que saliera éste del Alcázar: “Aunque yo no había concedido el indulto, ni siquiera me lo habían pedido, es mejor que no se cumpla la sentencia, porque habiéndolo gritado en público, no quiero que pueda quedar en el ánimo del pueblo de Sevilla, que yo le había indultado y que después he faltado a mi palabra Real”.

El reo no fue ahorcado pero si fue enviado a la cárcel donde acabaría sus días.

 

LA LEYENDA DEL FARO DE SEVILLA

LA LEYENDA DEL FARO DE SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

En la ciudad de Sevilla hace tiempo un médium dijo al pueblo que el Demonio iba a inundar la ciudad y que el mar llegaría a Sevilla así que el pueblo decidió construir un faro para que los barcos no chocasen.

Al tenerlo construido una familia empezó a vivir allí para cuidar el faro, la familia estaba formada por un matrimonio y sus 5 hijos.

Una noche los padres oyeron un grito que venía de la habitación de sus hijos; lo que fue sorprendente que al llegar vieron a todos sus hijos menos a la hija mayor durmiendo. La buscaron por toda la casa y no la encontraron pero al asomarse a la ventana vieron que su hija estaba en el suelo muerta pues se había tirado por la ventana.

Pasaron 2 ó 3 años del trágico accidente hasta que otra noche oyeron de nuevo un grito que provenía de nuevo de la habitación. Al entrar se encontraron a su hija pequeña esparcida en trozos literalmente por toda la habitación que estaba llena de sangre.

Después de todo lo ocurrido trataron el tema de irse de la casa del faro pero decidieron no irse y el Ayuntamiento puso una guardería en la puerta.

Según pasaban los años iban muriendo más miembros de la familia hasta que sólo quedaron el hijo mediano, Ricardo, una hija de cuyo nombre no me acuerdo y los padres.

Cuando parecía que la situación se tranquilizaba la noche de San Juan la familia estaba durmiendo cuando de repente se oyó otro grito, pero la diferencia es que esta vez el grito provenía de fuera y cuando el padre se asomó vio en la punta de la lanza del faro atravesada a su hija y la madre al no soportar ya tanto dolor se suicidó, pero muchos dicen que no fue por voluntad propia.

El padre y Ricardo se quedaron en la casa. Aun después de todo lo sucedido consideraban su hogar. Cuando Ricardo tenía 17 años entró en un coma y su padre muy apenado no se separó de él ni para comer.

Cuando una noche se fue a por un vaso de agua a la cocina y oyó a toda su familia hablando en la cocina, riéndose y hablando entonces el padre vio un cuadro en la pared de toda la familia en la cual faltaba Ricardo y se le escapó una lágrima que quedó reflejada en el cuadro.

En ese mismo momento Ricardo despertó del coma y su padre murió.

Resulta que Ricardo no estaba en el cuadro por no ser hijo nada más que de su madre.

El Faro de Sevilla es la Torre del Oro y mucha gente piensa que fue una venganza del diablo por retarle al construir el faro.

 

LA LEYENDA DE CARMEN Y SEVILLA

LA LEYENDA DE CARMEN Y SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

La ópera Carmen, de Bizet, es muy conocida en todo el mundo, la marcha del Toreador suelen acompañar en numerosas ocasiones a nuestra bandera nacional española como melodía más emblemática dada su relación con los tópicos con los que se representa a nuestro país.

La protagonista de aquella ópera era la figura de Carmen, una chica que vivía en la zona de la calle Betis en el popular barrio de Triana, además trabajaba en la Real Fábrica de Tabacos; su figura era real tal y como deja constancia de ello Próspero Marimée tras haberla escuchado cantar en los patios de vecinos celebrando las Cruces de Mayo o las romerías de Valme o Torrijo.

La muchacha estaba enamorada de un sargento, se llamaba José, coincidió con la bella joven en una detención tras una riña tumultuosa en la que estaba implicada Carmen. La chica hace valer sus “armas” de mujer coqueteando con el sargento y logra que éste no la detenga dejándola escapar… Ahí comenzarían las desgracias ya que fue degradado de rango.

Carmen al comprobar lo sucedido le da su amor pero también le mete el veneno de la rebeldía… Los hados estaban contra la pareja y un teniente lanza un piropo a la joven… Celoso José levanta su espada contra el teniente y aquello supondría la cárcel… Pero se “echa al monte” uniéndose a unos contrabandistas. Carmen lo acompaña dejando su trabajo en la Real Fábrica de Tabacos comenzando una escalada contrabandista en la zona de Gibraltar.

Pero Carmen es voluble y en su corazón entra un torero… Al unísono es llamada desde Sevilla por su madre que está muriéndose, en la capital se reencuentra con el torero dando rienda suelta al amor…

José tiene conocimiento de la relación de Carmen con el “matador” y una tarde se dirige a donde se encontraba Carmen, la sevillana plaza de toros de la Real Maestranza. Se sienta unas filas más atrás de la joven y esta, al pasar el torero frente a ella, le lanza el anillo que José le regaló… El exmilitar saca su navaja y apuñala a la chica sin que el público presente notara el fatal desenlace de aquella relación.

La trágica historia de Carmen, a quién mató el amor…y los celos.

 

1391… EL AÑO DE LA INFAMIA EN LA JUDERÍA DE SEVILLA

1391… EL AÑO DE LA INFAMIA EN LA JUDERÍA DE SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

En el año 1391 iba a suceder en Sevilla uno de esos hechos difíciles de olvidar… En la primavera de aquel año comenzó a difundir todo tipo de infamias en la ciudad don Fernando Martínez contra los judíos… Era una época en la que las religiones convivían pacíficamente, así no había mayores tensiones entre cristianos, judíos y musulmanes. Procuraron las autoridades que se respetaran las creencias de todos los sevillanos, así había una mezquita en la Plaza de San Pedro y varias sinagogas judías, una en la Plaza de Santa Cruz, en Santa maría la Blanca y en San Bartolomé. Así lo hicieron respetar los reyes San Fernando o Alfonso X “El Sabio”.

Pero aquel señor, Arcediano de Écija, iba sembrando su semilla en los sevillanos, arraigando su odio contra los judíos y promoviendo un motín contra ellos que desencadenó en la entrada en el barrio de la Judería y saqueando las tiendas o pegando a los judíos…

Aquello era intolerable y los alguaciles don Álvar Pérez de Guzmán –Alguacil Mayor-, los alcaldes mayores Rui Pérez de Esquivel y Fernando Arias de Cuadros realizaron algunas detenciones que concluyeron en penas de azotes. Pero para muchos aquellos azotes no eran más que más leña a un fuego que ya había comenzado a prender…

La situación era tan compleja y había alcanzado ya tales dimensiones que el Alguacil Mayor mandó llamar a la nobleza a que participara de la defensa del barrio; pero no podían apenas con la masa ingente de personas que se revelaban contra ellos y deseaban atacar a la Judería en pleno barrio, hoy, de Santa Cruz.

El 6 de Junio, al grito de “muerte a los judíos” el pueblo se levantó contra la Judería y entraron en el barrio saqueándolo todo a su paso y pegando a los judíos. Su barrio se extendía por el barrio de Santa Cruz, Santa María la Blanca, San Bartolomé quedando delimitado por las propias murallas de la ciudad y el Alcázar, un barrio de la Judería al que se accedía por dos puertas: la existente que había en la calle Mateos Gago y la Puerta de la Carne que daba al denominado prado de espantaperros que hoy ocupa el edificio de Diputación de Sevilla.

Hubo una auténtica matanza y muchos judíos perecieron degollados en sus calles, en sus casas, comercios, sinagogas… Los supervivientes huyeron de la ciudad y pidieron amparo a la Regencia pues el rey tenía sólo 11 años…

Pasó el tiempo y algunas familias volvieron al barrio pero ya nada sería igual… Dos sinagogas fueron expropiadas, una de ellas pasaría a llamarse Santa María de las Nieves o Santa María la Blanca, y la segunda en lo que hoy es la Plaza de Santa Cruz.

Años después Enrique III ya pudo reinar al alcanzar la mayoría de edad y mandó procesar y dar cárcel al Arcediano de Écija, a don Fernando Martínez que fue el instigador de aquella matanza. Impuso a los sevillanos una multa (junto al Ayuntamiento de la ciudad) cuya cuantía era tan elevada que no pudieron pagarla de una vez y hubo de ser fraccionada en una década según recoge el “Libro del Mayorazgo” en el Archivo Municipal.

Cuando en 1492 los Reyes Católicos decreta la expulsión de los judíos de España en la ciudad de Sevilla apenas hubo ninguna… Casi a todos los habían exterminado o ya se habían ido… Un claro ejemplo de xenofobia que no debe repetirse jamás.

 

EL DUENDE DE TRIANA

EL DUENDE DE TRIANA

Por: Jose Manuel García Bautista

Tras la “Guerra de la Independencia” española se desarrolla esta historia en el popular barrio de Triana.

Las tropas francesas fueron expulsadas de la ciudad y con la ayuda inglesa acaba la dominación de Francia sobre el territorio hispano. En las luchas por la expulsión de franceses y afrancesados de la capital hispalense se produjo una escaramuza donde hoy está ubicado el hospital de la Cruz Roja de Triana o Clínica Infanta Luisa,  y la Cava -hoy Pagés del Corro- en unas huertas llamadas “El Matillo Alto”. En esta escaramuza, entre callejones murió un oficial francés que quedó tirado en el suelo.

Sevilla crecía y se edificaba. En las oscuras noches trianeras los vecinos veían salir a altas horas a un hombre que entraba y salía de la calle, todos comenzaron a creer que se trataba de algún fantasma o incluso del oficial francés caído en la retirada de las tropas. Los vecinos acudieron a la vecina calle San Jacinto a pedir a los frailes que rezaran por su alma pero de nada sirvió las misas, los exorcismos y demás intentonas… por las noches el “Fantasma del oficial francés” era visto entrar y salir de aquella calle que todos comenzaban ya a llamar la “Calle del Duende”.

En 1824 se produjo una amnistía y el duende se transformó en el oficial francés que todos dieron por muerto meses atrás. El oficial había creado una familia con su joven salvadora y a partir de entonces pudo disfrutar de una vida abierta sin estar sujeto al temor de las represalias de los españoles. La calle se llamó como “Del Duende” hasta 1890, hoy es la actual calle Ruiseñor.

 

ALONSO DE OJEDA Y LA GIRALDA

ALONSO DE OJEDA Y LA GIRALDA

Por: Jose Manuel García Bautista

Alonso de Ojeda atesora durante su vida una impresionante experiencia con sólo 15 años de edad. Ese día sube a la Giralda que estaba en obras y de la que sobresalía una viga; él comenzó a andar, haciendo equilibrio, por aquella viga llamando la atención de las personas que salían de misa en la Catedral…, incluso arrojó una naranja…

Los Reyes desviaron su atención a aquel chico que hacia equilibrio a tan alta altura y se jugaba la vida, el niño sacó dos naranjas de los bolsillos y comenzó a hacer malabarismos… La multitud –alentada por la atención que depositaban sobre el chico los Reyes- miraba con pánico y horror pues podía caer y matarse.

Al acabar regresó sobre sus pasos al campanario y bajo donde fue apresado por los guardas. Alonso era un paje de la casa real y afirmó haber hecho aquel número para captar la atención de los monarcas para que le diera una plaza en el ejército ya que el valor que había demostrado en las alturas también lo demostraría ante el enemigo.

La reina Isabel le dio la banda de alférez y realizó una destacada labor en las campañas contra el reino de Granad así como en el segundo viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo; fue gobernador de Colombia (Castilla del Oro) y tuvo a lo largo diferentes motivos de gloria hasta el momento de su muerte.

 
 
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