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EL FANTASMA VENGATIVO DE CARMONA

EL FANTASMA VENGATIVO DE CARMONA

Por: Jose Manuel García Bautista

Carmona es una de las ciudades importantes de la provincia de Sevilla, una localidad en un lugar estratégico desde donde se divida toda la zona de Los Alcores, La Vega y Las Terrazas. Su gran Historia nos lleva a tiempos pretéritos, hace más de cinco milenios, en los que se llamaba Carmo y era plaza fuerte del legendario reino de Tartessos, pero por sus calles también han pasado civilizaciones que dejaron un gran legado cultural como fenicios, cartagineses o romanos.

Precisamente de Carmona el mítico Julio César dijo, con la sublevación de la Hispania Ulterior, aquella lapidaria frase: “Carmona es, con mucho, la ciudad más fuerte de toda la provincia [Bética]” (Carmo, quae est longe firmissima totius provinciae civitas) otorgando el estatus de municipio y el derecho de acuñar moneda y quedándonos, en la actualidad, vestigios de aquella etapa por la Vía Augusta o la Necrópolis de Carmona.

Igualmente gloriosa fue la etapa musulmana hasta la Reconquista y toma de la ciudad por las huestes de Fernando III “el Santo”, posteriormente el rey Pedro I remozó algunas de sus construcciones, como el Alcázar –hoy llamado también Alcázar del Rey Don Pedro o Alcázar de Arriba- que es más conocido como el Parador Nacional, operativo desde 1976. Read the rest of this entry »

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¿QUÉ SE SIENTE EN EL MOMENTO DE LA MUERTE?

¿QUÉ SE SIENTE EN EL MOMENTO DE LA MUERTE?

Por: Jose Manuel García Bautista

¿Se ha preguntado alguna vez lo que se siente al morir? Es una pregunta que trata de ser evitada pero a la que nos enfrentaremos más tarde o más temprano cumpliendo nuestro ciclo en esta vida. Nadie sabe cuando morirá sólo que ese momento llegará.

La muerte tiene dos etapas, la primera de ellas es la “muerte clínica” que sobreviene cuando el corazón, la respiración y la circulación se detienen, las células siguen vivas durante unos cinco minutos hasta que se produce la “muerte biológica”, en ese momento las células cerebrales van muriendo y la reanimación a la vida no es posible, la muerte es irreversible.

El doctor James Hallenbeck, de la Universidad de Stanford, de cuidados paliativos, indica que los últimos días de vida de una persona son la fase de “agonía activa”, así, en esta fase, de viven diferentes estadios como: Dejas de tener hambre, dejas de tener sed, dejas de ser capaz de hablar, dejas de ver, dejas de escuchar y dejas de sentir contacto. Pero además hay otros “efectos secundarios” como la falta de aliento, tener depresión, ansiedad, gran cansancio y fatiga, confusión mental que delata la falta de oxígeno, puede tener una vertiente de estreñimiento o incontinencia. El cerebro va, poco a poco, cediendo funciones tratando de arañar tiempo a la vida.

Un síntoma inequívoco de la muerte próxima es el color azulado de la piel, su palidez, y la temperatura que será anormalmente baja, estará fría. El paciente tendrá una respiración dificultosa con un extraño sonido, algunos lo llaman como el “estertor de la muerte”. El paciente no siente dolor por qué los profesionales de la Medicina hacen que esos últimos momentos sean lo menos doloroso posible.

En los momentos finales la persona pierde el conocimiento, el cerebro abandona otras funciones que es el indicativo que ya no puede sostener más la situación, así el paciente se puede, incluso, orinar encima. No hay control, el triste momento final está próximo.

En esos instantes el cerebro prepara al cuerpo para la muerte, la persona suele tener experiencias extracorpóreas, ve a familiares muertos, a otros en la sala de espera del hospital, tiene una sensación de paz, ve una luz brillante, como un túnel. La persona tiene miedo y curiosidad, no siente dolor.

Cuando comienza la “muerte clínica” el cerebro pone en marcha la última fase de actividad, se liberan neuroquímicos que excitan al cerebro más de lo normal, en esta fase la persona ve “el túnel de luz”, es la llamada ECM o Experiencia Cercana a la Muerte. La falta de oxígeno en el cerebro puede hacer que la persona tenga esas extrañas experiencias extracorpóreas, esto viene derivado por esa carestía de oxígeno en la unión TPJ (tempo-parietal del cerebro), la persona tiene visiones, ve momentos de su vida, a sus seres queridos fallecidos, cada vez falta más oxígeno y las alucinaciones son mayores, invade una extraordinaria sensación de paz y descanso que es originada por la liberación de endorfinas por el cerebro. La luz blanca se hace más presente el sistema visual se excita debido a la alta presencia de dióxido de carbono, la sensación es acogedora, una vez pasada esta fase el paciente muere estando preparado para la partida.

Algunos regresan de este último estado, tal vez por qué nuestra Medicina ha evolucionado en cuanto a cuidados y fármacos y hace posible la recuperación “in extremis” de la persona, otros parten para este viaje sin retorno, es el momento de la muerte.

 

‘VERÓNICA’, LOS PELIGROS DE LA OUIJA

‘VERÓNICA’, LOS PELIGROS DE LA OUIJA

Por: Jose Manuel García Bautista

La película de terror de Paco Plaza “Verónica” ha vuelto a poner de actualidad el que es uno de los casos más impactantes de poltergeist en España, el denominado “Caso Vallecas”, un caso que tiene su réplica en el Aljarafe sevillano.

El “Caso Vallecas”

Es uno de los casos más impactantes y tremendos que demuestran a la claras el peso de un fenómeno paranormal y de cómo puede llegar a afectar a una familia y a las personas que entren en su radio de acción .Es el ejemplo claro de una actividad paranormal, de una actividad que puede llegar incluso a plasmarse en el parte oficial de intervención de la policía local de Madrid, un trozo de Historia de los fenómenos paranormales.

Sucedió en Madrid, eran los comienzos de la década de los 90 y el simple conocimiento del mismo asombraba a los investigadores que escuchaban hablar de él o aquellos que ya habían estado en el inmueble donde se producían los fenómenos inexplicados.

Una fecha debe quedar marcada en la memoria: el 14 de Agosto de 1991. Ese día una joven, Estefanía Gutiérrez Lázaro, fallecía por muerte súbita, parada cardiorrespiratoria, según informe de la autopsia realizada por el equipo forense. En una chica sana fue tildada de “muerte extraña” y de ahí la investigación.

Claro que habría que buscar en todos los polos de esta historia para saber que había unos antecedentes inquietantes…
Estefanía vivía en la calle Luis Marín del popular barrio de Vallecas en Madrid, era una apasionada del misterio y lo desconocido, siempre estaba queriendo experimentar cosas nuevas, el “sabor” del misterio, el disparo de adrenalina de lo oculto.

Tras la muerte de un familiar Estefanía, su abuelo por parte materna, quiso contactar con el espíritu del novio de una amiga fallecido en accidente de motocicleta y para ello se dispuso a jugar una ouija en el centro educativo donde estudiaba teniendo como compañera de experiencia a una amiga interesada también en estos temas.

Estefanía y su amiga pusieron el tablero en el medio y un vaso de master y comenzaron la sesión. A mitad de ella fueron sorprendidas por una profesora sustituta que las reprendió, el vaso se rompió y de él manó un humo extraño de color negro, denso, que aspiro por las fosas nasales Estefanía, quién comenzó a sentirse mal y convulsionó.

Fue el comienzo de una dramática historia que afectó a su salud, tanto que esta se deterioró poco a poco, paulatinamente. Consultaron médicos y especialistas pero nadie parecía saber qué mal aquejaba a Estefanía hasta que esta falleció.

A partir de ese momento la familia Gutiérrez Lázaro comenzó a vivir su particular tormento, su particular calvario. En la casa comenzaron a vivirse hechos realmente fuera de lo normal: objetos que se desplazaban solos, ruidos extraños, sombras que paseaban por la casa, golpes, tremendos porrazos, descensos de temperatura… Todo un abanico de lo que supone un presunto fenómeno paranormal.

Al conocerse el caso muchos fueron los investigadores que se interesaron por él, quizás uno de los primeros fue el del mítico Juan Antonio Cebrián en “Turno de Noche” junto a Germán de Argumosa, en el que se hicieron eco de los sucesos que se vivían en el inmueble de la calle Luis Marín.

La familia estaba asustada, atormentada, al hilo de la histeria ante lo que veían sus ojos día tras día y muchas preguntas que se agolpaban: ¿Era el espíritu de Estefanía el que provocaba todos aquellos fenómenos? ¿Qué hacer? ¿Dónde podrían darle alguna ayuda?, y como último recurso llamaron a la policía.

Una vez llegaron los agentes a aquel domicilio aquejado de fenómenos paranormales fueron participes y testigos de cómo un crucifijo, el Cristo, se daba la vuelta siendo arrancada la imagen. Un póster quedaba marcado con tres arañazos en forma de garra. Además la familia relataba como veían seres oscuros sin rostro en la habitación, alrededor de su cama, rezando pero sin ojos ni bocas, sombras que reptaban por la habitación.

La policía, que estaba curada de espantos, no creía demasiado aquello hasta que lo vivieron en directo: agresiones, respiraciones en la habitación de origen desconocido, el crucifijo o de como una fotografía ardía espontáneamente en el vacío ¡imposible!… La realidad superaba a la ficción.

Otra fecha histórica: el 27 de Noviembre de 1992 acuden a la calle Luis Marín dos coches patrulla, al llegar la familia está aterrorizada: los fenómenos que se están viviendo en ese mismo momento en la casa.
La policía deja constancia en el parte de intervención, y manifiesta que, una vez se ha entrevistado con la familia y observado el interior de la casa, según comunica, se le ha puesto el vello de punta.

Estando sentados en compañía de toda la familia, pudieron oír y observar como una puerta de un armario perfectamente cerrada, cosa que comprobaron después, se abrió de forma súbita y totalmente antinatural.

Momentos después pudieron percatarse y observar como en la mesita que sostenía el teléfono, y concretamente en un mantelito, apareció una mancha de color marrón consistente que el Z-2 identifica como babas.

En el recorrido que hicieron por diversas habitaciones de la casa observaron un crucifijo de madera al que, el fenómeno al que estamos haciendo referencia le había dado la vuelta, arrancándole el Cristo adherido al mismo.

Que, según manifiesta una de las hijas, tomo el Cristo del suelo y lo adhirió detrás de la puerta de la habitación junto a un póster produciéndose también de forma súbita y extraña tres arañazos sobre el citado póster”.

Los cuatro agentes concluían de forma categórica: “hay una serie de fenómenos de todo punto inexplicables”.

La familia acabó dejando el hogar en la calle Luis Marín. Con el tiempo lo ocupó una familia inmigrante y los fenómenos seguían produciéndose en una medida más leve hasta ir desapareciendo. Tal vez la fuerza emocional alimentaba a aquel ente atrapado entre recuerdos, sentimientos y cuatro efímeras paredes.

El “Caso Vallecas” en el Aljarafe de Sevilla

Una solitaria vela al final de un oscuro y frío pasillo a la puerta de un dormitorio es el silencioso testigo de los sucesos ocurridos en esta vivienda sevillana cuyos inquilinos han debido abandonarla guiados por una fuerza o entidad desconocida sumamente violenta que no les ha dejado mayores opciones…

No recuerdo haber pasado momentos tan intensos en más de 15 años de investigación, siendo las posesiones, fantasmogénesis y los fenómenos de poltergeist algo por que no se me despertaba demasiado el interés.

Era el mes de Mayo de 2002 cuando una llamada telefónica de un miembro de las fuerzas del orden público me alertaba extraoficialmente sobre lo que ocurría en aquel inmueble. J.P.R., asustado, me decía:” no te puedes creer lo que allí sucede si no lo ves: platos que vuelan, ruidos extraños, golpes, luces que se encienden y apagan sin que haya nadie, grifos que echan agua sin haberla, sombras, frío, neblina…aquello es de película…,ahora mismo pasan a buscarte”.

Creí que la excitación de mi amigo debía de tener una explicación más que lógica y mientras subíamos al Aljarafe sevillano nadie me daba explicaciones, simplemente que había habido varias visitas policiales al lugar debidos a ruidos del vecindario… Llegamos al lugar y nada hacía sospechar lo que en aquellas viviendas ocurría. Recuerdo que cuando analizaba el caso para “Milenio 3” ambos coincidíamos en las semejanzas que nos evocaba con el conocido caso poltergeist de Vallecas y que aún hoy persisten pero en menor intensidad, de nuestra misma opinión también eran investigadores de mucho prestigio nacional, algunos también lo vivieron en vivo y en directo.

Subíamos por las escaleras cuando uno de mis compañeros en ésta aventura mudó la cara y se echó atrás: “yo ahí no vuelvo a entrar…”, “tan grave no será la cosa” pensé…pero me equivocaba. Una vez en el inmueble comprobamos como la temperatura bajaba casi una veintena de grados siendo ostensible el descenso de temperatura en comparación con la habitual en Sevilla a mediados del mes de Mayo. Sobre el suelo se extendía un tupido y denso manto neblinoso de 10 cms. de espesor más propio de un film de terror ambientada en la Londres victoriana que de un fenómeno real. “Aún no has visto nada…” me susurraron al oído. Avanzamos por el pasillo mientras que un extraño silencio se apoderó de todos, segundos después se oyó un gran estruendo en la cocina…, cuando llegamos a la carrera a ella con el sobresalto en el cuerpo el espectáculo era dantesco: puertas abriéndose y cerrándose, luces que se encendían y se apagaban, platos que salían disparados, extraños ruidos y ni rastro de lo que había provocado aquel estruendoso ruido. Seguidamente la tranquilidad absoluta, más frío y extraña sensación de ser vigilado sólo sabe Dios por quién.

En sucesivas visitas al inmueble los fenómenos siguieron produciéndose con igual intensidad y análogo a lo vivido en la casa en otras visitas en investigando el mismo caso.

Las fuentes e investigaciones oficiales no han podido explicar el origen de los ruidos y fenómenos que allí ocurren por ser de “explicación superior al cometido del Cuerpo que representan”, dejando esas explicaciones para expertos que entiendan en materias paranormales o en el peor de los casos en manos sacerdotales en la más absoluta de las discreciones.

Esta sería grosso modo la crónica “detallada” de las diferentes visitas realizadas al inmueble pero todo tiene un comienzo…
En el año 2001, el 10 de Noviembre, Mª. Luisa R. , de 15 años, salía de su casa recoger a varias amigas. Era la menor de una familia de cuatro miembros teniendo una hermana mayor que ella dos años que en muchas ocasiones era su amiga y su confidente. Mª. Luisa era una joven fuerte, sana, de excelente salud…, aquella tarde regresó junto a sus amigas y jugaron un rato al mal llamado juego de el “vaso” –vasografía, análogo a la ouija- .Vivía esta familia en una ciudad dormitorio en el Aljarafe sevillano y jamás habían tenido ninguna experiencia y fenómeno paranormal hasta aquel día…, tras varias horas en la habitación de la menor las chicas se marcharon de casa sin que hubiera ocurrido nada anormal. 48 horas más tarde la joven fallecía sin motivo aparente, según el Instituto Anatómico Forense la causa fue una parada cardiaco-respiratoria, era el 12 de Noviembre del mismo año.

Consultadas las amigas de la joven sobre aquella sesión de ouija todas concluyeron y coincidieron en que no había sucedido nada especial salvo que en unos de los mensajes recibieron una comunicación en la que se les comunicaba que una de ellas se reuniría en el Hades con la entidad muy pronto…, evidentemente las chicas desconocían que el reino de los muertos y el Hades es los mismo.

Entre la tristeza y la pena de la pérdida irreparable de un familiar transcurrieron las horas siguientes hasta que en la noche del 14 de Noviembre unos extraños ruidos que provenían de la habitación de la fallecida al fondo del pasillo alertaron a la familia…golpes secos o continuados a rachas se gran sonoridad despertaron a todos, al abrir la puerta de la habitación la perplejidad se apoderó de todos: las muñecas de Mª. Luisa, aquellas inseparables compañeras de juegos, se movían lentamente manejadas por una mano invisible a la vez que la luz replicaba en un extraño baile de sacudidas luminosas… Sólo fue el comienzo, en lo sucesivo los cuadros castañearían en la pared, la cocina sería poseída por una extraña entidad que abría y cerraba puertas, luces, grifos, persiana, cubiertos y demás enseres que “volaban” sin causa aparente. El frío se fue apoderando del hogar de esta familia sevillana mientras en los meses sucesivos también soportarían las protestas vecinales atenuadas por el conocimiento de las circunstancias de la familia gracias a las angustiadas explicaciones dadas por los relatos de la madre de la fallecida…pero no estaba en sus manos el apaciguar dichos y molestos ruidos.

La familia mientras vivía atemorizada y difícilmente la pesadilla de la muerte de la pequeña superaba a esta otra.
“Algo de otro mundo ha ocupado mi casa y no nos deja vivir” relataba angustiado Antonio R., padre de la fallecida. En Febrero de 2002 la familia abandonada la vivienda, atrás quedaba la casa poseída por “algo” y por muchos recuerdos.

Desde los meses de Febrero hasta hoy (Diciembre-Enero´03) la casa está y sigue deshabitada, en venta junto a otras del mismo edificio. En estos meses han sido varias las denuncias interpuestas por los ruidos que se originan en ella a sabiendas de la idéntica y conformista respuesta: “No hay explicación”.

En las diferentes realizadas se comprobaron todos los fenómenos descritos y uno no menos curioso: las baterías de nuestras cámaras –vídeo, digitales, fotográficas- quedaban absorbidas, agotadas pese a ser nuevas o recién cargadas.
El padre de la fallecida nos acompañaba relatándonos que se habían oído voces y susurros y que habían tenido que poner en las puertas cuñas para atrancarlas y que no dieran más portazos que molestaran a los vecinos.

Extrañas sombras asechan la casa, en su pasillo o habitaciones, se pueden oír perfectamente pasos y pisadas en las mismas así como golpes en los tabiques , un día apareció en la pared de la habitación de Mª. Luisa un inquietante mensaje: “Siempre estaré aquí”…igual que apareció desapareció… Los bultos y paquetes permanecen mudos e inertes por toda la casa, vestigios de una mudanza jamás concluida y difícil de terminar.

¿Sugestión colectiva, miedo o fenómeno paranormal? Particularmente siempre he sido bastante escéptico ante todo estos tipos de casos conscientes de mil posibilidades que lo pueden explicar pero sólo cuando uno comprueba personalmente estos fenómenos descubre la verdadera dimensión y trascendencia de este caso.

Carmen R., hermana de la fallecida, nos relataba: ”Luisa no estaba mala, sólo el último día estaba con vómitos y tenía un comportamiento extraño. Aquella noche yo no podía dormir, eran las dos o dos y pico de la mañana y en mi cuarto entró una ventolera helada… sentí pasos y la puerta se cerró, no hizo más que cerrarse cuando los cajones comenzaron a abrirse y cerrarse con mucha fuerza, la persiana vibraba y yo chillaba histérica, mis padres no podían abrir la puerta y cuando lograron entrar las luces se comenzaron a encender y apagar…yo estaba muy nerviosa, lloraba sin parar y a la mañana siguiente mis padres decidieron que nos marchábamos a Sevilla a vivir… Poco a poco vamos haciendo la mudanza pero impone volver allí. Mi madre va más a menudo, le dijeron que pusiera una vela en el cuarto de Luisa que eso ahuyentaría al espíritu y su alma descansaría en paz y de vez en cuando va… No creo que mi hermana sea esa espíritu, mi hermana jamás nos haría daño…”
Vallecas, el Aljarafe… Nada escapa a un fenómeno paranormal, a un fenómeno atemporal que en cualquier momento se puede manifestar y pasarle incluso a usted… ¿Quién sabe?

 

SOCIEDADES SECRETAS, E HISTÓRICAS, EN SEVILLA

SOCIEDADES SECRETAS, E HISTÓRICAS, EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Cuando se habla de órdenes monástico-militares en España siempre imaginamos a los caballeros Templarios sin detenernos a pensar que otras, igual de gloriosas, tuvieron una destacada presencia en nuestra ciudad, en Sevilla.

La Orden Teutónica y otras sociedades secretas en Sevilla

Los Caballeros Teutónicos, como los Hospitalarios y los Templarios, comenzaron su caminar por la Historia en las Cruzadas por los Santos Lugares salvaguardando la integridad de los peregrinos que hasta ellos se trasladaban. Durante la primer cruzada los caballeros teutónicos se mantuvieron en un hospital al abrigo de la muralla de Jerusalén bajo la advocación de la Virgen, pero poco a poco se hicieron con un hueco hasta que el Patriarca de Jerusalén aprobó las normas de los hermanos de la Orden Teutónica bajo la protección de la Orden de San Juan Fratres hospitalis Sanctae Mariae Theutonicorum Ierosolimitanorum. Fue en 1198 cuando se desligan de esta y forman una orden independiente al reconocer el papa Inocencio III sus reglas bajo los votos de pobreza, castidad y obediencia de la Ordo Fratrum Domus Hospitalis Sanctae Mariae Teutonicorum in Jerusalem, estando amparados por el emperador Federico II y el propio papado.

En España se tiene constancia de su presencia gracias a las relaciones que tenía la casa de los Hohestaufen y los reyes castellanos del siglo XIII. Durante el reinado de Fernando III “El Santo” primero, y Alfonso X “El Sabio” después, Castilla tuvo amplias relaciones con Alemania, así lo demuestra que le propio rey sabio quisiera optar al trono del Sacro Imperio, pero fue el matrimonio de Fernando III en 1219 con la germana Beatriz de Suabia, nieta de los emperadores Enrique VI Hohestaufen y el bizantino Alejo lo que abrió las puertas peninsulares a los caballeros Teutónicos. El nacimiento el Alfonso X reforzaría este lazo hispano-germano así como el de la Cultura. Justamente ser nieto del emperador Felipe de Suabia concedía a Alfonso X opciones de acceder como heredero al trono del Sacro Imperio Germánico. Pero en España, en aquella España aún en formación, los caballeros Teutónicos tomaban posiciones, como lo hicieran los Templarios, y en 1219 el Gran Maestre de la Orden Hermann von Salza, visita los reinos de los reyes castellanos estando también presentes en la escolta que veló por la seguridad de la princesa Beatriz de Suabia a España, nadie mejor que ellos para esta misión que hizo que tuvieran privilegios en los reinos hispanos como la concesión del Santurario de María de Castellanos en La Mota del Marqués, antes La Mota de Toro en Valladolid, en tierras de Montes de Torozos tendrían su única encomienda los Teutónicos. En documentos como el Índice o Becerro de la Encomienda Teutónica, iniciado en 1526, en la época del último comendador, y el sucesivo Índice de las Escrituras y Papeles que hay en el archivo parroquial de Santa María de Castellanos y San Martín y su anexo de la Villa de Mota de Toro, alias del Marqués, diócesis de Zamora, se deja constancia de todo ello así como de su veracidad histórica. Igualmente el 20 de septiembre de 1231 Fernando III firma un documento en el Monasterio de Santo Domingo de Silos teniendo como respaldo al arzobispo primado Don Rodrigo, se les concede la zona de Higares, en Toledo, cerca de territorios musulmanes, lo cual era un privilegio y un seguro contra invasiones.

En Andalucía también tienen una destacada presencia, sobre todo al participar en la Reconquista de Fernando III contra los territorios invadidos por los musulmanes, producto de ello luchan con los castellanos para tomar Córdoba en 1236, Jaén entre 1243 y 1246, Carmona en 1247 y Sevilla en 1248. Así en el reparto de tierras como gracia del rey les corresponde casas, haciendas y molinos. En Sevilla su presencia es destacada por el nombre de una calle que recuerda su Historia en la ciudad: la calle Alemanes junto a la Catedral hispalense. Los territorios conquistados a los musulmanes pasaron a denominarse como tierras de María y sus defensores Caballeros de la Virgen.

El rey Alfonso X, en 1258, confirmaría los privilegios concedidos a la Orden Teutónica e, incluso, la estrategia real de ser apoyado por estos en sus pretensiones imperiales como legítimo sucesor por vía materna. Los caballeros Teutónicos mantenían su organización monástico-militar, no tenían planes de expansión y su monasterio-palacio de Santa María de Castellanos, hospital e iglesia era su mayor logro así como estar libres del pago de impuestos, peajes y otros diezmos, a su vez se les permitía recaudar limosnas que estaban en función de la importancia de la Orden y les llevó a acumular una gran fortuna.
Se conoce el nombre del primer Comendador que fue Juan Alonso de Vezdemarbán y también que hacia 1355 estaban en franco y progresivo declive pues la rivalidad con otras órdenes y el fin de la dinastía de los Suabia los dejaban menos protegidos, la españolización de la encomienda también condujo a conflictos e hizo que los pocos Teutónicos que quedaban se replegaran hacia el Báltico abandonando la zona hispana. En 1440 el papa Eugenio IV concede esa encomienda teutónica a Pedro Gundisalvo, procurador general de la reina María de Castilla y prior de los caballeros del Santo Sepulcro de Toro, antes había estado gestionada por la Orden de los Predicadores.

Hacia 1510 la Orden se enfrenta a tensiones y pelitos internos por sus bienes, como el que afecto a Juan de la Mota, comendador español ante la usurpación por parte de los monjes cistercienses del Monasterio de la Santa Espina y de los canónigos de la Orden del Santo Sepulcro de Toro. Posteriormente Juan de Bullón recibe la encomienda del Gran Maestre Ludwig von Erlichausen, pero ya vivían la encomienda sus últimos días como teutónica que en manos de Diego del Castillo, a favor de Rodrigo Ulloa y, posteriormente, del último comendador Constantino del Castillo, vería desaparecer el viejo poder pese a que este luchó por restablecer la supremacía en la zona reforzado por el apoyo del papa León X con cargos tales como conde del Sacro Palacio Lateranense, noble del Sacro Palacio Apostólico, familiar y escudero pontificio. El interés personal primó por encima de restablecer la unidad teutónica y cuando en 1523 el Gran Maestre de la Orden envió una embajada a Santa María de Castellanos Constantino expuso su idea de dividir en siete capellanías la encomienda y que estuvieran gestionadas por un Capellán Mayor, ese sería el principio del fin pues la posesiones españolas eran consideradas como “lejanas” e “incontrolables” y dejaron de tener valor para los alemanes.

El 5 de mayo de 1556 el papa Pablo IV decreta la bula de la extinción de la encomienda de la Orden Teutónica de Santa María de Castellanos de la Mota a propuesta de Constantino que sería el último comendador de la Orden Teutónica en España.
El 24 de abril de 1809 Napoleón Bonaparte decretó la disolución de la Orden Teutónica en toda Europa además requiso todos sus bienes. En 1810 de arrasa –por tropas francesas en España- el Convento, el Castillo y el Hospital del Priorato en Mota del Marqués quedando subsistente la Ermita de Santa María, junto a la Iglesia parroquial de San Martin sin que posteriormente en los siglos XIX y XX el Priorato Teutónico se volviera a restaurar.

Los Alumbrados en Sevilla

Corría el año 1626 y en Sevilla actuaba con dureza la Inquisición con su injusta vara de medir… Así el 28 de Febrero de ese año se juzgaba y condenada a la beata Catalina de Jesús por “santidad fingida” y divulgar ideas y supercherías contra el matrimonio y la vida monástica. Se la castigó a seis años en un convento así como a llevar insignias de penitencia.
La Inquisición juzgó, igualmente, al presbítero Juan de Villalpando, éste tenía la idea que el Sacramento de la Penitencia era para que las personas que confesaban con él no pecasen y debían permanecer en sus casas en un estado de casi reclusión… Era la religiosidad entendida en el extremo…

Surge la secta de los Alumbrados con una idea muy particular: el Sacramento del Matrimonio era una especie de aberración e, igualmente, rechazaban la vida monástica. Promovían el Estado de Perfección ni ordenanzas canónicas.

En 1627, cuenta Ortiz de Zúñiga, en sus Anales, que: «Avíase descubierto por estos tiempos en Sevilla una oculta semilla de engaño, de tal modo arraigada, que pudo brotar especies de herejía más perniciosa: era esta de alumbrados, hombres y mujeres, que con capa de virtud ejercían muchos vicios, de que los sujetos principales fueron el maestro Juan de Villalpando, sacerdote, natural de Garachico, en la isla de Tenerife, y Catalina de Jesús, beata carmelita… A estos y otros muchos compañeros y discípulos prendió el santo Tribunal de la Inquisición, y fueron penitenciados en auto particular.»
Otro hecho vino a señalar a la secta de los Alumbrados pues el papa Inocencia XI, en 1687, condena la herejía del clérigo español, Molinos, “pretendiendo encubrir groseramente los excesos de la sensualidad con una devoción hipócrita, y una mística sublime en la apariencia, y lasciva en la esencia”.

Para muchos las ideas de los Alumbrados representaba la resurrección del priscilianismo.

Sociedades secretas iniciáticas

Otras órdenes y sociedades secretas que tienen o tuvieron presencia en nuestra ciudad dentro de grupos iniciáticos fueron:
Francmasonería: organización de carácter iniciático, en pos de la búsqueda de la verdad y el fomento del desarrollo intelectual y moral del ser humano. Se organizan en estructuras denominadas “logias”, agrupadas en una organización superior denominada “gran logia”, “gran oriente” o “gran priorato”.

Apareció en Europa entre el siglo XVII y XVIII. A lo largo de la historia, han existido numerosas disidencias por motivos de cambios de normativas, creencias, etc. Hay ciertos expertos que sitúan el nacimiento de esta sociedad en el antiguo Egipto, formado por los arquitectos y constructores de las pirámides.

Alberga, eso sí, numerosas personas que han destacado por conocimientos esotéricos, aplicables en su mayoría, a la construcción de edificios.

Exige una iniciación por parte de los miembros que desean entrar y, por supuesto, tiene una jerarquía formada por distintos escalafones.

Iluminati: Creada por Weishaupt el 1 de Mayo de 1776 en Baviera (Alemania), con el objeto de derrocar a los gobiernos y reinos del mundo, además de erradicar a todas las religiones y creencias para imponer un nuevo orden mundial, aboliendo las clases sociales, las propiedades privadas, derechos de herencia, patriotismo y nacionalismo, concepto de la familia tradicional e instauración de un ateismo oficial. En teoría, fue perseguida hasta su disolución por el Príncipe elector de Baviera en 1785 (además de la masonería). Aun así, al parecer, siguieron reminiscencias, atribuyéndosele a los iluminati la Revolución Francesa.

Aunque fue erradicada de Europa, no lo fue de EEUU, donde partiendo de Nueva York, supieron captar a personajes muy influyentes de la época (un antepasado de Roosevelt, o el propio Thomas Jefferson entre otros).
En la actualidad, hay tres o cuatro órdenes que reclaman ser los herederos de los iluminati: La Orden de Gabriel López Rojas (España), The Illuminati Order de Solomon Tubure, The Grand Lodge of Rockefeller y los Skull and Bones.
Garduña: Perduró desde tiempos de los Reyes Católicos hasta el siglo XIX. En Sevilla, fueron ajusticiados su gran maestre y 16 miembros el 25 de noviembre de 1822.

La Garduña tenía carácter de sociedad secreta criminal cuyo ámbito de actuación era España y sus colonias desde el siglo XV hasta el siglo XIX. Su origen hay que encontrarlo en las fraternidades criminales, partiendo de ella alcanzaron poder, extensión y complejidad organizativa sólo pudiendo ser comparadas a la mafia moderna e, incluso, se la ha comparado con la moderna Camorra napolitana, pues nació en una época en que Nápoles era de la Corona Española.

La Garduña es mostrada, en muchas ocasiones como una sociedad en la cual impera el secretismo junto al gusto por lo esotérico y la parafernalia de los ritos con más de ficción que de realidad.

La Garduña en España tiene su fundación en Toledo hacia 1412, inicialmente tuvo su caldo de cultivo en asaltadores de caminos y bandas incontroladas que tenían como objetivo a los acaudalados musulmanes y judíos, amparándose en una presunta cooperación con el Santo Oficio. Su presencia más notable lo tienen en Sevilla que era donde se centralizaba, en años posteriores, el comercio y desembarco de tesoros que venía de América y que era muy codiciado por la Garduña tales como oro, plata, perlas, esmeraldas y objetos de calor. Ello hizo que en la capital hispalense fluyera el dinero y en torno a este la delincuencia en la que la Garduña tuvo mucho que decir.
Sus reglas eran:

1. Buen ojo, buen oído, buenas piernas y poca lengua.
2. Recibir bajo protección a mujeres que sufran persecución por la Justicia.
3. Los chivatos no podrán, en su primer año de noviciado, montar “negocios” por sí solos.
4. Los punteadores se encargarán de los negocios de más cuantía.
5. Los floreadores vivirán a costa de sus uñas con un tercio de sus negocios y dejarán algo para las ánimas del Purgatorio.
6. Los encubridores recibirán el diez por ciento de todas las sumas.
7. Las sirenas se quedarán los regalos de los nobles.
8. La regla máxima será: “antes mártires que confesores”.

Miguel de Cervantes en “Rinconete y Cortadillo” refleja todo ello muy bien en el personaje de Monipodio que es un personaje al cual conoció cuando estuvo preso en las Reales Cárceles sevillanas, hoy en calle Sierpes.

 

FENÓMENOS EXTRAÑOS EN LA SIERRA DE GRAZALEMA

FENÓMENOS EXTRAÑOS EN LA SIERRA DE GRAZALEMA

Por: Jose Manuel García Bautista

Finaliza el verano y el otoño comienza, atrás quedaron las vacaciones estivales, el ir a la playa o a la montaña y tener ese merecido descanso tras un duro año de trabajo, aunque hay personas que en sus vacaciones hayan tenido más de un susto y se convirtieran en casi un infierno.

En meses pasados informábamos, desde CádizDirecto, de unos extraños fenómenos que tenían como escenario el entorno rural de Grazalema -en toda su extensión y con los muchos pueblos que comprende, de forma general-, quizás debido a ello, llegaron nuevas informaciones y pistas sobre casos que habían/han podido vivir otras personas allí mismo. Es el caso de Antonio Ruiz y su pareja quienes no salían de su asombro cuando un caluroso fin se semana de julio vivieron algo que no olvidarían jamás: “Decidimos pasar unos días en la sierra, alejarnos de la playa, queríamos algo diferente, siempre estamos en Cádiz trabajando y por cercanía nos vamos a la playa. Aquel fin de semana era nuestro aniversario y decidimos pasarlo en una casa rural, de un amigo. Me dejó las llaves y me deseó que lo pasara bien, y sólo me dijo que por la noche cerrara bien las ventanas. Llegamos a la casa a mediodía, estaba retirada, aparcamos e hicimos un trecho del camino andando. Al llegar el sitio era idílico así que nos instalamos, hacía fresco pero picaba el sol. Al caer la noche nos dispusimos a cenar, era una cena romántica, de aniversario, con nuestra botellita de vino y algunas cosillas de “delicatessen”que habíamos comprado. A mitad de la cena se fue la luz, mi mujer dijo: “vaya hombre, estaba todo saliendo muy bien” y fue entonces cuando sentimos que aporrearon la puerta. Nos extrañó, nos miramos y ambos dijimos: “Han llamado”, entonces, sin abrir, dije, “¿Quién es?” y no contestó nadie. Fue entonces cuando aporrearon de nuevo la puerta, como si quisieran entrar con violencia. Mi mujer estaba asustada y con bate que tenía mi amigo en la casa decidí abrir. Al salir no había nadie en las cercanías de la casa, la soledad más absoluta”.

Nuestros protagonistas pensaron que podría tratarse del viento: “Le hice un comentario a Marta, mi mujer, sobre lo que dijo mi amigo de cerrar bien las ventanas, pensé que, tal vez, la puerta tendría algo de vuelo y el viento la empujaría, aunque lo que sentimos era claramente como se aporreaba pero allí, en medio de ninguna parte, con el coche retirado, mejor no pensar en fantasmas. Entonces fue cuando volvieron a aporrear la puerta y, al mismo tiempo, en las ventanas comenzaron a golpear como si alguien quisiera entrar o que se le abriera”, en tan tensa situación ambos no sabían que hacer.

“Entonces fue cuando en una de las llamadas a una de las ventanas mi mujer miró y vio como en el cristal había un rostro que no se veía con claridad, como si estuviera retirado en la penumbra. Fue cuando agarré el palo y salí corriendo dado una vuelta alrededor de la casa. No vi nada, sólo al irme a meter dentro vi una silueta que se alejaba, pensé que era un gracioso y le dije “ven ahora si te atreves” y fue cuando ese ser, esa silueta, se giró y comenzó a venir hacia mi… Cuando estaba a 7 u 8 metros vi que era alta, de un metro ochenta o noventa y que no llevaba como una túnica de monje, encapuchado y no se le veía la cara… El susto fue monumental. Cerré puerta bien y aseguré las ventanas y pasamos la noche como pudimos si bien nuestra primera intención fue irnos pero cualquier salía allí fuera y sin cobertura en el móvil”.

A la mañana siguiente comprobaron todo y no había marcas ni nada “fue entonces cuando bajamos al pueblo y llamé a mi amigo que me dijo que alguna vez habían tenido una experiencia así pero que no había ido a peor y que no debíamos tener miedo, mira tú que listo…”. Antonio Ruiz y Marta, de 36 y 34 años, hicieron su corto equipaje y salieron en dirección a Cádiz donde disfrutaron de un habitual y delicioso baño en la playa tratando de olvidar el fin de semana en la sierra que iban a tener y la extraña experiencia que vivieron en aquel lugar.

Otro incidente fue el vivido por Nicolás A. y un grupo de amigos que también quisieron pasar un fin de semana en la sierra, alquilaron una casa y “por la noche se nos ocurrió hacer una sesión de ouija, les dije a mis amigos que había visto en “Cuarto Milenio” a Iker Jiménez entrevistar a unos tios que las habían pasado moradas en una casa en la sierra, en Grazalema, y que lo podíamos ver. Buscamos el vídeo en Youtube y vimos un reportaje. Entonces uno de mis amigos dijo que él no creía en esas tonterías y que en el programa se inventaban la mitad de las cosas. Les propuse hacer una sesión de ouija y animados por el alcohol decidimos tontear un rato. Improvisamos uuna ouija con unos papelitos y un vaso, el vaso se empezó a mover pero de una forma exagerada, a dar un mensaje que decía: “entre vosotros estoy”, así, tal cual. Pensamos que entre nosotros moviamos el vaso y era broma, lo lógico, pero lo peor vino cuando apenas rozando el vaso este se movía. Fue entonces cuando “el Nani” dijo “si estás aquí demuéstralo” y fue cuando sentimos como, uno a uno, nos fue tocando, era muy evidente, se sentía, parpaderaron las luces, un mueble se abrió y entonces el pánico se apoderó de nosotros. Encendimos todas las luces que estaban apagadas y un amigo dijo que habíoa que acabar con aquello y decidimos cortar. No se qué pasó aquella noche pero fue, desde luego, muy extraño”.

Otras muchas personas han vivido encuentros similares en un escenario incomparable. La Sierra de Grazalema tiene mil atractivos por los que visitarla y parece que el misterio pueda ser uno de ellos.

 
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Publicado por en septiembre 29, 2017 en Investigación

 

CRUZANDO EL UMBRAL ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

CRUZANDO EL UMBRAL ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

Por: Jose Manuel García Bautista

¿Cuántas veces hemos visto cómo un niño pequeño juega sólo con amigos imaginarios o dice hablar con un ser imaginario? En la mayoría de las ocasiones, los padres del pequeño no hacen caso de este hecho y sólo lo atribuyen a la imaginación del chico. Realmente se ve como un juego…pero a veces debemos de oír a estas pequeñas grandes personas ya que quizás lo que tienen que contarnos es mucho más importante que un simple juego o la imaginación desbordada.

Experiencias Cercanas a la Muerte y mitos tras la vida (2)

¿Estamos en contacto con otras realidades? Será la eterna pregunta… Hay muchas personas que han estado en contacto con estas otras realidades e incluso con seres fallecidos en las denominadas E.C.M. o Experiencias Cercanas a la Muerte e incluso han percibido una terrible realidad: su propio cuerpo perdiendo la vida y sus seres queridos sufriendo por su vida. ¿Demuestran todas estas experiencias la existencia de la vida tras la muerte?

En estos años, sobre todos tras nuestros avances técnicos y en materia de medicina, la supervivencia del alma ha sido un preocupación “científica” a estudiar y un problema que la Ciencia trata de explorar.

Atendiendo a su propia definición una ECM o EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE es: “Las experiencias cercanas a la muerte o ECM son percepciones del entorno narradas por personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica y han sobrevivido. Hay numerosos testimonios, sobre todo desde el desarrollo de las técnicas de resucitación cardiaca, y según algunas estadísticas, podrían suceder aproximadamente a una de cada cinco personas que superan una muerte clínica”.

Recuerdos prototipo durante, o tras, una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM):

1. Invasión de una sensación de calma o paz interior.

2. Abandono del cuerpo, perspectiva desencarnada.

3. Sensaciones visuales y auditivas de lo que sucede a su alrededor.

4. Revisión de su vida.

5. Túnel de luz.

6. Luz grande y consoladora.

7. Familiaridad en la luz e incomparable sensación de paz y bienestar.

8. Hallazgo se seres conocidos ya fallecidos.

9. Algo que impulsa al testigo a volver al mundo de los vivos.

10. Regreso desganado y sufrimiento…

Testimonios “anónimos”

Sobre ello seguimos teniendo testimonios apasionantes de personajes famosos o anónimos que pasaron por tan duro trance, uno de ellos es el de Arturo Gómez, un valenciano de 49 años, responsable de logística de un almacén de suministros de fontanería: “Con 17 años, un día de verano, mi novia y yo decidimos ir a la playa en moto a hacer unas fotografías. De camino, al cruzar un puente, la rueda patinó y caímos al suelo. La moto y mi novia tuvieron suerte. La peor parte me tocó a mí. Salí despedido y paré con la cabeza de un golpe, sin casco, contra la valla del lateral.

Perdí literalmente el cuerpo y comencé a flotar, viéndome a mí mismo tendido inerte en el suelo con mi novia llorando agachada sobre mí. También recuerdo a un joven que corría hacia allí pidiendo auxilio. Pero la visión cada vez era más difusa porque yo no paraba de coger altura.

De pronto, mi ascenso flotando boca abajo se detuvo por alguien que me asió por la espalda. Quien quiera que fuera, con una voz amigable y serena, me preguntó “¿Dónde vas?” y sin dar opción a responder continuó “Éste no es tu momento. Tienes aún muchas cosas por hacer.”

Recuerdo que me volví para ver a aquél ser. Vestía una túnica blanca, tenía un pelo rubio algo largo y una cara que no se veía bien pero infundía confianza y tranquilidad. Meditando aún las palabras de mi inesperado interlocutor, de pronto me sentía como si fuera viajando cómodo y feliz en un vehículo grande y lujoso, con mucho espacio y un gran motor. Pero en seguida esa sensación desapareció y empecé a notar sangre.

Fue cuando realmente tomé consciencia de lo que me había pasado. Desperté en un coche que resultó ser del chico que desde arriba había visto correr. Vivía junto al puente, y al ver nuestro accidente acudió en nuestro auxilio. Dada la gravedad de mi estado, decidieron enviarme a la clínica San Juan de Dios de Valencia.

Ya en un quirófano, el médico que me atendió no daba crédito. Tenía múltiples fracturas craneoencefálicas. Precisaba suturas por las cejas, por la sien, por la barbilla, de hasta cincuenta puntos. Estaba vivo de milagro. Pero lo más increíble de todo es que yo me encontraba bien, no sentía dolor, ni siquiera me hacían daño al pasarme la aguja y el hilo. Estaba charlando y bromeando con las enfermeras como si nada grave hubiera pasado.

Una vez que todo acabó, comenté mi experiencia con mi novia y comprobé que lo que había visto desde arriba era exactamente lo que había ocurrido. Me ha dado mucho que pensar. No es, desde luego, algo que se vaya contando alegremente a todo el mundo.

Lo que me pasó me lleva a pensar que todos tenemos a alguien que está ahí, junto a nosotros, protegiéndonos aunque no lo veamos. También estoy convencido de que sí que hay vida después de morir: no como ésta, pero la vida continúa”.

Las hermanas gemelas María Luján y María José Navarro Zaballa, de 48 años ambas y dedicadas a la
hostelería en las Negras, Almería, también dejaron su impresionante testimonio sobre sus Experiencias Cercanas a la Muerte: “Somos hermanas gemelas y esto nos ocurrió siendo unas niñas de 7 años. Estábamos con nuestra madre y su hermana en una playa alejada de la ciudad, donde no hay mucha gente ni vigilancia. Nos metimos solas en el mar para bañarnos en un lugar más alejado. No nos dimos cuenta de que nos acercábamos a una zona peligrosa. El fuerte oleaje nos arrastró mar adentro hasta que no pudimos hacer pie por la profundidad. Luchando por mantenernos en pie, dábamos saltos desde el fondo para coger aire, pero cada vez cubría más. No podíamos nadar y la corriente nos llevaba.

Agotadas y sin fuerzas, dejamos de luchar y nos hundimos. Sabíamos que íbamos a morir. Ya no podíamos respirar y la angustia por ahogarnos dio paso a una inmensa paz. Pero de pronto, estando en el fondo del mar y sabiendo que había llegado ya nuestro fin, apareció un ser que nadó hacia nosotras. Era un hombre que veíamos sin nitidez, como a trasluz. Parecía ir vestido como de buzo antiguo, con casco de inmersión de un relato de Julio Verne. Rápidamente me sacó del fondo del mar y me dejó en la arena, Como le pedí que sacara a mi hermana, sin dudar un momento fue por ella y la trajo.

Descansamos y nos recuperamos del casi ahogamiento que vivimos. Ya repuestas, nunca más hablamos de quien nos rescató. Siempre ha sido para nosotras algo muy íntimo; una experiencia personal e inexplicable. ¿Quién pudo ser aquel ser que nos rescató de aquellas playas salvajes?».

Miguel Galán Dueñas tiene 56 años, es crítico musical, escritor y administrativo en el Servicio Andaluz de Empleo de Sevilla, y vivió una de esas experiencias que jamás olvidará: “Un noche del verano del 79, al cruzar una calle del centro de Sevilla, fui atropellado por un coche que salió de repente a gran velocidad. No me dio tiempo a verlo. El golpe me dejó inconsciente en el suelo con fracturas en la cabeza, rotura del húmero del brazo izquierdo y serias heridas en todo el cuerpo.

No sé durante cuánto tiempo permanecí sin conocimiento, pero cuando desperté sé que estaba rodeado de italianos que había presenciado el accidente. Habían visto al conductor dándose a la fuga.

No se me olvidará lo que viví mientras estaba sin consciencia. Me vi dentro del famoso túnel. Al final vi una luz brillante que me cegaba. A ambos lados del túnel discurrían a gran velocidad imágenes estáticas en blanco y negro de mi vida, con mis padres, mis hermanos, amigos, etc. Imágenes que mostraban momentos que había olvidado, pero que reconocía como propias. Primero aparecieron las más antiguas, las de mi niñez. A continuación, otras más cercanas en el tiempo a mis 17 años. Las observaba tumbado desde el suelo.

No podía pensar, recuerdo que quería saber la razón por la que veía aquello, pero la sucesión vertiginosa de imágenes me lo impedía. No fue, ni mucho menos, una sensación placentera. De hecho no me gustaba nada. Quería salir como fuese de allí».

Javier Rioja tiene 48 años y es empresario del sector de energías renovables en Barcelona, hace unas décadas vivió su ECM: “En 1988 cumpliendo el servicio militar en la Academia General Básica de Suboficiales. Me encargaba de ser el chófer de coronel al mando.

Cuando llevaba unos ocho meses de mili, un compañero me contó que mi novia de Tremp me la pegaba con un teniente. Cogí el coche del coronel y baje al pueblo a buscarla. No la encontré a ella pero sí a dos compañeros recién licenciados que necesitaban llegar a Lérida para coger el tren y me convencieron para que los llevase. Yendo ya de camino, en una curva, la carretera desapareció y nos vimos volando sobre un barranco. Por el aire cortamos la copa de un gran pino, dimos la vuelta y caímos boca abajo al campo.

El suelo donde aterrizamos estaba arado y el capó se enterró casi por completo. Recuerdo ver las ruedas girando con el coche clavado en el sembrado, mientras yo subía cada vez más rápido, alejándome, sin saber hacia dónde. Me sentía liberado, como si hubiera estado comprimido dentro de una botella y de golpe saliera de ella. Podía apreciar un punto de luz al final que se hacía grande, con una imagen en su interior. Era mi madre en la cocina de casa fregando los platos con un delantal azul. Note que podía desplazar esa luz para ver otras cosas.

Recuerdo ver a mi amigo Toni en la cantina, a mi hermana en su casa de Venezuela, cogiendo un teléfono de color rojo que sonaba, a mi abuela abrazándome, mi primer beso con una chica, el agua correr en la riera de el bosque cercano a mi casa, a mi hermano Carlos haciendo ondas con el humo de un cigarrillo…

De repente la imagen cambio y repasé aquel día de principio a fin. Ahí noté como alguien me tocaba preguntándome si me encontraba bien. Abrí los ojos y note algo que me caía en la cara. Yo estaba tumbado en el techo del coche volcado y mi acompañante colgaba del cinturón de seguridad sobre mí. Pregunte qué sucedía y me respondieron que habíamos tenido un accidente. Me desmayé. Cuando recuperé el conocimiento despertaba de un coma de dos días en un hospital de Lérida. Los tres salvamos la vida aquel día.

Tras ésta experiencia perdí por completo el temor a la muerte y aprendí a valorar mucho más las cosas que nos rodean. Durante un tiempo lloraba por nada, me convertí en un sentimental que amaba a todo el mundo. Desde entonces procuro enfocar mi vida en ayudar a los demás”.

La muerte y sus mitos
La muerte guarda muchos mitos y misterios por los que el ser humano aún se pregunta y que no tiene respuesta pues nadie ha regresado de la muerte para hacerlo. En torno a la muerte hay mitos que conviene eliminar.
1º.-La luz al final del túnel: es lo que muchas personas dicen haber visto tras una Experiencia Cercana a la Muerte, una ECM, un túnel y ver una luz al final. Según los expertos este evento es “un fenómeno que resulta del procesamiento de información visual en períodos donde el cerebro recibe poco oxígeno”. Por lo cual tendría una explicación lógica y racional.
2º.-Los animales predicen la muerte de los humanos: es en relación al sexto sentido animal aunque tiene poca base científica, si bien es cierto que hay animales que tiene ‘predilección’ por enfermos a punto de morir y se dice de ellos que pueden predecir la muerte como el gato Oscar. Presente en las muertes de 25 ancianos en un Centro de Rehabilitación en el estado de Rhode Island es todo un enigma para la Ciencia.
3º.-Se puede morir de amor y de tristeza: no es cierto aunque el sufrimiento que provoca la soledad o el desamor origina sensación de estrés en el organismo que puede acarrear debilidad, falta de apetito, desolación. Todo ello puede dar lugar a un fallo cardiaco y provocar la muerte, sin bien no está científicamente demostrado.
4º.-Las uñas y el pelo siguen creciendo: se suele decir que cuando muere un ser humano sus uñas y pelo pero es incierto ya que las células del cuerpo, al morir, dejan de reproducirse. Simplemente se produce un fenómeno en el que el cuerpo pierde volumen (agua principalmente) y da la sensación de tener el cabello más largo o las uñas, pero no es así.
5º.-La memoria celular: “No está científicamente comprobado que el alma no sea trasplantada con los órganos” decía la presentadora de TVE Mariló Montero. Los expertos afirmaron que “el alma de una persona fallecida pueda ser trasmitida a otra en una donación. Sólo se valora la situación del donante, no su conducta delictiva”.
6º.-Existe el más allá: a fecha de hoy es una afirmación que nadie puede suscribir, nadie ha vuelto realmente de la muerte para decirlo.
7º.-Una vez muertos se puede seguir oyendo: dice la falsa creencia que el oído es el último en perderse en una persona clínicamente muerta. Es imposible, al morirse pierden todos los sentidos.
8º.-Una cabeza decapitada sigue consciente después de separarse del cuerpo: división de opiniones, hay quién sostiene que una cabeza humana puede permanecer consciente entre 15 y 20 segundos detrás su decapitación pues hay sangre y oxígeno. Otros indique se pierde el conocimiento de forma instantánea por la pérdida masiva en la presión de la sangre en el cerebro.
Son algunos de los mitos desmitificados (valga el jue palabras) sobre un momento tan trascendente como el de la muerte.

 
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Publicado por en septiembre 24, 2017 en Investigación

 

TESTIMONIOS Y EVIDENCIAS DE LAS EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE

TESTIMONIOS Y EVIDENCIAS DE LAS EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE

Por: Jose Manuel García Bautista

El fenómeno de las Experiencias Cercanas a la Muerte, ECM, es uno de los enigmas que nuestra Ciencia y nuestra Medicina actual trata de resolver para desvelar si lo que se vive es real o si, por el contrario se debe a una conjugación de medicamentos y estado mental en un momento cercano a la muerte.

Sevilla: Testimonios y experiencias cercanas a la muerte

Fue el doctor Raymond Moody el que más y mejor investigó este tipo de fenómeno siendo seguido por otros investigadores que se afanaron en desvelar este misterio. Obras como “Vida después de la Vida” o “En el momento de la muerte” se convirtieron en éxito de venta ya que abría la posibilidad que la muerte sólo fuera un paso más en nuestra existencia. La doctora Elisabeth Kubbler Ross (“Sobre la muerte y el morir”) o el doctor Enrique Vila (“Yo vi la luz”) investigaron científicamente este fenómeno con gran repercusión del mismo.

Una ECM es la experiencia que tiene una persona que ha sido declarada clínicamente muerta y que en ese estado de muerte visiona y escucha lo que le rodea aportando detalles extraordinarios tales como conversaciones en pasillos, indumentaria, actitudes, todo lo que hay más allá de la sala donde se encuentra su cuerpo y que, de alguna forma, ha podido “ver”.
Las ECM o Experiencias Cercanas a la Muerte son vivencias narradas por aquellas personas que han estado en trance de muerte durante las cuales han tenido percepciones extrañas estando en una constatada muerte clínica de la cual han sobrevivido. Estadísticamente una de cada cinco personas han vivido o sufrido este tipo de experiencias en el umbral de la muerte.
Este fenómeno fue muy popularizado por los estudios de un pionero en este campo: Raymond Moody; en España fue el Dr. Enrique Vila quién más investigó este fenómeno.

Durante el periodo en el que se vive la ECM se destacan las siguientes fases: -según los estudios del doctor Raymond Moody-
1. El paciente se siente flotar sobre su cuerpo, y ve el dormitorio, el quirófano o el lugar en el que se encontraba (out-of body experiences, OBEs, experiencia extracorporal), e incluso oye la declaración de su propio fallecimiento.
2. Después, siente que se eleva y que atraviesa un oscuro túnel mediante una escalera o flotando en el vacío, y con una relativa rapidez.
3. Ve aparecer una figura al final del túnel (que suele describirse como hermosa, blanca o transparente; a veces hay paisajes, voces o música).
4. El paciente pasa a ser espectador, no siente dolor ni molestias: sólo percibe una paz interior.
5. Algunas personas, sin embargo, aseguran haber tenido experiencias terroríficas en el más allá.
6. Familiares o amigos difuntos van a su encuentro.
7. Aparece una presencia o voz que se define en función de las creencias religiosas del paciente (puede tratarse de Jesucristo, de un ángel, etc.), y se establece un diálogo sin palabras con ese ser que parece conocer todo sobre el moribundo.
8. Se presenta una visión global pero íntegra de lo vivido, como si viese “su película”; el modelo más ajustado para describirlo según los testimonios es como el de una sucesión de filminas de momentos sueltos de la vida, no necesariamente importantes.
9. El sujeto se ve delante de un obstáculo: una puerta o un muro y toma conciencia de que aún no ha muerto, y aunque sigue sintiendo una paz y tranquilidad indescriptibles y acogedoras, se da cuenta, y también eso le indican sus acompañantes, de que debe volver.
La psiquiatra Elisabeth Kubler Ross investigó ampliamente este campo e incluso indica como la persona que sufrido una ECM cambia con posterioridad siendo más cautas, reflexivas, cuidando más su cuerpo y su mente, metamorfoseando su carácter, se vuelven –en suma- mejores personas.

En Sevilla: La ECM de Emilio Carrillo

En Sevilla, como destacada entre todas las ECM –de diferentes puntos de España- que les voy a narrar encontramos una de esas Experiencias Cercanas a la Muerte que me impactó fue la ocurrida con un buen amigo, Emilio Carrillo, economista y subdirector de área en la Diputación de Sevilla a la vez que un extraordinario escritor. Emilio, compañero en Canal Sur Radio, vivió una de estas situaciones que le marcó al igual que al resto de las persona que lo conocemos por el grado indiscutible de veracidad que aporta su relato. Emilio Carrillo vivió lo siguiente: “Mi experiencia tuvo lugar en la tarde del 29 de noviembre de 2010 en la UCI de un hospital de Sevilla. Tenía en ese momento 52 años. Una caída bajando un monte me provocó una fractura de peroné; esta, a su vez, una trombosis, y ésta, por fin, un infarto pulmonar. Y a ello se sumó un erróneo diagnóstico inicial del infarto como simple neumonía. A las 24 horas ingresé en la UCI en situación límite.

Lo que sentí de manera clara y diáfana duró casi dos horas de nuestro tiempo. Sería muy extenso compartir en palabras la vivencia, pero puede sintetizarse así:
Para empezar me vi fuera de mi cuerpo, tendido en la cama boca arriba, mientras que yo “flotaba” sobre él y observaba todo lo que ocurría a mí alrededor.

De inmediato, vi con todo lujo de detalles la vida entera que dejaba atrás. Todos y cada uno de los hechos y circunstancias vividos durante mis 52 años, sin excepción y no de manera parcial o resumida, sino ordenada y pormenorizada. No como una película o sucesión de fotogramas que se proyectaran ante mí, sino íntegramente y de forma simultánea.

Esta visión instantánea de la vida que ha terminado, para mí, proporciona la constatación de que todo tuvo su porqué y todo encaja de manera armónica. No hay ninguna pieza suelta o fuera de lugar en el puzzle de la vida.

Seguidamente, pude ver y sentir que estaba acompañado de seres de luz. Pronto tomaron un aspecto reconocible como mi padre, mi madre y varios hermanos de ésta, todos fallecido años atrás. Fue mi madre la que tomó la iniciativa de comunicarse conmigo, preguntándome si me encontraba tranquilo y en paz. No fue una comunicación verbal, pero si percibí su mensaje y también yo pude comunicarme con ellos. Como cosa curiosa, entre los seres de luz estaba una hermana de mi madre que no había fallecido, o al menos eso creí en ese momento. Posteriormente me informaron de que esa persona había muerto estando yo ingresado en la UCI.

Por fin, tras verme tan bien acompañado, advertí a escasos metros un soberbio túnel de luz resplandeciente en posición horizontal, sin pendiente alguna. Era refulgente y casi deslumbrante. Supe que era la entrada hacia el “más allá”. Casi al final del túnel tuve un contacto con una forma energética que sólo desprendía armonía y un amor inmenso. Y esa forma tomo el cuerpo de Jesucristo. Me tendió sus manos de luz y las entrelazó con las mías, generando en mi ser una experiencia de gozo inenarrable.

¿Por qué volví yo a mi cuerpo físico? Fue consecuencia de este encuentro con Cristo y de la comunicación que ahí se estableció. Me confirmó que volvería a la vida física recién dejada, para hacer “algo” que sólo sabría una vez trascurrido cierto tiempo tras retornar a ella”.

Otras vivencias

La experiencia más allá de la muerte de Ramiro Calle

El popular maestro de yoga, escritor y divulgador espiritual Ramiro Calle también atesora una de esas extraordinarias experiencias que contó públicamente: “Hace seis años y medio, explorando en la sabiduría budista en Sri Lanka, cogí una agresiva bacteria llamada listeria. De regreso a Madrid fui ingresado en la Paz, donde sufrí una parada respiratoria. Me pasaron a la UVI. Comunicaron a mis familiares que podían quedarme cuatro horas de vida, pero permanecí tres semanas en coma, debatiéndome entre la vida y la muerte. Hubo días muy críticos, como relato minuciosamente en mi libro “En el Límite”. Estuve prácticamente al borde de la muerte.

Tuve un verdadero torrente de vivencias muy intensas y a menudo tormentosas, como si irrumpiera todo el material de mi subconsciente. Los lamas tibetanos dicen que al borde de la muerte y antes de entrar en el bardo (estado intermedio), ya se produce un estado de prebardo, donde surgen visiones y vivencias de todo tipo, acumuladas a lo largo de muchas existencias previas. Hay que discernir si todo ello no sucede por las medicinas que están afectando al cerebro o por el alcance de la la bacteria, que me produjo una meningoencefalitis.

Lo cierto es que las visiones eran más vívidas que las que uno pueda tener en el estado denominado de vigilia. Hubo otros días en que, según mis familiares y una de las doctoras, mi cuerpo estaba como vacío. Seguramente fue uno de esos días cuando tuve una vivísima experiencia de disociación del cuerpo. Durante tiempo estuve tendido sobre un verdadero helecho de nubes, flotando, como tumbado entre las mismas. Era un estado de máxima consciencia y sin el menor temor. Después volví a mi cuerpo, cesaron estos estados de disociación y empecé a recuperarme.

Sin entrar en ningún tipo de elucubraciones, me he limitado a narrar mis experiencias. Lo importante es que el haber estado durante tanto tiempo haciendo piruetas entre la vida y la muerte, me dio un profundísimo sentimiento de humildad y la certeza de que en esta vida lo verdaderamente importante es la compasión”.

El mejor recuerdo de Juanfra Fernández

El director de cine Juanfra Fernández también guarda en su memoria una de esas ECM inolvidables: “Mi hermano sufrió un accidente de moto que, aunque en principio parecía resultar en alguna herida leve y sin importancia, se complicó al no detectarle una hemorragia interna que, una vez extendida, se hizo incompatible con su vida.

Una mañana, el teléfono sonó para alertarnos de la inminente llegada de su fin. Algo que desde luego es imposible de asimilar. Ninguno imaginamos que el día que cayó al asfalto impulsado por alguien que decidió saltarse una señal de stop desembocaría en una agonía tan rápida y tan compartida por toda la familia.

Todos sabíamos de la proximidad del momento más triste de nuestras vidas, todos menos él. Mi hermano permanecía ignorante de su gravedad, estaba consciente y lúcido, y así se mantuvo durante todo el día, una lucidez sorprendente en relación a su destino.

Los familiares intentábamos no agruparnos en la habitación del hospital para no despertar sospechas en el paciente. Mientras, mi hermano nos hablaba con normalidad. En un determinado momento se incorporó sobre la cama e intentó levantarse. Yo estaba a su lado en ese instante. Siendo ambos los únicos presentes en la habitación, le pregunté sorprendido qué a donde iba. Él respondió con la mirada fija en un punto en el que no había nadie: “Me tengo que ir. ¿No ves que me están esperando?”. Sorprendido aclaré que no había nadie ahí, pero él insistió señalando hacia ese punto vacío.

No fui el único de los que ese día le acompañamos que le escuchó decir cosas similares, incluso llegó a describir a uno de los que habían venido a buscarle, refiriéndose a él con toda naturalidad y como si le conociese perfectamente, añadiendo: “Mirad que guapo está”.

Esa noche murió. Se fue. Yo espero dentro de mi tristeza y de la de todos los que le echamos de menos, que se fuera con alguien que le quiera tanto como nosotros».

El “camino” final

Tras una experiencia de este tipo cualquier persona sufre un importante cambio en su vida. Nadie podrá jamás asegurar si realmente se tuvo una cita con la muerte un inefable día o todos responde a un mecanismo desconocido a nivel cerebral que nos lleva a algo sorprendente: la misma experiencia en miles de personas. No sabemos si todo fue un contacto superior o con su propia psique. Las personas pierden el miedo a la muerte e incluso no le importaría repetir la experiencia pero sabiendo que volverá junto a los suyos en el mundo de los vivos. “Aquella luz era lo más placentero que he sentido jamás”. Quizás cuando perdamos el miedo a la muerte podamos comenzar a comprender este proceso mejor, mientras todos aguardamos ese momento con mayor o menor temor pero con una certeza: ese momento llegará y citando al Dr. Scott Rogo: “Estudiar la ECM es tarea de los vivos, no de los moribundos”. Refrendar un relato como el narrado no es tarea fácil, por ello tengamos siempre muy en cuenta lo que las pequeñas grandes personas de la casa tienen, a veces, que contarnos.

A día de hoy se cree que los fármacos que de introducen en el cuerpo del paciente, para salvar su vida, con otros factores psicológicos, podrían dar lugar a la ECM, sin embargo no se puede explicar otra serie de hechos relacionados con la misma que escapa de las manos de la Ciencia constituyendo todo un misterio y, tal vez, albergando la esperanza que al morir aguarda algo más…

 
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Publicado por en septiembre 17, 2017 en Investigación

 
 
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