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CUANDO EL HOSPITAL Y EL PASEO MÁS GRANDE DEL MUNDO ESTABAN EN SEVILLA

CUANDO EL HOSPITAL Y EL PASEO MÁS GRANDE DEL MUNDO ESTABAN EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Corría el siglo XVI. Catalina de Ribera y don Fadrique Henríquez de Ribera, su hijo, a la sazón marqueses de Tarifa, comenzaron una magna obra caritativa en Sevilla. La ciudad disponía de numerosas instalaciones hospitalarias. Eran hospitales que se dedicaban a la atención de pobres, comerciantes, miembros de los gremios y hermandades.

En esa época destacan los hospitales como el Hospital Real, fundado por Alfonso X El Sabio –destinados a los soldados heridos en guerra-, el Hospital de San Lázaro –leprosos-, el Hospital de los Locos de don Marcos Sánchez Contreras o el Hospital de la Misericordia, entre otros.

Tantos hospitales en Sevilla, muchos de ellos minúsculos, llevaron a un caos hospitalario y se llamó a la unificación para reducir ese «despropósito». Catalina de Ribera adquirió frente a la muralla de la Macarena un solar a la hermandad del Silencio y lo eligió como lugar para construir el magnífico hospital de las Cinco Llagas, que se comenzó a construir en 1546 por el arquitecto Martín de Gaínza, concluyendo la obra del que sería, en su día, el hospital más grande de Europa, en 1598 por Asensio de Maeda.

No se escatimaron medios ni gastos, el edificio en estilo renacentista destacaba por su grandiosidad y belleza.

La sevillana Alameda

En tiempos pretéritos el río Guadalquivir tenía un curso bien diferente al actual, lejos de cruzar Sevilla por su curso actual lo hacía por el centro histórico de la ciudad dejando aguas muertas en toda la zona de la calle Feria y San Marcos. Quedó reducido a la categoría de charca cuando se cerró el río por Barqueta, originando los consiguientes problemas pues no dejaba de ser una especie de laguna en la que se concentraban las aguas de las lluvias y crecía la vegetación salvaje y descontrolada creando también en ella un infecto depósito de aguas residuales que provenía del barrio de San Lorenzo y la calle Feria.

Así, el conde de Barajas se decidió a sanear aquel despropósito y se comenzó a achicar las aguas de la laguna para posteriormente ser desecada. Una vez desecada se rellenó de tierra y cubrió con el típico albero alcalareño. Una vez realizado esto se comenzó la siembra de árboles que con sus raíces dieran consistencia y solidez al nuevo espacio. Se plantaron álamos y otras plantas creando un bello paseo que se le llamaría como Alameda.

Con posterioridad se engalanó aquel nuevo espacio con columnas monumentales extraídas de la calle Mármoles de un viejo templo romano (cuyos vestigios aún pueden ser visitados). El escultor Diego de Pesquera realizó dos estatuas muy significativas para la ciudad y llamadas a coronar la cima de aquellas columnas: Hércules, el mítico fundador de Sevilla, y Julio César, gran benefactor de la ciudad que concedió a Sevilla el mismo estatus de privilegio que Roma.

Dos siglos después se añadieron dos estatuas más que encarnaría a los personajes como Carlos I, el Emperador, y el rey Felipe II.

La Alameda queda inaugurada oficialmente el 15 de Agosto de 1574.

 

 

EDIFICIOS ENCANTADOS DONDE PASAR MIEDO EN SEVILLA

Por: Jose Manuel García Bautista

Reconozco que todas las ciudades del mundo tienen mil y un lugares evocadores que nos recuerdan la grandeza de las culturas que habitaron sus calles y que hicieron por construir y el futuro que es el presente que vivimos. Podemos caer bajo el influjo de Roma, París, Viena, Praga, Madrid o la nuestra, Sevilla.

Pero también encontramos en esas ciudades sitios donde pasar miedo, desde las catacumbas hasta viejos cementerios donde la realidad supera a la ficción, o vetustos edificios abandonados que son ya parte de la Historia o de la Leyenda.

En Sevilla encontramos algunos de ellos, recuerdo cuando me documentaba para escribir mi libro «30 lugares de Sevilla donde pasar miedo» el asombró que me provocó dar con muchos de ellos, visitarlos y tener la oportunidad de investigarlos, algunos con tanta profundidad que lo imposible tuvo que manifestarse ante nosotros de mil formas diferentes.

Permítanme que les descubra alguno de ellos, como el llamado «Sanatorio de los Muertos», un lugar dentro de Sevilla, llamado realmente como «Hospital Universitario San Pablo» y próximo a las pistas del aeropuerto de Sevilla.

Cuentan los testigos que han tenido tremendas experiencias en su interior que allí, en las antiguas y demolidas hoy habitaciones, se aparece una niña, de 8 años, llamada Clara, a la que gusta pasear por el sitio donde murió o mostrarse con su vestidito a la asombrada víctima del misterio.

La demostración más palpable -independientemente de aquellos que dicen haberla visto pero que no se dispone de un registro fotográfico o de vídeo del instante- fue una psicofonía captada en su interior, las llamadas «voces del misterio» o «voces del más allá», en las que una voz infantil, la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre –tan señalada-, que decía «hola,… Hola», y que hiela la sangre y paraliza el corazón de quienes han tenido la oportunidad de escucharla.

O el espectro del iracundo padre Miguel que vagaría por toda la eternidad en el interior del complejo quizás purgando sus pecados no confesados… ¿Quién sabe?

Sea como fuere es uno de esos lugares en los que uno pasará miedo, no sólo por las historias que se cuentan en su interior si no por lo desolado del sitio que no inspira confianza ni invita a permanecer mucho tiempo dentro.

Si viaja a Carmona, la siempre bella localidad sevillana, y toma la carretera a los Alcores, verá, no sin dificultad, como un edificio se yergue sobre un promontorio que domina un páramo. En las frías noches de invierno la neblina comienza a llegar hasta sus faldas y el aspecto fantasmagórico hace que se tenga de él una visión terrorífica.

Es el llamado «Monasterio del Diablo», una antigua edificación que debió tener tiempos mejores y en cuyo interior se dice que se manifiesta un viejo fraile o el mismísimo demonio. Cuentan que un fraile despertó en la noche y no observó la presencia de sus hermanos, los buscó y sólo pudo acceder a una fresquera donde sus cuerpos pendían de unos ganchos y el demonio, a sus pies, los devoraba dejándolo a él vivo para que diera fe de su existencia. La leyenda es tan falsa como la supervivencia del fraile, inventada por un pícaro pseudo investigador con más ganas de popularidad que de descubrir la verdad pero que ha alimentado la imaginación de cuantos han accedido a su interior.

Cierto es que allí, en el monasterio, se han vivido experiencias difíciles de explicar, escuchado cantos monacales, religiosos; se han visto sombras y presencias difíciles de explicar, captado más psicofonías de las deseables y hasta tenido encuentros con un ser que surgía de uno de los laterales de la nave hasta perderse en la última sala que tiene este espacio.

La fresquera ciertamente existe, con ganchos en su techo, aquella que estaba destinada a preservar los alimentos y que, realmente, hoy, es utilizada para hacer todo tipo de pactos satánicos como demuestra una mal realizada estrella de cinco puntas invertida que encontramos en una de sus paredes.

El lugar hoy es el centro de muchas investigaciones paranormales, de los que buscan el misterio y hasta de aquellos que hacen magia negra, invocan a Satanás, realizan sacrificios animales o dejan llevar su calenturienta imaginación a cotas insospechadas.

Sevilla tiene más lugares donde pasar miedo, por ejemplo la llamada «Casa de la Loca» en Palomares del Río, junto a la “Fuente de la Rihuela”. Allí dicen que se aparecería el espectro de una dama que habría habitado el lugar, mil leyendas y un mismo final trágico.

No hace demasiados años fue el escenario de un asesinato en su interior y algunos expertos en estas cuestiones opinan que el alma de aquel desdichado también puede estar manifestándose en su interior.

En todos los lugares se debe tener cuidado, ninguno tiene carencia de propietarios aunque esté abandonado y en todos se debe ir con precaución pues aquellos que buscan la muerte en ellos pueden encontrarse con desagradables incidentes y poner su vida en juego. El misterio es bello, así como su búsqueda, pero con precaución, permisos y paciencia. Sn lugares donde pasar miedo en Sevilla, sólo algunos de ellos, a buen seguro que son muchos más y en todo se puede vivir lo extraordinario, sea parte de lo paranormal o de la imaginación.

 

EL MISTERIO SE VIVE INTENSAMENTE

EL MISTERIO SE VIVE INTENSAMENTE

JOSEË MANUEL GARCÍA BAUTISTA: “EL MISTERIO SE VIVE INTENSAMENTE EN SEVILLA”.

Por: El Correo

Lleva más de 30 años metido en el mundo del misterio, haciendo llegar a todos el misterio en Sevilla -o en general-, transmitiendo temas que interesan y, sobre todo, haciendo vivir al lector sus aventuras e investigaciones.

Hablar de Jose Manuel García Bautista es hablar de uno de los rostros y firmas más reconocidas y prestigiosas de España en cuando a la divulgación del misterio y la Historia heterodoxa se trata, de una persona que aúna su experiencia al periodismo para, cargado de argumentos, hacernos ver que “hay otros mundos pero están en este”. Hoy descubrimos, de la mano de la periodista Laura Montes, al otro Jose Manuel García Bautista.

Llevas más de 20 años en la profesión, ¿cuál es la clave para mantenerse?

En cierta ocasión un buen amigo, mi querido Juan Antonio Cebrián, director y alma de “La Rosa de los Vientos”, me dijo que la constancia era la clave de todo. Constancia, perseverancia, perseguir los sueños y hacerlos realidad. El ánimo por divulgar, por comunicar, por hacer llegar la esencia del misterio, de todo lo que desconocemos a las personas que se interesan por estos temas.

Otro buen amigo, Alejandro Rubio, me decía aquello de “lo difícil no es llegar sino mantenerse”; para mí cada día es un examen en el que yo mismo me evalúo, no hay un pasado ni un mañana, sólo un presente que es hoy y sólo me cuenta lo que hago hoy y hoy trato de dejarme el alma en ese mismo empeño, aunque muchas veces te dejes el alma y una vida en ello.

Quizás el secreto, la clave, sea esa constancia y mantener viva la llama de la pasión por todos estos temas, aunque yo soy un curioso de la vida, no sólo del misterio.

¿Cómo empezó tu interés por el misterio?

Pues hace ya mucho tiempo, demasiado, más de 30 años, cuando en el pueblo de mi madre, en Constantina, en plena Sierra Norte de Sevilla, nos contaban historias de fantasmas, de OVNIs, del tesoro perdido de los tartésicos en aquella zona, de la Santa Compaña, del juego del vaso, la ouija, y muchas más cosas que a un niño le abría los ojos, como platos, que luego le quitaban en sueño y no se atrevía a ir a un “lejano” aseo pero que, con el tiempo, aquella semilla sembrada germinaría en alguien que adquiriría un compromiso con todos estos temas, más allá de cualquier consideración y libre de los siempre malos prejuicios.

Ese fue el momento en el que comenzó el “veneno” del misterio a hacer su efecto, bendito veneno que tantas satisfacciones (y algún disgusto) me ha proporcionado.

¿Quién o quiénes te dieron la primera oportunidad para empezar en este mundo de la divulgación y la comunicación?

Tendríamos que viajar muy atrás en el tiempo, mediados de la década de los 90 cuando llegó a mis manos un caso y me contestó, en aquella época, un redactor de la revista “Más Allá”, llamado Javier Sierra y sería él quién me orientara en saber con quién podría hablar e, incluso, algunos contactos de interés como sería Ignacio Darnaude (que sería luego un buen amigo y que falleció hace no demasiado). Al fin y al cabo sería algo más que un inicio, él me enseñó el valor del compromiso y el espíritu de ayuda, desinteresada.

Con el tiempo escribiría en aquella mítica “Más Allá” y mi camino estaría hecho como lo está ya, hoy creo que tuve suerte que alguien como él –al que considero un amigo- se pusiera a contestarme y aconsejarme, a llamarme por teléfono y hablar con aquel sevillano que llevaba ya pasos dados pero que él se encargó de dar el empujón definitivo.

¿Hay alguna historia de misterio que te haya marcado especialmente?

Hay varias, sobre todo aquellas que he tenido la oportunidad de vivir más de cerca como el caso del restaurante “Viandas” donde estuvimos un año y ocho meses investigando y nos pasó de todo. Algunos dijeron que se trataba de un fraude pero los que allí investigamos somos los que podemos hablar de su realidad o no y a mi aquello me impresionó, desde los testigos que prestaron testimonio hasta nuestras propias vivencias en un lugar en el que decían que se aparecía un fantasma y dejaba sentir sus efectos en todo aquel que trabajaba o visitaba aquel lugar de restauración. Su grado máximo de apogeo fue cuando en el transcurso del programa “Milenio3” –del cual era jefe de corresponsales- se desató todo en directo. Fue muy impresionante el caso y guardo muy buenos recuerdos de él y de todos los amigos que participamos en aquella aventura maravillosa.

Hay otros casos como el de la Facultad de Bellas Artes o el Sanatorio de los Muertos, de Tiro de Pichón en Huelva o los casos que, actualmente, estoy investigando junto a mi gente de confianza y que, desde luego, no nos deja indiferentes.

Quizás los casos privados en domicilios particulares son los que más inquietud provocan por el ambiente familiar crispado, por las confidencias, por la privacidad propia y por qué se viven, en directo, hechos a los que nos cuesta mucho trabajo encontrar explicación racional, que son siempre las primeras que barajamos.

Cuando tratas casos paranormales, ¿pasas miedo o para dedicarse a esto no se pueden tener temores de ningún tipo?

Si te digo que no paso miedo te estaría mintiendo, se pasa miedo, claro que sí. Nunca se sabe dónde te estas metiendo ni donde te metes, quién –físico y no un fantasma- te puede sorprender o si, llegado el caso, ese mismo suceso inexplicable te puede afectar o atacar. Todo es posible.

Siempre se debe tener miedo pues el miedo protege, es un mecanismo de defensa, es una herramienta que tenemos para no ser inconscientes, para no arriesgar de forma alocada. El pellizco, como se dice, siempre se lleva dentro, es ineludible no tenerlo. Cuando vas pasando más tiempo en un sitio se va aplacando todo, se va calmando todo, pero cada nueva investigación supone reiniciar ese mismo estado.

Si tenemos, o tengo, la suerte de vivir algo ya es difícil de describir lo que se siente, es un disparo de adrenalina fortísimo que te pone en contacto con emociones que, seguramente, jamás soñaste en tener pero que ahí estás… Sintiendo, viviendo. Es la grandeza del misterio: por muy mal que lo pases siempre quieres volver a encontrar respuestas.

¿Por qué la información de misterio genera tanto interés entre la audiencia?

En los últimos años ha cobrado un gran auge, mucha fuerza. Si hace unas décadas (no hace tanto) estos temas eran minoritarios, casi marginales, dedicados a un sector mínimo, donde ver un documental de Fernando Jiménez del Oso o Juan José Benítez parecía relegado a unos pocos hoy, hoy día, se ha constituido como uno de los nichos de audiencia con mejores resultados más allá de la información general. Un nicho de audiencia, de radio o televisión, que viene formada de un trabajo hecho años atrás en radio y en prensa que con el salto a televisión, con programas como “Cuarto Milenio” o todas las series que implican un punto de misterio, han hecho que los resultados en los índices de audiencia sean más que dignos y destacados.

Hay un cambio de mentalidad, los jóvenes de ayer interesados en estos temas son los adultos de hoy y eso arrastra a muchas personas que han dado un relevo generacional en los gustos. Es muy curiosa la sociología de todos estos temas a nivel de medios de comunicación, digna de estudio, donde todo es un compendio de factores que van más allá de la simple curiosidad por ver un programa (o escuchar) de estos temas, ya es seguir todo lo que se pueda aportar en una Era, la de la Comunicación, en la que tenemos canales en la red y las redes sociales, para debatir y cansarnos de leer, escuchar y ver.

Es una suma de todo, todo ha ayudado, desde aquellas primeras semillas que pusimos desde la radio hasta el germinar de esa flor que es el resultado que estamos viviendo hoy.

¿El periodismo es un buen vehículo para contar y transmitir la historia?

El mejor, por qué tenemos la capacidad de saber contar esas mismas historias desde muchos puntos de vista, desde la asepsia del periodista, la subjetividad de un testimonio, la reserva escéptica del que duda, la credulidad del que se deja llevar, el espíritu científico del que trata de encontrar respuestas racionales. Tenemos una “atalaya” incomparable.

No se trata de escribir, se trata de transmitir, de comunicar, de expresar, de hacer sentir, de emocionar… Eso lo da los años de oficio y escribir con el alma, más aún si el que lo narra lo ha vivido con años de experiencia a su espalda. No hay mejor vehículo que esta bendita profesión a la que nos dedicamos, dura, ingrata a veces, pero que tiene sus recompensas.

Sabes que yo me dedico durante mi día a día a ser redactor de temas propios de una redacción y luego, cuando me quedo libre, llega el momento de contar –si la hay- una buena historia donde lo inexplicable esté presente y hacer efectivo aquello de “la realidad siempre supera a la ficción”.

¿Sevilla es una ciudad enigmática?

Sevilla es ciudad de misterios, de leyendas y de historias secretas. Es algo que me llamó mucho la atención en su día. Con motivo de escribir mi primer libro, fíjate que fue por qué no encontré ninguno que hablara de misterios, eso que dejó anonadado y me dije aquello de “esto hay que arreglarlo” y me puse a ello. No quedaba otra.

Sevilla tiene una gran cantidad de hechos sobrenaturales, en su Historia, documentados, y luego los que hemos ido sumando los que hemos dedicado parte de nuestro tiempo a investigarlos, que parece que no pero hay muchas personas dedicadas a ello.

Los misterios de hoy pueden ser las leyendas del mañana, como la eterna de Susona en el Barrio de Santa Cruz u otras muchas que podemos “coleccionar” al pasear por Sevilla.

Yo le pediría al sevillano, o al que visita nuestra ciudad, que se deje llevar por las callejuelas perdidas y que respire hondo… Huele a azahar y tras ese aroma puede estar Ithimad o una “dama de blanco” que pasea agarrada a una barandilla de una desvencijada casa… ¿Quién sabe? Sevilla tiene esas cosas, esa magia.

Jose Manuel García Bautista: «El misterio se vive intensamente en Sevilla»
Si tuvieras que quedarte con algún personaje de la historia de Sevilla, ¿cuál elegirías? ¿Por qué?

Si dudarlo con Miguel Mañara, para mi resume a la perfección la idiosincrasia del sevillano, la picaresca, lo truhan, lo desvergonzado, el libertinaje pero, por el contrario, también el caballero, la honradez, la humildad, la ayuda, el socorro, la transmutación misma no del alquimista sino de la persona, la metamorfosis interna que todos sufrimos alguna vez, a la que nos lleva la vida misma.

En su caso, por tener también su misterio, por haber visto su propio entierro, su propia muerte, quizás una quimera, quizás una metáfora de lo que es estar muerto en vida cuando se tiene una vida vacía. No hay personaje más fascinante y más decisivo en Sevilla que él.

¿Crees que los sevillanos conocen bien las historias que esconde su ciudad?

No, mi querido sevillano desconoce tanto de su ciudad que cuando explico algo a un grupo, en mis guías, se quedan perplejos de las cosas que aprenden y que desconocían. Ese es el mejor pago que se puede tener: irte a casa sabiendo que has enseñado cosas nuevas, que le has mostrado otras historias desconocidas, y reales, a uno de aquí… Eso no tiene precio.

Al sevillano hay que formarlo desde pequeñito, hay que ir enseñando no que Sevilla es una ciudad de misterios sino que es una ciudad de historias eternas, yo lo hago altruistamente en los colegios y me fascina ver la carita de los niños, asombrados, cuando le hablas de Tartesos, de Hércules, de Julio César… No como un catedrático sino como aquel que quiere que esos hombres del mañana te entiendan, no hay nada más bello.

A lo largo de todos estos años, ¿has notado un mayor interés de los lectores por estos temas de misterio?

Si, inexcusablemente es así, fíjate que hace años era impensable el florecer de estos temas en diarios prestigiosos de la ciudad, eran vistos como temas curiosos pero nada más, quizás no lo veían –hace años- serio. Pero esas taras quedaron eliminadas cuando comprobaron que hay profesionales muy buenos tras estos temas, que no sólo investigaban sino que escribían y lo hacían muy bien y, para colmo, sus artículos se leían y eran demandados por los lectores, era la época del cambio. Mucho ha pasado desde aquellos tiempos en los que nos matábamos con convencer que estos temas se leen… Hoy ya saben que se leen y te buscan y es un placer y un privilegio poder compartir tanto con tantos y comprobar como en ese ranking de lecturas del día el tuyo, tú artículo de misterio, está entre los destacados y preferidos.

Es la cultura del misterio pero sobre todo es la Cultura. Todo lo que implique leer, lo que implique adquirir conocimientos, es una labor gratificante que estos años a eclosionado como una flor en primavera, el misterio vive su particular primavera como todos estos temas.

Con tantos trabajos y proyectos en los que te encuentras inmerso, ¿te queda tiempo para investigar nuevos casos?

Tiempo tengo muy poco pero procuro siempre sacar algo de tiempo para ir a un sitio al que nos han llamado y en el que han depositado la confianza para que les ayudemos o, simplemente, un sitio del que nos han contado una historia sorprendente y vamos a investigarla.

Le robo horas al sueño, mi mejor amigo es mi anti ojeras –sí, el anti ojeras- con el que luego, en televisión o en la vida, disimular el cansancio, unas veces más patente que otras. Pero siempre hay que estar en contacto con la materia que forma mi sueño de misterio. Eso me da vida.

Porque… ¿está todo ya investigado y contado o queda mucho por conocer?

Queda muchísimo por conocer y yo sólo tengo una vida para hacerlo y poder compartirlo. Hay muchos casos que no salen a la luz pública y son muy interesantes, casos secretos o confidenciales que investigamos y que quedan sólo con la satisfacción de haber ayudado a alguna persona, eso es muy satisfactorio pero frustrante –también entendible por el compromiso con el testigo-.

Los mejores casos los que tienen Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil o el Ejército, y te garantizo que son muchos y muy buenos, pero eso es otro nivel que yo, aunque conozco y he investigado –o investigo con ellos- no estoy autorizado a divulgar, pero habrá novedades…

Queda mucho por conocer.

Jose Manuel García Bautista: «El misterio se vive intensamente en Sevilla»
Si no te hubieras dedicado a esto, ¿dónde crees que trabajarías?

La verdad es que uno acaba donde le pone la vida, a mí me puso en el periodismo pese a haber estudiado otras cosas… Fíjate que durante años fui jefe de un servicio relacionado con los medios de pago en una Caja de Ahorros de Sevilla y, por lo que dicen, era muy bueno en lo mío. No sé, más bien me dedicaba a otra cosa, a los “Medios de Pago”, que era mi ocupación principal y fue el periodismo el que llamó a mi puerta hace más de 20 años y me cambió todo.

¿Qué es lo mejor y lo peor de la investigación de casos paranormales y el misterio?

Lo mejor la experiencia y la de amigos que haces en este camino, duro, del misterio. Eso es lo mejor, sin duda alguna: experiencias y amistad.

Lo peor son los egos, las habladurías, los comentarios malintencionados, el daño, las apariencias, las guerras internas… El “yo soy más que tú” o “ese caso es mío por qué yo lo vi antes”… Yo vivo aislado de eso, trato de llevarme bien con todos y mi camino es la divulgación y no estar quemado tras un teclado criticando a unos y otros. Creo que no debemos malgastar el tiempo en batallas absurdas o en envenenarnos con las redes sociales (en todos los ámbitos, con su parte mala). La vida y el misterio son maravillosos como para desperdiciarla.

¿Quién es Bauti y quién Jose?

Bauti es el “personaje” público, el divulgador, el periodista, el que pone cara y datos a los casos inexplicables que narra, el guía con desparpajo, con “cara”, con simpática desvergüenza como lo hace delante de un micrófono o de una cámara o en blanco sobre negro, el que disfruta contando cosas “raras”, el que parece que no tiene miedo a nada, el que pasea por Sevilla y le detienen a decirle lo que le gusta lo que escribe o lo que habla, a firmar un autógrafo, una fotografía, o agradecer el cariño de las personas, con la amabilidad y respeto que todas merecen.

Jose es el auténtico, el que sufre y las pasa moradas a diario con su trabajo, con el día de mañana, el hoy, el que trata de vivir el momento, el que es muy tímido, muy reservado, el que prefiere pasar desapercibido, al que le gusta más observar y escuchar que hablar, el que sufre miedo escénico, fotofobia, el que prefiere la tranquilidad a la luces de neón, el que disfruta con sus amigos, con una buena lectura o con una película de amor en buena compañía, el que pasea por Sevilla y se deja llevar por la ciudad allá donde sus pasos le lleven. El que prefiere dar a recibir y el que siempre estará en deuda con el cariño que recibe.

¿En qué proyectos te encuentras sumergido en la actualidad? ¿Puedes adelantarnos algo de tu próximo libro? ¿Cuándo saldrá a la venta?

Bueno, lo siguiente será un viaje lleno de Historia, de Enigmas y de Leyendas en tierra de arenas eternas (perdona que sea tan críptico pero muchos ya sabrán por donde voy…). Era un reto desde hace años acariciado por mí y al que le ha llegado la hora. Luego vendrán dos proyectos más, entregados ya, en el que mi registro cambiará y en el que no tendrá como eje el misterio, es diferente aunque la vida misma, en sí, es un misterio.

¿Un sueño por cumplir?

Ser feliz siempre y hacer feliz a los demás.

 

LA SEVILLA DESCONOCIDA

LA SEVILLA DESCONOCIDA

Por: Jose Manuel García Bautista

Es Sevilla una gran desconocida, sabedora de sus secretos insondables juega con su visitante a mostrarle sus encantos más superficiales guardándose para si aquello que realmente no desea mostrar…

Sevilla, perla del Guadalquivir, crisol de culturas, de rancios defensores de la fe y enriquecedores pobladores árabes que tanto dieron y dejaron a una tierra que jamás podrá pagar su deuda con el saber de aquellos musulmanes más preocupados de dar cultura que de hacer la guerra.

Sevilla, flor de primavera de una piel de toro hastiada de la desidia del ibero que transforma su mundo gracias a la fuente de la eterna juventud que baña sus riberas… Eterna juventud que sigue y persigue a aquellos que dejaron un legado de muerte, desolación, tragedia o amores mal pagados tras de sí… Y son ellos los que constituyen los llamados como lugares malditos y embrujados de esta ciudad eterna que recela del curioso y veta al que quiere descubrir estos secretos de su corazón misterioso. Allá donde el tiempo parece haberse detenido para revivir una y otra vez estas historias personales evocadoras de recuerdos que hoy desafían a la lógica trasgrediendo con sus evanescentes tragedias las barreras del espacio y del tiempo. Son los lugares malditos y embrujados de una ciudad hechizada por sus apariciones, por el recuerdo que reverdecen cada día los lúgubres espectros que se aparecen para pedir ayuda, para indicarnos un camino o que en su desesperanza ya se limitan a pasear, sin más, por aquellos mismos lugares por los que lo hicieron en vida. Lugares malditos embriagados del sabor de un romance trágico, de doncellas moribundas por un amor falsamente correspondido, de ilustres fantasmas que pagan la culpa de una vida oculta tras las cortinas de la ejemplaridad… Fantasmas de otro tiempo que hoy nos dejan un mensaje de esperanza y sorpresa.

Comenzamos a caminar por esta Sevilla nuestra, esta vez cediendo el peso y el protagonismo a los testigos y víctimas del misterios, a aquellos que vivieron para contarlo, a aquellos que supieron sobreponerse a una experiencia paranormal o a aquellos que fueron testigos de lo imposible. Este paso por los lugares maldito y embrujado será un paseo por las historias ya no anónimas de esos muchos sevillanos que un día nos las quisieron contar, que un día lo quisieron compartir, este es un camino dedicado a ellos por qué es un camino de testimonios donde el investigador es un mero cronista que no se vincula emocional o afectivamente con ninguno de los casos, es un camino aséptico donde los protagonistas son los propios testigos con sus vivencias y testimonios reales. Comenzamos a caminar retomando un camino iniciado por aquellas casas y edificios encantados para fascinarnos con el legado maldito de aquellas brujas que en sus aquelarres sevillanos o en la purificadora llama de la hoguera profirieron contra sus delatores o contra su lugar de morada… Retomamos aquel primer viaje para seguir mostrando al sevillano, al visitante o al ciudadanos del mundo aquellos otros lugares que debe visitar pero en compañía… Comenzamos a caminar por esos edificios y casas encantadas, embrujadas o malditas que esta ciudad y estos autores intencionadamente olvidaron pero que no quisieron dejar atrás. Vayamos juntos en busca del misterio y descubramos juntos lo mucho que Sevilla tiene que mostrarnos de su historia oculta, de sus espectros olvidados y reales como la vida misma.

Sevilla no sería nada sin estas historias reales que vuelven a visitarnos y a hacernos compañía mientras visitamos viejas casas solariegas, vetustos palacios que nos muestran el esplendor de otra época o modernos edificios asentados sobre terribles maldiciones… ¿Qué sería de cualquier ciudad sin estas historias que nos llenan de temor y alimentan nuestra imaginación?

Es la Sevilla maldita, la Sevilla hechizada, la insondable, la más desconocida, la más añeja, la más añorada. Aquélla a la que aún no se le ha ido el aroma eterno a azahar, el polvo de los canteros que tallan cada palmo de piedra catedralicia, aquella a la que aún no se le olvida las llamaradas de la hoguera, aquella de los grandes descubridores y conquistadores cuyos cascos ecuestres aún resuenan sobre el pavimento adoquinado, aquélla de los mil rezos arzobispales en viejas capillas o de visitantes de ultratumba con un secreto que mostrar…

Sevilla, la perla del Guadalquivir, rincón de vida, cuna de emperadores, paladín del Descubrimiento, cónclave de la Inquisición, rebelde en la invasión, la de los señoritos y los “señoritos”, la de la modernización y hoy la pretendida Sevilla futurista por llegar… Algunos nos quedamos con los recuerdos del pasado de un ciudad que nos los sigue mostrando en el presente…en un evanescente presente…

¿Recuerdan aquel primer suceso recogido en los anales históricos de esta ciudad sobre la aparición espectral en la Capilla de San Onofre? Aquel primer hecho fantasmal recogido en la Historia de Sevilla, y ciertamente real, tuvo como protagonista al noble Juan de Torres en esta capilla ubicada en la Plaza de San Francisco junto a nuestro particular ayuntamiento. Corría el año 1600 y quedó reflejado en la crónica del convento, aquella aparición del más allá, de ese temido otro lado se despidió de nuestro sorprendido protagonista diciéndole: “Gracias, hermano, por el gran favor que habéis hecho a mi alma. Yo soy fraile de este mismo convento, que por negligencia dejó de oficiar una misa de difuntos que me habían encargado, y habiéndome muerto sin cumplir aquélla obligación, Dios me había condenado a permanecer en el purgatorio hasta que satisficiera mi deuda. Pero nadie hasta ahora me ha querido ayudar a decir misa, aunque he estado viniendo a intentar decirla, durante todos los días de Noviembre, cada año, por espacio de más de un siglo…”

Pero Sevilla es una suerte, un azar cual sorprendente caja de Pandora y nos da otra perla de su pasado, de los fantasmas de su pasado reflejados en olvidadas crónicas que nos advierten de su existencia nuevamente deslizándose a nuestro presente desde su alejado pasado… A aquella alejada aparición en la Capilla de San Onofre le seguiría otra no menos sorprendente en 1693, recogida en el tomo 1 del Archivo Histórico Municipal y que nos dice: “Testimonio de una extraña aparición recogidos de los propios testigos del suceso ocurrido en el año 1693”. Y este apasionante documento sigue su relato espectral de esta forma: “Testimonio: Pedro Erinel, vecino de Sevilla, dijo que estando en casa de don Luis de Marín oyó dos noches consecutivas un ruido grandísimo en el jardín de la casa, tanto que parecía perderse todo, y este ruido lo oyó también Francisco Pérez, paje. Y me dijo que parecía una gallina alborotando, o cosa de duendes y yo le dixe que aunque fuera duende, cosa de la otra vida o del infierno, que yo con cualquiera hablaría, teniendo fe en Dios y en su Santísima Madre, y con la Santa Cruz con unas reliquias que conmigo tenía. Y así me subí a la azotea para ver el jardín, y lo vi y las partes más avanzadas de la casa. A la segunda noche se repitió y bajándome de la azotea a la cocina me senté solo en ella a beber un cuenco de agua, y me pareció que se me vandaba la vista y me oprimía y me apretó tanto que me llenó de miedo y lanzando un grito salí de la cocina llamando Jesús y María. Esa misma noche oí desde mi cama varias voces, y golpes muy parecidos a la cabada del patio”. Este fascinante relato prosigue añadiendo: “Y otra noche sentí afuera de la sala muy parecido al de las tres anteriores, y golpes en la puerta, las cuales don Domingo Aldana Criado me dijo que también había oído con algunos golpes. El sábado 2 de Mayo de 1693 a las nueve y media de la noche estando ya acostado sin que dejara caer la cabeza en la almohada oí la en la puerta unos golpes muy rezios, y sentí un viento muy fuerte, como un huracán desesperado y entonces me senté en la cama y vi una mujer con un hábito negro que se traslucía otra cosa blanca que había detrás de la cabeza, con puntos sobre la frente, la cara redonda, muy triste y afligida, que se paseada por la sala, y llegando cerca de los pies de mi cama, y estando cara a cara conmigo la vi clara y distinta con la luz que tenía detrás del velo, como de cristal, y le dije: “Si vienes de parte de Dios dime qué quieres”. Y entonces ella me respondió con viva voz: “Dile a Luis que soy la madre, que mande a decir cincuenta misas para salvar mi alma. Y que si tú no haces esta diligencia o él no manda decir las mismas viviréis muy poco”. Cuando desapareció sentí un gran escalofrío, y se lo dije a Don Domingo Aldana. Y yo José de Aldana Criado digo que es verdad todo lo que aquí dice es cierto y así me lo dijo y por verdad de su declaración lo firmo: Firmado Francisco José Aldana Criado”.

La impresión de aquel encuentro y la maldición que pesaría sobre nuestro histórico testigo fue suficiente para que se celebraran aquellas cincuenta misas por el alma de la aparecida, pero aún tenemos un segundo testimonio que añadir a este curioso suceso de 1693, dice así: “Testimonio II: Fray Diego Diego Pérez, digo que paro en casa de don José Aldana, y la noche del sábado 3 de Mayo al tiempo de acostarme en la sala oí un gran ruido, y sentí pisadas, y saliendo al comedor vi una mujer al mirar el balcón, y la vi solo de la cintura para arriba vestida como un ángel, con una toca de cristal la cara más redonda que larga, con las manos como dos fundas, la cual como si vigilara me estuvo mirando, desapareció, y vi entonces tres fantasmas, y para examinar lo que era fui a la sala y tomé un espadín y fui al balcón y no halle cosa ninguna; como sería de diez a once de la noche me acosté y no vi más. La noche del día 10 de Mayo al tiempo de irme a acostar no habiendo perezón alguno con la puerta de la sala oí un golpe en la puerta misma tan grande que me he desmayado y no oí más. Por verdad lo juro por Dios y esta cruz, y para que de ello conste lo firmo de mi nombre. Sevilla 12 de Mayo de 1693. Firmado: Fray Diego Pérez”.

Si alguna vez pasean por el centro de Sevilla, sin nuestra compañía, y se sumerge en el interior del Barrio de Santa Cruz y se deja llevar por sus callejuelas sin fin en un laberinto tan intrincado como la propia vida tenga cuidado…Allí se enclava este edificio que guarda en sus entrañas el espectro de una vieja dama, de una vieja religiosa que paga la osadía con su traslúcida manifestación a aquellos que no han acabado de creer en ese temido otro lado…

Por las viejas galerías de nuestra Catedral, de nuestra “montaña de piedra” como la llamaban en la antigüedad, también se puede tropezar con la sombría figura de un canónico casi identificado…para unos se trata el espectro de Baltasar del Río y para otros del cardenal Cienfuegos, sea como fuera, si lo ve por aquellas sombrías estancias o el algunas de sus capillas saliendo de una espesa y fría bruma, no lo moleste, incline su cabeza en señal de respeto y déjele caminar en sus tribulaciones por qué lo que ve pertenece a otro mundo que no es el de los vivos…

 

LA CASA ENCANTADA DE HELIÓPOLIS

LA CASA ENCANTADA DE HELIÓPOLIS

Por: Jose Manuel García Bautista

Objetos que cambian de lugar, bruscos descensos de temperatura, extrañas presencias, orbes de luz, ruidos extraños, muñecos que hablan sólo o que parecen cobrar vida, es el apasionante fenómeno de las casas encantadas y esta que se localizaba en el barrio de Heliópolis.

Los fenómenos paranormales, o extraños, los podemos encontrar en todos sitios, algunos sin explicación y otros atienden a un vínculo estrecho, emocional o sentimental, con el lugar. Quizás sea ese vínculo el que provoque, con el paso del tiempo, hechos que son difíciles de explicar.

Se llaman casas encantadas o casas embrujadas a aquellos inmuebles, pisos o edificios en cuyo interior se produce una clara y evidente fenomenología paranormal o sobrenatural. Habitualmente todo ese conjunto de fenómenos inexplicables producidos en su interior es atribuido a la presencia de fantasmas o poltergeist, a falta de otra explicación que resolvieran los fenómenos que se manifiestan en el mismo. Su denominación varía, de casas encantadas, embrujadas, infestadas, endemoniadas, del terror, del miedo… Pero todas ellas comparten un punto en común: los fenómenos análogos que se producen en su interior.

Uno de esos hechos cuya fenomenología podría vincularse a un lugar determinado donde una familia vivió buena parte de su vida es al lugar al que les quiero llevar en el barrio de Heliópolis. Para ello contactamos con una persona, Francisco, que será el principal narrador de una serie de sucesos que, cuando menos, son llamativos.

En una tarde tranquila, junto a una buena amiga, tuvimos un encuentro en el que me comentó lo que había vivido en su interior. A mi pregunta sobre el pasado del sitio me respondió: “Por lo que sabemos, la primera edificación data de los años 20 del pasado siglo y debió consistir en una casa en planta baja no muy grande con algo de jardín. No sé nada de los primeros propietarios del inmueble, aunque estoy casi seguro de que antes de dicha construcción, el terreno se dedicaba a huerta o a campo de cultivo.

Mi familia materna la adquirió en 1.940, y en el año 1.955 se hizo una gran reforma ampliando en la casa hasta ocupar la totalidad de la parcela en planta baja y alta; se configuró con un amplio patio cubierto por una montera de cristal. Mis padres la ocuparon, tras su matrimonio en 1.962, y residieron en la misma hasta su fallecimiento”.

Valorando algunas circunstancias Francisco explicaba: “Desde siempre la edificación producía un efecto incómodo a sus habitantes (mi padre, ajeno a estos temas, decía que nunca se había sentido a gusto en ella), a pesar de su bonito estilo constructivo: andaluz en la zona del patio y la fachada, y a la inglesa con chimenea y mucho uso de madera en la zona interior”, recordando la estética interior y las impresiones de su progenitor.

Pero ya “pasaban cosas raras” así “los sonidos de pasos en la azotea, durante la noche, eran habituales y causantes de muchos terrores infantiles nocturnos, que los mayores explicaban como “paseos de gatos”. Pese a su indudable similitud con los pasos humanos y al hecho de que, durante el día, no se observara ningún gato en el vecindario”, explicaba.

Para encontrar una explicación razonable, dentro del campo de lo paranormal, a todo lo que en ellas ocurre tendríamos que revisar concienzudamente el inmueble –para descartar toda hipótesis racional y dar paso a la paranormal-, buscar posibles evidencias de desajustes eléctricos, campos magnéticos, infrasonidos, ultrasonidos, fraudes, roedores y un sin fin de explicaciones. Al final tenemos lo más improbable, que en este caso es lo más posible: el fenómeno paranormal.

Buscaremos en el pasado del edificio o de sus moradores cualquier indicio de hecho violento o luctuoso que pudiera encajar con las descripciones, testimonios o relatos que de un lugar encantados nos realizan y que haya podido canalizar los fenómenos como desencadenante.

En ese mismo testimonio, de gran valor, indicaba: “Como anécdotas más significativas de los años que viví en la casa destaca el día que se trajo un piano a casa y se instaló en el comedor. Mi madre comentó que lo oyó sonar a la mañana siguiente “como si alguien pasara la mano por el clavijero interior de las cuerdas”, encontrándose sola en casa y cuando ya nos habíamos ido al colegio. El sonido fue tan perceptible, que mi madre pensó que quizá alguno nos habíamos rezagado y nos habíamos quedado en casa jugando con el piano, en lugar de marcharnos al colegio a su hora.

Otro día, encontrándonos la familia viendo la televisión en la sala de estar, oímos claramente el sonido inconfundible de una moneda cayendo por los peldaños de la escalera interior que comunicaba con los dormitorios. La pared colindante de la escalera daba al jardín de la casa contigua, y por el otro lado era contigua con la sala de estar, pasando por detrás de la chimenea. La moneda tintineó en el último rellano y me levanté para ver qué había pasado. Ni en el rellano ni en la escalera había ninguna moneda, así que tras comentar a mis padres que no había nada, seguimos viendo la televisión tranquilamente sin hablar del tema”.

El testigo sigue recordando: “En otra ocasión, me desperté al amanecer y al poco pude escuchar un gran estruendo en el patio de la casa, como si una gran viga metálica hubiera caído desde gran altura al suelo. Me levanté y me asomé por la galería de la planta superior y todo estaba tranquilo, cuando el estruendo se repitió en la zona de mi dormitorio. Nadie más que yo pareció oír el ruido, así que me volví a acostar hasta que llegara la hora de levantarse”.

No fue la única ocasión en la que ocurrió algo así: “Un fenómeno parecido se repitió recientemente cuando la casa estaba en venta y la estábamos enseñando a diversos posibles compradores. Mi hermano acababa de despedir a uno de esos potenciales compradores sobre las dos de la tarde, cuando al cerrar la puerta del zaguán, oyó un gran estruendo en la zona de los lavaderos en la planta superior. Según me contó, el estruendo fue de tal intensidad que pensó que esa zona de la casa se había venido abajo, por lo que subió por la escalera interior (otra escalera comunicaba directamente el patio con los lavaderos), tapándose la nariz y la boca con un pañuelo para protegerse del polvo y de los escombros que pensaba encontrar. Sin embargo, todo estaba en orden y tras revisar la casa de arriba abajo incluidos la azotea y el castillete, no pudo encontrar nada que explicara el estruendo”.

En las casas encantadas se presentan igualmente unos “síntomas” que nos pueden hacer sospechar de una posible infestación (que es como se le denomina), estos son:

Fenómenos ópticos: fenómenos luminosos, orbes o extrañas luces en forma, bolas de luz que se desplazan, sombras y pirogénesis (combustión).

Fenómenos olfativos: sensación de olores extraños (buenos o malos olores dependiendo de la naturaleza de la entidad).

Fenómenos físicos: desplazamiento de objetos sin que nadie actúe sobre ellos de forma física visible, se manifiestan con movimientos de lámparas, cortinas que se mueven, jarrones que se rompen o estallan, caída de objetos y todo lo que implique el movimiento de cualquier de los enseres de la casa.

Fenómenos acústicos: psicofonías principalmente o voces audibles que percibe nuestro oído y que sin embargo no proceden de ninguna persona. Raps (repiqueto o castañeteo).

Fenómenos atmosféricos: bajadas bruscas de temperatura.

Materialización de objetos: aportes.

Robo de energía: baterías que se descargan o luces que presentan un comportamiento anómalo.

Apariciones: visión de sombras con forma humana e incluso apariciones de personas fallecidas, pueden ser los que desencadenan el fenómeno en el interior del inmueble presuntamente encantado.

Con tal actividad los recuerdos afloran a la mente de Francisco: “Otro suceso difícilmente explicable, para mí, ocurrió un día en que yo visité la casa junto con mi esposa una tarde de verano. Llamé al timbre como tenía por costumbre y tanto mi esposa como yo pudimos oír la voz de mi madre que desde el balcón de su dormitorio en la planta superior decía: “ahora bajo”, dejando caer la persiana de madera sobre la barandilla. Como tardaba en bajar, ante el temor de que hubiese sufrido algún percance, abrí la puerta con mis llaves encontrando la casa vacía. Sólo el perro, que era extremadamente escandaloso cuando nos veía, se acercó a nosotros tristemente y después se marchó tranquilamente hacia el patio. Tras una llamada de móvil contacté con mi madre que se encontraba de compras tranquilamente, y tras comentar lo sucedido con mi esposa, decidimos marcharnos sin esperarla”.

El cine o la televisión nos muestra estos edificios encantados como viejos castillos ingleses, o un alma en pena que vaga por su interior purgando eternamente su culpa o alguna suerte de casa “inteligente” que –únicamente- parece encontrar consuelo asustando a los moradores que lo habitan. Muy lejos de la realidad ya que una casa encantada puede ser cualquier inmueble que por causas aún desconocidas se comienza a manifestar una actividad, presuntamente, paranormal que no llegamos a comprender, puede ocurrir en un edificio antiguo o de nueva construcción.

Reflexionando sobre todo ello nuestro testigo afirmaba: “Aunque aquí he reseñado mis principales recuerdos, creo que cada habitante de la casa ha tenido sus propias experiencias, que quizá no nos hemos contado”.

Posiblemente nos encontramos ante un inmueble que, por sus características, por su pasado, haya quedado “impregnado” –según nos dicen los expertos- de esas mismas emociones y sentimientos, quizás aflorados todos ante la venta del mismo, quizás como una llamada de atención, una protesta o una liberación.

Cuando en una casa se han tenido tantos recuerdos es normal que se produzca esa explosión de sonidos máxime cuando hay una vivencia anterior intensa y muy emocional.

¿Se trata de una casa encantada? No creo, pero si es cierto que son los inicios y que pese a todo puede dar lugar a una amplia fenomenología que podría derivar en ello.

¿Y ahora qué? Ahora la casa está vendida y la demolición es una realidad, una nueva construcción y, tal vez, “matar” a un fenómenos que siempre habitará en ese lugar, que puede esperar su momento para atacar –en el sentido de la manifestación- nuevamente pese a la nueva construcción o, por el contrario, quedar silenciado para siempre.

Se han hecho populares en estos últimos años, su visión o sólo insinuar la cercanía de una de ellas puede provocar sentimientos y sensaciones enfrentadas… Objetos que cambian de lugar, bruscos descensos de temperatura, extrañas presencias, orbes de luz, ruidos extraños, muñecos que hablan sólo o que parecen cobrar vida, es el apasionante fenómeno de las casas encantadas y esta que se localizaba en el barrio de Heliópolis.

 

LA TRAGEDIA DE CHERNOBYL

LA TRAGEDIA DE CHERNOBYL

Por: Jose Manuel García Bautista

(Fragmento de “Las Lágrimas del Tiempo, Absalón Ed. 2010, Jose Manuel García Bautista)

1986 será una fecha que el planeta Tierra jamás olvidará… Junto con las japonesas Hiroshima y Nagasaki el nombre de Chernobyl (Ucrania) es una de esas ciudades marcada para la eternidad por la tragedia del átomo, la tragedia nuclear que marcará aquel lugar durante los próximos 24.000 años…

Sucedió un 26 de Abril de 1986 cuando hizo explosión el reactor número 4 de la central nuclear sobre las 1:23 horas de la mañana. Esta detonación provocó la inmediata liberación de enormes cantidades de material radiactivo, en forma de polvo mortal, a la atmósfera. Esta nube radioactiva se detectó en la lejana Suecia (el 27 de Abril se encontraron partículas radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de Forsmark a unos 1100 kilómetros de la central de ucraniana) durante la comprobación rutinaria en la atmósfera por parte de un operario de la central nuclear sueca, las autoridades soviéticas no informaron del accidente nuclear hasta días después de la tragedia… La nube radioactiva contaminó grandes extensiones de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, y afectó seriamente a la población local.

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ENCUENTROS CON LO SOBRENATURAL

ENCUENTROS CON LO SOBRENATURAL

Por: Jose Manuel García Bautista

Puede que no sean más recuerdos de una vida pasada, vestigios de lo imposibles, de los deseos de una ulterior existencia materializada ante aquellos que, en un momento preciso, determinado, tienen la ocasión de ser testigos de lo imposible, de sufrir un encuentro con lo sobrenatural que podrá, o no, marcarle por toda la eternidad.

Su atemporalidad, lo inesperado, lo sorpresivo, hace que todo forme un cúmulo de circunstancias que pocos pueden ser los que se esperen que les pudiera suceder algo así y, una vez que se produce, se abre la caja de los truenos, de las emociones, de los sentimientos, del miedo en todas sus facetas y expresiones…

Hoy les invito a pasear por experiencias, por encuentros con lo sobrenatural, allá donde la realidad supera a la ficción.

Investigación en un ‘apartamento encantado’ en Sevilla

Lo paranormal, o lo inexplicable, puede manifestarse cuando menos se espera, es atemporal y una muestra de ello lo encontramos en un apartamento en Sevilla, alquilado por varios estudiantes e la universidad.

Lo extraño comienza, según narra el investigador Miguel Ángel Paredes, cuando llevaban varios días en la vivienda y comenzaron a escuchar ruidos extraños; pensaban que podrían ser de algún vecino “y entonces no echaron mucha cuenta, pero esos ruidos no cesaron y comenzaron a ser más seguidos y más intensos”. Algunas noches se reunían en el salón para comentar los ruidos pues los escuchaban todos en cada una de las habitaciones, ruidos que parecían proceder de un bastón o una mecedora, cada vez más intensos y frecuentes, sin que supiera bien de dónde.

Una de las mañanas uno de los estudiantes “descansaba ya que no tenía clases y se dirigió a uno de los vecinos para preguntarle por esos ruidos, su sorpresa fue al escuchar que no tenia vecinos ni arriba, ni abajo, ni al lado de su vivienda. Entonces él le dijo: “Es que estamos escuchando ruidos en el piso y no sabemos de donde provienen”. Este vecino le comentó que llevan tiempo escuchándose esos ruidos y que eran los de un bastón y de una mecedora (eso sin que este estudiante le dijera que tipo de ruidos escuchaba)”.

Al parecer los ruidos comenzaron cuando los dueños del piso fallecieron, el bastón era del hombre que vivía allí que andaba con el mismo y la mecedora era de su esposa, teniendo la costumbre de sentarse y relajarse en ella. El estudiante se quedó impresionado pues en la vivienda “no había ni bastón ni mecedora”.

Uno de los estudiantes conocía a una persona que era sensitiva y decidió llamarla para que le comentara algo sobre esos ruidos, la chica les comento que en esa vivienda habitaron dos personas mayores “que no eran malos pero no habían abandonado el lugar”. Uno de los chicos, que era muy creyente, comenzó a investigar y a informarse del tema de las animas benditas “y decidió hacer el rezo de la novena para que estas almas abandonaran el lugar, durante ocho días estuvo realizando el rezo con una vela encendida y cuando terminaba la apagaba. Cometió el fallo que, el noveno día, después de realizar el rezo, debería haber dejado la vela encendida y que se consumiera, para que esas almas abandonaran el lugar. Entonces comenzaron a pasar más cosas… A Algunos compañeros le tiraban de la mochila antes de salir de la vivienda, a él le tocaban cuando dormía, a otro le cambiaban los zapatos de lugar y entonces decidió volver a llamar a su amiga sensitiva”.

Miguel Ángel Paredes sigue relatando: “Cuál fue su sorpresa cuando esta amiga le comentó, al entrar en su habitación, que es donde realizó el rezo de la novena, que había siete personas en ese momento y no dos como antes. Qué había realizado mal la novena y había dejado una puerta abierta para que esas almas entraran en ese lugar. El chico decidió realizar de nuevo el rezo de la novena desde el principio pero esta vez no cometió el fallo de apagar la vela el noveno día y dejar que se consumiera; la vela tardó dos días en consumirse”.

Todo esto entra dentro del terreno de las creencias, se puede creer más o menos, ser más o menos subjetivo, pero hay quienes piensan que es bueno y efectivo y en ese terreno cada persona es un mundo. El investigador prosigue su relato durante nuestra entrevista: “Una vez terminado el ritual recibió una llamada de su amiga sin él avisarla de nada, la chica le dijo que le pidiera a las almas que descansaran en paz y que dejaran aquel lugar”.

Las sorpresas nunca vienen solas y ya que un amigo les había regalado un cuadro de la Virgen de la Macarena “una mañana cuando estaban en el salón se dieron cuenta que la fotografía que le regalaron estaba dada la vuelta dentro del mismo marco, como si alguien se la hubiera dado, cuando uno de ellos fue a comprobar el marco estaba intacto… Tubo que quitar los enganches con un destornillador ya que no podía con las manos y no comprendían como se había podido dar la vuelta la fotografía sola sin que nadie la tocara”.

La sensitiva estaba vivamente interesada por el caso, llamó y hablando les dijo que “si algunos de sus amigos tenía alguna promesa a la Virgen, uno de ellos dijo que era él ya que había prometido ir a visitar la basílica de la Macarena y comprarse la medalla de hermano, la chica le reprendió y le dijo que “las promesas se deben cumplir”. Momentos después ese compañero decido ir, inmediatamente, y su sorpresa fue en aumento cuando comprobó que sus zapatos estaban colocados al lado de la puerta de salida y mirando hacia la calle, sin que nadie los hubiera tocado ni cogido. Fue y compró esa medalla, desde entonces dejaron de ocurrir esos fenómenos, para aquellos que no crean en la religión aquí tiene una muestra de que las cosas pueden ocurrir si las prometes y no las cumples…” afirmaba el investigador.

Sugestión, miedo, confusión, hechos inexplicables que sucedieron en este apartamento y que pueden tener desde una explicación racional hasta una paranormal… Todo es posible.

Misterioso encuentro ‘paranormal’ con un ‘ensotanado’ en Alcalá de los Gazules, Cádiz
La provincia de Cádiz siempre estará ligada al fenómeno de los No Identificados como bien han dejado muestras de ello a lo largo de la Historia o gracias al trabajo de esforzados ufólogos como Andrés Gómez Serrano o José Antonio Caravaca.

Es un fenómeno que puede haber quedado eclipsado por otros encuadrados dentro del mundo del misterio pero lo cierto es que sigue vivo y buenas muestras tenemos de ello. La última muestra es la de un testigo, que vio algo que no estaba dentro de la lógica…

Decía el testigo: “Me gustaría comentarte mi caso, nos sucedió a un compañero y a mí en una intervención en Alcalá de los Gazules”, interesado por ello quise saber más al respecto.

El hecho tuvo lugar el 26 de julio sobre las 03:00 y pasó así: “Somos vigilantes de seguridad destinados en el servicio de xxxxx de una conocida empresa. Todo comenzó cuando nos pasan un aviso para atender un salto de alarma en una zona en Alcalá de los Gazules (Cádiz), vamos a dicho emplazamiento y realizamos nuestro trabajo, hasta ahí todo bien… Al salir de las instalaciones decidimos parar unos metros más abajo para fumarnos un cigarrillo, paramos el vehículo y nos bajamos, empezamos a echar fotos de las vistas ya que nos parecían impresionantes”.

La sorpresa iba a llegar poco después: “En cuestión de segundos me percaté que había una masa negra moviéndose por la maleza a un metro del suelo, al principio pensé que era un pájaro, pero cuando lo observé bien vi que aquello no emitía ningún tipo de sonido así que me llamó la atención. Al fijarme más detenidamente observé que había más de uno moviéndose de un lado a otro, salí corriendo para montarme en el vehículo avisando al compañero de lo que estaba sucediendo, él lo vio al igual que yo e inmediatamente se dirigió al vehículo para marcharnos de inmediato ya que estábamos aterrorizados. Cuando emprendemos la marcha me fijo por mi ventanilla y había otra masa negra al lado de mi ventanilla a ras del suelo, esto nos aterrorizó todavía más y salimos despavoridos de allí”.

El testigo finaliza afirmando con rotundidad: “Hasta ahora no paramos de darle vueltas y buscar alguna razón lógica, pero no la encontramos. Les dejo las coordenadas del sitio por si a alguien le ha ocurrido lo mismo que a nosotros. Bueno, esta ha sido nuestra experiencia con lo paranormal, pensamos”.

¿Qué vieron estas dos personas esa noche en Alcalá de los Gazules? Para unos un ensotanado, para otros un fantasma, para otros una simple sombra o reflejo… La realidad muchas veces supera a la ficción.

La visita inesperada
El Hogar Virgen de los Reyes, en Sevilla, está ubicado a escasos 50 metros del Parlamento de Andalucía, antiguo Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre entre cuyas paredes, y es muy conocido a nivel popular y de medios de comunicación, el fantasma de sor Úrsula.

En el Hogar Virgen de los Reyes se comenzó una amplia tarea de investigación en el año 2007 que culminó con diferentes reportajes y obras escritas sobre el mismo teniendo todos los testigos como “víctimas del misterio” y asustados protagonistas de esta historia tan particular.

En el Hogar Virgen de los Reyes se ve a una monja aparecerse que tiene un lugar elegido: la antigua capilla; hoy retirada de culto y lugar de talleres ocupacionales o eventos del Ayuntamiento de Sevilla, a través de su distrito.

Fue el profesor de baile José David Flores quién destapó esta “caja de Pandora” y salió a la luz un caso tan espectacular como aterrador: niños espectral, movimiento de objetos, apariciones a alumnos, monjas fantasmas y un sin in de fenómenos extraños que se manifiestan en su interior.

Otro nuevo testimonio se viene a unir a todo este espectacular caso del que fuimos pioneros en su investigación. Se trata de Marisa, nuestra testigo, quién preocupada debía hablar y “contarte algo que me ha pasado y que no me acabo de creer”.

Así me dispuse a hablar con ella que me contó su apasionante historia: “yo era hija de las hermanas del Virgen de los Reyes, me crie allí y tengo unos recuerdos muy claros de aquellos años. No hace demasiado regresé a Sevilla y al cabo de los días quise acercarme allí, a ver el colegio. Llegue y estaba todo muy bonito, con los jardines y el ladrillo con muy buena presencia pese a los años pasados. Me quedé impresionada. Entré dentro y de repente vinieron hacia mí dos monjitas que me dijeron si me podían atender en algo. Les expliqué que era hija del Hogar y que sólo me había pasado a verlo. La madre portera me tomó del brazo y la otra monjita me escoltaba y comenzaron a enseñarme el salón donde comíamos, las aulas de enseñanza. Me subieron a las habitaciones. Fueron muy amable y me dijeron que me pasara por allí para celebrar el día de la Milagrosa”.

Yo, sorprendido le dije: “¿Y cuándo fue eso?”. Ella me miró y me dijo: “hace menos de un año”. Mi sorpresa crecía y dejé que siguiera su relato, su experiencia.

“Entonces pasó el día de La Milagrosa y por unas cosas y otras no pude ir. Pero en Diciembre me dije ir a disculparme por no ir a su invitación. A llegar le recibió un guardia de seguridad o alguien de portería de allí y me dijo que donde iba. Yo le dije que a ver a las monjita y él me dijo que allí no había monjitas. Le dije que sí que yo había estado con ellas hace unos meses y me enseñaron el colegio. Entonces el hombre al verme la cara me dijo que pasara, me enseñó el centro y todo estaba cambiado de como yo lo vi entonces, totalmente cambiado. Sorprendida me dijo que esperara y llamó a una compañera, la chica salió y me dijo que las monjitas llevaban décadas sin estar allí y que lo que yo había visto era una cosa de la que no se solía hablar allí. Asustada les pedí que me lo contaran y me hablaron de las monjas que allí se aparecen y que lo que a mí me había pasado ya le ocurrió a otra persona y que allí, en el Hogar, se aparecen fantasmas”.

Marisa tenía la carne de gallina mientras me lo relataba que, unido a todo lo que sabemos de este centro, pues hacen una experiencia increíble más sucedida en su interior.

Si alguna vez visita el Hogar Virgen de los Reyes y le reciben dos monjitas sepa usted, amigo lector, que se encuentra ante la visión de lo quimérico, ante lo imposible, ante la esencia misma del misterio.

 
 
 
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